Will Grinnel lleva cultivando cannabis desde 1973 y es el fundador de Sticky Finger Seeds. En esta entrevista explica cómo una línea genética hawaiana de marihuana «sangrante», objeto de muchos rumores, acabó siendo la piedra angular de su jardín en Maui. Además, nos cuenta cómo su colaboración con Sensi Seeds dio lugar a dos nuevas variedades «que sangran».
Will Grinnell recuerda la primera vez que fumó marihuana como si fuera ayer.
—Le robé un poco de hierba a mi hermana, intenté fumármela y la fastidié —dice riendo—. El novio que tenía mi hermana por aquel entonces me descubrió y, como ella no estaba por allí, soltó algo así como: «Muy bien, enano». ¡Me dio un montón de hachís y me pillé un tremendo COLOCÓN! —cuenta con los ojos muy abiertos.
Will tenía nueve años en ese momento.
La estrategia del novio funcionó: Will no volvió a probar la marihuana en dos años. Pero al chaval le seguía picando la curiosidad y cuando tenía 11 años volvió a escamotearle la hierba a su hermana. Y, ¡sorpresa! Esta vez le encantó. Así pues, ni corto ni perezoso, se puso a recoger las semillas que encontró entre la hierba almacenada y luego las plantó en el jardín de su casa. En 1973 obtuvo su primera cosecha.
—Y mira por dónde… cultivé un poco de hierba que luego coseché y me fumé, y hasta vendí algo a mis colegas.
Will sonríe. Incluso a través de la webcam se ve claramente el brillo de sus ojos mientras rememora viejos tiempos.

Hoy, a sus 65 años, Will es el fundador de dos marcas genéticas propias (Sticky Finger Seeds y Deep Green Genetics) y el último criador en colaborar con Sensi Seeds. El fruto de dicha colaboración llega justo a tiempo para las fiestas de Halloween de 2026, pues ya están disponibles las nuevas variedades de marihuana «que sangra».
Buscando una leyenda: la planta de marihuana sangrante
Will había oído hablar de la Hawaiian Blood mucho antes de que se le ocurriera cultivar una planta de marihuana que sangrara.
—Era una de esas cosas míticas —dice Will—. Habíamos oído a los veteranos hablar de la Hawaiian Blood, cuya savia era roja, pero eso era todo.
A mediados de los noventa, Will visitaba Hawái regularmente ya que trabajaba como mánager de giras para diferentes artistas internacionales que contrataba a través de su agencia, Origins Music International. En esa época ya tenía una fuerte conexión con la comunidad local.
— Hubo un par de ocasiones en las que, entre bastidores, algunos entendidos de la escena cannábica traían una marihuana muy interesante y decían que era The Blood —recuerda.
Pero, tan solo mirando la hierba seca no se podía saber si eso era verdad.

Will acabó mudándose a Maui en 2010, pero incluso entonces, aquellas plantas «sangrantes» de la vieja escuela seguían siendo difíciles de encontrar. Sin embargo, en 2016/2017, todo eso cambió.
—De repente, tenía dos variedades de la línea Blood en mi jardín.
La primera fue un regalo que le hicieron en la primera edición de la Harvest Cup en Worcester, una semilla que por poco pasa por alto.
—Normalmente, vuelvo de los eventos con un montón de regalos y otras cosas, pero nunca les presto atención —admite Will—. Tengo tantas semillas acumuladas que quiero empezar a plantarlas cuanto antes. Pero algo me dijo que empezara con estas.
Se trataba de la variedad Royal Blood, de House of Orange.
Al mismo tiempo, Papaya John, uno de los mejores amigos de Will y cultivador hawaiano de toda la vida, consiguió un viejo corte de Durban, del que, según Will, se rumorea que fue una de las primeras líneas «Blood». Aunque Will lo llama personalmente «PJ Cut» (corte de PJ) en honor a su amigo, también usa el nombre que le han dado de forma oficial a la variedad: Family Secret.
Papaya John también ayudó a Will a hacerse con una de sus genéticas más preciadas: la Hawaiian Dream, una variedad tradicional que una familia hawaiana ha conservado durante más de 50 años. De hecho, fue precisamente esta variedad la que salvó el cultivo de Will después de que lo perdiera por culpa de las plagas tras mudarse a Maui. Recuerda esa experiencia como si fuera ayer.
—Cuando me vine a vivir a estas tierras, llevaba toda la vida cultivando en el Este, tanto en interior como en exterior. Me consideraba un cultivador bastante competente —dice sonriendo.
Pero el clima único de Hawái supuso un auténtico desafío a su pericia.
—Me dio una buena paliza. Fue la primera vez que supe de verdad lo que era el oídio —admite entre risas.
Además del oídio, los pulgones de las raíces también se instalaron en su jardín. Al final, Will perdió todos sus ejemplares y no le quedaban semillas de reserva. Entre las pérdidas estaba su preciada Sensi Super Skunk.
—Y entonces apareció John —recuerda Will—.
Aunque se conocían desde hacía muy poco, Papaya John le trajo una planta a Will, el cual todavía recuerda sus palabras: «Esta te irá bien». Efectivamente, aunque el jardín estaba totalmente contaminado, la planta creció de maravilla.
—Y el resto ya lo sabes… Gracias, John —dice Will, recordando con cariño a su difunto amigo.
Will llamó a esta variedad Hawaiian Dream porque «esa planta me devolvió la esperanza» después de que su huerto se echara a perder.

—Volvía a vivir el sueño hawaiano —revela.
Junto con la Royal Blood y el corte de Durban de John, la Family Secret, esta variedad tradicional dio lugar a la querida Maui True Blood de Will. Y el cruce se produjo por pura casualidad.
Will y sus amigos se turnaban para regar un jardín cuyo dueño estaba fuera. Y, aunque se aseguraban de que las plantas estuvieran bien hidratadas, no las vigilaban con la atención suficiente, por lo que un macho de la variedad Royal Blood, que pasó desapercibido, acabó polinizando a unas hembras de la variedad Hawaiian Dream que había cerca.
Hasta ese momento, las plantas de Royal Blood x Family Secret de Will solamente producían una savia de color rosa claro. El cruce accidental con la Hawaiian Dream marcó un antes y un después: los descendientes, que llevaban los tres genes, exudaban esa savia de color rojo intenso que a día de hoy caracteriza a su Maui True Blood. De repente, las plantas que producen esa savia de las que Will había oído hablar hacía tantos años dejaron de ser un simple mito: se convirtieron en la piedra angular de su jardín.
Sangre en tus manos
Aunque ver cómo «sangra» una planta era algo asombroso, a Will no le apetecía labrarse una reputación basada en un truco para impresionar.
—No me gusta dar la sensación de que estoy vendiendo un reclamo publicitario, así que en realidad no la he promocionado mucho —confiesa.
Cultivador de corazón y acostumbrado a trabajar en entornos complicados, lo único que quería era ver cómo se comportaba esta variedad en el jardín y qué cogollos producía. Y resulta que su casa en Hawái era el campo de pruebas perfecto.
—En muchas zonas climáticas, el aire es muy tropical y está repleto de agentes patógenos. Aquí tienes toda clase de cosas que pueden atacar a tus plantas —afirma.
Enseguida se dio cuenta de que la planta madre de su Maui True Blood siempre sobrevivía.
—No le salía el oídio que tanto afectaba a las demás plantas… simplemente se mantenía estable.
Y tampoco le faltaba sabor.
Aunque admite que las descripciones detalladas de sabores no son lo suyo, Will describe la Maui True Blood como una variedad con intensas notas a combustible y frutales que deja a veces un regusto persistente a pino.
—Es ese regusto persistente que te dejaba el hachís de antes.
Y luego, claro, está el rasgo característico del «sangrado», que Will nos mostró en directo por la webcam.

Will atribuye el fenómeno del «sangrado» a las antocianinas: los compuestos responsables de la coloración morada de los arándanos, las cerezas negras, la col lombarda y, por supuesto, tus variedades de marihuana moradas favoritas. Curiosamente, la Maui True Blood y sus descendientes no suelen producir flores moradas.
—Todavía estoy intentando descifrar ese misterio —admite Will, aunque sus variedades (y las que ha creado con Sensi Seeds) suelen desarrollar tonos rosados.
Además de aportar a diversas frutas, verduras y flores sus colores característicos, las antocianinas son potentes antioxidantes. Este grupo de unos 400 pigmentos solubles en agua cambia de color según el pH: rojizo en un medio ácido, morado si es neutro y azulado en condiciones alcalinas. En muchas variedades de marihuana, solo se manifiesta esta coloración violácea en las flores cuando las temperaturas nocturnas bajan de los 13°C durante la floración.
—La savia tiene un sabor muy dulce —explica mientras chupa la hoja que acaba de cortar de una de sus plantas.
Dice que a algunos de sus amigos les encanta hacer zumos con estas variedades que «sangran», y también cree que los efectos antioxidantes naturales de la antocianina contribuyen al vigor de la línea genética.
—Nos gustaría creer que podemos fumarnos nuestras vitaminas —bromea.
Algunos cultivadores afortunados que han probado variedades que «sangran» en su jardín también comparten la explicación de Will sobre las antocianinas. Otros argumentan que el líquido proviene del floema (o del xilema) y creen que es rico en azúcares. Por supuesto, estas son las interpretaciones de los propios cultivadores. La explicación exacta de por qué «sangran» aún está pendiente de investigación.
¿Eres botánico y tienes alguna hipótesis sobre lo que podría estar pasando dentro de estas plantas? Compártela en los comentarios de abajo. ¡Nos encantaría conocer tu opinión!
De Maui a Ámsterdam

Puede que la colaboración entre Will y Sensi Seeds sea un logro reciente, pero el vínculo del criador con este legendario banco de semillas se remonta a los años 80, cuando vio los primeros anuncios de The Seed Bank y Sensi Seeds en las últimas páginas de la revista High Times. En aquellos tiempos, la idea de pedir genéticas por correo parecía una locura.
—Era muy emocionante, pero también daba un poco de miedo —admite Will—. Todos usábamos las direcciones de nuestros padres.
Para los cultivadores, acostumbrados a mantener sus actividades en secreto, el proceso de enviar dinero a Europa para comprar semillas exigía una buena dosis de coraje. Pero algunos amigos de Will pudieron recibir sus pedidos sin problemas, así que las nuevas genéticas empezaron a llegar a sus huertos.
—De hecho, la Super Skunk fue la primera que recuerdo —dice Will—. Era increíble. Lo único malo de esa variedad era el olor, pues a algunos amigos los pillaron por eso.
Allá por los años 80, a Will ni se le pasaba por la cabeza la idea de aportar sus propias genéticas a Sensi Seeds. Hoy, sin embargo, es una realidad.
La colaboración entre Sticky Finger Seeds y Sensi Seeds surgió después de que Tim Hoebee, de Sensi Seeds, visitara Maui para pasar su luna de miel. Will y su mujer no tardaron en enseñarles a los recién casados algunas de sus playas favoritas, y la relación entre las dos parejas ha durado mucho más que esas breves vacaciones.
Cuando Tim conoció a Will, ya estaba al tanto del trabajo de Sticky Finger Seeds, Deep Green Genetics y de la relación de Will con Shanoah Stanley, de Ziplock Seeds, otro colaborador de Breeding Grounds. Además, Will tuvo la oportunidad de conocer a Gio, el director general de Sensi Seeds, a Sander y a otros miembros del equipo de Sensi Seeds en diversas convenciones, como la Spannabis y la MJBizCon. Poco después, el grupo ya estaba ultimando los detalles de una colaboración.
Sensi Seeds nos trae sangre fresca
Hoy en día, tener acceso sin límites al banco de genéticas de Sensi Seeds y compartir sus variedades con la marca todavía le parece algo irreal.
—Lo considero el logro de mi vida —dice Will con orgullo.
Recuerda con timidez cómo seleccionó algunas de las variedades clásicas que conocía y le encantaban del banco de genéticas de Sensi Seeds.
Will rápidamente propuso incluir la línea Blood en el catálogo de Sensi Seeds. Pero, como en ocasiones anteriores, la razón no fue la novedad del rasgo «sangrante», sino la resistencia superior y la calidad del humo de estas variedades.
Por su parte, el equipo de Sensi sugirió trabajar con dos variedades que reflejen tanto los más de 40 años de historia del banco como su capacidad para mantenerse a la vanguardia mediante la incorporación de genéticas modernas: la Maple Leaf Indica, que es una de las favoritas de Gio, y la innovadora Banana Kush Cake.
Así, los dos equipos de cultivo crearon conjuntamente la línea Sensi Seeds Bloodline justo a tiempo para Halloween del 2026:

- Sensi True Blood. Esta variedad, que combina dos leyendas (Maple Leaf Indica y Maui True Blood), es un cruce 60% índica con una etapa de floración de 55 a 65 días. Las plantas suelen alcanzar un tamaño mediano (70-110 cm en interior, 175-200 cm en exterior), con una amplia distancia internodal, una estructura bien equilibrada y una excelente ramificación lateral. Cuando llega el momento de la cosecha, la Sensi True Blood te recompensa con grandes flores cónicas cuyos aromas incluyen notas dulces tropicales y toques terrosos a hachís. El sabor es similar, aunque con un distintivo toque dulce a frutas del bosque, mientras que sus efectos combinan un subidón cerebral enérgico que poco a poco da paso a un profundo colocón físico.

- Sensi Sangria. Es un cruce entre una Tiger’s Blood y una Banana Kush Cake. Tiene un ligero predominio sativa (60%), lo cual se refleja en un patrón de crecimiento típico de esas genéticas, con una etapa de floración de 65 a 70 días. En interior, alcanza una altura que oscila entre los 100 y los 160 cm, mientras que en exterior puede llegar a los 175-300 cm, ¡aunque hemos visto ejemplares que superaban los 4 metros de altura!
Independientemente de la configuración de cultivo, la Sensi Sangria produce cogollos densos, del tamaño de una pelota de golf, los cuales se agrupan muy juntos a lo largo del tallo principal y las ramas, dando lugar a una cosecha impresionante. Tiene un perfil de terpenos complejo y sabores que recuerdan a una ensalada de frutas tropicales frescas, repleta de mango maduro, piña y papaya ácida, todo ello sobre una base cremosa de plátano. En cuanto a los efectos, la Sensi Sangria proporciona una relajación duradera y profunda.
Ambas variedades poseen una excelente resistencia y están pensadas para crecer bien al aire libre, en invernaderos o incluso en interior bajo lámparas. Aproximadamente el 50% de las plantas cultivadas a partir de semillas «sangran», un fenómeno que se produce sobre todo durante la etapa vegetativa, ya que en la etapa de floración no suele observarse este rasgo. A veces, los cogollos curados pueden segregar una savia resinosa roja y pegajosa al frotarlos o molerlos.
El color de la savia de estas variedades también varía. Will dice que algunas plantas producen una savia «rojo pintalabios», mientras que en otras es más bien de un tono rojo púrpura. Dice que prefiere esta última por su olor y sabor dulce, algo que, según él, indica un mayor contenido de antocianinas.
Breeding Grounds: Sensi Seeds × Sticky Finger Seeds
Además de la nueva línea Bloodline, la colaboración entre Sticky Finger Seeds y Sensi Seeds también ha dado lugar a cuatro novedades de Breeding Grounds que combinan las variedades únicas de Will con genéticas clásicas y modernas de Sensi Seeds.

La colección incluye variedades que muestran el rasgo de sangrado y otras que no, reflejando así la pasión de Will por crear genéticas que trasciendan las modas pasajeras. Ofrecen un rendimiento excelente, algo que queda demostrado en su propio jardín, además de aromas y sabores de primera categoría.
En enero desvelaremos las cuatro variedades y sus linajes. ¡Vuelve a visitarnos en esa fecha y descubre la colección completa de Sticky Finger Seeds x Sensi Seeds en nuestra sección Breeding Grounds!
El trabajo que hay detrás de las genéticas
La creación de un cruce de marihuana es mucho más que escoger la madre y el padre, eso es solo el principio. Hay que buscar fenotipos, cultivarlos hasta que florezcan y analizar un amplio abanico de resultados: desde características de crecimiento, como la estructura vegetativa y el vigor general, hasta la formación de cogollos y el desarrollo de terpenos.
El proceso de creación de la Sensi True Blood y la Sensi Sangria lo llevaron a cabo simultáneamente Will y Sensi Seeds: Will se desplazó a la sede de Sensi Seeds en Ámsterdam, y el equipo de Sensi también viajó a Maui. Ambos se centraron en conservar las características más importantes: resistencia, una estructura excelente y, por supuesto, aromas y sabores excepcionales.
Will cuenta que completaron dos pruebas de floración en Hawái durante el proyecto, mientras que Sensi Seeds también llevó a cabo sus propios ensayos. Eso les permitió comparar los resultados obtenidos en las condiciones de cultivo de Maui con los de las instalaciones de Sensi Seeds Research.

Cuando trabaja con semillas, Will describe el proceso como «una cita a ciegas». Incluso cuando se utilizan genéticas conocidas o con las que ya estás familiarizado, nunca sabes realmente qué vas a obtener ni cómo se combinarán las distintas variedades. A veces, el proceso de encontrar exactamente lo que busca y estabilizar esos rasgos puede llevar más de un año, según indica Will.
Sin embargo, algunas veces los cruces que funcionan se reconocen desde el principio. La Sensi True Blood es un ejemplo perfecto: Will empezó su parte del proyecto con poco más de 30 plántulas de Maple Leaf Indica. Tras observarlas de cerca, seleccionó los mejores fenotipos basándose en su vigor y, sobre todo, en su capacidad para adaptarse a las condiciones de cultivo únicas de Maui. Cruzarla con la Maui True Blood potenció aún más ese vigor.
Will cree que esta variedad es capaz de crear lo que él llama «superplantas».
—Las plantas tienen su propio sistema de defensa antioxidante incorporado —comenta, refiriéndose de nuevo a la alta concentración de antocianinas que contienen en su savia de color rojo sangre—. Y eso se nota de verdad en el huerto. Desde el primer momento, estas plantas son muy resistentes y robustas.
—Me obsesiona la estabilidad —continúa.
Y para conseguirla, a menudo tiene que mirar más allá de las plantas de su propio invernadero: Will suele pedir a otros cultivadores, incluidos los que cultivan en interior en Maui o en el continente, que prueben sus cruces, y luego compara sus observaciones con las suyas. Ver cómo se comporta una planta en diferentes jardines es una parte importante a la hora de decidir con qué combinaciones quiere seguir trabajando.
Siempre hay semillas por sembrar
Es lógico pensar que un cultivador y criador con más de 50 años de experiencia se plantee bajar el ritmo. Pero Will hace justo lo contrario: no tiene intención de parar. Este octubre viaja a Buenos Aires para asistir a la Expo Cannabis Argentina y, de vuelta en Maui, está despejando varios de sus huertos para una nueva ronda de siembras: clásicos de Sensi Seeds, nuevos proyectos colaborativos y variedades poco comunes de su propio archivo.
Y no es para menos, pues es un archivo repleto de buen material.
—Lo siguiente es ver qué puedo encontrar en la nevera —dice Will riendo.
Tiene dos neveras donde guarda las semillas: una contiene el stock de Sticky Finger Seeds y Deep Green Genetics, y la otra su colección personal. Sin duda, es un cofre del tesoro repleto de genéticas de la vieja escuela.
—Las delicias del cajón de los calcetines, así es como las llamo.
Se ríe de nuevo, recordando cómo descubrió la Maui Wowie gracias a una semilla que alguien encontró en el fondo del cajón de los calcetines de su tío fallecido. A Will le encantan estas variedades porque cree que no se han modificado demasiado y conservan mejor su esencia.
—Siempre ando buscando esas, mucho más que las novedades.
Por otra parte, acceder al archivo de Sensi Seeds supuso un descubrimiento de otro tipo. A pesar de que le invitaron a elegir con qué quería trabajar, Will recuerda que le daba vergüenza seleccionar demasiadas.
—Supongo que me sentía un poco cohibido —admite.
Aun así, se llevó unas 25 variedades.
—Sentí que era un lugar verdaderamente sagrado —recuerda.
Desde que volvió a casa, ha estado revisando el catálogo y preparando una lista de deseos para su próxima visita. En ella figuran la Sensi Amnesia, la Mr Nice G13 x Hash Plant y la Ed Rosenthal Super Bud, además de varias Silver Haze, una variedad que ya crece con fuerza entre sus plantas madre.
Son plantas que le gustaría explorar, y aún le queda mucho por elegir y probar. Su objetivo es mantener ese toque especial que hace que una variedad conocida se cultive una y otra vez, pero añadiendo su propio toque personal.
—No quiero cambiar mucho su carácter, pero si quiero añadirle algo —dice.
Después de años trabajando con músicos, su descripción de esa ambición parece muy acertada: «subir el volumen solo un poquito y ecualizarlo».
- Disclaimer:Las leyes y regulaciones referentes al consumo del cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que revise las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.




