La Vienna Cotta Feminizada es un híbrido 65/35 de predominio índica desarrollado por el equipo de Aficionado French Connection en el marco del proyecto Breeding Grounds de Sensi Seeds. Los criadores desarrollaron esta variedad a partir de la clásica Garlic Bud (una original del Seed Bank of Holland basada en variedades locales afganas) y luego la cruzaron con una mezcla de Strudel (un fenotipo de Biscotti BX1) y Pianono (Key Lime Pie & Sorbetto), una creación del equipo de Aficionado, la cual fue cultivada al aire libre en sus instalaciones de Colombia.
El resultado es una variedad bastante compacta y versátil, capaz de producir grandes rendimientos. Sus cogollos están repletos de resina, por lo que son perfectos para elaborar extractos. Además, como la altura de la planta es bastante manejable, resulta ideal para cultivadores de interior que no dispongan de mucho espacio. En general, es una opción muy versátil con la capacidad de integrarse en casi cualquier configuración de cultivo, aunque funciona mejor en entornos cálidos y con poca humedad.
Las semillas de marihuana de Vienna Cotta Feminizadas suelen convertirse en unas plantas bastante compactas, con una distancia internodal ligeramente superior a la media de una índica típica. Normalmente, forman una cola central grande y simétrica que sobresale ligeramente por encima de la copa inferior. En la parte baja, se observan ramas laterales bastante delgadas, a menudo lastradas por unos cogollos densos y cubiertos de resina.
La Vienna Cotta Feminizada rinde increíblemente bien en interior y, cuando madura, suele alcanzar fácilmente una altura que oscila entre los 25 y los 80 cm, generando al mismo tiempo grandes rendimientos, los cuales pueden llegar a los 400-550 gramos por metro cuadrado. En exterior, la estatura puede ser algo mayor, pudiendo llegar a los 125 cm y producir hasta 475-650 gramos por ejemplar al finalizar un periodo de floración relativamente corto (de 60 a 65 días).
Los cogollos son realmente impresionantes. Tienden a crecer apretados y gruesos, con brácteas parecidas a las palomitas de maíz y una vegetación mínima. Estas flores son un espectáculo para la vista: presentan una coloración verde pálido cremoso con toques de marrón almendra tostada y atrevidos pistilos naranja claro, todo ello bajo unos tricomas escarchados que cubren la superficie.
La Vienna Cotta Feminizada es bastante versátil: es una opción fantástica para un sea of green (SOG) o un lollipopping, aunque hay que señalar que sus esbeltas ramas pueden verse lastradas por sus grandes cogollos, por lo que no estaría de más añadir algún soporte extra. El tamaño de las ramas, bastante uniforme, y el espaciado internodal moderadamente amplio también permiten su uso en una screen of green (SCROG), aunque la lentitud de su crecimiento vegetativo puede requerir mucho tiempo.
A medida que la Vienna Cotta Feminizada se acerca a la cosecha, comienza a desprender un aroma potente y dulce dominado por fragancias a galletas recién horneadas, almendras tostadas y pastas cremosas. Subyacen notas más sutiles de almizcle terroso, un ligero especiado herbal y vainilla. En general, el olor recuerda a un postre, con toques suaves a frutos secos que redondean muy bien el conjunto.
Una vez que los cogollos están listos para su uso, adquieren los mismos matices a almendra cremosa, galletas dulces y pastas de mantequilla. Se les une un aroma a lima y cítricos ácidos del linaje Pianono. Estos cogollos llaman la atención por su dulce aroma a postre que recuerda a una panadería, con matices terrosos y herbáceos. Ricos, cremosos y tentadores, son perfectos para los aficionados al cannabis que prefieren aromas complejos.
El sabor tampoco defrauda, con un perfil suave, dulce, que recuerda a un postre, donde destacan las mismas notas de almendra horneada, lima cremosa y pastas finas. Todo ello se equilibra perfectamente con matices terrosos y herbáceos que proporcionan un regusto cremoso y duradero, capaz de impresionar tanto a usuarios de flores como a productores de extractos.
En general, los efectos de la Vienna Cotta Feminizada son equilibrados. La experiencia comienza con un colocón corporal relajante y un subidón mental cremoso y ensoñador para hacer fluir los instintos creativos. El subidón es profundamente calmante pero eufórico, ideal para una tarde de trabajo en tu último proyecto. Gracias a sus genéticas sativas, no te dejará apalancado en el sofá, permitiéndote aprovechar al máximo tu valioso tiempo.