La Full Throttle Autofloreciente es una 60% índica creada en colaboración con el equipo de Humboldt Seed Company como parte del proyecto Breeding Grounds de Sensi Seeds. Es una variedad de baja estatura, larguirucha, que para su obtención se partió inicialmente del cruce entre una California Sour y una All Gas OG. El resultado se cruzó a su vez con una Ruderalis Indica para dotarle del rasgo Autofloreciente, consiguiendo así una variedad con genéticas de una Venom OG, sativas mexicanas, índicas afganas, etc.
Estas plantas son extremadamente compactas, con una estatura razonablemente baja, aunque su estructura estirada puede facilitar que se eleven algo más que otras autoflorecientes. Su patrón de crecimiento único las convierte en una opción fantástica para cultivadores que disponen de poco espacio y quieren albergar el mayor número posible de ejemplares en un único cuarto de cultivo. En general, la Full Throttle Autofloreciente prospera en climas fríos y secos, por lo que a los cultivadores de exterior ubicados en regiones con temporadas de cultivo cortas les resultará muy útil.
Las semillas de marihuana de Full Throttle Autoflorecientes suelen dar lugar a plantas de estatura considerablemente baja (aunque ligeramente más altas que otras variedades autoflorecientes), con ramas laterales extremadamente cortas y una distancia internodal bastante amplia. Tienden a generar una única y enorme cola que puede cubrir la mitad superior de la planta. Por debajo, la copa es increíblemente baja, aunque bastante uniforme, con ramas cortísimas que sostienen pesadas colas secundarias.
En interior, cuando llega a la madurez, puede alcanzar una altura que oscila entre los 25 y los 80 cm (aunque seguramente acabe en el extremo superior de ese intervalo), ofreciendo grandes rendimientos, en torno a los 250-325 gramos por metro cuadrado. En exterior, puede elevarse algo más, pero es poco probable que supere los 100 cm, generando hasta 150-250 gramos por ejemplar al finalizar una etapa de floración de 60 a 65 días.
La Full Throttle Autofloreciente desarrolla gruesas colas formadas por cogollos de tonalidades que van del verde lima al verde oliva, con matices oscuros ocasionales. El linaje All Gas OG aporta a las flores una pesada capa de tricomas escarchados, mientras que los genes California Sour proporcionan unos pistilos largos, brillantes y anaranjados. Los cogollos están recubiertos de una gruesa capa de resina grasienta y una vegetación bastante densa, lo que puede dificultar el manicurado.
A pesar de que su estructura se eleva un poco por encima de la media de su segmento, la Full Throttle Autofloreciente es una excelente elección para un sea of green, ya que sus cortas ramas laterales permiten colocarla muy cerca de otros ejemplares, pudiendo así disponer de un gran número en un espacio relativamente pequeño. Sin embargo, al tratarse de una variedad autofloreciente, los cultivadores no pueden influir mucho en la forma o el tamaño final, lo que hace imposible aplicar técnicas como el mainlining o el screen of green. Aunque las ramas inferiores admiten lollipopping, son tan cortas que no es necesario ni beneficioso.
Cuando la Full Throttle Autofloreciente florece, su aroma penetrante invade la estancia. Esta fragancia está dominada por los inconfundibles vapores de Sour Diesel procedentes de la genética All Gas OG, y está acompañada de notas a gasolina y lubricante, acentuadas por un trasfondo profundo, skunk, y un acabado intenso a cáscara de cítricos. A pesar de su tamaño, el aroma puede ser bastante potente, y es posible que los cultivadores preocupados por la privacidad deban tomar medidas adicionales para controlarlo.
Las flores, una vez secadas y curadas, adquieren un potente aroma a cítricos empapados en gasolina y caramelos ácidos fermentados, realzado el conjunto por el funk terroso de la OG Kush. El sabor es realmente especial, con un toque a combustible ácido y alimonado que da paso a notas diésel, acabando con un regusto a pino y Kush que deja notas pegajosas y a combustible en la lengua.
Los efectos que pueden experimentar los usuarios de la Full Throttle Autofloreciente arrancan con el típico subidón sativa, enérgico y concentrado, que poco a poco se transforma en una fusión corporal cálida, calmante y relajante. Este subidón es bastante potente, aunque no nubla la mente ni apalanca, por lo que es perfecto para esos momentos en los que necesitas mantener la cabeza en su sitio, pero quieres relajarte.