Una nueva generación de variedades de cannabis
¡Enséñame las nuevas variedades!

by Seshata on 23/07/2014 | Medicinal

¿El Consumo de Cannabis Produce Mala Memoria?

La asociación entre el consumo de cannabis y la mala memoria es milenaria y tan frecuente que se ha adoptado como parte del estereotipo estándar de los consumidores de cannabis. Además, en diversos estudios, se ha demostrado que existe una conexión, pero ¿es posible que el cannabis también ayude a mejorar la memoria en determinadas circunstancias, como en los casos de daño cerebral?


Cómo afecta el cannabis a la memoria

Gráfico que representa el cerebro humano. Los hemisferios están separados por colores. La corteza prefrontal está indicada con una línea roja, al igual que el gran hemisferio izquierdo.

Se han realizado decenas de estudios sobre la relación entre el consumo de cannabis y el deterioro de la memoria. En general, se tiene la convicción de que la intoxicación aguda de cannabis produce alteraciones de la memoria episódica a corto plazo y de la memoria de trabajo, y se cree que éstas persisten durante varias semanas después del consumo. Sin embargo, en unos cuantos estudios, se ha demostrado que apenas se producen efectos importantes. Es posible que las diferencias en la metodología expliquen estos resultados contradictorios, ya que se cree que el deterioro depende de varios factores, entre los que se incluyen la proporción de cannabinoides, la duración y la frecuencia del consumo.

Existen indicios de que la alteración inducida por el cannabis en la memoria de trabajo afecta de manera desproporcionada a las mujeres, y son las consumidoras más habituales las que experimentan un mayor deterioro, en comparación con las que consumen con menor regularidad. Este hecho debería tenerse en cuenta a la hora de realizar futuros estudios, e investigar por separado a hombres y mujeres para establecer unos resultados más exactos. El hecho de que varios estudios no hayan encontrado ningún tipo de valor estadístico en la relación entre la memoria y el consumo de cannabis puede deberse a que las mujeres no están suficientemente representadas en estos estudios, un problema que afecta a muchas investigaciones sobre el uso de sustancias psicoactivas, que en general son más ampliamente utilizadas por los hombres.

Parece que la memoria episódica a corto plazo y la de trabajo se ven mucho más afectadas por el consumo de cannabis, crónico y continuado, que la de aquellos que no suelen consumir. Por otro lado, aún no se ha podido demostrar que tenga efectos sobre la memoria a largo plazo. Algunos estudios indican que se produce poco daño a largo plazo, mientras que otros indican lo contrario. Cabe la posibilidad de que la edad juegue un papel al determinar el grado de deterioro a largo plazo. Otros estudios han indicado que los adolescentes son más propensos a sufrir efectos a largo plazo, debido a los cambios funcionales que pueden producirse en el cerebro en desarrollo ??con el consumo precoz de cannabis.

El cerebro se activa con el cannabis

Diferentes imágenes obtenidas mediante resonancia magnética y otras técnicas similares han revelado que, cuando los seres humanos se intoxican con cannabis, utilizan diferentes áreas del cerebro para completar las tareas asociadas con el aprendizaje, la retención de la información y la memoria.

Ilustración anatómica del cerebro humano como se ve desde abajo con el giro parahipocampal resaltado en azul.

En un estudio publicado en 2006, se llegó a la conclusión de que los consumidores de cannabis presentan una actividad cerebral menor que los no consumidores en determinadas regiones que participan en el aprendizaje asociativo, en particular, en las regiones del hipocampo y en la corteza o córtex prefrontal, a pesar de desempeñar con normalidad dichas tareas de aprendizaje. El análisis de las regiones del hipocampo no reveló diferencias estructurales entre los consumidores de cannabis y los no consumidores. Por lo tanto, esto quiere decir que una actividad cerebral menor y los trastornos de la memoria resultantes pueden no implicar que exista daño en los tejidos neuronales, sino que pueden ser el resultado de una variable independiente relacionada con el consumo de cannabis, como por ejemplo, cambios en el flujo sanguíneo cerebral.

Asimismo, en otro estudio diferente, se observó un deterioro significativo en el aprendizaje y en el rendimiento de la memoria al realizar una tarea que se sabe que activa la región del hipocampo, al mismo tiempo que había diferencias, no significativas, en una tarea diseñada para activar tanto la región del hipocampo como las cortezas prefrontales y temporales. Además, el estudio demostró que los consumidores de cannabis presentaban una actividad significativamente menor en la corteza, mientras que, de forma considerable, presentaban una mayor actividad en el giro parahipocampal derecho. Se cree que la hiperactividad en las regiones del hipocampo es un proceso compensatorio y mediador de la hipoactividad, causada por el consumo de cannabis en la corteza prefrontal y en la temporal. Por lo tanto, es probable que las tareas de memoria que implican, principalmente, a la región del hipocampo resulten más afectadas en los consumidores de cannabis que en aquellos que utilizan las cortezas también.

Es bien sabido que tanto el aprendizaje como la adquisición de la memoria están controlados, en gran medida, por las interacciones complejas entre la corteza prefrontal y temporal, y la región hipocampal y parahipocampal. Aunque sus respectivas funciones no se entienden completamente, se cree que las cortezas están involucradas principalmente en la memoria declarativa (hechos conscientemente recordados, conocimientos y acontecimientos), mientras que las regiones del hipocampo están asociadas con la memoria procedimental (recuerdos subconscientes, automáticamente recuperados, como montar en bicicleta).

Los antagonistas del receptor CB1y la memoria

Se cree que el cannabidiol mitiga los efectos de deterioro de la memoria producidos por el THC al unirse al receptor CB1 y dejarlo inactivo. Los ligandos que se unen, pero no activan a los receptores, se conocen como antagonistas. Además del THC, se ha identificado a otros cannabinoides como antagonistas del receptor CB1.

Se ha demostrado, en más de una ocasión, que el antagonista sintético del receptor CB1, SR141716, también conocido como Rimonabant, contrarresta las alteraciones de la memoria causadas por el THC. Además de contrarrestar al THC, se ha demostrado que también neutraliza la inhibición de la potenciación a largo plazo (un proceso que refuerza las conexiones entre las neuronas establecidas durante el aprendizaje y contribuye, en gran medida, al proceso general de formación de la memoria) en la región del hipocampo inducida por la presencia de anandamida, agonista endógeno del receptor CB1, y del agonista sintético WIN 55,212-2. En otro estudio elaborado por separado, se ha confirmado que la anandamida en sí tiene un efecto que afecta a la memoria de forma parecida al THC.

El cannabidiol y la memoria

Varios estudios han indicado que el THC afecta negativamente a la memoria, mientras que el cannabidiol, en realidad, actúa de mediador en este efecto, mediante la unión a los receptores CB1 y haciendo que no se vean afectados por la presencia de moléculas de THC. En un estudio realizado en 2010, se investigó el contenido de cannabinoides en muestras, obtenidas de los participantes del estudio, todos consumidores frecuentes, y se compararon los resultados de las pruebas de memoria y de aprendizaje de las personas que utilizan variedades con un alto contenido en CBD con las de los que utilizan variedades con bajo contenido en CBD. Se descubrió que la cantidad de THC contenida en todas las muestras era uniforme.

Representación esquemática de los dos estados modelo de activación del receptor CB1, en el que los receptores están en equilibrio entre dos estados, activo e inactivo (R* y R).

Los usuarios que consumen variedades con un bajo contenido en CBD (que contienen menos de 0,14% de CBD) presentaban un deterioro importante en las tareas de la memoria en el momento de la intoxicación, mientras que los que consumen variedades con alto contenido en CBD (que contienen más de 0,75% de CBD) no presentaban ningún problema de memoria, lo que indica que el efecto antagonista del CDB en el receptor CB1 mitiga el efecto de deterioro de la memoria producido por el THC.

En otro estudio diferente realizado en ratas, se demostró que las extracciones con alto contenido en CDB no tenían ningún efecto en la memoria de trabajo y a corto plazo, incluso con la presencia de altas concentraciones de THC. Sin embargo, cuando se administraba THC adicional, las extracciones con alto contenido en CDB no revertían el deterioro de memoria posterior. Por lo tanto, parece que el deterioro de la memoria de trabajo y de la memoria a corto plazo depende de la proporción entre el CDB y el THC.

El CDB y la lesión cerebral perinatal

Se ha demostrado que el CDB proporciona una influencia neuroprotectora en ratas recién nacidas sometidas a hipoxia-isquémica, una causa común de lesión cerebral perinatal que puede afectar gravemente el aprendizaje y a la consolidación de la memoria. El CDB mitiga los niveles de inflamación y reduce el estrés oxidativo posterior a la lesión cerebral, previene la muerte celular y reduce la extensión del daño de tejidos, en comparación con los controles, permitiendo de este modo los procesos de desarrollo y que el individuo logre una mayor capacidad cognitiva general en la edad adulta.

En otro estudio más, se demostróque las ratasjóvenessometidas atrastornos de la memoriainducidos porla toxicidad del hierroexperimentaban una mejoría en la memoriacuando se les trataba conCDBalalcanzar la edad adulta, lo que demuestra que el CBDpuede revertirlos trastornos de la memoria además deprevenirlos.Si estos resultadospueden replicarse enseres humanos, se podríandesarrollar nuevas, y necesarias,opciones de tratamientopara la recuperaciónde la memoriaque añadir ala limitada gama disponible actualmente.

La mejora de la memoria en las enfermedades neurodegenerativas

Representación digital de una neurona del hipocampo, de colores brillantes, con múltiples ramas y glóbulos.

Al parecer, el THC tiene importantes efectos en la memoria en los individuos sanos mientras que el CDB ayuda a mediar en este deterioro. Sin embargo, en personas que sufren de ciertas enfermedades degenerativas, parece que tanto el THC como el CBD pueden ejercer un efecto neuroprotector, inhibir el deterioro continuo de la memoria, y, potencialmente, incluso ayudar a mejorarla.

Se tiene constancia del potencial de las terapias a base de cannabinoides para frenar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y, posiblemente, incluso ayudar a reparar el tejido cerebral dañado. Las terapias de cannabinoides pueden reducir la inflamación persistente de los tejidos del cerebro, que conduce finalmente a la muerte neuronal en la enfermedad de Alzheimer, así como ayudar en la regulación de la transmisión glutamatérgica, que es esencial para el proceso de potenciación de los recuerdos a largo plazo. También se sabe que los cannabinoides reducen las placas características que se forman en el tejido neural como resultado de la enfermedad de Alzheimer.

Parece que el THC y los otros agonistas del receptor CB1 son la clave para este proceso, como el cannabinoide sintético WIN 55,212-2 del que también se ha demostrado que reduce la inflamación del tejido cerebral y mejora la memoria de trabajo en ratas de más edad. Otro estudio similar indicó que las ratas de mayor edad también experimentaban neurogénesis (el crecimiento de nuevas células nerviosas) en el hipocampo cuando se les trataba con WIN 55.212-2, además de mostrar una pronunciada mejoría en las capacidades cognitivas.

Además del THC y CBD, es posible que el cannabis contenga otros compuestos que pueden ayudar a mejorar la memoria en las enfermedades neurodegenerativas. Se ha demostrado que los terpenoides y los flavonoides, que se encuentran en varias especies de plantas, mejoran la memoria en pacientes con Alzheimer. Aunque no existe ninguna investigación específica sobre los terpenoides del cannabis y la enfermedad de Alzheimer, es probable que algunos ejerzan un efecto específico propio.

La importancia del THC en el olvido

Si bien se habla mucho de la capacidad del cannabis para alterar la memoria, esta propiedad también podría ser útil en medicina. Una aplicación potencial, poco tenida en cuenta, del THC en la medicina es la supresión o borrado de memorias negativas o traumáticas, como en el caso de las personas afectadas por trastorno de estrés postraumático (TEPT).

La adquisición y retención de recuerdos negativos es una parte fundamental de aprender a evitar el peligro, desarrollando respuestas de comportamiento. Si una experiencia negativa se produce repetidamente, la respuesta se consolida y se convierte en instintiva. Sin este refuerzo, la respuesta disminuye con el tiempo hasta que se vuelve inexistente, pero en personas sometidas a traumas graves y repetidos, la respuesta no disminuye aun cuando el estímulo original ya no está presente.

Ilustración digital que muestra una figura azul translúcida por la parte frontal y su cerebro dentro de su cabeza. El hipocampo está intensamente iluminado.

A medida que comprendemos mejor el papel del sistema endocannabinoide (particularmente del receptor CB1) en la memoria y el aprendizaje, resulta más evidente que es esencial para la extinción de los recuerdos adversos. En un estudio publicado en 2002, se demostró que los ratones faltos de receptores CB1 presentaban una reducción de la capacidad para extinguir los recuerdos adversos cuando se les somete a pruebas en condiciones de miedo, aunque no presenten ninguna alteración en el aprendizaje o en la adquisición de la memoria. La activación del receptor CB1 por un agonista como la anandamida es fundamental para el extinción de los recuerdos. Por lo tanto, es probable que el THC sea útil en el tratamiento a largo plazo del trastorno de estrés postraumático y de otros trastornos similares.

Mientras que el viejo estereotipo de que el consumo de cannabis produce un deterioro de la memoria en general, parece ser cierto, está claro que la relación entre el sistema endocannabinoide, el aprendizaje y la memoria es muy compleja, y no se puede analizar de manera simplista. En condiciones normales, las acciones del THC no afectan a la memoria, pero estos efectos se mitigan y, potencialmente, se contrarrestan, en su totalidad, con la presencia de CDB en determinadas proporciones. Por otra parte, el THC y el CBD, y los otros compuestos del cannabis pueden ejercer efectos neuroprotectores en las enfermedades neurodegenerativas y en las lesiones cerebrales, y pueden ayudar a recuperar la memoria. El CDB puede invertir la pérdida de memoria causada por una lesión cerebral, incluso cuando se administra meses después del trauma inicial. Resulta evidente que es necesario investigar más para establecer las interacciones precisas entre los diferentes cannabinoides, de modo que puedan desarrollarse nuevas terapias, que tanta falta hacen.

Sección de comentarios

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diego

Entonces el fumar marihuana sí causa pérdida de memoria en los humanos

15/03/2016

Jorge

Sí, pero sólo temporalmente.

19/08/2016

Alex1ed

No es asi, el THC al ser una molecula parecida a la ANANDAMIDA es recibida por las neuronas y las neuronas de normal son estimuladas por otra molecula para que la neurona haga pausas y el THC lo que hace es quitarle esas pausas y volverlas (hiperactivas) presentando un nivel muchisimo mayor de actividad cerebral.

03/01/2018

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