Los Efectos del Cannabis en la Memoria: el Recuerdo y el Olvido

La relación entre el uso de cannabis y la mala memoria es muy antigua y tan frecuente que forma parte del estereotipo del consumidor de cannabis. Hay estudios que la demuestran, pero ¿podría ayudar el cannabis también a mejorar la memoria en ciertas circunstancias, como en los casos de daño cerebral? ¿Cómo estimula la recuperación de la memoria episódica?

La memoria sigue siendo uno de los aspectos más misteriosos del cerebro humano para todas las disciplinas relacionadas con este fenómeno: neurociencia, biología y psicología. La codificación de la memoria y la experiencia en un formato que se puede recordar, ya sea de forma consciente o inconsciente, es fundamental para el funcionamiento humano en el mundo natural.

Desde un punto de vista científico, la memoria puede explicarse en términos de regiones cerebrales y de cómo las neuronas transmiten y almacenan información en ciertas áreas del cerebro. Desde un punto de vista psicológico, la memoria está relacionada con una sinfín de enfermedades mentales como el TEPT y, al mismo tiempo, también es un mecanismo que puede usarse para la recuperación psicológica.

Los efectos del cannabis en la memoria se asocian con mucha más frecuencia a efectos negativos, como el deterioro o alteración de la memoria a corto plazo. Sin embargo, la ciencia suele ignorar ciertos aspectos de los efectos del cannabis en la memoria, que incluso pueden ser positivos.

Cannabinoides, memoria y la ciencia actual

Se han realizado decenas de estudios sobre la relación entre el consumo de cannabis y el deterioro de la memoriaa largo plazo. En general, se tiene la convicción de que la intoxicación aguda de cannabis produce alteraciones de la memoria episódica a corto plazo y de la memoria de trabajo, y se cree que estas persisten durante varias semanas después del consumo (en los consumidores habituales).

Sin embargo, en unos cuantos estudios, se ha demostrado que apenas se producen efectos importantes a largo plazo. Es posible que las diferencias en la metodología expliquen estos resultados contradictorios, ya que se cree que las alteraciones dependen de varios factores, entre los que se incluyen la proporción de cannabinoides, la duración y la frecuencia del consumo.

Hay indicios de que el deterioro inducido por el cannabis en la memoria de trabajo visoespacial afecta de manera desproporcionada a las mujeres, y son las consumidoras más habituales las que experimentan una mayor alteración, en comparación con las que consumen con menor regularidad. Este hecho debería tenerse en cuenta a la hora de realizar futuros estudios e investigar por separado a hombres y mujeres para establecer unos resultados más exactos.

El hecho de que varios estudios no hayan encontrado ningún tipo de valor estadístico en la relación entre la memoria y el consumo de cannabis puede deberse a que las mujeres no están suficientemente representadas en dichos estudios. Es un problema que afecta a muchas investigaciones sobre el uso de sustancias psicoactivas, que en general son más consumidas por los hombres.

En un estudio, se demostró que, con el consumo crónico y excesivo de cannabis, los mecanismos de codificación, almacenamiento, manipulación y recuperación se ven deteriorados. Estas alteraciones se parecen a las asociadas a la intoxicación aguda. Se han relacionado con la duración, frecuencia, dosis y edad de inicio del consumo de cannabis.

Cabe la posibilidad de que la edad juegue un papel para determinar el grado de deterioro a largo plazo. Otros estudios han indicado que los adolescentes dependientes del cannabis pueden presentar déficits de la memoria selectiva a corto plazo que duran como poco hasta 6 semanas después de haber consumido por última vez. Estos déficits pueden ser auditivos, verbales y visuales/espaciales. Se ha planteado la hipótesis de que ocurren debido a los cambios funcionales que pueden producirse en el cerebro en desarrollo ​​con el consumo precoz de cannabis.

Actividad cerebral con el cannabis

Diferentes imágenes obtenidas mediante resonancia magnética y otras técnicas similares han revelado que cuando los seres humanos están bajo los efectos del cannabis, utilizan diferentes áreas del cerebro para completar las tareas relacionadas con el aprendizaje, la retención de la información y la memoria.

En un estudio publicado en 2006, se llegó a la conclusión de que los consumidores de cannabis presentan una actividad cerebral menor que los no consumidores en determinadas regiones que participan en el aprendizaje asociativo, en particular en las regiones del hipocampo y en el córtex prefrontal dorsolateral derecho, a pesar de desempeñar con normalidad dichas tareas de aprendizaje.

El análisis de las regiones del hipocampo no reveló diferencias estructurales entre los consumidores de cannabis y los no consumidores. Por lo tanto, una actividad cerebral menor y los trastornos de la memoria resultantes pueden no implicar que exista daño en los tejidos neuronales, sino que pueden ser el resultado de una variable independiente relacionada con el consumo de cannabis, como por ejemplo, cambios en el flujo sanguíneo cerebral.

Asimismo, en otro estudio diferente, se observó un deterioro significativo en el aprendizaje y en el rendimiento de la memoria al realizar una tarea que se sabe que activa la región del hipocampo. Los consumidores de cannabis obtuvieron peores resultados con respecto al aprendizaje y al rendimiento de la memoria a corto y largo plazo. Durante el aprendizaje, los consumidores de cannabis presentaron una imagen de mayor actividad dependiente del nivel de oxígeno en la sangre en el giro parahipocampal derecho. Estos resultados indican déficits funcionales y procesos compensatorios en los consumidores de cannabis.

En general, se cree que la corteza cerebral en lugar del hipocampo es el principal lugar de almacenamiento de información, pero el hipocampo hace falta para ayudar a colocar ciertos tipos de memoria en la corteza cerebral. Aunque sus respectivas funciones no se entienden del todo, se cree que las cortezas están implicadas principalmente en el almacenamiento de información, mientras que las regiones del hipocampo están asociadas a la memoria procedimental y al primado (priming).

Los antagonistas del receptor CB1 y la memoria

Se cree que el cannabidiol mitiga los efectos de alteración de la memoria producidos por el THC al unirse al receptor CB1 y dejarlo inactivo. Los ligandos que se unen, pero no activan a los receptores, se conocen como antagonistas. Además del THC, se ha identificado a otros cannabinoides como antagonistas del receptor CB1.

Se ha demostrado en más de una ocasión que el antagonista sintético del receptor CB1, SR141716, también conocido como Rimonabant, contrarresta las alteraciones de la memoria causadas por el THC. Concretamente, SR141716 antagoniza la inhibición de la potenciación del hipocampo a largo plazo.

La potenciación a largo plazo es un proceso neuronal fundamental que contribuye enormemente al proceso general de formación de la memoria. La potenciación a largo plazo con respecto al aprendizaje y a la memoria se produce principalmente en la región del hipocampo, y es inhibida por niveles elevados del agonista endógeno del receptor CB-1, anandamida. Otras investigaciones han confirmado que la propia anandamida tiene un efecto parecido de alteración de la memoria.

El cannabidiol y la memoria

Varios estudios han indicado que el THC afecta negativamente a la memoria, mientras que el cannabidiol actúa de mediador en este efecto. Mediante la unión a los receptores CB1 y haciendo que no se vean afectados por la presencia de moléculas de THC, el CBD reduce el efecto sobre la recuperación de la memoria a corto plazo.

En un estudio realizado en 2010, se investigaron y se compararon los resultados de las pruebas de memoria y de aprendizaje de las personas que utilizan variedades con un alto contenido en CBD con las de los que utilizan variedades con bajo contenido en CBD. Se hicieron análisis del contenido de cannabinoides en las muestras obtenidas de los participantes del estudio (todos consumidores habituales). Se confirmó que la cantidad de THC contenida en todas las muestras era consistente.

Los consumidores de variedades con un bajo contenido en CBD (que contienen menos del 0,14 % de CBD) presentaban un deterioro importante en las tareas de la memoria en el momento de la intoxicación. Los que consumían variedades con alto contenido en CBD (que contienen más de 0,75% de CBD) no presentaban ningún problema de memoria. Esto indica que el efecto antagonista del CBD en el receptor CB1 mitiga el efecto de deterioro de la memoria producido por el THC.

En otro estudio diferente realizado en ratas, se demostró que los extractos con un alto contenido de CBD no tenían ningún efecto en la memoria de trabajo y en la memoria a corto plazo, incluso con la presencia de altas concentraciones de THC. Sin embargo, cuando se administraba THC adicional, los extractos con alto contenido en CBD no revertían el deterioro de memoria posterior. Por lo tanto, parece que el deterioro de la memoria espacial de trabajo y a corto plazo depende de la proporción entre el CBD y el THC.

El CBD y la lesión cerebral perinatal

Se ha demostrado que el CBD proporciona una influencia neuroprotectora en ratas recién nacidas sometidas a hipoxia-isquémica, una causa común de lesión cerebral perinatal que puede afectar gravemente al aprendizaje y a la consolidación de la memoria. El CBD mitiga los niveles de inflamación y reduce el estrés oxidativo posterior a la lesión cerebral, previene la muerte celular y reduce la extensión del daño de tejidos, en comparación con los controles. De este modo, se permite que los procesos de desarrollo continúen y que el individuo logre una mayor capacidad cognitiva general en la edad adulta.

En otro estudio diferente, se demostró que las ratas jóvenes sometidas a trastornos de la memoria inducidos por la toxicidad del hierro experimentaban una mejoría en la memoria cuando se les trataba con CBD al alcanzar la edad adulta. Esto sugiere la posibilidad de que el CBD puede revertir los trastornos de la memoria además de prevenirlos. Si estos resultados pueden replicarse en seres humanos, se podrían desarrollar nuevas opciones de tratamiento tan necesarias para la recuperación de la memoria que añadir a la limitada gama disponible actualmente.

La mejora de la memoria en las enfermedades neurodegenerativas

Al parecer, el THC tiene importantes efectos en la memoria en los individuos sanos mientras que el CBD ayuda a mediar este deterioro. Sin embargo, en personas que sufren de ciertas enfermedades degenerativas, parece que tanto el THC como el CBD pueden ejercer un efecto neuroprotector, inhibir la alteración continua de la memoria y potencialmente incluso ayudar a mejorarla.

Se ha investigado mucho el potencial de las terapias a base de cannabinoides para frenar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y posiblemente incluso ayudar a reparar el tejido cerebral dañado. Las terapias a base de cannabinoides pueden reducir la inflamación persistente de los tejidos del cerebro, que conduce finalmente a la muerte neuronal en el alzhéimer, así como ayudar en la regulación de la transmisión glutamatérgica. Este proceso es esencial para el proceso de potenciación de los recuerdos a largo plazo. También se sabe que los cannabinoides reducen las placas características que se forman en el tejido neural como resultado del alzhéimer.

Parece que el THC y otros agonistas del receptor CB1 son la clave para este proceso, ya que también se ha demostrado que el cannabinoide sintético WIN 55,212-2 reduce la inflamación del tejido cerebral y mejora la memoria de trabajo en ratas de más edad. Otro estudio similar indicó que las ratas de mayor edad también experimentaban neurogénesis (el crecimiento de nuevas células nerviosas) en el hipocampo cuando se les trataba con WIN 55,212-2, además de mostrar una pronunciada mejoría en las capacidades cognitivas.

Además del THC y CBD, es posible que el cannabis contenga otros compuestos que pueden ayudar a mejorar la memoria en las enfermedades neurodegenerativas. Se ha demostrado que los terpenoides y los flavonoides que se encuentran en diferentes especies de plantas mejoran la memoria en pacientes con alzhéimer. Aunque no existe ninguna investigación específica sobre los terpenoides del cannabis y la enfermedad de Alzheimer, es probable que algunos ejerzan un efecto, por lo menos en el contexto del efecto séquito

La importancia del THC en el olvido

Aunque se habla mucho de la capacidad del cannabis para alterar la memoria, esta propiedad también podría ser útil en medicina. Una aplicación potencial poco tenida en cuenta del THC en la medicina es la supresión o borrado de memorias negativas o traumáticas, como en el caso de las personas afectadas por trastorno de estrés postraumático (TEPT).

La adquisición y retención de recuerdos negativos es una parte fundamental de aprender a evitar el peligro, desarrollando respuestas de comportamiento. Si una experiencia negativa se produce repetidamente, la respuesta se consolida y se convierte en instintiva. Sin este refuerzo, la respuesta disminuye con el tiempo hasta que se vuelve inexistente. No obstante, en personas sometidas a traumas graves y repetidos, la respuesta no disminuye ni siquiera cuando el estímulo original ya no está presente.

A medida que comprendemos mejor el papel del sistema endocannabinoide (en concreto del receptor CB1) en la memoria y el aprendizaje, resulta más evidente que es esencial para la desaparición de los recuerdos adversos. En un estudio publicado en 2002, se demostró que los ratones faltos de receptores CB1 presentaban una reducción de la capacidad para extinguir los recuerdos adversos cuando se les sometía a pruebas en condiciones de miedo, aunque no presentaban ninguna alteración en el aprendizaje o en la adquisición de memoria. La activación del receptor CB1 por un agonista como la anandamida es fundamental para el extinción de los recuerdos. Por lo tanto, es probable que el THC sea útil en el tratamiento a largo plazo del TEPT y de otros trastornos similares.

Mejora de la recuperación de la memoria episódica

Muchos consumidores de cannabis han informado de un aumento de lo que los científicos cognitivos han llamado «memoria episódica» o «memoria autobiográfica». A partir de estos informes, sabemos que durante una subida o efecto psicoactivo del cannabis, a menudo los consumidores pueden recordar episodios de su vida olvidados hace mucho tiempo, o tener un recuerdo mucho más vivo que el que tendrían normalmente de episodios vitales pasados. Aquí se incluye el resurgir de recuerdos reprimidos mientras se está bajo el efecto psicoactivo del cannabis o simplemente recordar recuerdos de la infancia.

Carl Sagan hace una mención especial de los efectos del cannabis sobre la memoria episódica en su hoy famoso artículo, Mr X. En concreto, escribe en su artículo:

“Cuando estoy de subida, puedo penetrar en el pasado, recordar recuerdos de la infancia, amigos, parientes, juguetes, calles, olores, sonidos y sabores de una época desaparecida. Puedo reconstruir los sucesos reales en eventos de la infancia que solo medio entendía por aquel entonces».

En otra historia personal contada en el blog de Lester Grinspoon, marijuana-uses.com, un programador informático de 19 años de edad, Mackenzie Cross, escribe en su cuenta personal «Lo que me gusta de la Marihuana«:

«Los recuerdos parecían adueñarse de mi mente de manera muy rápida, pero muy suave. Empecé a recordar cosas de mi infancia que me hicieron sentirme muy feliz y alegre. Cosas de las que me había olvidado o para las que simplemente no tenía tiempo. Me acordé de levantar las manos como señal para que mi madre supiera que quería que me cogiera en sus brazos y la alegría absoluta que sentía cuando se agachaba y me llevaba hasta su pecho. Me di cuenta de lo mucho que me quería cuando me acordé de como deseaba sus besos de buenas noches, los que nunca se le acababan».

No es raro que los consumidores de cannabis describan estos episodios de recuperación de la memoria episódica. Suelen estar relacionados con emociones fuertes, como Carl Sagan y Mackenzie Cross describen en sus experiencias personales. Esto sugiere una fuerte conexión entre la emoción y la memoria episódica, y plantea un área interesante de investigación sobre el tema de los efectos del cannabis en la memoria.

Memoria episódica, introspección, emoción y empatía

Estos dos informes son buenos ejemplos de cómo el cannabis no solo mejora la recuperación de la memoria episódica, sino también el contexto emocional de esos recuerdos. De hecho, en estudios psicológicos, se plantea la hipótesis de que las emociones suelen permiten un mayor recuerdo del contexto, pero no necesariamente de los elementos. Esto puede servir para explicar por qué el cannabis mejora la memoria episódica, pero potencialmente distorsiona la memoria a corto plazo. Los receptores CB1 están presentes en altas concentraciones en las estructuras cerebrales que son fundamentales para el procesamiento emocional, como la amígdala basolateral y la división preliminar de la corteza prefrontal medial (mPFC, por sus siglas en inglés).

La memoria episódica mejorada durante un subida podría ser por lo menos una explicación parcial de por qué muchos consumidores de cannabis describen una percepción introspectiva de los demás, además de empática. Curiosamente, esto también ha despertado la curiosidad de algunos investigadores científicos. En este estudio, los autores descubrieron que los consumidores de cannabis eran más susceptibles a las caras de enfado que a las caras de felicidad, lo que sugiere una fuerte empatía hacia las emociones negativas.

Desde un punto de vista psicológico, la empatía se considera un rasgo positivo que promueve el comportamiento prosocial y el razonamiento moral. Además, la memoria episódica y la empatía se consideran habilidades cognitivas que están intrínsecamente relacionadas, aunque se han realizado muy pocos estudios científicos con el fin de confirmar el alcance de esta conexión.

La función de la memoria episódica con el propósito de introspección, reflexión y comportamiento empático es fundamental. Teniendo todo esto en cuenta, es una especie de fenómeno que el cannabis puede inducir episodios tan potentes de recuperación de la memoria episódica. Además, este efecto del cannabis en la memoria humana puede considerarse positivo.

La investigación sobre los efectos del cannabis en la memoria episódica es prácticamente inexistente, por desgracia. Además de ser un área de investigación especialmente interesante, también puede tener implicaciones importantes para el uso de cannabis en la práctica psicológica o psiquiátrica.

Mientras que el viejo estereotipo de que el consumo de cannabis afecta a la memoria parece ser verdad en general, está claro que la relación entre el sistema endocannabinoide, el aprendizaje y la memoria es muy compleja y no se puede analizar de manera simplista.

En condiciones normales, las acciones del THC afectan a la memoria, pero estos efectos se mitigan y se anulan por completo mediante la presencia de CBD en ciertas proporciones. Asimismo, el THC y el CBD y otros compuestos de cannabis pueden ejercer efectos neuroprotectores en las enfermedades y lesiones cerebrales degenerativas, y pueden ayudar en la recuperación de la memoria.

Además, la investigación científica actual del tema ha asumido, en su mayor parte, que la alteración de la memoria es un aspecto negativo del consumo de cannabis. Sin embargo, en casos como el TEPT, el deterioro de la memoria podría tener una aplicación médica.

Otra cosa interesante a observar es que la anandamida, el cannabinoide endógeno del cuerpo, también es responsable de hacer olvidar a una persona, así como de elevar el estado de ánimo. Esta fue una de las características esenciales para que le pusieran el nombre de anandamida, ya que ananda significa “dicha” en sánscrito. Michael Pollan, en su libro, Botany of Desire: A Plant’s Eye View of The World, habla sobre el olvido como requisito previo para la felicidad humana. Y dice así: «¿De verdad quieres recordar todas las caras que has visto en el metro esta mañana?»

En todo caso, nuestra falta de investigación sobre los efectos del cannabis en la memoria episódica y las implicaciones de esos efectos demuestra nuestra poca comprensión de un tema complejo. Lo que sí sabemos es que el cannabis puede hacer que una persona olvide y que una persona recuerde. Los dos efectos están intrínsecamente relacionados con la emoción y ambos pueden tener un sitio en la aplicación médica del cannabis.

  • Disclaimer:
    Este artículo no tiene la intención de sustituir el consejo, diagnóstico y tratamiento médicos profesionales. Siempre hay que consultar a un médico u otro profesional médico titulado. No hay que retrasar la búsqueda de asistencia médica ni ignorar el consejo médico debido a algo que se haya leído en esta página web.

Comments

6 comentarios en “Los Efectos del Cannabis en la Memoria: el Recuerdo y el Olvido”

  1. WaUUU ACABO D PEGARME UN VIAJE DE ESTE TIPO… RECORDE MUCHOS EPISODIOS DE MI INFANCIA CON AMIGOD MI ABUELO MI MAMA Y HERMANOS… Q LINDO ME SENTI UN CHICO Y FELIZ X UN MOMENTOS LES JURO Q VOLE EN EL TIEMPO TENGO GANAS DE LLORAR DE ALEGRIA Y EMOCION… JE

  2. No es asi, el THC al ser una molecula parecida a la ANANDAMIDA es recibida por las neuronas y las neuronas de normal son estimuladas por otra molecula para que la neurona haga pausas y el THC lo que hace es quitarle esas pausas y volverlas (hiperactivas) presentando un nivel muchisimo mayor de actividad cerebral.

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    Sanjai Sinha

    El Dr. Sanjai Sinha forma parte del personal docente de la facultad de medicina Centro Médico Weill Cornell en Nueva York. Se dedica a atender a pacientes, enseñar a los residentes y estudiantes de medicina, y a realizar trabajos de investigación sobre los servicios sanitarios. Es un apasionado de la educación y formación de pacientes y de la práctica clínica basada en la evidencia. Su gran interés en la revisión de casos médicos proviene de estas pasiones.
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