by Tasha Smith on 18/05/2018 | Consumo

GLOBOS VERDES Y BUEN ROLLO EN LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID

MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID A ambos lados de la calle, los compradores se paran a mirar con asombro el descarado incumplimiento de la ley durante la 22ª Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid el sábado 5 de mayo. Sentado con las piernas cruzadas sobre el asfalto en medio de la Gran Vía, Javi Puig, presidente de la filial gallega de la Federación de Asociaciones de Cannabis (ConFAC), es el primero en sacar sus papelillos y liarse un porro.


Los furgones policiales cierran el tráfico en cada extremo de la larga avenida. Decenas de manifestantes se sientan en el suelo alrededor de Puig, y detrás de ellos, hay más de 1.000 activistas cannábicos, un grupo variopinto de hippies de pelo largo y universitarios tatuados vestidos de negro con crestas o rastas, que corean y portan pancartas pidiendo el fin de la prohibición de la marihuana.

Ahora, en su año 22, la Marcha de la Marihuana de Madrid es una celebración de un universo paralelo donde el cannabis es legal y los cultivadores pueden cultivar marihuana sin riesgo de incurrir en problemas con la ley. La primera Marcha se celebró en 1996 y fue organizada por Fernando Aranaz Martin, alias Lucky, miembro fundador de la asociación de cannabis más antigua de Madrid, la Asociación Madrileña de Estudios de Cannabis, o como la llama la mayoría de la gente, AMEC.

GLOBOS VERDES Y BUEN ROLLO EN LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID
Lucky en la Plaza de España en la 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID

LOS CULTIVADORES DE CANNABIS NO SON DELINCUENTES

“Es mi vida”, dice Lucky, un hombre alto con una sonrisa permanente y una mata de rizos grises, cuando se le pregunta qué significa para él la Marcha, y añade: “Cada año vemos aparecer gente nueva para defender nuestro derecho a cultivar marihuana. Es importante que los jóvenes sigan la tradición y sigan luchando. Hoy se trata de poner fin a la criminalización de los cultivadores y de los consumidores de cannabis”.

GLOBOS VERDES Y BUEN ROLLO EN LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID
Jóvenes activistas en la Plaza de España en la 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID

Puig se hace eco de este sentimiento cuando se le pregunta sobre la importancia de la Marcha Mundial de la Marihuana. “El sistema nos trata como traficantes de drogas, pero somos diferentes y la ley tiene que cambiar para reconocerlo. Somos cultivadores y consumidores, y pedimos que no nos clasifiquen como delincuentes”.

Desde la introducción de la controvertida nueva Ley de Seguridad Ciudadana de España o Ley Mordaza en 2015, el número de multas por posesión de cannabis se ha disparado. Según No Somos Delito, un grupo activista que lucha por la reforma del Código Penal de España: “Entre 2015 y 2016, se pusieron 189.947 multas por posesión de marihuana en España. Eso se traduce en 346 multas al día, y suma hasta € 93 millones al año en ingresos para la administración policial. El 80% de esas multas fueron por marihuana”.

Patty Amiguet, activista y portavoz de ConFAC y Mujeres Cannábicas, destaca el estigma al que se enfrentan las mujeres consumidoras de cannabis: “Si se ve a una mujer embarazada fumando un cigarrillo o tomando una copa de vino, la gente esperará que seas la excepción y no dice nada. Pero si se trata de un porro, se horrorizan. Las madres que cultivan o consumen cannabis tienen que tener mucho cuidado, no pueden hacerse visibles”.

EL CULTIVO DE MARIHUANA ES UNA TRADICIÓN FAMILIAR EN ESPAÑA

GLOBOS VERDES Y BUEN ROLLO EN LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID
Activistas portando pancartas en la Plaza de España.
De derecha a izquierda: Eloi Esposito, Patty Amiguet, Javi Puig, Beatriz Macho y amigos.

A pesar de la seriedad de las intenciones de la Marcha, el ambiente es emocionante y agradable en la oficina del club de AMEC en la Calle Ave María, a pocas calles del punto de inicio de la Marcha en la Puerta del Sol, en el centro de Madrid. Los organizadores se han reunido en el club antes de la manifestación para inflar globos adornados con una hoja de marihuana, compartir historias, y celebrar al ganador de la 21ª Copa Anual de la Marihuana.

La Copa de la Marihuana 2017 va para Antonio Moreno Sr. y Jr., un equipo formado por padre e hijo de Alicante para una variedad llamada Barcelona Diesel. “Todo lo que sé, lo he aprendido de él”, dice Moreno Jr., asintiendo con la cabeza a su padre.

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Antonio Moreno Sr. y Jr. ganando la Cannabis Cup 2017

Como la Copa representa el compromiso de AMEC con el estudio del cultivo de marihuana, su veneración por los conocimientos de su padre es un reflejo de la importancia de la tradición y la artesanía en esta comunidad. En cuanto a lo que hace que el cogollo ganador sea especial, tiene lo que él llama, “Buena pinta”, una expresión del sur de España para algo tiene un aspecto tan bueno como para comérselo.

COMIENZA LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID

En la calle adoquinada fuera del club, se congregan un montón de activistas del cannabis que sujetan racimos de globos verdes. Justo antes de las 6 p.m. todo el mundo se dirige hacia la Puerta del Sol, y cuando llegan a la gran plaza, una multitud de unos cientos de manifestantes les saluda con un fuerte grito de alegría. Enseguida, la plaza está repleta de activistas que sujetan pancartas, fuman porros y corean “¡No Más Multas!” y “¡Basta ya!”.

Al frente de la Marcha de Madrid a favor de la Marihuana, un grupo de activistas porta una pancarta verde. Ahí se encuentran Puig, Amiguet, Eloi Esposito, miembro de la comisión política de ConFAC, Anna Afuera de ENCOD, una coalición europea para la justicia política, y Beatriz Macho, abogada de cannabis y portavoz de ConFAC.

La pancarta dice: “La Prohibición es Discriminación: ¡Por el Autocultivo Personal y Colectivo!”. El concepto de cultivo privado, o de cultivo para uso personal, es una situación legal exclusiva de España, y un tema muy acaloradamente discutido que los activistas están utilizando para llamar la atención sobre las duras leyes antidrogas del país.

GLOBOS VERDES Y BUEN ROLLO EN LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID
4. Anna Afuera en la 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID

Desde la Puerta del Sol, la Marcha de Madrid a favor de la Marihuana sube por la calle de la Montera, una concurrida calle comercial llena de cafeterías y tiendas de ropa y llena de gente de compras los sábados, que se detienen y miran fijamente. La música fuerte resuena en los altavoces que llevan los activistas que encabezan la Marcha. Otro activista grita consignas por un altavoz. Los manifestantes corean: “¡La policía fuma mi maría!”.

En el momento en que la Marcha llega a Gran Vía, se ha despejado el tráfico de la avenida. Los furgones policiales azules y los policías en moto circulan como halcones, pero mantienen una distancia respetable. Los manifestantes ocupan todo el ancho de la amplia calle, y se toman su tiempo avanzando hacia su punto de destino en la Plaza de España. Los espectadores se unen a la diversión, unos hombres mayores de traje bailan, unas jóvenes se hacen selfis con los amigos, mientras los manifestantes lían, fuman y pasan porros.

FUMAR PORROS EN LA PLAZA DE ESPAÑA AL ATARDECER

Los comentarios de los transeúntes son variados: “La maría es buena” dice una mujer mayor, riendo. “A cada uno lo que le guste”, dice otro. Pero también hay voces disidentes. “¿Legalizar?”, Dice una mujer, “¿Por qué?” Por muchas razones: “Hay más de tres millones de consumidores de cannabis en España”, dice Anna Afuera. “En este momento, les está castigando de forma abusiva un sistema injusto”.

Pero añade que la Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid es más que una reforma legal: “El cambio real implica cambiar las actitudes desde la base. La realidad es que la gente tiene miedo a las drogas y hasta que ese miedo sea eliminado, vamos a vivir en una sociedad que penaliza a los consumidores de drogas”.

Con su música reggae, buen rollo y mensajes sinceros, es difícil ver cómo alguien podría asustarse de esta pandilla pacífica amante de las plantas. En un momento dado, un grupo de fumetas se cruza por delante de la Marcha, y en el camino de la policía, pero el evento se desarrolla sin incidentes.

GLOBOS VERDES Y BUEN ROLLO EN LA 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID
Los activistas se sientan en el suelo fuera de un KFC en Madrid en la 22ª MARCHA MUNDIAL DE LA MARIHUANA DE MADRID

Cuando la Marcha llega a la Plaza de España, los organizadores realizan más intervenciones para pedir la despenalización del consumo de cannabis, pero para entonces, la mayoría de los manifestantes se han dispersado por el césped bien cuidado para saborear la alegría de poder liarse y fumarse un porro en público.

Uno de los puntos más destacados del día es una banda de percusión totalmente femenina, que llevan puestas pelucas rosas y gafas de sol rosas y tocan ritmos increíbles durante toda la Marcha de la Marihuana animando el ambiente. En la Plaza de España, pasan de pleno a los ritmos tribales y se marcan un número que acelera el ritmo cardiaco.

Ya son más de las 9 p.m., los manifestantes están cansados y fumados, y está atardeciendo. El cielo es de un color rosado y azulado, y hay una densa nube de humo de marihuana flotando por los jardines de la Plaza de España. Los agentes de policía que están de pie junto a la entrada del parque ignoran a los consumidores, y solo durante una noche, la Marcha Mundial de la Marihuana ofrece una idea de lo mucho que molaría la vida en una sociedad que permitiera el uso personal del cannabis.

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