La Black Romanov Feminizada es un híbrido 60/40 sativa/índica desarrollado para el proyecto Breeding Grounds de Sensi Seeds por el equipo de Ziplock Seeds en sus instalaciones de cultivo al aire libre de Hawái. Para crear esta variedad, el equipo de criadores de Ziplock partió de la clásica Black Domina de Sensi Seeds, la cual cruzaron con su exclusiva Death Kiss, dando como resultado una variedad con un aspecto único.
Esta planta, bastante alta y con un gran potencial de rendimiento, impresiona tanto a cultivadores principiantes como experimentados por su flexibilidad y su patrón de crecimiento sencillo, adaptándose muy bien a la mayoría de las técnicas de cultivo. Sin embargo, debido a su tamaño y frondosidad, puede resultar difícil de gestionar en espacios reducidos. Aunque es bastante resistente y se puede cultivar en cualquier sitio, rinde mejor en entornos fríos y secos.
Las semillas de marihuana de Black Romanov Feminizadas dan lugar a unas plantas de estatura considerable, con una amplia distancia internodal, lo que permite una excelente penetración de la luz y circulación del aire, favoreciendo así la formación de cogollos densos y resinosos. A pesar de su tamaño y su genética sativa, el patrón de crecimiento presenta un perfil más bien índica, con una cola principal que se eleva apenas por encima de una densa maraña de robustas ramas laterales. Estas ramas son más que capaces de sostener los densos cogollos, aunque puede ser necesario añadir un ligero refuerzo al final de la etapa de floración.
En interior, la Black Romanov Feminizada alcanza una altura final comprendida entre los 100 y los 160 cm, produciendo grandes rendimientos, del orden de 400-550 gramos por metro cuadrado, al finalizar un ciclo de floración de 60 a 65 días. En exterior, si se le da espacio para estirarse, puede llegar a los 300 cm de altura y producir hasta 475-650 gramos por ejemplar.
Los cogollos que se cosechan de la Black Romanov Feminizada son escarchados y aromáticos, con grandes cálices y una capa increíblemente densa de relucientes tricomas. Esta gruesa capa de resina descansa sobre profundas tonalidades burdeos y púrpura que se acentúan cuando las temperaturas nocturnas bajan un poco durante las últimas semanas de floración. No son los cogollos más grandes que hemos visto, pero sorprenden por su solidez y peso.
Gracias a su amplia distancia internodal y a sus robustas ramas laterales, la Black Romanov Feminizada se adapta perfectamente a un screen of green (SCROG) y a otras técnicas de entrenamiento de bajo estrés. Los cultivadores más experimentados también podrán aplicar un entrenamiento de alto estrés, como el mainlining y el lollipopping. Sin embargo, debido a su tamaño y densidad, no es recomendable una configuración sea of green (SOG).
Cuando las plantas de marihuana de Black Romanov Feminizadas florecen, desprenden un aroma intenso, oscuro, floral y cálidamente especiado, con un dulzor sutil y toques cítricos que completan el conjunto. El olor es bastante distintivo, y es posible que a los cultivadores que valoran la discreción les resulte difícil mantenerlo en secreto.
Las flores, una vez secas, curadas y listas para su uso, adquieren un perfil cremoso con notas a combustible, aderezado con ricos matices a vainilla y potentes reminiscencias a bayas dulces y vino de Borgoña seco. El sabor es igual de cálido y oscuramente atractivo, con notas suaves y a postre. Empieza con una inhalación con un marcado toque a combustible que desemboca en una exhalación rica y dulce a vainilla que deja un regusto afrutado persistente.
Los efectos de la Black Romanov Feminizada son complejos y se inclinan más hacia sus genéticas sativas, proporcionando así un subidón equilibrado que es a la vez creativo y calmante. Los usuarios podrán experimentar un arrebato de euforia que les hará elevarse hasta las nubes, mientras que el linaje índica les relajará lo suficiente como para mantener los pies firmemente plantados en el suelo.