Lychee Sago Feminizada

Lychee Sago Feminizada

En este informe describimos cómo fue nuestro cultivo de una Lychee Sago Feminizada, una planta increíblemente versátil nos impresionó por su combinación de altura manejable, amplia distancia internodal (perfecta para técnicas de cultivo avanzadas), cogollos densos y altos rendimientos. Esta variedad te encantará tanto si eres un principiante como un cultivador experimentado.

Duración total del cultivo: 98 días

Etapa de floración: 70 días

Altura final: 93 cm

Rendimiento final: 87 gramos

Contenido en THC: 21,6 %

La Lychee Sago Feminizada es un híbrido 50/50 creado por Sensi Seeds junto con Champelli para la colección Breeding Grounds de 2026. Los criadores cruzaron una Tokyo Snow con una Fallout OG y así nació una variedad que combina genéticas de OG Kush, Trainwreck y diversas variedades locales tailandesas y afganas, entre otras. Estas plantas son una mezcla perfecta de genéticas índica y sativa: de altura intermedia, algo tupidas, con cogollos densos y unos efectos duraderos y muy equilibrados.

Cultivamos nuestra Lychee Sago Feminizada en una maceta de plástico de 8 litros rellena de BAC Lava Mix, la cual colocamos bajo una lámpara de 1000 W programada con un ciclo lumínico 18/6. Mantuvimos el espacio de cultivo a una temperatura constante de 23 °C durante el día, bajando ligeramente a 21 °C por la noche. Durante la etapa vegetativa, nos aseguramos de que la humedad relativa fuera del 65 %, cifra que fuimos bajando poco a poco a medida que se acercaba el momento de la cosecha.

Germinación y plántula

Tal y como hacemos con cualquier cultivo, el primer paso consistió en hacer germinar la semilla. Para lograrlo, basta con doblar una servilleta de papel y humedecerla con agua hasta que quede bien húmeda, pero sin que gotee. A continuación, se coloca la semilla (o semillas si son varias) encima y se cubre con otra servilleta de papel humedecida. Se introduce todo en una bolsa de plástico abierta, la cual guardamos en un lugar cálido y alejado de la luz solar directa.

La semilla se abrió al cabo de un día, más o menos, dejando al descubierto una raíz pivotante blanca y delgada, lo que indicaba que ya podíamos plantarla. Insertamos la semilla (con la raíz pivotante hacia abajo) en un cubo de lana de roca previamente humedecido, el cual colocamos bajo una lámpara de 600 W, y así se quedó reposando unos días.

Tres días después, la plántula había brotado y tocaba darle su primera alimentación. En esta delicada etapa, es mejor no añadir nutrientes, así que empezamos a regarla a diario con 100 ml de agua de pH equilibrado (pH 6,0; CE 0,8) y una pequeña cantidad de hormona de enraizamiento. Al cabo de una semana, la planta medía ya 5 cm y presentaba varios pares de hojas.

Etapa vegetativa

Al final de la segunda semana, las raíces de nuestra Lychee Sago Feminizada ya sobresalían por la base del cubo de lana de roca, por lo que decidimos trasplantarla a la maceta de plástico de 8 litros, la cual colocamos bajo la lámpara de 1000 W. La planta no creció mucho durante esa semana (alcanzó los 8 cm de estatura), aunque desarrolló dos pares extra de hojas, las cuales eran más bien pequeñas y anchas. Además, la distancia internodal era bastante corta. Como esperábamos que el crecimiento se acelerara a lo largo de la semana siguiente, duplicamos la cantidad de agua diaria, fijándola así en 200 ml.

La planta casi duplicó su altura en la tercera semana, alcanzando así los 14 cm, gracias al considerable estiramiento de la distancia internodal. Esos días también vimos cómo surgían las primeras ramas laterales en forma de pequeños brotes en el nudo interior más bajo. Solo faltaba una semana para iniciar la etapa de floración, así que volvimos a duplicar la cantidad de agua diaria, que pasó a ser de 400 ml.

Antes de dar por concluida la etapa vegetativa, colgamos unas bolsitas de Neoseiulus californicus y Amblyseius swirskii en las ramas más bajas. Estos pequeños insectos conviven en simbiosis con las plantas de marihuana, es decir, no les hacen ningún daño. Se encargan de acabar con plagas como los trips y los ácaros antes de que puedan arruinar el cultivo. Fuimos renovando las bolsitas cada cuatro semanas para mantener los niveles de población.

Etapa de floración

Llegó la cuarta semana y con ella el momento de iniciar la etapa de floración de nuestra Lychee Sago Feminizada. Para lograrlo, cambiamos el ciclo de luz a 12/12 y bajamos la humedad al 60 %. Al mismo tiempo, empezamos a regarla a diario con 800 ml de agua de pH equilibrado (pH 6,0; CE 1,8) mezclada con nutrientes líquidos Bio Flower. Al final de la semana, ya medía 19 cm de alto y había desarrollado una estructura bastante abierta y esbelta, con una distancia intermodal relativamente amplia. Todavía no presentaba ramas laterales.

En la quinta semana observamos un aumento del crecimiento vertical, pues la planta ganó 9 cm, llegando así a los 28 cm de altura. Este nuevo crecimiento se debió en gran medida a las hojas nuevas que brotaron en la parte superior del tallo principal, mientras que la distancia internodal se mantuvo constante. Esta semana también empezamos a ver cómo las ramas laterales iban tomando forma, aunque en esta fase no eran más que pequeños brotes. Para favorecer un desarrollo óptimo, aumentamos la cantidad diaria de alimento a 1000 ml.

Nuestra planta continuó su crecimiento acelerado en la sexta semana: sumó otros 10 cm de altura, llegando así a los 38 cm. Al igual que la semana anterior, este crecimiento se vio reflejado casi en su totalidad en la parte superior del tallo principal. Las ramas laterales también se desarrollaron rápidamente, aunque seguían siendo bastante cortas y estaban pegadas al tallo principal, lo cual le dio a la planta una forma muy tupida y algo compacta. Como esperábamos que la floración arrancara de un momento a otro, aumentamos la dosis diaria de alimento a 1500 ml al día.

Registramos el primer estirón en la séptima semana, pues la planta se elevó 15 cm más, llegando así a los 53 cm de estatura. Nuevamente, la mayor parte de este crecimiento se debió a la vegetación del tallo principal, el cual se elevó lentamente por encima de la copa inferior al tiempo que las ramas laterales iniciaron un crecimiento rápido y casi vertical.

En la octava semana se produjo otra oleada de crecimiento explosivo: la planta ganó 15 cm, llegando así a los 68 cm de estatura. Aunque el crecimiento vertical se mantuvo constante, las ramas laterales se desarrollaban cada vez más rápido, duplicando su tamaño y extendiéndose hacia fuera en ángulos de 45° o más. Esto contribuyó a que la estructura fuera menos frondosa, facilitando así la circulación del aire y la entrada de luz, al tiempo que aparecían los primeros indicios de la floración en las puntas de las ramas.

En la novena semana, nuestra Lychee Sago Feminizada bajó un poco el ritmo de crecimiento vertical, pues solo subió 8 cm, alcanzando los 76 cm de altura. A diferencia de las semanas anteriores, la mayor parte de este crecimiento se debió al estiramiento, ya que la distancia internodal aumentó bastante. En ese momento, el tallo principal apenas sobresalía por encima de la copa inferior, y las ramas laterales habían frenado su crecimiento, ya que la planta estaba dedicando toda su energía a la formación de flores.

El crecimiento continuó desacelerándose a lo largo de la décima semana, con un aumento de solo 7 cm, llegando así a los 83 cm. La mayor parte del desarrollo se localizó en el tallo principal, que ya sobresalía bastante por encima de la copa inferior, mientras que las ramas laterales seguían extendiéndose ligeramente hacia afuera. El desarrollo de las flores fue lento pero constante a lo largo de toda la planta, y los pequeños cogollos resultaban sorprendentemente densos incluso en esta fase tan temprana.

Nuestra planta alcanzó los 88 cm en la undécima semana, es decir, que solo creció 3 cm con respecto a la semana anterior. El incremento vertical prácticamente se había detenido, y este aumento de altura se debía exclusivamente a la cola principal, que no dejaba de crecer y ya sobresalía bastante por encima de la copa. Más abajo, las ramas laterales soportaban sin doblarse en exceso unos cogollos que cada vez eran más grandes. En ese momento, bajamos la humedad al 55 % para evitar que apareciera moho.

Durante la duodécima y la decimotercera semana, nuestra planta alcanzó su altura máxima de 93 cm. Aunque el crecimiento vertical se había detenido, los cogollos seguían desarrollándose y la coloración de los pistilos estaba cambiando de blanco a naranja, lo que significaba que la planta estaría lista para la cosecha en cualquier momento.

Cosechamos nuestra Lychee Sago Feminizada al final de la decimocuarta semana.

Cosecha

Cuando llegó el momento de cosechar nuestra Lychee Sago Feminizada, la cortamos rápidamente por la base, le quitamos todas las hojas en abanico y la colgamos boca abajo para que se secara. Mantuvimos la sala de secado a una temperatura estable de 15,5 °C con una humedad relativa del 50 %, dejando la planta colgada tal cual hasta que las ramas inferiores estuvieron lo suficientemente secas como para romperse al doblarlas. Normalmente, este proceso dura entre 10 y 20 días.

Cuando la planta de marihuana terminó de secarse, le quitamos las flores de los tallos, recortamos las hojas que quedaban y metimos los cogollos en tarros de cristal para que se curaran. Durante las primeras 24 horas, dejamos los recipientes abiertos para que se evaporara la mayor parte de la humedad que quedaba.

Al cabo de un día, cerramos los tarros, aunque luego los íbamos «eructando» varias veces al día en intervalos de una hora. A lo largo de las semanas posteriores, fuimos reduciendo poco a poco la frecuencia hasta hacerlo solo una vez al día. Un curado adecuado es fundamental para conseguir un sabor suave. Este proceso no se puede acelerar y suele tardar entre 4 y 6 semanas en completarse.

Una vez completado el proceso de secado y curado, obtuvimos unos respetables 87 gramos de flor seca con un contenido en THC del 21,6 %.

Perfil de terpenos

Cuando nuestra Lychee Sago Feminizada empezó a florecer, percibimos un aroma bastante tentador a vainilla dulce y sorbete cremoso, con un toque acre a diésel. Este singular perfume era muy intenso, así que a aquellos cultivadores que les preocupe su privacidad les conviene tomar precauciones para controlarlo.

El aroma general de los cogollos curados era algo más suave, pero cada nota individual destacaba de forma más marcada. Las dulces fragancias a caramelo tropical se imponían, reforzadas por un sutil toque terroso procedente de las genéticas OG Kush de la variedad. El sabor seguía la misma línea, con un toque dulce a sorbete en la inhalación que se transformaba poco a poco en un sabor cremoso y tropical, dando paso en la exhalación a un suave regusto marcado por notas diésel y terrosas.

Nos pareció que los efectos de la Lychee Sago Feminizada eran, a grandes rasgos, muy equilibrados. La experiencia arrancó con un subidón cerebral estimulante y eufórico que desató una oleada de energía creativa y nos dio la motivación necesaria para mantenernos activos. Al cabo de un rato, ese subidón mental dio paso a una sensación corporal calmada y relajante, ideal para una velada tranquila con los amigos.

El resultado

La Lychee Sago Feminizada nos ha impresionado por su fácil cultivo y su rendimiento más que aceptable. Aunque las robustas ramas laterales de estas plantas pueden ocupar bastante espacio, también son una estructura ideal para experimentar con técnicas de cultivo avanzadas.

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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