Tsarina Feminizada

Tsarina Feminizada

En este informe describimos nuestra experiencia de cultivo con una Tsarina Feminizada. En general, estamos ante una planta sencilla que no da problemas y que acepta las técnicas de cultivo más avanzadas. Aunque es un poco más lenta que otras índicas, es capaz de generar una impresionante cosecha de cogollos grandes, densos y potentes.

Duración total del cultivo: 98 días

Etapa de floración: 70 días

Altura final: 98 cm

Rendimiento final: 116 gramos

Contenido en THC: 23,04%

La Tsarina Feminizada es una 60% índica desarrollada para el proyecto Breeding Grounds 2026 de Sensi Seeds en colaboración con Leo Stone y Professor Q de Aficionado French Connection. Esta variedad se creó a partir de las mejores líneas de Aficionado de California (Maple Leaf Indica, Faberger y Pianono), las cuales se perfeccionaron en sus instalaciones de cultivo al aire libre en Colombia, antes de ser enviadas a los criadores de Sensi Seeds en los Países Bajos.

Para que nuestra Tsarina Feminizada creciese de la mejor manera posible, la cultivamos bajo una lámpara de 1000 W en una maceta de 8 litros rellena de BAC Lava Mix. Mantuvimos el espacio de cultivo con una temperatura estable de 23°C durante el día, la cual descendía a 21°C por la noche. Durante la etapa vegetativa, la humedad relativa se situó en un 65%.

Germinación y plántula

Para hacer germinar las semillas, utilizamos el conocido método de las servilletas: doblamos unas cuantas toallitas de papel, las pusimos encima de un plato y las rociamos con agua hasta que estuvieron húmedas, pero no empapadas. A continuación, colocamos las semillas encima y las cubrimos con otra servilleta de papel húmeda. Finalmente, metimos todo dentro de una bolsa de plástico abierta, la cual guardamos en un lugar cálido y alejado de la luz solar directa.

La semilla se abrió al cabo de un par de días y la raíz pivotante sobresalía un centímetro. A continuación, la sembramos con la raíz primaria hacia abajo en un cubo de lana de roca previamente empapado, el cual colocamos debajo de una lámpara de 600 W. Optamos por una menor intensidad de luz para no sobrecargarla en esos momentos donde es más vulnerable.

En esta etapa inicial, las plántulas son extremadamente delicadas y un exceso de luz, calor, agua o incluso nutrientes puede impedir que broten. A los tres días, le dimos a nuestra planta su primera alimentación, la cual consistió en 100 ml de agua con pH equilibrado (pH 6,2; CE 0,8) mezclada con una pequeña dosis de hormona de enraizamiento.

Al final de la primera semana, nuestra plántula medía 11 cm de altura y su tallo era bastante delgado, por lo que necesitó ayuda para mantenerse en pie. La regábamos a diario con 100 ml de agua mezclada con nutrientes líquidos Bio Grow (pH 6,0; CE 1,4).

Etapa vegetativa

Al principio de la segunda semana, trasplantamos nuestra Tsarina Feminizada a la maceta de plástico de 8 litros, la colocamos bajo la lámpara de 1000 W y duplicamos el volumen de riego, fijándolo en 200 ml al día. La planta de marihuana duplicó su altura, alcanzando los 22 cm. Presentaba un espacio internodal moderado y le brotaron algunas hojas nuevas.

La planta continuó su rápido crecimiento en la tercera semana, llegando a los 31 cm de estatura. Le crecieron varios conjuntos de hojas y comenzaron a asomar las primeras ramas laterales. En ese momento, el tallo ya era lo bastante grueso como para sostener la planta sin ayuda. En vista de este rápido crecimiento, volvimos a duplicar la cantidad de alimento diario, fijándolo así en 400 ml.

Antes de pasar a la etapa de floración, colgamos de las ramas más bajas de la planta unos saquitos de Neoseiulus californicus y Amblyseius swirskii. Estos pequeños envases están repletos de cientos de diminutos insectos que mantienen una relación simbiótica con las plantas de marihuana, así que no las dañan en absoluto, sino que cazan y se comen plagas como las arañas rojas y los trips, las cuales pueden destruir hasta el ejemplar más sano. Estas bolsitas se sustituyen cada cuatro semanas para garantizar una población estable.

Etapa de floración

Llegó la cuarta semana y con ella el cambio a la etapa de floración. Para ello, cambiamos las luces a un ciclo día/noche de 12/12 y modificamos los hábitos de riego, aumentando la cantidad de agua a 800 ml (pH 6,0; CE 1,8), la cual mezclamos con nutriente líquido Bio Flower. Al final de la semana, nuestra Tsarina Feminizada medía 37 cm de altura y presentaba varios grupos de hojas nuevas. Los espacios internodales eran bastante amplios, mientras que las ramas laterales inferiores empezaban a tomar forma.

En la quinta semana, nuestra Tsarina Feninizada alcanzó una estatura de 44 cm, y empezaron a crecer nuevas ramas desde los nudos interiores superiores. En ese momento, observamos una ligera inclinación de la planta, aunque seguía siendo perfectamente capaz de mantenerse en pie por sí sola. La desviación no desaparecería por completo, pero iría corrigiéndose con el paso de las semanas. Decidimos aumentar el volumen de riego a 1000 ml al día para mantener el ritmo de crecimiento.

Llegó la sexta semana y la planta ganó 10 cm de altura, alcanzando así los 54 cm. Su aspecto era mucho más tupido, y las ramas laterales se desarrollaban con rapidez, aunque la distancia internodal seguía siendo amplia. Aunque el tallo inferior seguía curvado, la planta se había enderezado bastante y crecía completamente vertical. Como la floración iba a empezar pronto, aumentamos el riego diario a 1.500 ml, valor que no cambiaría durante el resto del cultivo.

El crecimiento continuó de forma constante durante la séptima semana y la planta subió 9 cm hasta alcanzar una estatura de 63 cm. Su forma era más bien cilíndrica, pues las ramas se desarrollaban rápidamente y se mantenían bastante cerca del tallo principal.

En la octava semana se frenó ligeramente el crecimiento vertical de nuestro ejemplar, que en ese momento medía 68 cm de alto. A esta ligera desaceleración le acompañó un crecimiento explosivo de las ramas laterales, que se extendieron hacia fuera y hacia arriba, proporcionándole a la planta la clásica forma de árbol de Navidad. Ya se veían los primeros pistilos en la parte superior de las ramas, lo que indicaba que la floración había empezado oficialmente.

En la novena semana, nuestra planta alcanzó una altura de 75 cm y las ramas laterales continuaron su desarrollo, formando una copa bastante uniforme y dando a la planta una estructura muy esbelta y aireada. Cada zona de floración mostraba ahora un pequeño racimo de pistilos preflorales. Se estaba preparando la floración completa.

La décima semana marcó una desaceleración del crecimiento vertical de nuestra Tsarina Feminizada, ya que sólo aumentó 5 cm, alcanzando así los 80 cm de estatura. Las ramas laterales también dejaron de desarrollarse casi por completo, lo que significa que el tallo principal se elevaba ahora muy por encima de la copa inferior. Las flores se empezaron a desarrollar adecuadamente en toda la planta.

La undécima semana repitió el mismo patrón, con un crecimiento de 5 cm que elevó la estatura a los 85 cm. El desarrollo de la floración fue algo lento, ya que los cogollos no crecieron mucho durante la semana, aunque sí se volvieron bastante más densos.

En la duodécima semana, nuestra planta redujo aún más su ritmo de crecimiento, midiendo al final de la misma 89 cm de alto. También observamos que las flores iban creciendo con rapidez a medida que pasaban los días. La cola principal se estaba juntando, y las ramas laterales se doblaban por el peso cada vez mayor de sus flores.

A lo largo de la decimotercera y decimocuarta semana, nuestra planta alcanzó una altura de 96 cm y los cogollos cónicos y gruesos siguieron creciendo y haciéndose más densos. Algunas de las ramas más bajas se estaban doblando más de 90° y corrían el riesgo de ceder debido a su propio peso. Es posible que se necesite un soporte adicional para estas ramas delgadas. Muchos pistilos habían pasado del blanco al ámbar, así que la cosecha estaba a punto de llegar.

En la decimoquinta semana, cosechamos nuestra Tsarina Feminizada. La altura final fue de 98 cm.

Cosecha

Para cosechar nuestra Tsarina Feminizada, la cortamos por la base, quitamos todas las hojas en abanico y la colgamos boca abajo para que se secara. La temperatura de nuestro secadero es de 15,5°C y la humedad relativa del 50%, así que dejamos la planta de marihuana allí colgada hasta que las ramas más pequeñas estuvieron lo bastante secas como para romperse al doblarlas. Este proceso de secado dura una media de 10-20 días, según el tamaño de la planta.

Una vez finalizado el proceso de secado, retiramos los cogollos y manicuramos las hojas restantes. El manicurado de las flores fue bastante rápido y sencillo, ya que eran grandes y densas, con pocas hojas. Los cogollos, una vez manicurados, se metieron en tarros de cristal para curarlos. Los recipientes se dejaron abiertos durante 24 horas para que se evaporara la humedad restante y, al cabo de un día, los cerramos herméticamente. Los íbamos «eructando» varias veces al día, aunque fuimos reduciendo la frecuencia a lo largo de las semanas posteriores hasta que solo lo hacíamos una vez al día. Normalmente, el proceso de curado tarda de 4 a 6 semanas y es fundamental para que el producto final tenga un sabor suave.

Al final, pudimos cosechar unos impresionantes 116 gramos de flores secas con un contenido en THC de 23,04%.

Perfil de terpenos

A medida que nuestra Tsarina Feminizada se acercaba a la madurez, el aroma que desprendía iba ganando en intensidad. Su fragancia inundaba el ambiente y estaba dominada por notas a pastel de cereza ácida, cáscaras de cítricos caramelizadas, toques a postre cremoso y una sutil sensación almizclada con reminiscencias a combustible. El olor era realmente potente, así que los cultivadores discretos deben prepararse.

Los cogollos, una vez secos, conservaron su potente aroma, en el que destacaban las notas a cerezas dulces, natillas cítricas, caramelo tostado y un toque a brioche de mantequilla, acompañado todo ello por matices almizclados y a frutos secos. Todos estos aromas están presentes en el sabor, que arranca con una explosión de cerezas agridulces y natillas horneadas. El regusto nos dejó unas notas cremosas a caramelo, nuez moscada y un sutil toque a combustible, todo ello acentuado por un final suave similar a un postre.

Los efectos de la Tsarina Feminizada fueron eufóricos, cálidos y mentalmente calmantes, con un profundo colocón físico corporal fruto de su linaje índica. Las genéticas sativas aparecieron al principio en forma de un sutil chispazo, pero rápidamente las siguió un profundo y sereno éxtasis corporal que nos dejó pegados al sofá. Se trata realmente de un «subidón para el postre», ideal para después de cenar o disfrutar de una velada en casa.

El resultado

En general, nos impresionó mucho nuestra experiencia con la Tsarina Feminizada. Aunque no es la planta de marihuana más compacta que existe, sus bajos requisitos de mantenimiento y su alto rendimiento la convierten en una opción atractiva para casi cualquier cultivador. Además, su estructura versátil se adapta muy bien a una amplia gama de técnicas de cultivo.

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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