Seguimos con nuestra serie de diarios de cultivo, en esta ocasión con una Silf Truffle Feminizada, un híbrido 50/50 creado a partir de una compleja mezcla de Pluto, Ropeium y Cosmic Kiss. Esta variedad es de altura moderada, pero muy productiva, y ofrece algo diferente, pues presenta unas ramas laterales muy robustas y un crecimiento general muy equilibrado.
Duración total del cultivo: 98 días
Etapa de floración: 70 días
Altura final: 87 cm
Rendimiento final: 93 gramos
Contenido en THC: 23 %
La Silk Truffle Feminizada es un híbrido 50/50 desarrollado en colaboración con Champelli para el catálogo Breeding Grounds 2026 de Sensi Seeds. Esta variedad perfectamente equilibrada tiene su origen en un cruce entre una Ropeium de Champelli y una Pluto. El resultado se cruzó a su vez con una Cosmic Kiss de Sensi Seeds, lo que dio lugar a una variedad con un linaje complejo y variado, que incluye clásicos imperecederos como The Original Z, GSC, Gelato y varios más.
Cultivamos nuestra Silk Truffle Feminizada en una maceta de plástico de 8 litros rellena de BAC Lava Mix, la cual colocamos bajo una lámpara de 1000 W con un ciclo de luz 18/6. Mantuvimos el espacio de cultivo a una temperatura estable de 23 °C durante el día, dejando que se enfriara ligeramente por la noche hasta los 21 °C. Durante la etapa vegetativa, la humedad relativa fue del 65%, aunque luego la fuimos reduciendo progresivamente a medida que la planta crecía.
Germinación y plántula
Como es habitual, lo primero que hicimos fue poner a germinar la semilla. Para conseguirlo, doblamos unas cuantas toallitas de papel y las humedecimos con agua, pero sin empaparlas. A continuación, colocamos la semilla sobre las servilletas y la cubrimos con otra toallita de papel humedecida. Por último, lo metimos todo en una bolsa de plástico abierta, la cual dejamos en un lugar cálido y alejado de la luz solar directa.
Un día después, observamos que la semilla se había abierto, dejando al descubierto una delgada raíz pivotante blanca, lo que indicaba que era el momento de plantarla. Introdujimos la semilla (con la raíz pivotante hacia abajo) en un cubo de lana de roca previamente humedecido, el cual colocamos bajo una lámpara de 600 W. Así se quedó durante unos días.

La plántula brotó a los tres días, así que tocaba darle su primer riego. Hay que tener en cuenta que, en esta etapa tan temprana, las plantas son extremadamente frágiles, así que es mejor no añadirles ningún nutriente. Iniciamos el riego diario con 100 ml de agua de pH equilibrado (pH 6,0; CE 0,8) y una pequeña cantidad de hormona de enraizamiento. Al cabo de una semana, la plántula medía 5 cm, había desarrollado varias hojas y se inclinaba ligeramente, por lo que necesitó un poco de sujeción.
Etapa vegetativa

Las raíces de nuestra Silk Truffle Feminizada empezaron a sobresalir por la base del cubo de lana de roca durante la segunda semana, así que tocaba trasplantarla a su nuevo hogar, la maceta de plástico de 8 litros rellena de BAC Lava Mix que le teníamos preparada. La planta duplicó su altura al final de la semana, llegando a los 10 cm, con un estiramiento internodal bastante significativo. También aparecieron los primeros signos de crecimiento de las ramas laterales en los nudos internos más bajos.


En la tercera semana continuó el crecimiento sostenido: la planta alcanzó los 15 cm y desarrolló un único par de hojas nuevas, con una distancia internodal que se ampliaba rápidamente. El desarrollo de las ramas laterales aún no había comenzado, pero esperábamos ver un crecimiento rápido en la semana siguiente, así que aumentamos el volumen de agua a 400 ml al día.
Para terminar, en esa semana también colgamos unas bolsitas de Neoseiulus californicus y Amblyseius swirskii de las ramas más bajas. Cada una de estas bolsitas contiene cientos de diminutos ácaros depredadores que se alimentan de parásitos como los trips y las arañas rojas sin dañar la planta. Las vamos cambiando cada cuatro semanas para mantener la población estable.
Etapa de floración


Iniciamos la etapa de floración al comienzo de la cuarta semana. Con este fin, cambiamos el ciclo de luz a 12 horas de luz y 12 de oscuridad. Además, empezamos a regar con 800 ml diarios de agua de pH equilibrado (pH 6,0; CE 1,8) mezclada con nutrientes líquidos Bio Flower. Por último, bajamos la humedad al 60% para prevenir la aparición de moho. Al final de la semana, nuestra planta medía 21 cm de altura, mostrando un estiramiento considerable, y ya se veían los primeros signos de desarrollo de las ramas laterales.


La quinta semana marcó la primera racha de crecimiento intenso de nuestra planta de marihuana, la cual ganó 14 cm y alcanzó los 35 cm de alto. Gran parte de este aumento se debió a la aparición de nueva vegetación en la parte superior del tallo principal, sin apenas estiramiento. Al mismo tiempo, las ramas laterales empezaban a extenderse hacia afuera, aunque aún eran bastante cortas. En general, la planta presentaba una estructura un tanto compacta, aunque en rápida expansión. Como esperábamos un mayor crecimiento en las semanas venideras, aumentamos la dosis diaria de nutriente a 1000 ml.


Durante la sexta semana, nuestra Silk Truffle Feminizada experimentó otro crecimiento explosivo, pues ganó 11 cm más, alcanzando así los 46 cm de estatura al final de la semana. La mayor parte de este desarrollo se produjo a lo largo del tallo principal, aunque también observamos cierta expansión en la parte superior. Las ramas laterales duplicaron con creces su longitud, extendiéndose hacia fuera en un ángulo de 45°. Como esperábamos que floreciera en cualquier momento, aumentamos la dosis de nutrientes a 1500 ml al día.


En la séptima semana registramos el mayor crecimiento intersemanal, pues la planta subió 15 cm, llegando así a los 61 cm de estatura. Este aumento derivó casi por completo del estiramiento del tallo inferior y vino acompañado de un crecimiento considerable de las ramas laterales, las cuales se extendían ligeramente hacia afuera, haciendo que la planta fuera casi tan ancha como alta. Esto le proporcionó una estructura abierta y aireada. Para entonces, ya veíamos los primeros indicios de la floración, pues aparecieron pequeños pistilos blancos en las puntas de las ramas.


El crecimiento vertical se estancó casi por completo en la octava semana, ya que la planta solo ganó 6 cm, llegando así a los 67 cm de altura. El tallo principal ya sobresalía por encima de la copa inferior. Aunque el crecimiento vertical se estaba frenando, empezaron a aparecer los primeros racimos preflorales, ocupando cada una de las zonas de floración.


En la novena semana, nuestra Silk Truffle Feminizada alcanzó los 75 cm y entró en su última fase de crecimiento. Casi todo su desarrollo se concentró en la parte superior, ya que el tallo principal siguió elevándose por encima de la copa. Las ramas laterales también habían dejado de crecer y estaban cubiertas de cogollos que evolucionaban rápidamente. Como la floración estaba en pleno apogeo, bajamos la humedad al 55%.


La planta alcanzó los 78 cm de estatura en la décima semana, a medida que el crecimiento vertical se iba desacelerando. Ya se podían ver cogollos bien definidos en las puntas de cada una de las ramas, y el tallo principal sobresalía bastante por encima de la copa inferior, mostrando un buen desarrollo de la cola principal. Algunas de las ramas más bajas se estaban doblando bastante por el peso de los cogollos, que no paraban de crecer.


Al llegar la undécima semana, la planta registró un crecimiento ligero, situándose así en los 83 cm de estatura, aunque casi todo ese aumento se debió al estiramiento de la parte superior del tallo, que siguió elevándose por encima de la copa inferior. Llegados a este punto, cada zona de floración lucía un cogollo denso y cónico, con una cobertura de hojas bastante densa. La cola principal seguía creciendo muy bien, y lo único que quedaba por hacer era esperar.




En la duodécima y decimotercera semana, nuestra planta alcanzó los 87 cm de altura, mientras que los cogollos se hacían más densos cada día que pasaba. Observamos cómo los pistilos blancos se iban volviendo poco a poco de color naranja, lo que indicaba que la cosecha estaba a punto de llegar.
Cosechamos nuestra Silk Truffle Feminizada en la decimocuarta semana.
Cosecha
En cuanto nuestra Silk Truffle Feminizada estuvo lista para la cosecha, la cortamos inmediatamente por la base, le quitamos todas las hojas grandes de abanico y la colgamos boca abajo en la sala de secado, un espacio que mantenemos a una temperatura constante de 15,5 °C y con una humedad relativa del 50%. La dejamos ahí colgada hasta que las ramitas más pequeñas estaban tan secas que se partían al doblarlas, lo que suele tardar entre 10 y 20 días.
Cuando la planta estuvo lo bastante seca, cortamos las flores de los tallos y quitamos las hojas que quedaban. Los cogollos tenían muchísimas hojas, y la planta había dado un montón de flores del tamaño de una pelota de golf, lo que convirtió el proceso de manicurado en una tarea bastante ardua. Una vez recortados, metimos los cogollos en tarros de cristal para su curado. Dejamos los recipientes abiertos durante las primeras 24 horas para que se evaporara la mayor parte de la humedad.
Cerramos los tarros al cabo de un día y luego los íbamos «eructando» varias veces al día en intervalos de una hora. Fuimos reduciendo la frecuencia poco a poco durante las semanas posteriores, hasta que finalmente solo lo hacíamos una vez al día. Este proceso suele durar entre 4 y 6 semanas y no se puede acelerar, ya que un curado adecuado es fundamental para conseguir un sabor suave.
Una vez completado el proceso de curado, obtuvimos la impresionante cantidad de 93 gramos de flor seca con un contenido en THC del 23%.
Perfil de terpenos
Cuando nuestra Silk Truffle Feminizada inició la floración, empezamos a notar un aroma bastante dulce, con notas a Cosmic Candy, un toque penetrante Diesel y ligeros matices terrosos que se fundían en una fragancia especialmente apetecible. Aunque el olor nunca llegó a ser abrumador, las grandes y resinosas flores de estas plantas desprenden claramente un aroma evidente e inconfundible, lo que puede suponer un reto para los cultivadores que prefieren mantener su privacidad.
Tras el curado, el aroma de los cogollos adquirió un perfil afrutado y con notas a sorbete, acompañado de unas marcadas pinceladas a caramelo tropical superpuestas a un sutil toque a combustible de fondo. Esos mismos elementos también los encontramos en el sabor, donde percibimos una inhalación dulce y ácida marcada por notas a caramelos de frutas. Poco a poco, el sabor se fue suavizando y volviéndose cremoso, dejando un regusto persistente con tonos terrosos y a combustible, lo que le da un sabor familiar pero variado que le gusta a todo el mundo.
Nos pareció que los efectos de la Silk Truffle Feminizada eran tan equilibrados como su aroma y sabor. La experiencia arrancó con un fuerte subidón cerebral, eufórico y estimulante, que hizo fluir la creatividad. Poco a poco, ese subidón energético se fue suavizando hasta convertirse en una relajación suave y corporal sin sedación, permitiéndonos seguir funcionando, por lo que esta variedad en una de las mejores opciones tanto para el día como para la noche. Es adecuada para reuniones sociales o para actividades que requieran tener la mente despejada.
El resultado
Al ser un híbrido 50/50, la Silk Truffle Feminizada combina a la perfección lo mejor de las genéticas índica y sativa. Estas plantas de marihuana alcanzan una altura muy manejable, mientras que sus ramas laterales largas y robustas las convierten en una opción ideal para aplicar métodos de entrenamiento más intensivos.
- Disclaimer:Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.


