Cannabis en Turkmenistán – Leyes, Uso e Historia

Incluso después de independizarse de Rusia, Turkmenistán ha mantenido una postura estricta sobre el cannabis. Hoy por hoy, las sanciones por consumir, vender o cultivar cannabis conllevan largas penas de cárcel incluso por consumo personal limitado. Las terribles condiciones carcelarias también actúan como poderoso disuasivo para el pueblo turkmeno.

Legislación del cannabis en Turkmenistán

¿Se puede poseer o consumir cannabis en Turkmenistán?

Es ilegal poseer o consumir cannabis en Turkmenistán. El Código Penal establece que el infractor que utilice «drogas narcóticas o sustancias psicotrópicas» será condenado a hasta cinco años de cárcel.

La sentencia podrá variar de tres a diez años si la persona:

  • es reincidente;
  • ejerció violencia física o amenazó con violencia a otros;
  • utilizó cannabis con un menor u otras personas;

Si, bajo los efectos del cannabis, hirió a alguien de gravedad o le provocó la muerte, la sentencia es de seis a doce años de cárcel.

Si no causó ningún daño y entregó las drogas de forma voluntaria (solo si eran para uso personal), se anula la sentencia.

A pesar de la dureza de las penas, el consumo de hachís es relativamente habitual y el cannabis silvestre crece en abundancia por todo el país. No obstante, la población se toma la amenaza de cárcel muy en serio. El presidente del país hasta el año 2006, Saparmurat Niyazov, era conocido por su régimen opresivo. En las cárceles, los reclusos se sometían a torturas, palizas, hambre y hacinamiento, lo que en muchos casos provocaba la muerte.

Aunque las condiciones de las cárceles pueden haber mejorado desde entonces, muchos consideran que no merece la pena correr el riesgo.

¿Se puede vender cannabis en Turkmenistán?

Además, el Código Penal prohíbe la venta o el suministro de cannabis en el país. Todos los aspectos del proceso de venta, desde la producción de la droga hasta el almacenamiento y el transporte, se consideran delito penal y se castigan con una pena de prisión de tres a 10 años. El tribunal también puede decidir confiscar la propiedad del infractor.

La sentencia será de seis a 15 años (con confiscación de bienes) si el infractor:

  • es reincidente;
  • actuaba como integrante de un grupo de crimen organizado;
  • actuaba a gran escala.

Si el infractor ocupaba un puesto en el que «se confiaba en él por su puesto oficial o estaba bajo protección», o la cantidad requisada era excepcionalmente grande, la sentencia será de 12 a 20 años de cárcel y se confiscarán sus bienes. Hasta 1999, también se condenaba este delito con la pena capital.

Aunque las sanciones son elevadas, eso no impide que los cárteles trafiquen en el país. Turkmenistán es un país de tránsito; lo que significa que se usa como ruta para el contrabando de drogas de Afganistán a lugares como Irán o Rusia.

La sustancia de contrabando más común es el opio. Sin embargo, también pasan grandes cantidades de hachís por Turkmenistán. Aunque el país cultiva su propio cannabis, no se considera uno de los principales productores.

La mayor parte de las drogas ilegales se confiscan en las fronteras con Afganistán o Irán. Ambas fronteras son extensas, remotas y montañosas en parte, lo que complica las cosas para las autoridades turkmenas. El país se ha negado a cooperar plenamente con la comunidad internacional en repetidas ocasiones, lo que hace que los intentos de detener el narcotráfico sean aún menos fructíferos.

¿Se puede cultivar cannabis en Turkmenistán?

El cultivo de cannabis es ilegal en Turkmenistán. La ley establece que cualquier persona sorprendida cultivando cannabis puede ser condenada a «hasta dos años de trabajo correccional o hasta tres años de cárcel».

Si un individuo cultiva cannabis de manera reincidente, actúa como integrante de un grupo o cultiva a gran escala, la sentencia será de tres a ocho años de cárcel.

No obstante, el cannabis crece silvestre en gran parte del país. No existen datos oficiales sobre la superficie debido, en gran medida, a la destacada resistencia de la nación a la cooperación internacional.

Tipos de cannabis cultivados en Turkmenistán

Se cree que crecen varios tipos de cannabis silvestre en Turkmenistán, especialmente en torno a ríos como el Amu Daria. Los ríos proporcionan un agua que resulta vital en un paisaje árido y frío. En las regiones del norte, se cree que C. ruderalis es el tipo de cannabis más común, ya que es muy adecuado para climas fríos. En el sureste del país, es más común la variedad C. indica sp. Afghanica. Este biotipo es fácilmente identificable, gracias a su aspecto corto y rechoncho, su estructura floral densa y su alta producción de resina.

También puede encontrarse dichka en varias zonas de Turkmenistán (sobre todo en el sur, en torno a la ciudad de Kushka). Esta variedad de cannabis era altamente codiciada en las antiguas repúblicas soviéticas. Cuando Turkmenistán estaba bajo el control de Rusia, las autoridades soviéticas intentaron erradicar el crecimiento silvestre de dichka en varias ocasiones. Sin embargo, debido a la abundancia de la planta, les fue imposible eliminarla por completo.

¿Es el CBD legal en Turkmenistán?

La ley no distingue entre el CBD y el cannabis, por lo que el consumo y la compraventa de CBD son ilegales en todo el país.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Turkmenistán?

Al igual que con el CBD, la legislación no hace distinción entre las semillas y cualquier otra parte de la planta de cannabis, por lo que es ilegal usar, vender o comprar semillas. Tampoco se pueden enviar por correo al país.

Cannabis medicinal en Turkmenistán

Actualmente no existe ningún programa de cannabis medicinal en Turkmenistán ni existen indicios de que el gobierno tenga pensado poner un programa en marcha.

Cáñamo industrial en Turkmenistán

Es ilegal cultivar cáñamo en Turkmenistán. Sin embargo, teniendo en cuenta que otros países de la zona están considerando legalizar el cáñamo para fines industriales, es posible que Turkmenistán haga lo mismo en un futuro con el objetivo principal de obtener beneficios económicos de la planta.

Conviene saber

Si va a viajar a Turkmenistán (o si reside en el país), tal vez le interese saber lo siguiente:

  • El consumo de cannabis en Turkmenistán data de hace varios siglos. Antiguamente, se tendía a asociar con hombres de edad avanzada. Sin embargo, hoy en día existe un gran número de jóvenes que consumen cannabis.
  • No existe mucha información sobre el consumo de cannabis en Turkmenistán. Las cifras de la UNODC de 1998 indican que el 0,3 % de la población adulta consumía cannabis, un porcentaje mucho más bajo que en el resto de Asia Central. Sin embargo, la exactitud de esta cifra se ha puesto en duda y es posible que haya cambiado desde entonces.
  • Aunque es difícil obtener cifras recientes, un estudio de 2007 afirma que el 19 % de la población reclusa de Turkmenistán había sido condenada por cargos relacionados con las drogas.

Historia del cannabis

Algunos descubrimientos arqueológicos de Turkmenistán sugieren que el cannabis lleva utilizándose durante siglos. Sin embargo, se ha puesto en duda en los últimos años que los restos de las excavaciones sean realmente cannabis.

La historia documenta la llegada de los escitas a la zona en torno al año 2000 a.e.c. Se sabía que los escitas habían usado cannabis, por lo que es probable que llevaran la planta consigo.

Después del año 800 a.e.c., los registros muestran un aumento en el intercambio cultural entre China y las tribus nómadas de Asia Central. De este modo, se introdujeron las prácticas agrícolas chinas en la región y los escitas comenzaron a utilizar el cannabis mucho más.

Soma/haoma: un descubrimiento intrigante

En 1976, el arqueólogo ruso Viktor Sarianidi realizó un importante descubrimiento. Se trataba de restos de la antigua civilización del Oxus cerca del río Amu Daria. Entre los artefactos que halló, había resto de cannabis, dentro de piezas de cerámica.

Sarianidi afirma que la religión del Oxus era una forma de adoración al fuego, que más tarde se convirtió en el zoroastrismo (la religión oficial del imperio persa). También afirma que el cannabis, junto con otras plantas enteogénicas, se utilizaban para preparar una bebida embriagante llamada haoma (o, en ocasiones, soma).

Se descubrieron tres boles de cerámica con restos de cannabis en el interior, así como un cuenco y varios objetos que parecían haber sido utilizados para colar los jugos de las plantas. También se hallaron semillas de cáñamo.

No obstante, no se consiguieron identificar las sustancias en un laboratorio, lo que compromete la teoría de Sarianidi. Además, los expertos afirman que las semillas eran demasiado pequeñas como para ser de cáñamo.

Esto provocó un gran debate en el mundo científico. Algunos argumentaban que las variedades antiguas de cannabis solían producir semillas más pequeñas, tal como se había demostrado en otras excavaciones prehistóricas.

En cualquier caso, no se pudo probar categóricamente que las sustancias antiguas de Sarianidi fueran cannabis. Por lo tanto, la verdadera naturaleza del haoma sigue siendo un misterio. Una teoría es que estaba compuesto de una mezcla de plantas psicoactivas y que se usaba para rituales religiosos.

También merece la pena señalar que, cuando la religión zoroástrica se estableció formalmente (alrededor del 575 a.e.c.), se dejó de hacer mención al haoma. Por el contrario, se empezó a utilizar el término bhanga, que es un vocablo antiguo para denominar el cannabis.

Actitudes ante el cannabis

Dado que Turkmenistán sigue siendo un país bastante cerrado, es difícil saber con certeza qué opinan sus habitantes sobre el cannabis. Se incauta mucho menos hachís que otras drogas, lo que indica que las autoridades no lo consideran un problema tan grande como el opio, por ejemplo.

Al igual que muchas partes de Asia Central, Turkmenistán tiene una historia antigua de cultivo y uso de cannabis. Aunque es indudable que esta práctica estaba mal vista durante la era soviética, es posible que el pueblo turkmeno siga teniéndole cariño a esta planta y la utilice para varios fines.

¿Se legalizará en un futuro?

Las leyes actuales contra el cannabis de Turkmenistán son muy estrictas, por lo que es poco probable que el gobierno del país las cambie en un futuro cercano. Sin embargo, dado que muchas otras naciones del mundo están aprovechando la fiebre verde (sobre todo el potencial de ganancias del cáñamo industrial), existe la posibilidad de que Turkmenistán cambie de opinión en el futuro y vea el cannabis como una forma de impulsar la economía del país.

  • Disclaimer:
    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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