Cannabis en Kazajistán: Leyes, Uso y Historia

Se suele llamar a Kazajistán el lugar de nacimiento del cannabis. Su cultivo está muy extendido (sobre todo en el valle de Chuy), y se cree que representa el 97% del suministro de Asia Central. Pese a ello, la posesión y venta de cannabis son ilegales, y las penas que conllevan son severas. El uso de cannabis en tu propia casa no se tipifica como delito.

Legislación del cannabis en Kazajistán

¿Se puede poseer y consumir cannabis en Kazajistán?

Durante la era soviética, el gobierno se esforzó mucho para erradicar el cannabis en Kazajistán. Las penas por posesión de cannabis siguen siendo severas a día de hoy, y a los acusados se les impone penas de cárcel (de siete a 14 años) o una multa.

El tratamiento de la «adicción» es obligatorio, y se envía a todas las personas sorprendidas en posesión de cannabis a centros de rehabilitación. A diferencia de otras partes del mundo, la policía no es indulgente si descubre a alguien con cannabis. El soborno es una practica en el país, aunque los inculpados pueden contar con tener que pagar una suma importante para evitar ser detenidos formalmente.

Curiosamente, el consumo de cannabis en tu propia casa no está tipificado como delito.

¿Se puede vender cannabis en Kazajistán?

La legislación es todavía más estricta con quienes venden o distribuyen cannabis. Si se descubre a alguien importándolo o vendiéndolo, existe el riesgo de que le condenen de 16 años de cárcel a cadena perpetua, y le pongan una multa considerable.

En 2008, se modificó el Código Penal, permitiendo la aplicación de penas máximas de cadena perpetua por tráfico de drogas. La pena de muerte sigue vigente por suministrar o vender drogas (aunque se suspendió en 2003); pero no se aplica a las sorprendidos vendiendo cannabis.

Las autoridades antinarcóticos del país son activas, y regularmente incautan cannabis y hachís. Sin embargo, es relativamente fácil encontrar a alguien que venda cannabis en el país. En las zonas turísticas, los bares y clubes nocturnos suelen estar frecuentados por vendedores. También hay «taxis libres», coches privados cuyos conductores a veces venden cannabis a turistas y locales por igual.

¿Se puede cultivar cannabis en Kazajistán?

Es ilegal cultivar cannabis en Kazajistán. En teoría, cultivarlo puede conllevar una pena de cárcel. Aunque dado que crece en la naturaleza de forma silvestre, es difícil hacer cumplir esta ley (a menos que se sorprenda al acusado cultivando una cantidad significativa).

Hay agricultores por todo el país que siguen cosechando cannabis, a pesar de las leyes. Así ocurre sobre todo en el valle de Chuy: un territorio del tamaño de Francia, donde hay grandes zonas repletas de plantas de cannabis que crecen de forma silvestre.

¿Es legal el CBD en Kazajistán?

La legislación no distingue entre el cannabis y el CBD, aunque este último contiene mucho menos THC (la sustancia responsable de la «subida» o efectos psicoactivos). Así pues, el consumo o la venta de CBD en el país es ilegal.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Kazajistán?

No se permite comprar ni vender semillas de cannabis en Kazajistán. Esto significa que no se pueden enviar por correo postal.

Cannabis medicinal en Kazajistán

En el momento de redactar este artículo, el cannabis medicinal es ilegal. No obstante, el gobierno ha anunciado que se va a construir una planta de procesamiento de cáñamo en la región de Zhambyl, que se encuentra al norte del valle de Chuy. También se usará para procesar el cannabis silvestre, y una parte se destinará a fines medicinales.

La Asociación Especial de Almaty (que está detrás de este proyecto) ha afirmado que hay que completar muchas etapas administrativas antes de que el proyecto pueda ponerse en marcha. Algunas de estas etapas son complejas, e incluyen la concesión de licencias y adquisición de equipos, y el desarrollo de procesos para extraer el THC y otros cannabinoides.

Aún así, esto marca un cambio de actitud entre las autoridades de Kazajistán. La Unidad de Gestión Empresarial e Industrial de la región de Zhambyl ha confirmado que la planta de procesamiento creará hasta 150 nuevos puestos de trabajo. Aunque gran parte del cannabis cultivado se utilizará para crear productos medicinales destinados a la exportación, la planta puede abrir el camino para que el cannabis medicinal también se use en el país.

En la actualidad, parece que el gobierno se está centrando en el potencial económico. El ministro del Interior, Kalmukhanbet Kasymov, decía lo siguiente en unas declaraciones: “El cannabis crece por todo el país. Así que tenemos que decidir qué hacer con él. O lo destruimos o lo usamos para el desarrollo económico».

Cáñamo industrial en Kazajistán

Kazajistán tiene un abundante suministro de cannabis que crece de forma silvestre por todo el país. Sin embargo, el gobierno ha comenzado a explotarlo comercialmente hace poco.

En 2017, el Ministerio de Agricultura anunció que habían cultivado cáñamo industrial en Almaty con el propósito de exportarlo a Rusia, China y los Países Bajos. KazHemp (la empresa dedicada al cultivo del cáñamo) analizó minuciosamente la calidad del suelo en cuatro regiones del país y descubrió que Almaty tenía las mejores condiciones para el cultivo. Su intención es consolidar la industria en el futuro.

El Ministerio de Agricultura ha comentado: «El plan consiste en procesar los tallos para convertirlos en 1.000 toneladas de fibra en una planta de procesamiento primario (…) para su uso posterior en la industria textil».

Una de las defensores más destacadas del cáñamo industrial es Dariga Nazarbayeva, la viceprimera ministra. Ha centrado su atención en el potencial del cáñamo para la fabricación de papel.

«Kazajistán no tiene su propio papel. La producción de papel kazajo es un tema de gran actualidad, incluso para los medios de comunicación impresos”, comentaba en unas declaraciones.

Conviene saber

Si vas a viajar a Kazajistán (o actualmente resides en el país), puede interesarte saber lo siguiente:

  • Se estima que se cultivan unas 400.000 hectáreas de cannabis en el valle de Chuy. Es en su mayoría silvestre y posiblemente uno de los campos de cannabis más grandes del mundo.
  • El consumo de cannabis está muy generalizado en todo el país. En un informe de 2001, se revelaba que el 1,7% de la población total era drogodependiente. De ellos, el 81,3% de los casos presentaba dependencia del cannabis. El 10% de todos los encuestados había consumido sustancias estupefacientes por lo menos una vez en su vida.
  • El gobierno ha intentado acabar con el consumo de drogas entre los jóvenes al promover el deporte juvenil como una alternativa viable. Regularmente se realizan campañas en los colegios de todo el país bajo los lemas «Deporte Contra las Drogas» y «Turismo Contra las Drogas».

Historia kazaja del cannabis

A Kazajistán se le suele llamar el lugar de nacimiento del cannabis. Aunque no se puede demostrar de forma científica, hay evidencias de que los habitantes de Kazajistán utilizaban el cannabis y el cáñamo hace muchos siglos. Se cree que originalmente se usaba como fibra, y sus beneficios medicinales se descubrieron más adelante.

Los escitas (tribus nómadas conocidas por vivir en el país) eran famosos por su consumo de cannabis. Una sepultura escita («túmulo»), situada en la frontera de Kazajistán y que data del año 300 a. e. c., contenía un cuerpo embalsamado y un caldero lleno de semillas de cáñamo quemadas. Dentro de otro túmulo, se encontraron varios calderos y botes, también llenos de semillas. A juzgar por todo esto (y las descripciones de Heródoto de la vida escita), podemos suponer que estos pueblos tribales quemaban las semillas de cannabis por sus efectos estupefacientes.

En la época medieval, los kazajos (descendientes de las antiguas tribus) siguieron usando el cáñamo con fines prácticos, como tejer y hacer cuerdas. No hay muchas evidencias que sugieran que comerciasen con el cannabis, a pesar de que el país se encuentra en el camino de la antigua Ruta de la Seda.

El consumo de cannabis siguió siendo habitual hasta los años setenta. Antes, se vendía abiertamente en los mercados, y un vaso de cogollos costaba más o menos lo mismo que uno de semillas de girasol.

Actitudes actuales

El consumo de cannabis es frecuente en Kazajistán, a pesar de la dureza de la ley. Así ocurre sobre todo cerca del Valle de Chuy, donde mucha gente lo consume regularmente con fines recreativos. Del mismo modo, el uso está generalizado en las ciudades, y suele considerarse de forma positiva.

Además, forma parte de la cultura popular de Kazajistán. Algunos de los artistas de rap del país escriben música sobre el cannabis de Chuy Valley y los aspectos positivos del uso de la sustancia. En 2009, el director de cine de Almaty, Jantik, lanzó una película titulada Shu-Chu, que contaba la historia de cuatro amigos que viajan al valle de Chuy y se implican en la industria del cannabis. La película demuestra la importancia de la cultura del cannabis para los habitantes de Kazajistán.

Sin embargo, esta actitud positiva no la comparte todo el mundo. La severidad de la era soviética persiste, y algunos políticos expresan opiniones negativas sobre su uso. Incluso la viceprimera ministra Dariga Nazarbayeva (que ha apoyado públicamente la introducción de la industria del cáñamo industrial) hizo todo lo posible para tranquilizar a la ciudadanía y confirmar que no era una consumidora de cannabis.

«Espero que la gente no empiece a decir que soy una drogadicta», ha dicho. «Nunca en mi vida he consumido ni esnifado…y ni siquiera sé a qué huele la marihuana, la verdad».

¿Qué es el Valle de Chuy?

El valle de Chuy se encuentra en el centro de Kazajistán, en el norte de Tian Shan. Ocupa una superficie total de unos 32.000 kilómetros cuadrados, y contiene alrededor de un millón de acres de cannabis silvestre. Esto representa aproximadamente un tercio del suelo fértil disponible. El río Chu, que atraviesa el valle, proporciona el agua necesaria para que las plantas crezcan de forma abundante.

¿Cómo es el cannabis del valle de Chuy?

El cannabis del valle de Chuy es muy apreciado por su potencia. Se seca y se fuma, o se procesa para transformarlo en hachís, que se conoce localmente como «ruchnik«. Significa literalmente «hecho a mano», ya que los agricultores frotan las hojas con las manos para recoger la resina. Luego, esta resina se despega de los dedos, se presiona y se moldea en hachís.

La forma más popular de hachís de la región se llama «plastilin» (plastilina) que se ha cosechado tradicionalmente durante siglos.

Proteger el patrimonio genético

Los agricultores de Kazajistán luchan para proteger las genéticas de las variedades autóctonas o locales de cannabis (landraces), ya que pueden proporcionar pistas de valor incalculable sobre las antiguas raíces de la planta, por no mencionar su evolución a lo largo del tiempo. Sin embargo, las estrictas leyes gubernamentales implican que los cultivos están constantemente en riesgo de ser incautados y destruidos.

Las plantas de cannabis, que suelen ser robustas y altas (unos dos metros), son perfectas para el desarrollo de variedades de interior de primera calidad. Como resultado, las variedades landraces puras de Kazajistán también corren el riesgo de que se introduzcan genéticas foráneas o de que se «crucen».

Ya hay evidencias de que el cannabis foráneo ha influido en el patrimonio genético. Puede que ocurriese en el pasado, debido a que Kazajistán se encontraba en la Ruta de la Seda (una importante ruta comercial). La mayoría de los expertos creen que el cannabis de Chuy Valley es en realidad un híbrido, mezclado con genéticas de cannabis de la India y Pakistán. Sin embargo, esta combinación parece haber producido un resultado final más potente.

¿Se legalizará el cannabis en el futuro?

La legalización del cáñamo industrial marca un cambio en la actitud del gobierno y un reconocimiento del potencial lucrativo del cannabis. No obstante, hasta la fecha, no se ha hecho ninguna mención de la legalización del cannabis para uso personal ni medicinal.

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    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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