Fumar Frente a Vaporizar: Nuevas Formas de Inhalar

Antes de la llegada del vaporizador, fumar cannabis era la única forma de inhalación de cannabis. Fumar sigue siendo la forma más popular de consumo de cannabis, pero la vaporización ofrece una forma más eficaz y eficiente de inhalar cannabinoides. En general, vaporizar es una alternativa más sana a fumar.

Hay muchos métodos de consumo de cannabis tanto para los consumidores de cannabis medicinal como para los consumidores recreativos. Entre los consumidores recreativos, fumar sigue siendo la forma más popular de consumo. Sin embargo, tanto los usuarios de cannabis medicinal como algunos usuarios recreativos buscan formas más conscientes y saludables de consumir cannabis. Esos consumidores generalmente prefieren vaporizar o consumir comestibles.

Las subidas experimentadas son diferentes y, por lo tanto, la elección se reduce básicamente a las preferencias de cada uno. Sin embargo, dependiendo del propósito con el que alguien consume cannabis, uno puede decantarse por un determinado método en lugar de otro.

Fumar cannabis

No hay duda de que fumar cannabis libera hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs) que son precarcinógenos. Ocurre lo mismo al fumar tabaco. Sin embargo, los parámetros evaluados de estos HAPs son potencialmente diferentes en los dos.

Por ejemplo, para que estos precarcinógenos se conviertan en carcinógenos, deben exponerse a la actividad enzimática de la proteína oxidasa del citocromo P4501A1. Esto ocurre con bastante facilidad con el tabaco, pero en un estudio en roedores, mientras que la administración de THC condujo a pre-carcinógenos, el THC inhibió simultáneamente la actividad de la enzima responsable de convertirlos en carcinógenos. Por lo tanto, el cannabis y el humo del tabaco pueden ser fundamentalmente diferentes debido a sus propiedades biológicas.

Esto no significa que fumar cannabis no esté exento de peligros, pero no debe compararse con fumar tabaco. Aunque la combustión destruye muchos de los ingredientes activos del cannabis, la cantidad de cannabinoides recibidos es generalmente lo bastante alta como para crear el nivel deseado de intoxicación. La punta de un porro generalmente alcanza unos 900° C (1650° F), más de 750° C (1380° F) por encima de lo que se necesita para liberar los cannabinoides. Debido a esto, muchos de los cannabinoides y terpenos se destruyen.

En el caso de los consumidores de cannabis recreativo que no consumen cannabis con frecuencia, el método favorito suele ser fumar. Se debe a que el consumo poco frecuente puede no crear el deseo de comprar un vaporizador, que es mucho más caro que comprar papeles y filtros.

Dicho esto, cuando el cannabis se fuma puro, no es tan peligroso como el tabaco. El cannabis no causa obstrucciones en las vías aéreas pequeñas, aunque los científicos no saben exactamente porqué no las causa.

Vaporizar cannabis

Hay dos tipos diferentes de vaporizadores. Uno es para vaporizar flores de cannabis, mientras que el otro es para vaporizar líquidos electrónicos (también se les conocen como vapeadores). La vaporización de las flores de cannabis requiere de un vaporizador específico optimizado para ello.

El papel de un vaporizador es calentar los cannabinoides contenidos en la planta de cannabis a su temperatura de ebullición, extrayéndolos mediante la evaporación.

Si lo comparamos con fumar flores de cannabis secas, un vaporizador es una opción mucho más saludable para todas las personas que quieran beneficiarse de las numerosas propiedades medicinales de la planta con total seguridad. De hecho, aunque muchas personas confunden la vaporización con un método vagamente diferente del de quemar la planta, no es así.

El cannabis comienza a vaporizar a 157° C (314° F), y en muchos dispositivos, la temperatura puede ajustarse según las preferencias del usuario. Se pueden seleccionar temperaturas mucho más bajas que la temperatura mínima requerida para la combustión en prácticamente todos los vaporizadores.

Los ingredientes activos contenidos en el cannabis se liberan en forma de vapor. En un análisis, se descubrió que el vapor de cannabis contenía entre 36 y 61 % del THC contenido en el cogollo vaporizado. Solo había tres compuestos no cannabinoides en el vapor, en comparación con 150 químicos encontrados en el cannabis fumado (incluidos 5 HAPs, que son conocidos carcinógenos).

La temperatura «ideal» a la que se debe vaporizar el cannabis varía de 50 a 250° C (120 a 480° F), dependiendo de los cannabinoides y los terpenos. De todos modos, incluso en el caso de los vaporizadores que no permiten al consumidor optar por su configuración preferida, la temperatura a la que funcionan debe permitir una experiencia satisfactoria, especialmente si se han calibrado para uso medicinal.

Los consumidores de cannabis medicinal pueden preferir vaporizar el cannabis porque, con el tiempo y con el uso frecuente, la inhalación de los 150 productos químicos extraños del humo de cannabis puede representar un peligro. Además, determinados grupos demográficos pueden beneficiarse de la inhalación de cannabinoides, pero podría perturbarles la inhalación de cannabis combustionado. En este caso, puede ser preferible vaporizar.

Diferentes métodos para diferentes escenarios

Este análisis ha demostrado que es bastante más sano vaporizar cannabis que fumarlo. Sin embargo, la elección realmente se reduce a la preferencia, ya que los consumidores no habituales o sociales generalmente no están expuestos a tanto peligro por fumar como los consumidores habituales. Por lo tanto, gran parte del debate entre vaporizar y fumar depende del escenario en el que se usa.

·         Para los consumidores medicinales, vaporizar es mejor que los comestibles

Vaporizar es uno de los métodos más saludables que existen para beneficiarse plenamente de todas las ventajas del cannabis. Algunos consumidores medicinales prefieren vaporizarlo a ingerirlo (es decir, a través de productos comestibles), ya que los efectos de vaporizar cannabinoides son prácticamente inmediatos. Comer alimentos a base de cannabis es igualmente seguro, pero tarda mucho más tiempo en producir algún efecto en el consumidor.

·         Vaporizar produce más efectos a partir de la misma cantidad

Vaporizar no destruye los compuestos activos del cannabis de la misma forma que fumar. Por lo tanto, menos cannabinoides destruidos significa más eficacia y sacar más provecho de los cogollos. Los cannabinoides y los terpenos también se conservan mucho mejor al vaporizar que con la combustión.

·         Fumar se considera algo más social

Cuando se trata de consumir cannabis en un contexto social y con fines recreativos, se elige fumar con mayor frecuencia. De alguna manera, la gente prefiere pasarse un porro que pasarse un vaporizador. Hay algo tradicional y ritual en pasarse un porro y compartirlo con los amigos. Esto probablemente contribuye a por qué, por lo general, los consumidores recreativos optan por los porros.

Sin embargo, la popularidad de la cultura de la vaporización social sigue creciendo al tiempo que la vaporización se populariza. Cada vez son más los consumidores que se dan cuenta de que es una forma más sana de consumir cannabis y que se inclinan por el vaporizador, incluso los consumidores recreativos.

En general, no sorprende que los consumidores medicinales elijan vaporizar en lugar de fumar. Hay beneficios obvios para la salud de aquellos que eligen vaporizar, sobre todo para los que consumen cannabis con frecuencia. Además, a algunas personas simplemente no les gusta fumar, así que vaporizar también es una gran alternativa para ellos.

Incluso ante la presencia de muchos tipos diferentes de productos comestibles de cannabis, los consumidores recreativos tienden a seguir el camino de fumar. Después de todo, es la forma más tradicional de consumir cannabis.

Al final, la razón por la que se consume cannabis pesa mucho en lo que respecta a qué método de consumo se va a elegir, así como las preferencias. Los diferentes métodos de consumo se ajustan a los diferentes escenarios, y en la era moderna del cannabis, la gente tiene opciones casi ilimitadas en lo que respecta al modo de consumo.

Si necesitas inspirarte, no dudes en echar un vistazo a nuestra tienda online que ofrece varios modelos de vaporizadores. También puedes preguntar al personal de nuestras tiendas en Ámsterdam.

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones referentes al consumo del cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que revise las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Sanjai Sinha

    El Dr. Sanjai Sinha forma parte del personal docente de la facultad de medicina Centro Médico Weill Cornell en Nueva York. Se dedica a atender a pacientes, enseñar a los residentes y estudiantes de medicina, y a realizar trabajos de investigación sobre los servicios sanitarios. Es un apasionado de la educación y formación de pacientes y de la práctica clínica basada en la evidencia. Su gran interés en la revisión de casos médicos proviene de estas pasiones.
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