La Muskato Feminizada es un híbrido 70% índica desarrollado por Leo Stone y Professor Q de Aficionado French Connection en su complejo de cultivo al aire libre en Colombia como parte del proyecto Breeding Grounds de Sensi Seeds. Para obtener esta variedad excepcional, los criadores partieron de una Beronx, una mezcla de Pianono (Key Lime Pie y Sorbetto), la cual cruzaron con una Original French Connection Skunk, cuya genética se remonta a la década de los 70. El resultado lo cruzaron a su vez con una The Pure, una versión única de la Original Skunk #1 de Flying Dutchmen.
El resultado es un híbrido selecto que combina un aroma almizclado añejo, unas notas chispeantes a sorbete de nata y cítricos, así como un toque funky y sabroso que rara vez se encuentra en las variedades de marihuana modernas. Esta planta se caracteriza por su baja estatura, su estructura tupida y su producción abundante, por lo que es una opción excelente para los cultivadores que quieren recuperar un pedacito de la historia del cannabis pero no tienen mucho espacio disponible.
Las semillas de marihuana de Muskato Feminizadas dan lugar a unas plantas bastante compactas, de estructura densa y tupida, con un espaciado internodal bastante estrecho. Las ramas laterales son gruesas y robustas, capaces de soportar fácilmente unos cogollos densos. Sin embargo, las ramas son más bien cortas, por lo que la planta madura presenta una forma cilíndrica con una copa uniforme. Además, suele doblar su altura durante las primeras semanas de floración.
Cuando se cultiva en interior, la Muskato Feminizada no suele superar los 85 cm, por lo que es ideal para cultivadores de interior con poco espacio. A pesar de su tamaño, suele generar grandes rendimientos, del orden de los 400-550 gramos por metro cuadrado, al finalizar un ciclo de floración de 60 a 65 días. Si se cultiva en exterior, puede alcanzar una altura de 75-125 cm y producir hasta 475-650 gramos por ejemplar.
Los cogollos de la Muskato Feminizada, de color verde intenso con reflejos pastel, presentan cálices gruesos y bulbosos que se agrupan estrechamente y están cubiertos por una gruesa capa de tricomas. Las flores rebosan resina, sobre todo en las puntas de las brácteas. En general, son flores densas y pegajosas que recuerdan a los híbridos selectos de Skunk y dessert.
El tamaño compacto de esta variedad, su estiramiento moderado y su estrecho espaciado internodal la convierten en una excelente elección para un cultivo sea of green (SOG), además de que suele responder bien al lollipopping. Sin embargo, esos mismos factores hacen que la Muskato Feminizada no sea una buena elección para una screen of green (SCROG) o un mainlining.
La Muskato Feminizada, a medida que se acerca al momento de la cosecha, comienza a desprender un aroma almizclado dominado por notas Skunk de la vieja escuela. Este penetrante perfume se combina a la perfección con capas a caramelo dulce, notas cremosas de postre de lima (procedentes de la ascendencia Pinanono), un sutil sabor a queso y trazas a combustible y amoniaco subyacentes.
Al abrir un tarro de Muskato Feminizada, una vez que los cogollos se han curado como es debido, se puede percibir cómo la estancia se inunda de un aroma potente que es una fusión de la clásica Skunk europea con la moderna elegancia de los variedades dessert y cítricas. Te espera una fragancia a almizcle con un dulzor similar al de un postre, una refrescante crema de lima y unas ácidas notas fermentadas, todo ello perfectamente complementado con toques sutiles a combustible y una suave especia herbal.
Al probar una Muskato Feminizada se desatan todas esas notas, dominando la inhalación un sabor dulce y almizclado. A continuación, aparecen sabores a natillas de lima y postres cremosos, terminando con un regusto funky, a combustible y queso, así como un sutil toque especiado y terroso a almizcle. En conjunto, el sabor es un rico equilibrio salado-dulce mezcla de queso curado y pastel de limón.
Los efectos de la Muskato Feminizada son profundamente relajantes, con un subidón lúcido que te mantiene con los pies en la tierra. Arranca con un estallido de euforia cerebral que evoluciona rápidamente hacia un final almizclado y relajante. En general, esta variedad es ideal para disfrutar de una velada tranquila, para realizar tareas aburridas que requieran concentración o para sumergirse totalmente en lo que estés haciendo. El subidón es profundamente calmante sin provocar apalanque: cálido, contemplativo y enriquecedor.