La Sensi Sangria Feminizada es una variedad 60% sativa desarrollada en Hawái en colaboración con Sticky Finger Seeds. Combina una Banana Kush Cake con una Tiger's Blood, un cruce entre Maui True Blood y Frosted Flakes que pertenece a la línea Hawaiian Bloodline de Sticky Finger Seeds. Este linaje une la genética sativa tropical hawaiana con los sabores intensos y dulces de las índicas modernas, lo que da como resultado un toque muy característico que combina notas frescas a mango y maracuyá con plátano cremoso, repostería dulce y un toque picante a combustible.
La Sensi Sangria Feminizada es una variedad poco común que puede «sangrar», es decir, que alrededor del 50% de estos ejemplares pueden producir una savia de color rojo oscuro durante la etapa vegetativa. Este rasgo inusual se debe a los altos niveles de antocianina, el mismo pigmento que hace que otras variedades adquieran un tono morado.
Históricamente, en Hawái se ha usado el término «Blood» (sangre) para describir las variedades de marihuana que producen esta rara savia roja, y la Maui True Blood es la fuente genética en este caso. La savia roja es más habitual durante la etapa vegetativa y suele desaparecer a medida que la planta madura y se vuelve leñosa, aunque algunos cogollos aún pueden «sangrar» al procesarlos o molerlos.
Estas plantas pueden presentar una variación fenotípica considerable, sobre todo con respecto a la altura final. Algunos ejemplares cultivados al aire libre en Hawái han llegado a alcanzar los 4 metros, así que conviene prepararse para hacer frente a un crecimiento vertical considerable. Así pues, en interior será casi imprescindible realizar podas o entrenamiento.
Las semillas de marihuana de Sensi Sangria Feminizadas suelen generar plantas bastante altas, con una estructura moderadamente abierta y un relativamente amplio espacio internodal que separa los puntos de floración, aunque esto no reduce en absoluto su impresionante rendimiento. Las ramas sostienen unos cogollos densos y cónicos a lo largo de todo su recorrido, mientras que el tallo principal desarrolla varios cogollos densos de tamaño intermedio, en lugar de una sola cola enorme.
Cuando se cultiva en interior, la Sensi Sangria Feminizada suele alcanzar la madurez con una altura que oscila entre los 100 y los 160 cm, con un rendimiento excelente que permite obtener entre 460 y 650 gramos por metro cuadrado. En exterior, puede llegar a medir entre 175 y 300 cm (aunque hemos visto ejemplares que han alcanzado los 400 cm) y producir entre 550 y 750 gramos por planta. En ambos casos, la etapa de floración suele durar entre 65 y 70 días.
Los cogollos adquieren formas muy puntiagudas, del tamaño de una pelota de golf, con una cobertura vegetal de ligera a moderada. Se puede obtener una gran cantidad de estos cogollos cónicos y densos, lo que puede dificultar el manicurado. En general, la estructura combina flores pesadas y ramas laterales ligeramente estiradas con unas hojas gruesas y firmes.
La Sensi Sangria Feminizada responde bien a varios métodos de entrenamiento, como el lollipopping, el screen of green (ScrOG) y el mainlining. Sin embargo, debido a su tamaño, puede que no sea la mejor opción para un sea of green (SOG). En general, su patrón de crecimiento te ofrece un montón de opciones para darle forma y adaptarla a casi cualquier configuración.
La floración de la Sensi Sangria Feminizada trae consigo una fragancia tropical intensa, en la que destacan notas a mango maduro, piña y papaya ácida, las cuales aportan un carácter muy alegre y fresco al aroma. Bajo el fondo afrutado, aparece un marcado toque skunky, mientras que el plátano cremoso y el azúcar moreno le dan un final más suave y dulce. El resultado es una combinación única de jugosas frutas tropicales y un dulzor que recuerda al de la repostería recién horneada.
Una vez que los cogollos se han secado y curado por completo, adquieren un aroma denso y con más matices. Las notas tropicales pasan a un segundo plano, mientras que los sabores a plátano, azúcar moreno y bizcocho recién horneado cobran mayor protagonismo. Los toques azucarados a cereza negra y uva aportan un punto afrutado más profundo, mientras que el matiz skunky confiere a los cogollos curados un final acre característico.
En cuanto al sabor, la Sensi Sangria Feminizada arranca con un toque afrutado tropical maduro y un punto ácido intenso que entra fuerte, seguido de notas más suaves a plátano cremoso y azúcar moreno. Luego, los matices a cereza negra y uva le dan profundidad y más dulzor en el paladar, mientras que al exhalar se percibe la fragancia a repostería junto con un final caracterizado por las notas a combustible y pimienta.
El subidón de la Sensi Sangria Feminizada es, en general, muy equilibrado, reflejando así las genéticas híbridas de esta variedad. Comienza con un suave estímulo cerebral, evolucionando rápidamente a un colocón físico índica intenso que se va potenciando con el tiempo, proporcionando una relajación cálida que se extiende hasta cada rincón del cuerpo. Este cambio gradual le da al subidón un final profundo que puede dejarte apalancado en el sofá.