Frequently Asked Questions

¿Cuál es la diferencia entre indica y sativa?

Desde un punto de vista científico (y legal), no hay ninguna diferencia entre indica y sativa.

Todas las plantas de cannabis se consideran Cannabis Sativa L..

Las diferencias entre indica y sativa son muchas y variadas. Normalmente, los términos se utilizan para describir categorías generales que indican el lugar que ocupa una variedad determinada en el “espectro” del cannabis.

Existen multitud de patrones de crecimiento, cualidades y efectos diferentes dentro de este espectro y las diferencias entre indica y sativa se deben, en gran parte, al hecho de que el cannabis presenta una notable capacidad para adaptarse a una amplia gama de entornos diferentes.

Puesto que todas las ramas de la familia del cannabis pueden cruzarse libremente (incluido el cáñamo industrial y el Cannabis ruderalis J.), algunos botánicos consideran que todas las formas de la planta pertenecen a una sola especie polimórfica.

Cannabis Indica o Sativa: Diferencia de orígen

Cannabis indica L.

La mayoría de las variedades indica proceden de Asia Central y del subcontinente indio – Afganistán, Pakistán, norte de la India, Tíbet, Nepal, etc.

Cannabis sativa L.

Las sativas generalmente proceden de las zonas ecuatoriales – Tailandia, sur de la India, Jamaica, México, etc.

Diferencias entre indica o sativa - apariencia física

Diferencia de apariencia física entre indica y sativa

Las indicas son plantas compactas y robustas, que presentan cogollos densos, pesados y aromáticos.

Las plantas de cannabis producen nodos a intervalos regulares a lo largo de sus tallos, y estos nodos son los sitios donde se forman las hojas, ramas y flores (cogollos). Los cogollos de indica tienden a crecer juntos en racimos o grupos densos alrededor de los nudos del tallo y de las ramas, con espacios relativamente cortos (conocidos como espacios internodales o internodos) entre cada grupo.

Bajo las mismas condiciones, las sativas crecen en altura más que las indicas.

Los cogollos de sativa suelen ser más grandes que los de indica, ya que se reparten por las ramas en lugar de agruparse alrededor de los nodos. Sin embargo, por lo general, pesan menos que los de indica cuando se han secado, ya que son menos densos.

Los cogollos de sativa también suelen tener un olor menos fuerte, tanto mientras se cultiva la planta como cuando se ha secado.

 Diferencia de tiempo de floración entre indica o sativa

Diferencia de tiempo de floración

Las indicas son las variedades de floración más rápida, y por lo general tienen un tiempo de floración de 45 a 60 días.

Una de las diferencias importantes que existen entre indicas y sativas es que las sativas tardan más tiempo en completar la floración. Por lo general, necesitarán entre 60 y 90 días para hacerlo.

Sin embargo, necesitan menos tiempo para el crecimiento vegetativo, previo a la fase de floración, que las indicas, por lo que el tiempo total que necesitan las sativas es casi el mismo que el que requieren las indicas (y a veces menos, en lo que respecta a las ‘horas de luz’).

Diferencias entre indica o sativa - tamaño

Diferencia de tamaño entre indica y sativa

Una vez que empieza la floración, las indicas ganan altura muy rápidamente, pero no deberían crecer fuera de control en circunstancias normales.

De una indica se puede esperar que aumente su altura vegetativa en un factor del 50-100% durante el período de floración.

En las zonas tropicales, los días tienden a ser relativamente cortos, unas 12 horas de duración durante todo el año, así que las sativas se han adaptado para crecer y florecer al mismo tiempo, en lugar de tener etapas vegetativas y de floración distintas como ocurre con las indicas.

En un ciclo de floración de interior de 12/12, las sativas crecen y llegan a la fase de floración al mismo tiempo, como lo harían en su entorno natural.

Las sativas pueden aumentar su altura muy rápidamente una vez que comienza la floración y suelen seguir creciendo en altura a lo largo de toda la fase de floración.

Lo más normal es que las sativas aumenten en un 200-300% (o incluso más) su altura vegetativa durante la floración.

Indica o Sativa? Las diferencias entre indica y sativa - efecto

Diferencia de efecto entre indica y sativa

Quizás la diferencia más profunda, aunque la más difícil de describir, entre las variedades de cannabis índica y sativa es su efecto. Es algo que puede resultar difícil de entender sobre todo a las personas que nunca han usado sustancias psicoactivas. Además, hay nuevos datos que sugieren que ¡la causa de la diferencia no es la que siempre pensamos!

En este blog, se pueden encontrar varias publicaciones sobre las diferencias físicas, históricas o geográficas entre los dos tipos principales de nuestra planta favorita, pero este artículo se centra en las diferencias entre los efectos de las variedades de cannabis Indica y Sativa. (Por razones de simplicidad, en este contexto, usaremos ‘índica’ para referirnos a ‘índica-pura o dominante’ y sativa referirnos a ‘sativa pura o dominante’).

‘Estar colocado’ de indica frente a ‘estar de subida’ de sativa

Los consumidores experimentados de cannabis suelen referirse a los efectos de las índicas como «estar colocado» y a los efectos de las sativas como «estar de subida», para que su público sepa en qué tipo de estado mental se encuentran. Ejemplos de esto podrían ser «La verdad es que no quiero moverme de este sofá en este momento, estoy tan colocado que me siento como si estuviera sentado sobre una gran nube cálida», y «Estoy de subida, ¿quieres hacer unas galletas en el horno o simplemente ver una comedia? Porque tengo un gran subidón. No, en serio, deja de reírte, tengo un gran. Subidón».

¡Esto está muy bien si uno mismo ha experimentado estos estados, pero no son lo más fácil de describir con precisión a aquellos que no lo han hecho! Escritores como Charles Baudelaire o Jack Kerouac han tratado de comprender mediante el uso de la palabra los estados alterados creados por el cannabis, y se han propuesto que sus lectores les acompañen a los mundos que han explorado bajo sus efectos.

Retrato de Charles Baudelaire, poeta francés del siglo XIX.

Puede ser difícil tanto explicar cómo comprender la diferencia entre el efecto de índica y sativa

Una gran parte de cómo se interpretarán las palabras de un psiconauta, y del éxito que tendrán en transmitir la verdad subjetiva de su experiencia, depende del lector mismo. Si el lector no ha experimentado nada comparable a los diferentes efectos psicoactivos de índica, sativa o de ambas, ¿puede realmente entender lo que quiere decir el escritor?

Afortunadamente, no es necesario que este artículo compita con Kerouac y Baudelaire, simplemente para intentar explicar tanto a los iniciados como a los inexpertos cuáles pueden ser los diferentes resultados del consumo de sativa o índica. También conviene recordar que uno no es objetivamente «mejor» que el otro. Una de las mejores cosas del cannabis es cómo parece tener ¡una aplicación para cada ocasión!

Los efectos característicos de las índicas

Las variedades de cannabis índica se relacionan con una sensación de relajación corporal, como si el estrés fluyera fuera de los músculos. Si te sientes tenso, o como si te sobrepasara la presión, consumir una índica puede aliviar este malestar y sustituirlo facilitando la relajación. Imagina la sensación de meterse en un baño caliente o relajarse después de un buen masaje.

Fotografía de una joven relajándose en una bañera.
Los pensamientos se ralentizan, el tiempo parece ralentizarse y, a la manera clásica del ‘consumidor de cannabis o fumeta’, es posible que te relajes tanto que te olvides de lo que estabas haciendo, o a punto de hacer. Una diferencia a la que suele hacerse referencia entre los efectos de índica y sativa es que las índicas producen una sensación de somnolencia y pasividad, mientras que las sativas producen ganas de actividad.

Estereotipos del ‘fumeta’

Es interesante observar que, debido a la prohibición, la mayoría del cannabis cultivado y vendido ilegalmente es índica, ya que hay menos riesgo asociado con sus rendimientos más rápidos y mayores. La imagen negativa de los medios de comunicación del fumeta o fumado «vago, apático y perezoso» podría deberse en parte a la prevalencia de índica entre las personas que se ven obligadas a adquirir cannabis ilegalmente. Con los cambios importantes que se están produciendo en materia de legislación (especialmente en los EE.UU.) y la nueva disponibilidad de sativas, en unos años podremos ver un nuevo estereotipo: el usuario de cannabis que se ríe, se levanta y se va. Lo que nos lleva a:

Los efectos característicos de las sativas

Las variedades de cannabis sativa se asocian con una sensación de estimulación a nivel cerebral. La creatividad puede comenzar a fluir hasta el punto en que, de repente, te das cuenta de que has dejado la mirada perdida mientras no dejaban de pasarte ideas por la cabeza, y los conceptos que antes parecían no tener relación se unen para inspirarte de forma original. Disponemos de numerosos informes anecdóticos, e incluso de algo de ciencia, sobre la tendencia del cannabis a mejorar el reconocimiento de patrones. No hay estudios sobre si las sativas producen este efecto más que las índicas, pero puede que sea así.

Fotografía de tres personas divirtiéndose en una fiesta, riendo y mirando en la misma dirección.

Las cosas también pueden parecerte más graciosas, o mucho más divertidas de lo normal. Las sativas tienen el poder de dejarte impotente ante las carcajadas, de repente dotado de una nueva apreciación por lo absurdo. Puede atraparte un deseo enérgico de hacer algo; lo que sea ese ‘algo’ depende mucho del individuo. Los atletas pueden irse a correr o a hacer ejercicio. Los artistas pueden crear, los músicos pueden tocar música, los jardineros pueden cultivar, etc. La inspiración facilitada por el efecto de las sativas se manifestará en lo que te venga más a mano.

Los efectos de índica frente a los de sativa: una vuelta de tuerca

Cannabis sativa L. se clasificó por primera vez en 1753 e. c.; Cannabis indica Lam. en 1785 e. c. Estas clasificaciones no se basaban en el efecto, sino en la botánica. Los autores modernos del cannabis como Robert Connell Clarke trabajaron a partir estas clasificaciones en sus primeros trabajos. Añadieron más información sobre el tipo de efecto psicoactivo o cerebral y el efecto físico o corporal que se experimentaría con las sativas y las índicas.

La investigación sobre los efectos del cannabis llevó al descubrimiento y luego a la síntesis del CBD en 1963 y del THC en 1964. Durante décadas, se pensó que las variedades de cannabis sativa contenían niveles más altos de THC y que las variedades de cannabis índica contenían niveles más altos de CBD. Las restricciones de la prohibición implicaban que esta información se difundía principalmente de boca en boca, pero se difundía.

Fotografía de una planta en flor de la variedad de cannabis Hindu Kush sobre un fondo negro.
Toda la información sobre los diferentes efectos de sativa e índica descrita anteriormente se ha «conocido» por lo menos desde la década de 1970, cuando confluyeron los programas de cría comprometidos y el acceso a genéticas de todo el mundo. Ben Dronkers y sus contemporáneos jugaron un papel decisivo en mejorar y perfeccionar variedades autóctonas locales convirtiéndolas en los componentes básicos de la industria moderna de las semillas de cannabis: índicas, sativas e híbridos.

La plétora de híbridos de cannabis crece de forma exponencial año tras año, y la investigación sobre la química y la taxonomía del cannabis sigue el ritmo a duras penas. Aunque los humanos sabemos que el cannabis tiene un efecto psicoactivo desde hace miles de años, solo sabemos por qué – por la existencia del sistema endocannabinoide – desde finales de los años ochenta.

La ciencia objetiva del cannabis todavía está dando sus primeros pasos. En comparación con la experiencia subjetiva de millones de consumidores de cannabis, prácticamente se está gestando. ¿A dónde nos lleva todo esto? A la revelación de que apenas hay diferencia en los niveles de CBD y THC entre sativa e índica.