8 Alternativas a Fumar Cannabis: Otras Formas de Consumir

La mayoría de la gente que consume cannabis lo fuma. Pero hay otras formas de consumirlo, como la vaporización, los comestibles, el zumo de cannabis crudo, las bebidas frías, pomadas, el submarino, el cuchillo caliente y la administración rectal. Muchos de estos métodos no solo son tan efectivos como fumar, sino que además con frecuencia son más sanos.

Además de fumar porros, existen otros métodos para disfrutar de la planta que sigue siendo ilegal en nuestro país. Algunos de esos métodos, como la vaporización, no son tan conocidos, pero están ganando popularidad. Otros son sencillamente demasiado raros, suponen un gran derroche o, por diferentes razones, no siempre resultan prácticos para atraer a una gran cantidad de seguidores. Aunque también funcionan.

1. Vaporizar

Vaporizar es generalmente mucho más sano que quemar el cannabis y mucho más frecuente de lo que solía serlo. Sabe mejor que fumar y es mucho más económico. Vaporizar no supone un problema si tienes un buen equipo, pero ¿qué deberías hacer si no tienes un vaporizador a mano?

En Jamaica, ya estaban familiarizados con la pipa de vapor mucho antes de la época del Volcano y compañía. A finales de la década de 1980, en las montañas de la isla caribeña, se podía aprender a vaporizar ganja en lugar de quemarlo, utilizando unos trozos de bambú fresco, una lata pequeña y un poco de carbón al rojo vivo. En internet, se puede encontrar información sobre las pipas de vapor, así como las instrucciones para construir tu propio vaporizador.

Cuando se vaporiza, además de ajustar la temperatura correcta, también es muy importante utilizar bien los cogollos. Cuanto más finos se trituren, más eficaz será la forma en que se disuelvan los componentes activos.

2. Hornear/cocinar productos comestibles

Sin duda, este es el método más popular después de fumar. Casi todo el mundo ha comido pastel de hachís o de marihuana alguna vez. No se crea ninguna sustancia peligrosa cuando el cannabis se ingiere o se bebe, aunque la cantidad es mucho más difícil de medir que cuando se fuma o vaporiza. Cuando se consume en concreto con fines medicinales, suele ser la única alternativa porque muchos pacientes no quieren o no pueden inhalar humo ni vapor.

Pueden producirse sobredosis, sobre todo entre los consumidores sin experiencia, debido a que el efecto no se siente inmediatamente después de consumir debido al efecto retardado. Puedes apagar un porro que es demasiado fuerte después de fumarte solo la mitad, pero no se puede hacer lo mismo con un pastel que contiene demasiado cannabis.

Hasta los consumidores experimentados suelen presentar una respuesta más intensa a los productos comestibles que contienen THC que con la misma cantidad de cannabis inhalado, aunque en otros casos, ocurre todo lo contrario.

En caso de duda: consume poco a poco y siempre sé consciente de cuanta marihuana o hachís contiene exactamente una galleta, pastel o chocolate caliente. Si no se está seguro, es mejor preguntarle a la persona que haya horneado o cocinado los dulces en lugar de simplemente devorarlo todo sin preocuparse.

3. Tomar zumo de cannabis crudo

No obstante, hay otra alternativa interesante: «tomarlo en zumo«. Es especialmente interesante para los pacientes que toman dosis altas de medicación e implica exprimir la planta fresca. Al consumir los cogollos frescos, se sienten los efectos positivos de los cannabinoides sin colocarse a nivel cerebral.

Los cannabinoides se producen principalmente en la planta fresca en forma de ácido (THCA, CBDA, etc.). Debido a que el THC no tiene ningún efecto psicoactivo en forma ácida, se pueden consumir grandes cantidades de estos zumos sin ningún tipo de efectos secundarios relevantes. Representa una alternativa perfecta para los pacientes de cannabis que requieren dosis elevadas, pero que no toleran sus efectos secundarios psicológicos.

4. En bebidas frías: mezclado con lecitina

Hasta hace poco, solía decirse que el cannabis necesita calor y grasa, o por lo menos alcohol, para disolverse con el fin de hornear o cocinar. Hace unos años, Hulabalooza presentó un producto que hace que la marihuana o el hachís sean solubles en agua. Por lo tanto, se pueden echar directamente en una bebida fría o mezclar en el muesli sin mucho esfuerzo.

Mientras que, cuando se presentó el producto hace unos años, los ingredientes todavía eran un gran secreto, ahora está claro que el ingrediente principal es simplemente lecitina. Pero ten cuidado: si la marihuana seca no se calienta antes de mezclarla con un producto de lecitina, el ácido THC no se transformará en THC y la bebida o yogur no tendrá el efecto deseado (no ocurre lo mismo con el hachís o la marihuana que se han almacenado durante mucho tiempo). El proceso mediante el que el THC-A se convierte en THC se conoce como descarboxilación. Solo entonces se producen los efectos farmacológicos del cannabis.

5. En pomada

Las pomadas o cremas enriquecidas con cannabis no son en absoluto psicoactivas, incluso si tienen un alto contenido en THC, pero mantienen la propiedades analgésicas y antiinflamatorias del cannabis.

La famosa activista del cáñamo checa Bushka Bryndova se inspiró en las viejas historias sobre el uso del cáñamo en la medicina popular y en los resultados de la investigación del profesor Kabelik de la Universidad de Olomouc de la década de 1950, y desarrolló su propia pomada de cannabis. Esta crema le permitió salvar uno de sus dedos de una posible amputación.

6. Administración rectal

Para no dejarnos nada en el tintero, no debemos olvidarnos de la forma más eficaz de consumir cannabis, aunque no es precisamente lo que el consumidor recreativo medio estaba esperando. Pero si los consumidores optan por este método de administración médica, a pesar de las reservas generales, se verán recompensados.

Si el cannabis se ingiere, el tracto gastrointestinal absorbe una media del seis al ocho/diez por ciento del contenido de THC. Si se inhala, la biodisponibilidad se encuentra entre el dos y el 56 por ciento (dependiendo de muchos factores).

Cuando se administra en forma de supositorios, el cannabinoide se desvía alrededor del tracto gastrointestinal y como resultado en un primer momento no se digiere en el estómago. Por lo tanto, las moléculas activas (THC, CBD y otros cannabinoides) pueden llegar a la sangre en una concentración mucho mayor.

Las moléculas tardan entre 30 minutos y dos horas en hacer efecto, y el efecto dura hasta ocho horas. El pico del efecto no es muy diferente del de ingerirlo, porque en el caso de la administración rectal, no se forma 11-OH-Δ9-THC en el hígado. De momento es la única alternativa para muchos pacientes de cannabis con diagnósticos gastrointestinales. Se dispone de informes que afirman que este método de administración también promete a los consumidores recreativos una eficacia sin igual.

7. Hotboxing o submarino

Hotboxing o el submarino supone una experiencia puramente comunitaria en la que se fuma o vaporiza de forma festiva. Cheech y Chong fueron hace tiempo pioneros en lo que muchos conocedores del cannabis de edad, que alguna vez hicieron algo parecido, ahora califican como transgresiones juveniles.

Cuando se hace un submarino, varios consumidores inhalan el humo o el vapor de la marihuana, del hachís o del BHO en un espacio cerrado y pequeño, entre los que se incluyen automóviles, cascos de moto gigantes, despensas, cabinas telefónicas, tiendas de campaña o armarios. El submarino es eficaz y, sobre todo, tiene una naturaleza social.

Desde una perspectiva de la salud, no es muy recomendable. Puede producir una falta de oxígeno, ya que se inhala humo o vapor con cada inspiración. El submarino y otros métodos radicales parecidos, como fumar con el «método del cubo», están generalizados principalmente entre los consumidores más jóvenes. Pero ser francos: ¿no debería disfrutarse el cannabis, en vez de consumirse lo antes posible con el fin de colocarse?

8. El cuchillo caliente/la aguja caliente

Con el método del cuchillo caliente, se coloca un poco de marihuana, hachís o BHO en la punta de un cuchillo al rojo vivo y se inhala el humo directamente. Con el método del alfiler, se clava un alfiler a través de un pedazo de cartón, para que pueda mantenerse en posición vertical, se coloca un poco de marihuana o hachís sobre la aguja, y se prende para que eche humo. Mientras que está encendido, se captura el humo en un vaso y se inhala en cuanto el vaso esté lleno de humo.

Estas y otras «soluciones parecidas tipo MacGyver» (como un bolígrafo, una patata, una lata de refrescos o una botella desechable) son las que utilizan con más frecuencia las víctimas de la prohibición, a las que han metido entre rejas debido al cannabis, para no dejar ningún rastro. Efectivas y económicas.

Por supuesto, existen algunas otras formas poco comunes de consumir cannabis, además de las descritas aquí. En raras ocasiones se tienen en cuenta métodos muy poco frecuentes, como las inyecciones, aunque merecería la pena estudiarlos más de cerca para usarlos con fines medicinales.

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones referentes al consumo del cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que revise las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Autor y revisor

  • Profile-image

    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
    Más sobre este autor
  • Sanjai_Sinha

    Sanjai Sinha

    El Dr. Sanjai Sinha forma parte del personal docente de la facultad de medicina Centro Médico Weill Cornell en Nueva York. Se dedica a atender a pacientes, enseñar a los residentes y estudiantes de medicina, y a realizar trabajos de investigación sobre los servicios sanitarios. Es un apasionado de la educación y formación de pacientes y de la práctica clínica basada en la evidencia. Su gran interés en la revisión de casos médicos proviene de estas pasiones.
    Más sobre este revisor
Ir arriba