by Miranda on 09/01/2017 | Medicinal

Potencial del Cannabis para Tratar Lesiones o Enfermedades Óseas

Enfermedades óseas Puede que conozcas algunas de las aplicaciones del cannabis y de los cannabinoides para tratar una larga lista de enfermedades. Hoy nos centramos en su potencial terapéutico para prevenir y tratar lesiones o enfermedades óseas, un área de aplicación médica en el que las investigaciones realizadas durante los últimos años ofrecen resultados muy prometedores.


Si sigues habitualmente el blog de Sensi Seeds, y en concreto su sección dedicada al cannabis medicinal, seguro que estás al día de muchas de las aplicaciones terapéuticas y beneficios medicinales que aporta el cannabis en el tratamiento de numerosas enfermedades, como la esclerosis múltiple, el cáncer, sida, dolor, glaucoma, epilepsia, y un largo etcétera. En esta ocasión, nos vamos a centrar en otra área de aplicación médica, el tratamiento de lesiones o enfermedades óseas, en el que las investigaciones realizadas durante los últimos años ofrecen resultados muy prometedores.

Cannabinoides y Salud Ósea

El uso de los cannabinoides contenidos en la planta de cannabis, entre ellos el Cannabidiol o  CBD, ha demostrado el potencial terapéutico de estos compuestos para ayudar a prevenir y a tratar dichas lesiones o enfermedades, además de conseguir que la recuperación de las fracturas de huesos sea más rápida, fortaleciéndolos incluso más de lo que estaban antes de sufrirla.

 

Hace tiempo que los investigadores saben que hay una conexión entre los cannabinoides y la salud ósea. Lo que aún no han dilucidado del todo es la manera exacta y precisa en que nuestros propios endocannabinoides, los cannabinoides producidos por nuestro propio cuerpo, ayudan el desarrollo óseo.

 

No obstante, lo que desde luego sí tienen claro es que el sistema endocannabinoide desempeña una función importante a la hora de mantener la salud de nuestros huesos, entre otras cosas, facilitando un proceso conocido como metabolismo óseo o remodelación ósea.

Muchos estudios demuestran que el cannabis podría ayudar a prevenir y tratar lesiones y enfermedades óseas (CC. Miguel Vicente Martínez Juan)
Muchos estudios demuestran que el cannabis podría ayudar a prevenir y tratar lesiones y enfermedades óseas (CC. Miguel Vicente Martínez Juan)

Lo Que Sufren Nuestros Huesos

 

A lo largo de nuestra vida, nuestros huesos sufren un desgaste diario del que se encarga el metabolismo óseo, reemplazando el material óseo antiguo por material óseo nuevo, lo que mantiene los huesos sanos y fuertes. El cuerpo de un adulto sustituye anualmente en torno al 10% de su estructura ósea.

 

Además del desgaste diario y de la pérdida ósea producida por la edad, podemos sufrir otro tipo de problemas óseos – como una fractura o una fisura de un hueso causadas por una lesión o accidente – o enfermedades de los huesos, tan frecuentes como dolorosas, entre las que se encuentran la artrosis y la osteoporosis.

 

Vamos a hacer un repaso de algunos de los estudios científicos, más relevantes e interesantes, realizados durante los últimos años, que nos ayudan a comprender cómo el cannabis podría ayudar en la prevención y en el tratamiento de lesiones o enfermedades óseas.

El CBD puede ayudar a que las fracturas óseas se recuperen más rápido, regenerando y fortaleciendo el hueso fracturado (CC. novocainstain)
El CBD puede ayudar a que las fracturas óseas se recuperen más rápido, regenerando y fortaleciendo el hueso fracturado (CC. novocainstain)

Cómo Ayuda el Cannabis en las Fracturas de Huesos

 

La forma en que nuestro cuerpo responde ante una fractura ósea se parece mucho a la respuesta que se produce con las heridas de los tejidos blandos, por lo menos en la fase inicial. Cuando nos fracturamos un hueso del cuerpo, nos encontramos con una discontinuidad entre los dos extremos del hueso fracturado.

 

Durante la segunda fase de curación de una fractura, se produce la formación del “callo fibroso”, que es la primera respuesta de regeneración del hueso y constituye el primer puente de unión entre los extremos óseos del hueso roto para empezar a fusionarlos. En la tercera fase, se forma el callo duro o callo óseo, que proporciona estabilidad a la fractura; y en la cuarta, también llamada fase de remodelación, el hueso vuelve a su forma natural.

 

Uno de los estudios más recientes, realizado por la Universidad de Tel Aviv y la Universidad Hebrea en 2015, ha demostrado que el cannabidiol o CBD, uno de los fitocannabinoides no psicoactivos del cannabis, puede ayudar a que los huesos fracturados se recuperen con más rapidez. El estudio, que ha tenido una gran repercusión en los medios de comunicación, tanto del sector como de fuera de él, se publicó en mayo de 2015. Para su realización, se utilizaron modelos de rata, el protocolo habitual para probar la mayoría de los medicamentos para, por ejemplo, la osteoporosis antes de que se realicen los ensayos clínicos.

 

El equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv se sirvió de dos grupos de ratas a las que se había provocado la misma fractura femoral. A uno de los grupos le inyectaron una mezcla a base de CBD, mientras que al otro grupo de ratas se le administró una combinación de CBD y THC, el principal compuesto psicoactivo del cannabis.

 

Los resultados les dejaron sorprendidos. Lo que los investigadores descubrieron ocho semanas después fue que las ratas a las que se había administrado solamente CBD mediante una inyección no sólo se habían curado más rápido, sino que el hueso fracturado se había regenerado hasta el punto de verse fortalecido. Sin embargo, en el grupo de ratas que había recibido una combinación de CBD y THC, no se observó ningún efecto en lo que respecta a acelerar los mecanismos de curación del propio cuerpo.

 

Los científicos constataron el hecho de que nuestro esqueleto contiene receptores cannabinoides que reaccionan a los cannabinoides contenidos en la plata de cannabis y que pueden regular, y activar, la formación de tejido óseo, además de, en este caso concreto, fortalecer el puente que une los huesos que se han roto.

 

La estimación del estudio es que los huesos tratados con CBD aumentaban su fortaleza en un 35-50%. Según Gabet, uno de los investigadores, “la capacidad clínica de las mezclas a base de cannabinoides es sencillamente irrefutable”.

En esta imagen del NIH, se nos muestra la estructura molecular del receptor cannabinoide primario CB1 (CC. NIH Image Gallery)
En esta imagen del NIH, se nos muestra la estructura molecular del receptor cannabinoide primario CB1 (CC. NIH Image Gallery)

El Sistema Endocannabinoide y el Metabolismo Óseo

 

Como ya hemos dicho antes, el sistema endocannabinoide juega un papel relevante en el metabolismo óseo, protegiendo los huesos y haciendo frente a las enfermedades óseas.

 

En otro estudio, publicado en el British Journal of Pharmacology en 2011, se descubrió que las amidas de ácidos grasos (AAG o FAA, en inglés) ayudan a coordinar el proceso del metabolismo óseo mediante la interacción con los receptores cannabinoides.

 

En el esqueleto, las FAA activan el receptor cannabinoide CB1 presente en las terminales nerviosas simpáticas, así como el receptor cannabinoide CB2. Las amidas de ácidos grasos tienen una gran importancia porque son descompuestas por una enzima concreta que se llama amida hidrolasa de ácidos grasos (FAAH), que es inhibida por la acción del CBD, lo que significa que el CBD evita que dicha enzima descomponga los compuestos que ayudan a la formación ósea.

 

Según los autores de estudio, “la inhibición (gracias a la acción del CBD) de FAAH, la enzima degradante de FAA, puede resultar ser una estrategia terapéutica útil para combatir la osteoporosis y tal vez otras deficiencias a nivel esquelético”, por lo que apuntan a la necesidad de realizar otros estudios que deberían centrarse en el perfil completo de estos lípidos y de sus receptores en el tejido óseo, para poder esclarecer cuál es su función y su mecanismo de acción.

Se he demostrado que los cannabinoides pueden protegernos frente al desarrollo de la osteoporosis relacionada con la edad (CC. Eric Parker)
Se he demostrado que los cannabinoides pueden protegernos frente al desarrollo de la osteoporosis relacionada con la edad (CC. Eric Parker)

Cannabinoides y Enfermedades Óseas

 

Nuestros huesos representan una parte integral de la anatomía del sistema esquelético del cuerpo humano. Mientras que algunos de estos huesos son duros y compactos, otros son ligeros y porosos. Los huesos y los cartílagos (es decir, el tejido conectivo fibroso) constituyen el marco duro interno del cuerpo. Para mantener la salud de nuestros huesos, es esencial que tengan suficientes minerales, como el calcio y el fósforo, y una proteína llamada colágeno. Por lo tanto, la falta de estos minerales o de colágeno puede producir enfermedades óseas.

 

Además, los trastornos óseos pueden tener un origen genético, y mientras algunas personas nacen con una enfermedad ósea como resultado de genes defectuosos o errores innatos del metabolismo, otras pueden desarrollar enfermedades óseas degenerativas más tarde en la vida. Con todas estas enfermedades, que causan al paciente una gran inflamación y mucho dolor – como la osteoporosis o la osteoartritis, se produce un debilitamiento de los huesos que puede facilitar las fracturas – entre las más frecuentes, la de cadera.

 

Las investigaciones realizadas durante los últimos años confirman que los cannabinoides pueden ser agentes terapéuticos potentes también para proteger frente a dichas enfermedades óseas, tan dolorosas y debilitantes.

 

Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad progresiva que vuelve los huesos delgados y porosos, debido o bien al envejecimiento o la falta de nutrientes adecuados. Se caracteriza por “la disminución de la formación osteoblástica de la matriz combinada con el aumento de resorción osteoclástica del hueso y por la marcada disminución resultante de la cantidad total de hueso en el esqueleto (osteopenia, que significa “muy poco hueso”)”. Es decir, se produce una pérdida de masa ósea a una velocidad más elevada en relación a la considerad normal por el paso del tiempo. Afecta más a las mujeres, sobre todo a partir de los 60 años.

 

Además de explorar los posibles tratamientos a base de CBD, como sugiere la investigación existente, hay otros cannabinoides que también podrían resultar ser agentes terapéuticos potentes y preventivos. El Cannabigerol (CBG) es otro de los fitocannabinoides contenido en el cannabis, que no tiene propiedades psicoactivas, y que actualmente se está estudiando por sus potenciales propiedades de curación del hueso. De hecho, la famosa compañía, con sede en Gran Bretaña, GW Pharmaceuticals tiene una patente para el uso terapéutico de un fármaco a base de CBG como posible tratamiento para la osteoporosis, entre muchas otras enfermedades.

 

Y no podemos olvidarnos del THC, el más famoso cannabinoide y el compuesto psicoactivo del cannabis, que también puede tener algo que aportar en la prevención de la fragilidad ósea. El THC se une a los receptores cannabinoides que se encuentran en sitios específicos de nuestro cuerpo. Resulta que los receptores CB1 se encuentran también dentro de los huesos. El receptor CB1 es uno de los 2 receptores de células primarias al que el THC se une en nuestro cuerpo, influyendo en los procesos bioquímicos en marcha en estas zonas.

 

En un estudio publicado en 2009, realizado en la Universidad de Edimburgo por la Unidad de Enfermedades Reumáticas, se confirmó que el receptor cannabinoide CB1 protege frente al desarrollo de la osteoporosis relacionada con la edad. Según el estudio, que empleó ratones como sujetos de prueba, los roedores que carecían de receptores CB1 desarrollaron huesos más gruesos, aunque seguían padeciendo osteoporosis.

 

Al examinar la densidad ósea en estos ratones, descubrieron que, en el interior del hueso, que debía estar lleno de médula ósea, tenían depósitos de grasa. Los investigadores argumentan que, además de regular la cantidad de material óseo maduro que se descompone y reutiliza en el cuerpo, el receptor CB1 controla la cantidad de grasa que se acumula en el interior del hueso, junto con la formación de nuevas células óseas.

 

También en 2009, se publicaba otro estudio elaborado por la Universidad Hebrea de Jerusalén, que analizaba la implicación de los cannabinoides en la reversión de la pérdida ósea. El estudio confirmaba la existencia de una conexión entre los receptores CB2 y la densidad ósea en ratones con receptores CB2 mutados, que presentaban una densidad ósea más baja que los no mutados.

 

Según informaron los investigadores, parece que la principal implicación fisiológica de los receptores CB2 está relacionada con el mantenimiento de la remodelación ósea en equilibrio, protegiendo así el esqueleto contra la pérdida ósea relacionada con la edad. De hecho, el estudio también descubrió que las alteraciones en el gen CNR2, responsable de codificar los receptores CB2, pueden causar osteoporosis posmenopáusica en los seres humanos.

 

Todos estos resultados, y los de muchos otros estudios, ponen de manifiesto que el sistema endocannabinoide representa un objetivo terapéutico prometedor para el tratamiento de las enfermedades de los huesos, sobre todo de aquellas que están relacionados con la edad, como es el caso de la osteoporosis.

 

Artrosis

La artrosis, también llamada osteoartritis, es la forma más común de las enfermedades reumáticas crónicas a nivel mundial. Afecta a gran parte de la población a medida que envejece, influida por factores como la obesidad, la herencia genética, lesiones previas en articulaciones, y otros. Es una enfermedad crónica y degenerativa, que se produce por el desgaste del cartílago, el tejido que amortigua y protege los extremos de los huesos, además de facilitar el movimiento de las articulaciones.

 

Cuando la superficie del cartílago se rompe y desgasta – lo que se produce de manera gradual y progresiva – los síntomas más comunes son el dolor y la rigidez en las articulaciones afectadas del cuerpo. Aunque la artrosis puede afectar a cualquier articulación, suele producirse con más frecuencia en las pequeñas articulaciones de las manos y en la que se encuentra en la base del dedo gordo del pie (la “articulación del juanete”).

 

En un estudio publicado en el año 2000, un equipo de investigadores del Instituto de Reumatología Kennedy en Londres puso a prueba los efectos del CBD sobre la artrosis en ratones. A los roedores les inyectaron formas de colágeno con artrosis inducida, con el fin de imitar los síntomas de la artrosis humana en el cuerpo de los animales de prueba. Cuando empezaron a aparecer dichos síntomas, se les administró vía oral un tratamiento a base de CBD puro, que literalmente detuvo la progresión de la artrosis en los ratones.

 

En 2010, se publicaba otro interesante trabajo de investigación, realizado por la Universidad de Dublin, en el que se analizaba cómo pueden ayudar los cannabinoides en la ingeniería de tejidos, en este caso aplicada al cartílago. El estudio sugiere que los cannabinoides prolongan la vida de las células madre mesenquimales o MSC, que se pueden usar para crear cartílago nuevo, convirtiéndolas en una opción muy importante para futuros tratamientos de la artrosis.

 

Este mismo año 2016, un equipo de investigadores chinos publicaba sus descubrimientos sobre el cartílago humano y los cannabinoides. Para llevar a cabo su investigación, trataron –por primera vez –muestras de cartílago in vitro, que contenían proteínas relacionadas con la artrosis, con el cannabinoide sintético WIN-55. A través de la acción de dicho cannabinoide sintético, descubrieron un mecanismo nuevo mediante el cual los cannabinoides pueden ayudar a prevenir el desgaste del cartílago en la artrosis, al desactivar las proteínas enzimáticas relacionadas con la artrosis, frenando la progresión de la enfermedad.

 

Como ya hemos mencionado, el dolor en las articulaciones afectadas es uno de los principales síntomas de la artrosis. En una revisión científica publicada en 2014 – y elaborada por un equipo del Laboratorio de Neurofarmacología de la Facultad de Ciencias de la Salud y la Vida, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona – se resumen los resultados prometedores que se habían obtenido en la investigación científica hasta el momento y que apoyan el valor terapéutico de los cannabinoides para el tratamiento del dolor, y también de la inflamación, relacionados con la artrosis.

 

En otro estudio realizado con posterioridad, en 2015, un gran equipo de investigadores españoles – de diferentes departamentos hospitalarios y universitarios – estudió el papel del sistema endocannabinoide en las alteraciones emocionales y cognitivas asociadas al dolor producido por las artrosis. Los resultados confirmaron que el sistema endocannabinoide desempeña un papel fundamental en la artrosis u osteoartritis y representa tanto un objetivo farmacológico como un biomarcador de esta enfermedad, muy interesante.

 

No obstante, aún queda trabajo por hacer para poder determinar, con precisión, la eficacia y la seguridad de los cannabinoides (de los fitocannabinoides y de los sintéticos) en el tratamiento de enfermedades reumáticas como la artrosis, por lo que resulta tan necesario seguir investigando el papel que juega el sistema endocannabinoide en los procesos fisiológicos y patológicos de nuestro cuerpo.

La artrosis, también llamada osteoartritis, es una enfermedad crónica y degenerativa, y la más común de las enfermedades reumáticas a nivel mundial (CC. loctran7811)
La artrosis, también llamada osteoartritis, es una enfermedad crónica y degenerativa, y la más común de las enfermedades reumáticas a nivel mundial (CC. loctran7811)

El Potencial Clínico de los Cannabinoides es Innegable

 

Aunque todavía hay mucho trabajo por hacer para desarrollar terapias apropiadas – tanto en el campo de las lesiones y enfermedades de huesos como en una amplia gama de enfermedades y trastornos – el potencial clínico de los cannabinoides resulta innegable. Hay que seguir investigando para poder continuar esta línea de estudio en ensayos clínicos en humanos, lo que muchos creen que sería el siguiente paso lógico.

 

Sin embargo, como pretende mostrar este artículo, ya disponemos de grandes evidencias que demuestran que los compuestos del cannabis pueden ayudar a prevenir la fragilidad ósea y preservar la salud de los huesos. A lo largo del artículo, os proporcionamos los links a algunos de los estudios científicos más recientes que así lo evidencian.

 

Y las evidencias dicen que se ha demostrado, en modelos animales, que el CBD puede ayudar a que los huesos rotos se curan más rápido, así como a detener la progresión de la artrosis. La planta también hace maravillas en el tratamiento del dolor y la inflamación producidas por los desgarros o fracturas óseas, además de por la artrosis. Parece que no hay duda de la interacción de los receptores cannabinoides en el proceso del metabolismo óseo, y de que su acción protege frente al desarrollo de la osteoporosis relacionada con la edad. Los resultados positivos de estos estudios científicos hablan por sí solos, y parecen ser innegables.

Sección de comentarios

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antonio

hola tengo mieloma multiple quisiera saber como administrar el caanabis y si da resultado positivo.

21/02/2017

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