La Rhonda's Wrath Autofloreciente es un híbrido 60/40 de predominio índica creado específicamente para el proyecto Breeding Grounds de Sensi Seeds en colaboración con el equipo de criadores de DNA Genetics. Para desarrollar esta autofloreciente única, el equipo partió de una Sweet Purple, un fenotipo excepcionalmente dulce de una variedad secreta de DNA Genetics, y luego la cruzó con una Ruderalis Indica para dotarla del rasgo autofloreciente.
Gracias a estos genes, la Rhonda's Wrath Autofloreciente inicia el proceso de floración por sí misma al cabo de unas semanas, independientemente del ciclo de iluminación aplicado. Además, su tamaño relativamente pequeño y su capacidad para generar grandes rendimientos la convierten en una estupenda elección para cultivadores con poco tiempo libre y con un espacio limitado. Es una planta que se desenvuelve bien en un entorno entre templado y cálido, semiseco, y soporta sin problemas una humedad moderada, siempre y cuando haya un flujo de aire adecuado a través de sus ramas inferiores, las cuales son relativamente densas.
Las semillas de marihuana de Rhonda's Wrath Autoflorecientes dan lugar a unas plantas de baja estatura, con ramas laterales largas y delgadas y una distancia internodal media que permite una formación densa de cogollos. La cola principal apenas se eleva por encima de una copa espesa y tupida. Las ramas laterales generan unos cogollos pesados que pueden doblarlas, por lo que es posible que sea necesario reforzarlas con soportes en los momentos finales de la etapa de floración.
En interior, la Rhonda's Wrath Autofloreciente alcanza una altura comprendida entre los 25 y los 80 cm al llegar a la madurez (aunque es probable que se sitúe en el extremo más alto de este intervalo), produciendo entre 250 y 325 gramos por metro cuadrado. En exterior, puede elevarse un poco más, llegando a los 35-100 cm y generando hasta 150-250 gramos por ejemplar al finalizar un ciclo de floración de 60 a 65 días.
Las flores de la Rhonda's Wrath Autofloreciente son cónicas y gruesas, con cálices bien apilados de un color verde profundo, destacando unos llamativos reflejos púrpura y unos pistilos de un naranja intenso, todo ello bajo una gruesa capa de brillantes tricomas. Los cogollos aparecen en gran número y son pequeños, con muy poca vegetación, por lo que el manicurado es una tarea relativamente sencilla, aunque tediosa.
Al tratarse de plantas autoflorecientes, los cultivadores tienen poco control sobre su tamaño, forma o calendario. Como resultado, estamos ante una variedad que no se adapta bien a muchas técnicas de cultivo avanzadas. Aunque se pueden entrelazar sus largas ramas a través de una configuración screen of green (SCROG), es probable que las plantas sean demasiado altas y tupidas para un sea of green (SOG). El lollipopping es una opción, aunque posiblemente sus esbeltas ramas necesiten un soporte adicional.
A medida que se aproxima el momento de la cosecha, el aroma de la Rhonda's Wrath Autofloreciente va cobrando protagonismo. Su perfume es afrutado, dominado por una fragancia a bayas maduras y uvas dulces, con sutiles matices a Kush terroso. Como es una planta bastante pequeña, es poco probable que el aroma llegue a ser abrumador, lo cual es muy útil para cultivadores interesados en mantener la privacidad.
Cuando los cogollos ya están listos para su uso, desprenden un aroma dulce y afrutado, como un caramelo, con toques deliciosos a crema y una pizca de Kush subyacente. Estos mismos aromas están presentes en el sabor, el cual arranca con una enérgica descarga de uvas dulces en el momento de la inhalación, seguido de frescas notas a bayas en el paladar medio y un final Kush cremoso con suaves notas terrosas.
Al probar una Rhonda's Wrath Autofloreciente, los usuarios pueden disfrutar de un subidón cerebral intenso, estimulante, feliz y creativo, perfecto para abordar cualquier proyecto. Al cabo de un rato, este subidón edificante se transforma en un suave colocón corporal que relaja, pero sin dejarte apalancado en el sofá. Es un subidón bastante equilibrado, ideal para relajarse por la noche o pasar el rato en una tarde lluviosa.