Uniendo el norte: Presentamos a Cutter Merhi, el creador de Fat Beans

Khodr «Cutter» Merhi participó activamente en la escena cannábica danesa: jugó un papel destacado en las protestas por la legalización de la marihuana, crio variedades locales y participó en la icónica Christiania. Cutter, uno de los pilares del programa Breeding Grounds de Sensi Seeds, adora compartir las genéticas danesas con cultivadores de todo el mundo.

En pleno centro del animado barrio de Indre By, en Copenhague, a solo unos minutos del Rådhus (Ayuntamiento) y del parque de atracciones Tivoli Gardens, se encuentra Smokenhagen: el primer club social de cannabis de Dinamarca.

Detrás del mostrador, sonriendo con sus gafas redondas de montura gruesa, se encuentra Cutter Merhi, una figura fundamental en el dinámico panorama cannábico danés. «Llevamos años trabajando en esto [la idea de este club]», dice Cutter en una entrevista con Tim Hoebee, de Sensi Seeds, mientras tritura algunas de sus emblemáticas flores.

Cutter representa muchos aspectos de la cultura que rodea a la marihuana: es un fumador simpático, un cultivador veterano, un activista emblemático, un antiguo dueño de un coffeeshop, un criador experto y, ahora, el dueño del primer club social de cannabis legal de Dinamarca. Para muchos daneses, es el rostro de esa cultura local tan dinámica que lleva gestándose desde finales de los años 60.

Dinamarca: un enclave cannábico con mucho movimiento

En Dinamarca, aproximadamente el 9,7 % de los jóvenes adultos consume marihuana anualmente. No es una cifra que sorprenda si tenemos en cuenta que la pintoresca capital danesa acoge desde hace tiempo la famosa comuna alternativa de Christiania. Esta comunidad fue fundada en 1971 cuando un grupo de okupas se instaló en unos barracones militares abandonados. En 1973, el gobierno socialdemócrata de Dinamarca le concedió a la comunidad el estatus temporal de «experimento social». Luego, en 1989, Christiania fue reconocida oficialmente como una ciudad libre semiautónoma.

Christiania sigue siendo una de las mayores atracciones de Copenhague, pues la visitan más de 500.000 turistas al año atraídos por sus animadas cafeterías, galerías de arte, cultura alternativa y, por supuesto, la mítica Pusher Street: una calle empedrada que, hasta 2024, albergaba un mercado de marihuana y hachís totalmente ilegal, pero muy a la vista.

Hace unos años, al cruzar el emblemático arco de madera de la entrada de Christiania, te encontrabas en cuestión de minutos en medio de un mercado bullicioso. Los puestos ofrecían todo tipo de flores de marihuana y hachís, y los vendedores te recordaban con firmeza que no podías sacarles fotos ni a ellos ni a sus productos.

Aunque era un referente de la cultura alternativa y liberal, Christiania también fue escenario de numerosos conflictos violentos entre la población local, la policía y las bandas del crimen organizado. En 2023, tras un tiroteo, los vecinos de Christiania votaron a favor del cierre definitivo de la famosa Pusher Street.

Para algunos, el cierre supuso el fin de una era, mientras que otros argumentan (probablemente con razón) que no logró frenar la venta ilegal de marihuana en la comuna. Sea como sea, pocos discuten que, con o sin Pusher Street, la cultura del cannabis danesa probablemente está más viva que nunca. Y eso tiene mucho que ver con el trabajo de personas como Cutter.

Toda una vida en el corazón de la escena cannábica danesa

A Cutter le empezó a interesar la marihuana desde muy joven, y así nos lo cuenta en una entrevista:

«Cuando era niño, cada vez que iba a Ámsterdam con mi familia, recuerdo que me llamaba mucho la atención el logotipo de Sensi Seeds. También lo vi en casa de mi tío en Kuwait, en la granja de mi primo en el Líbano y en los cajones de mi padre en Copenhague. Por aquel entonces no entendía qué significaba, pero me parecía impresionante y daba la sensación de ser algo importante».

Ese niño fue creciendo y descubrió la historia de Sensi Seeds, que ya había cumplido una década, gracias a su tío Ziad. «Conoció a Ben Dronkers a finales de los 90 y era un gran admirador suyo. ¡Yo también lo era, desde el primer momento!», cuenta Cutter. Siendo un adolescente y joven veinteañero, canalizó su pasión por la planta a través del activismo, inspirado por Ben Dronkers y el difunto Nol van Schaik, influyendo también una creciente frustración fruto de la prohibición de la marihuana.

Algunos de los momentos destacados de su etapa como activista incluyen encenderse un porro mientras asistía a una sesión del Parlamento danés, fundar el grupo Propaganja y ser apodado «el cruzado danés del cannabis» por el medio de comunicación europeo The Local.

En 2012, los años de activismo de Cutter se tradujeron en una nueva oportunidad: abrir, gestionar y ser dueño del primer coffeeshop de toda Dinamarca. Y no en algún rincón recóndito de uno de los tranquilos barrios periféricos de la ciudad, sino en la bulliciosa calle comercial de Strøget. Al igual que un coffeeshop holandés, la tienda de Cutter vendía marihuana a cualquier persona mayor de 18 años.

«Eso no era muy legal», dice, sonriendo y mirando por encima del borde de sus gafas. «Así que, tras un par de años de estrés y dolores de cabeza, tuvimos que cerrarlo». Pero el sueño de crear un espacio animado para los aficionados a la marihuana con ideas afines no dejó de rondarle la cabeza.

En 2018, Cutter organizó la North Grow, la primera feria del cannabis que se llevaba a cabo en Dinamarca y en los países nórdicos. Tras años de manifestarse activamente en la calle contra la prohibición, Cutter consideró que un evento de este tipo podría generar en Dinamarca un debate serio sobre la marihuana. Esperaba que fuese más allá del estereotipo de Christiania, las bandas de moteros, los tiroteos y la polémica calle Pusher Street.

«Pasamos unos años en los que salíamos mucho a manifestarnos y a llamar la atención sobre el tema de la marihuana. Se generó ese debate, pero ahora toca avanzar, pues los daneses están preparados para acoger iniciativas más serias», le dijo a Kosmopol durante la feria.

Un criador nato

En 2020, Cutter emprendió un nuevo camino en su trayectoria vital. Tras cerrar su coffeeshop, se dedicó al cultivo de marihuana y fundó Fat Beans.

«Como tienda minorista, me cansé de vender semillas de otras empresas. Así que, tras 15 años haciendo eso, un día me desperté, germiné algunas genéticas y empecé a hacer mis propios cruces».

Esa decisión, tomada aparentemente en cuestión de segundos, resultó ser de vital importancia: Fat Beans ha crecido hasta convertirse en la marca número uno de genéticas en Dinamarca. La empresa cuenta con todas las licencias necesarias para vender semillas de marihuana de forma legal, garantizando la procedencia y trazabilidad de todas ellas.

Además, Fat Beans ha ganado un montón de premios y reconocimientos relacionados con el mundo del cannabis: Uncle Stoner Squash Off, Homegrown Cup, Clouds In The City, White Ash Weekend, North Grow Cup y la famosa Dutch High Life Cup. Con todo este éxito, más que merecido, fue solo cuestión de tiempo que Cutter llamara la atención de Sensi Seeds.

«Aún no sabía adónde me llevaría esto [el cultivo]. [Al principio], solo era un paso necesario para que mi pequeña tienda de Copenhague tuviera sus propias semillas. Pero un par de años más tarde, Sensi Seeds se interesó por Fat Beans y decidió asociarse conmigo», nos cuenta.

«Como asesor de varios productores daneses con licencia, estuve en contacto con Sensi Seeds varias veces mientras estaban de visita en Dinamarca y quedamos en Pusher Street. Una cosa llevó a la otra y, de repente, me preguntaron si me interesaba trabajar con ellos… ¡Para mí, esto es algo que solo te pasa una vez en la vida!».

Una combinación perfecta: la colaboración entre Sensi Seeds y Fat Beans

Sensi Seeds lanzó el proyecto Breeding Grounds en 2024: un programa diseñado para reunir a los mejores criadores y genéticas del mundo. Fat Beans ha sido un fiel colaborador de Breeding Grounds desde el principio.

«Para Sensi Seeds, esta nueva colaboración simplemente continúa su trayectoria como empresa pionera en el mundo del cannabis», dice Cutter. «Sin embargo, para Fat Beans, representa una oportunidad increíble para crecer y aprender de los mejores del sector».

Hasta la fecha, la colaboración entre Fat Beans y Sensi Seeds en Breeding Grounds ha dado lugar a numerosas variedades deliciosas, como la Mandarine Jam, la Candy Apples, la Bahama Mama y muchas más. ¡Aquí puedes ver la colección completa y realizar tu pedido de semillas ahora mismo!

Otra vez en marcha: un servicio incansable a la comunidad

En febrero de 2026, Cutter pudo cumplir otro de sus mayores deseos, un sueño de toda una vida: construir un paraíso dedicado a la marihuana justo en el corazón de su ciudad natal. Y cuando le piden que reflexione sobre ese logro, no hace ningún esfuerzo por ocultar su alegría y sus ojos se iluminan con ilusión:

«Es increíble. Llevamos ya como un año con las llaves de este local. Hemos estado montándolo todo, reuniendo dinero, tirando como hemos podido… Encontrar un espacio donde puedas abrir una cafetería, un dispensario, un club social o cualquier negocio relacionado con la marihuana puede ser muy difícil».

El interior de este acogedor local es lo que el propio Cutter describe como una «cueva de hombres»: hay una barra, una sala gaming, una tele enorme, un sillón de masaje y, por supuesto, una carta de marihuana muy completa con las mejores variedades fruto de la colaboración entre Fat Beans y Sensi Seeds. Pero, ante todo, Smokenhagen es un espacio diseñado para reunir a los aficionados a la marihuana daneses.

«Mi club, en sí mismo, no es muy diferente de otros clubes. No es mejor que ningún otro», afirma Cutter, sonriendo con la confianza de alguien totalmente convencido de su misión. «Pero somos únicos porque estamos en Copenhague. Intentamos construir una comunidad y formar parte de ella. Hay algo más importante detrás de todo esto».

Para evitar problemas legales, Smokenhagen solo vende marihuana con un alto contenido en THC a socios que tengan receta médica. Las personas que no tengan receta, por supuesto, pueden seguir visitando el club, usar sus instalaciones, asistir a alguno de sus espectáculos e incluso comprar productos cannábicos ricos en CBD para consumirlos allí mismo.

«El CBD es legal en Dinamarca y está muy de moda. Muchos fumadores habituales de THC que conozco han madurado, se han hecho mayores y ahora fuman CBD para mantener el hábito o por razones médicas», explica Cutter.

De hecho, si necesitas una receta de marihuana medicinal en Copenhague, Smokenhagen también puede echarte una mano:

«Creamos el club para los pacientes y también montamos una clínica. Llevamos varios meses funcionando y ya hemos atendido a cientos de pacientes. Se está corriendo la voz y la gente llama todos los días para pedir cita con el médico». Como la mayoría de los proyectos de Cutter, montar la clínica también resultó todo un reto.

«No fue demasiado difícil. Solo me llevó 12 años convencer a un médico», dice riendo. Pero Cutter no le da demasiadas vueltas al pasado: es de esas personas a las que les interesa mucho más el futuro.

«Vamos a sacar al mercado un montón de variedades nuevas. Me estoy centrando en los terpenos y en las genéticas ganadoras de concursos». Además, también está tramitando una licencia para cultivar en las propias instalaciones de Smokenhagen y traer marihuana a la tienda desde las instalaciones de producción de Fat Beans.

Pero lo más importante para Cutter es que los usuarios de marihuana daneses tengan algún día el derecho legal a cultivar su propia medicina. «Los médicos en Dinamarca no quieren saber nada de la marihuana. Así que, si los pacientes pudieran, igual que en Alemania, cultivar su propia medicina en un lugar como nuestro club, los médicos no tendrían que abordar este problema».

En el fondo, está convencido de que ese día llegará más pronto que tarde. «Soy optimista y creo que, en un futuro no muy lejano, nos dejarán cultivar nuestra propia marihuana».

Si quieres ayudar a Cutter en su misión, puedes visitar el local de Smokenhagen situado en la calle Studiestræde 31, en Copenhague. Además, ahora puedes cultivar las variedades galardonadas fruto de la colaboración entre Fat Beans y Sensi Seeds. Aquí tienes la colección completa. Y si ya has cultivado alguna de estas variedades, ¡indícanos en los comentarios cuáles son tus favoritas!

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones referentes al consumo del cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que revise las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    Steven Voser

    Nacido en Suiza, criado en Australia y ahora recorriendo Sudamérica, Steve es un periodista experimentado especializado en cannabis. Ya sea escribiendo desde el puerto de Buenos Aires o desde el Altiplano boliviano, el trabajo de Steven arroja luz sobre la historia y la riqueza cultural del cannabis, así como sobre el incierto marco legal en el que aún se encuentra hoy en día.
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