Las 6 Diferencias Entre Cannabis Medicinal y Cannabis Recreativo

Cada vez más países y estados de los EE. UU. legalizan el cannabis para uso medicinal. Algunos incluso han legalizado el consumo recreativo. Pero, ¿cuál es exactamente la diferencia entre el cannabis medicinal y el cannabis recreativo?

Sensi Seeds lleva años promoviendo las propiedades medicinales del cannabis. Por diversas razones, el conocimiento de dichas propiedades se ha relegado a un segundo plano, a pesar del hecho de que el cannabis medicinal ya se utilizaba hace miles de años. Afortunadamente, a día de hoy esta medicina natural está haciendo una gloriosa reaparición en escena.

Al mismo tiempo, el cannabis es la sustancia estupefaciente recreativa que se consume más ampliamente en todo el mundo. Según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) de 2016, el cannabis es más popular que la heroína, la cocaína, las anfetaminas, el éxtasis o MDMA y otras sustancias ilegales. Por lo tanto, una medicina que presenta una amplia gama de aplicaciones es a la vez la droga recreativa más popular. Esto plantea una pregunta en lo que se refiere a las diferencias exactas entre el uso o consumo de cannabis recreativo y de cannabis medicinal. ¿Y hasta qué punto son grandes estas diferencias?

Es una pregunta compleja que no se puede responder en unas cuantas frases. Sin embargo, si echamos un vistazo a estas seis diferencias, llegaremos a una conclusión interesante.

1. Las diferencias entre cannabis medicinal y recreativo en la antigüedad

La humanidad conoce los polifacéticos efectos del cannabis y del cáñamo industrial desde hace miles de años. Se han encontrado numerosos restos arqueológicos y textos antiguos que indican que el cannabis y el cáñamo ya se utilizaban mucho antes de Cristo.

Los descubrimientos más antiguos proceden de China, donde se han encontrado, entre otras cosas,  restos de tela de cáñamo y cerámica decorada con cuerda de cáñamo. La datación radiométrica ha determinado que estas reliquias culturales tienen unos 6.000 años de antigüedad y que pertenecen a la cultura de Yangshao. La antigua medicina china también hace referencia al cannabis, mientras que otros textos describen cómo la planta «libera el pecado» y «proporciona placer».

Parece que unos antiguos textos hindúes escritos alrededor del año 1400 a. e. c. también incluyen referencias al cannabis como la planta que «revela a los dioses». Según indica Richard Rudgeley, en su libro, The Lost Civilizations of The Stone Age, estos textos incluyen las palabras ganjika (que se parece mucho a la palabra ganja) y bhanga (muy parecida a bhang). Las dos palabras se siguen utilizando de forma amplia como sinónimos de cannabis en gran parte de Asia y África Oriental.

Los Hash Marihuana & Hemp Museum de Ámsterdam y Barcelona también muestran el amplio uso del cannabis y del cáñamo a lo largo de los siglos. Los objetos expuestos en este museo demuestran que el uso medicinal, recreativo, espiritual e industrial coexistieron durante mucho tiempo sin ningún tipo de problema.

El cannabis era sencillamente algo que existía, y el hombre decidió por sí mismo qué hacer con él.

2. Hay diferencias políticas entre el cannabis medicinal y el recreativo

Hay varias teorías sobre el motivo inicial para la prohibición del cannabis. No hay duda de que es un tema del que volveremos a hablar en nuestro blog. Todas las teorías se basan en el mismo hecho consumado: la «Ley de Tasación de la Marihuana de 1937«. Esta ley se considera el punto de no retorno en la desastrosa prohibición del cáñamo y del cannabis a nivel global.

Hoy, casi 80 años después, la prohibición de la planta empieza a derrumbarse poco a poco. Cada vez más políticos se dan cuenta de que es cruel meter a la gente en la cárcel por consumir una planta que no es más perjudicial que el alcohol o el tabaco. Además, los efectos beneficiosos del cannabis se están redescubriendo, y la investigación científica moderna corrobora dichos efectos. Así pues, cada vez está más claro por qué la planta tiene muchas cualidades beneficiosas.

Todo esto contribuye a garantizar que el cannabis medicinal se esté legalizado cada vez en más lugares. Sin embargo, por lo general el uso recreativo se sigue considerando un delito o infracción. Así que mientras que los diferentes usos de la planta de cannabis han coexistido pacíficamente durante siglos, las leyes modernas establecen una distinción entre el cannabis medicinal y el cannabis recreativo.

3. Diferencias entre variedades de cannabis medicinal y recreativo

Cannabis sativa y cannabis índica son dos nombres para dos tipos de cannabis. A nivel taxonómico (y a nivel legal), no hay ninguna diferencia entre índica y sativa; todas las plantas de cannabis se consideran Cannabis Sativa L. Los dos términos los utilizan principalmente la industria del cannabis y los consumidores para distinguir entre las características de variedades concretas y poder clasificarlas en el espectro de patrones y efectos del cannabis.

En este espectro, se pueden distinguir multitud de patrones de crecimiento y sabores diferentes. Los efectos también difieren. Las variedades sativa se suelen describir como estimulantes y vigorizantes, mientras que las variedades índica se suelen describir como relajantes y calmantes. Esta es una generalización ya que existe un potencial infinito para la superposición de estos efectos, pero esta es una explicación básica de la diferencia.

Estas variaciones se atribuyen a las diferentes combinaciones de sustancias activas en una variedad de cannabis concreta. El cannabis contiene decenas de sustancias activas que tienen efectos en el cerebro y en el cuerpo humano. Estas sustancias se llaman cannabinoides. El tetrahidrocannabinol (THC), el cannabidiol (CBD) y el cannabinol (CBN) son los más conocidos e investigados. El THC es una de las principales sustancias psicoactivas del cannabis. El CBD es responsable del efecto calmante experimentado por muchos consumidores y equilibra los efectos del THC. El CBN tiene una cierta psicoactividad, además de un efecto sedante.

En general, las variedades índicas producen un efecto calmante y, por lo tanto, son muy populares como forma de relajarse y estimular el sueño. A nivel medicinal, las índicas son eficaces en el tratamiento de los espasmos musculares y la rigidez como resultado de, por ejemplo, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Párkinson. Las índicas también funcionan bien para aliviar los síntomas del dolor crónico, del dolor articular, del insomnio y de la neuropatía.

Las variedades sativa tienen a tener un efecto más cerebral, vigorizante y estimulante. Las variedades sativa son muy eficaces en el tratamiento de las náuseas (que resultan de la quimioterapia o de los medicamentos contra el VIH/SIDA, por ejemplo), de los problemas de apetito, la migraña, depresión, dolor crónico y otros síntomas similares. 

En resumen, la diferencia entre las variedades de cannabis medicinal y las variedades de cannabis recreativo depende totalmente de las necesidades del consumidor. Todo el cannabis se puede utilizar tanto con fines medicinales como con fines recreativos. Además, el CBD generalmente se acepta como un cannabinoide medicinal porque no es psicoactivo y, por lo tanto, no se consume normalmente de forma recreativa. El THC suele asociarse con más frecuencia al consumo recreativo de cannabis, pero también tiene beneficios reparadores.

4. Diferencias en la forma de consumir el cannabis recreativo y el medicinal

El cannabis se puede administrar de diferentes maneras. Fumar un porro ha sido la forma más común de consumir cannabis, pero la industria en expansión ha proporcionado muchos otros métodos, de los que algunos son tan populares como fumar. Sin embargo, la combustión del cannabis (y del tabaco en el caso de los que los mezclan) no es la opción más saludable ni la más medicinal. Por suerte, desde la llegada del cannabis medicinal legalizado, se ha prestado más atención a las diferentes formas en que las sustancias activas pueden introducirse en el organismo.

Una alternativa popular es la vaporización del cannabis. Como no se produce combustión, solo se liberan los ingredientes activos y ningún, o muy pocos, subproductos nocivos, como benceno y partículas de alquitrán y de carbono. Únicamente los compuestos activos entran en la sangre por medio de la inhalación. La evaporación produce un efecto muy puro que actúa rápidamente.

El cannabis también se puede consumir fácilmente en todo tipo de alimentos y bebidas. Sin embargo, es difícil saber cuál es la dosis correcta y los efectos tardan más tiempo en presentarse. Aquí radica el peligro de consumir demasiado accidentalmente.

Todo estos métodos se utilizan tanto con fines recreativos como medicinales. El efecto y la finalidad deseados también determinan la elección. Hay una excepción: el aceite de CBD. Este extracto de cannabis se utiliza principalmente para fines medicinales.

5. ¿Distingue el cuerpo humano entre cannabis medicinal y recreativo?

Todos los mamíferos (y por lo tanto, también las personas) poseen un sistema endocannabinoide.

El sistema posee una variedad de dianas (receptores) que reaccionan ante ambas sustancias. Los investigadores han identificado hasta ahora dos tipos de receptores: CB1 y CB2. CB1 está sobre todo presente en el sistema nervioso central, CB2 en particular en el sistema inmunológico. Varios estudios han demostrado que el sistema endocannabinoide influye, entre otras cosas, en la función endocrina, el metabolismo y el equilibrio energético, el dolor y la memoria emocional, todo tipo de procesos neuronales, el apetito y el metabolismo.

Por lo tanto, el cannabis funciona de una manera muy natural, junto con el propio sistema del cuerpo. Esto hace que el cannabis sea una sustancia recreativa agradable, además de una planta medicinal que puede aliviar o curar una gran variedad de enfermedades.

El objetivo común de esta cooperación es la homeostasis. Es una propiedad de los organismos que consiste en mantener un equilibrio estable en el cuerpo, a pesar de los agentes externos que perturban el equilibrio. El proceso se lleva a cabo en un segundo plano. Las personas no suelen ser conscientes de que hay un desequilibrio. Tampoco son conscientes de la reacción del cuerpo para restablecer dicho equilibrio. Hasta que alguien se pone enfermo, que es cuando el desequilibrio se manifiesta con claridad.

Se ha demostrado científicamente que los cannabinoides estimulan la homeostasis. Por lo tanto, se supone que el cannabis activa el sistema endocannabinoide y tiene un efecto beneficioso en una gran cantidad de desequilibrios.

6. Diferencias en la forma en que la sociedad acepta el cannabis medicinal y el recreativo

Al comienzo del movimiento de la legalización del cannabis, mucha gente se opuso firmemente. Puede atribuirse de alguna manera a la falta de investigación científica sobre sus propiedades medicinales y, por lo tanto, a una falta de compresión de cómo podía usarse a nivel médico. Desde entonces, se ha dedicado mucho tiempo y energía a investigar el cannabis y sus propiedades medicinales, y a comprender cómo se pueden aplicar estas propiedades en la medicina moderna.

El aumento del conocimiento público y de la comprensión de los cannabinoides ha llevado a una mayor aceptación del cannabis medicinal y a un menor estigma asociado a él. Sin embargo, no se puede decir lo mismo sobre el consumo recreativo de cannabis. Aunque es legal consumir cannabis con fines recreativos en ciertas partes del mundo, está menos aceptado que el consumo medicinal. Este último se asocia a un mayor criterio, y muchos países han legalizado el cannabis con fines medicinales, pero no recreativos.

No es extraño que los consumidores de cannabis medicinal rechacen la idea del consumo de cannabis recreativo, tal vez con el pretexto de que devalúa el cannabis medicinal. Sin embargo, probablemente sea imposible encontrar un consumidor de cannabis recreativo que no apoye el uso de cannabis medicinal. Una encuesta reciente de YouGov lo respalda, y descubre que el apoyo a la legalización parece ser menor si se usa la palabra «recreativo».

La encuesta muestra que el 72 % de los estadounidenses apoya la legalización de la marihuana medicinal, mientras que solo el 50 % apoya la legalización de la marihuana recreativa. Esto nos enseña la diferencia en las formas en que el público en general acepta el cannabis medicinal y el cannabis recreativo.

El veredicto: ¿hay de verdad alguna diferencia entre cannabis recreativo y medicinal?

Ahora que hemos repasado algunos campos en los que la gente suele hablar sobre el uso o consumo de cannabis medicinal y recreativo, se puede concluir que las diferencias son mínimas. Están más relacionadas con la política y la opinión pública que con la ciencia.

Existe una tremenda superposición entre el cannabis medicinal y el recreativo. Hasta los consumidores medicinales pueden experimentar un cierto placer con el consumo de cannabis, y por lo tanto pueden ser algo recreativo (aunque no por completo). Del mismo modo, los consumidores recreativos a veces simplemente consumen cannabis para reducir el estrés y dormir mejor. Lo que puede considerarse una propiedad medicinal del cannabis.

Así pues, la respuesta es vaga y se encuentra en algún punto intermedio. Solo hay un puñado de fármacos que algunos también consumen con fines recreativos, pero el cannabis presenta el mayor potencial de superponer estas dos formas de consumir una sustancia.

¿Qué opinas? ¿Hay alguna diferencia entre cannabis medicinal y cannabis recreativo? Publica tu comentario abajo.

  • Disclaimer:
    Este artículo no tiene la intención de sustituir el consejo, diagnóstico y tratamiento médicos profesionales. Siempre hay que consultar a un médico u otro profesional médico titulado. No hay que retrasar la búsqueda de asistencia médica ni ignorar el consejo médico debido a algo que se haya leído en esta página web.

Comments

4 comentarios en “Las 6 Diferencias Entre Cannabis Medicinal y Cannabis Recreativo”

  1. En mi experiencia el uso y / o abuso del canabis en forma recreativa genera dependencia, distinción de las percepciones, enajenamiento en relación con el eterno, incapacidad de reacción ante una situación de peligro. Produce irritabilidad si el consumidor crónico recreativo no la consume. En adolescentes los perjuicios son muchos.
    No entiendo que traten el tema con tanta liviandad.
    JULIANA.

    1. Tienes razón Juliana. Causa todas esas cosas al igual que el alcohol, los medicamentos, el azúcar y cualquier cosa que pongas en tu cuerpo en cantidades excesivas. EL problema no sería del cannabis sino del usuario que no logra controlar su consumo y eso es falta de disciplina y/o autocontrol. A lo mejor este usuario necesita un sicólogo o terapeuta que lo ayude a superar sus miedos e inseguridades u otros patrones de conducta que lo hacen abusivo de la sustancia y seguro todo lo demás en su vida. Cuando uno se cae de la moto, no es la moto la que te ha tumbado. Ha sido el piloto que ha sobrepasado sus límites y ha pagado las consecuencias. Saludos y espero puedas entender que el estereotipo del fumeta no aplica a todos los consumidores de canabis sean recreativos o de uso medicinal y terapéutico.

  2. La dependencia a cualquier cosa es mental, el cuerpo se desintoxica de lo que sea en un tiempo corto y determinado, es la nente o autodominio el que hay que vigorizar para no depender de nada y/o de nadie severamente.

  3. Genera muchas mejores reacciones, que malas, lo que se busca es la legalización, como lo es el alcohol y el cigarro, con daños peores a la salud, Juliana cuando ves una propaganda de alcohol o cigarro también le escribís a la agencia de publicidad para decirles que tratan con mucha liviandad el tema?

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    Sanjai Sinha

    El Dr. Sanjai Sinha forma parte del personal docente de la facultad de medicina Centro Médico Weill Cornell en Nueva York. Se dedica a atender a pacientes, enseñar a los residentes y estudiantes de medicina, y a realizar trabajos de investigación sobre los servicios sanitarios. Es un apasionado de la educación y formación de pacientes y de la práctica clínica basada en la evidencia. Su gran interés en la revisión de casos médicos proviene de estas pasiones.
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