La Mighty Dwarf Autofloreciente es una variedad híbrida 65/35 de predominio índica creada por White Label Seeds. Para obtenerla, los criadores partieron de una Sunset Peach (RS11 y Peach Tree), la cual cruzaron con una Purple Pickle Autofloreciente para añadirle genéticas de la Sour Diesel y la Granddaddy Purple. El resultado es una variedad extraordinariamente compacta y de floración rápida, capaz de producir grandes rendimientos con el mínimo esfuerzo.
Al ser una variedad autofloreciente, la Mighty Dwarf Auto no precisa cuidados especiales y florecerá por sí sola al cabo de unas semanas, independientemente del ciclo de luz o de las condiciones. Esto facilita enormemente el cultivo sin sacrificar su potencial en la cosecha. Sin embargo, este mismo rasgo dificulta en gran medida el uso de muchas técnicas de cultivo avanzadas. Aunque es una planta lo bastante robusta como para sobrevivir en casi cualquier sitio, se desarrolla mejor en climas templados, semisecos y con una ventilación adecuada.
Las semillas de marihuana de Mighty Dwarf Autoflorecientes suelen transformarse en unas plantas de muy baja estatura, tupidas y compactas, con una distancia internodal muy estrecha. Normalmente producen una sola cola maciza que se eleva sobre unas ramas laterales extremadamente cortas, cubiertas de un follaje verde oscuro, mientras que las flores son muy resinosas, con pistilos de color naranja claro sobre cálices verdes/púrpuras.
Cuando se cultiva en interior, la Mighty Dwarf Autofloreciente alcanza normalmente la madurez con una estatura comprendida entre los 25 y los 80 cm, pudiendo generar rendimientos abundantes de hasta 250-325 gramos por metro cuadrado. Aunque tengan acceso a la luz solar natural y mucho espacio, el intervalo de crecimiento total sigue siendo muy modesto, entre 35 y 100 cm (casi siempre en la parte baja del rango), con una producción de 150-250 gramos por ejemplar. Independientemente de las circunstancias, esta variedad tiene una etapa de floración un tanto breve, pues se sitúa entre los 55 y los 65 días.
Las flores que se suelen cosechar de la Mighty Dwarf Autofloreciente son mucho más grandes de lo habitual en una planta de su tamaño. Los cogollos son de una densidad intermedia y están cubiertos de una vegetación frondosa, lo que, combinado con su intensa producción de resina, puede hacer que el manicurado sea una tarea relativamente difícil. La cola principal es enorme, con varias colas secundarias más pequeñas, aunque igualmente impresionantes, y un puñado de cogollos del tamaño de pelotas de golf.
Al tratarse de una variedad autofloreciente, los cultivadores tienen muy poco control sobre la forma y el tamaño de la planta. Como resultado, la Mighty Dwarf Autofloreciente no responde bien a las técnicas de cultivo avanzadas. Aunque es posible aplicar un entrenamiento de bajo estrés, su pequeño tamaño lo hace en gran medida innecesario. En cualquier caso, al ser plantas bajitas y de floración rápida, son ideales para un cultivo en sea of green (SOG).
A medida que la Mighty Dwarf Autofloreciente se acerca a la madurez, va desprendiendo un olor dulce y afrutado a manzanas frescas, mezclado con matices herbáceos más sutiles. El perfume no es abrumador, pero si crecen varias plantas en un mismo espacio, puede llegar a ser bastante perceptible.
Tras el curado, se nota la herencia de la Peach Tree en los cogollos, los cuales adquieren un aroma seco y dulce dominado por notas a frutos recién cosechados, perfectamente combinadas con toques especiados de hachís y una pizca a combustible, un rasgo propio del linaje de la Sour Diesel. El sabor es delicioso, dominado por notas que recuerdan a manzanas asadas y melocotones cremosos, todo ello combinado con toques a masa recién horneada con capas de sutiles sabores a uva y caramelo.
Los efectos de la Mighty Dwarf Autofloreciente son bastante equilibrados. La experiencia arranca con un subidón estimulante que produce un colocón cerebral feliz, antes de fundirse lentamente en un subidón corporal suave y relajante. Esta variedad es ideal para actividades creativas o para relajarte cuando tienes que realizar una tarea aburrida.