Los distintos tipos de hachís: desde el marroquí hasta el moderno BHO

El hachís ha evolucionado desde los antiguos rituales hasta convertirse en un producto artesanal de gran potencia: hemos pasado del charas frotado a mano y las numerosas formas de tamizado en seco (dry sift) al moderno rosin y BHO. Cada estilo ofrece una sensación, sabor y potencia únicos, un mundo de texturas y tradiciones forjado a lo largo de siglos que sigue vigente hoy día.

Los concentrados de marihuana de alta potencia, como el shatter y la cera, llevan años dominando el mercado cannábico, sobre todo en Estados Unidos y Canadá. Pero antes de que el Butane Hash Oil (BHO, aceite de hachís de butano) revolucionara el concepto de lo que podía ser el cannabis, ya existía el hachís.

Oscuro, suculento y deliciosamente suave, el hachís es el concentrado cannábico por excelencia que, durante siglos, ha deleitado a los fumadores con sus potentes efectos y singulares aromas y sabores. Pero, al igual que las variedades utilizadas para su elaboración, los distintos tipos de hachís varían enormemente en textura y aspecto, así como en los efectos que producen.

El hachís puede ser oscuro y pegajoso, suave y terso, picante o herbal, pero siempre es potente, ya sea el dry sift de las montañas del Rif marroquí o el misterioso hachís negro afgano prensado que hicieron famoso los viajeros de la Ruta Hippie.

Además, las variedades regionales de hachís tradicionales, como por ejemplo el charas, nos permiten rememorar tiempos pasados y explorar la relación única (y antigua) de la humanidad con la planta de cannabis.

Ponte cómodo, líate uno y acompáñanos mientras exploramos los distintos tipos de hachís que existen en el mundo, desde el dry sift y las temple balls hasta el bubble hash y las modernas extracciones con disolventes. ¿Cuál será el próximo que pruebes?

Ideas principales:

  • El hachís es un concentrado de cannabis ancestral que se elabora separando los tricomas del material vegetal.
  • El charas y el dry sift, originarios de Asia y el norte de África, son los tipos de hachís más antiguos y tradicionales del planeta.
  • Las variedades modernas de hachís, como el bubble hash (hachís de burbujas), el dry ice hash (hachís de hielo seco), el rosin y el BHO ofrecen una mayor potencia y terpenos más frescos.

¿Qué es el hachís?

El hachís es un preparado tradicional de marihuana concentrada, posiblemente el más antiguo del planeta. Y aunque existen muchas variedades, todas tienen algo en común:

Independientemente de su origen o tipo, el hachís siempre se elabora separando los tricomas de la marihuana de la materia vegetal para condensarlos en un concentrado rico y potente. Echa un vistazo a nuestro artículo sobre Hachís vs Hierba para obtener más información sobre las propiedades únicas del hachís.

Tabla comparativa de los diferentes tipos de hachís

 CHARASDRY SIFTBUBBLE HASHDRY ICE HASHROSINBHO
EXTRACCIÓN  Sin disolventes. Se elabora frotando flores vivas de marihuana entre las manos.Sin disolventes. Se elabora tamizando el cannabis seco para crear kief, que luego se prensa en forma de bloques, bastones o bolas.Sin disolventes. Se elabora lavando la marihuana seca o recién congelada con agua helada para separar los tricomas y crear un kief en polvo arenoso. Puede prensarse y enrollarse para obtener una textura más cremosa.Sin disolventes. Se elabora mezclando marihuana seca o viva con hielo seco y tamizándola para crear un kief en polvo compacto. Al igual que el bubble hash, el dry ice hash se puede prensar y enrollar para obtener un producto final espeso y pastoso.Sin disolventes. Se obtiene prensando el kief, el hachís o la flor de cannabis con unas placas calientes para extraer un extracto espeso, pegajoso y parecido a la savia.A base de disolventes. Se elabora lavando marihuana viva o seca con butano y purgando la mezcla, lo que da como resultado un aceite de hachís muy potente.
APARIENCIAColor marrón oscuro o negro, con una textura similar al mazapán o a la plastilina infantil.Color entre dorado y marrón oscuro. Quebradizo y seco cuando se presiona sin calor. Espeso y pegajoso cuando se calienta.Color marrón claro, textura arenosa, o espesa y pastosa al prensarlo.Color marrón claro, textura arenosa o ligeramente pastosa, según la variedad y el proceso exacto. Pegajoso y pastoso al prensarlo.Espeso y muy pegajoso. Viscosidad variable según la variedad y la técnica de prensado del fabricante del hachís.Varía en función del procedimiento de purga.
POTENCIA15 – 20% THC30 – 70% THCHasta un 70% de THCHasta un 70% de THCHasta un 75% de THCHasta un 90% de THC
ORIGENIndia y NepalAfganistán, Pakistán, Líbano y MarruecosEstados UnidosEstados UnidosEstados UnidosEstados Unidos
VARIEDADESCharas indias, temple balls nepalíes.Black Afghan (afgano negro), Red Lebanese (libanés rojo), Moroccan (marroquí).Bubble hash (hachís de burbujas), ice water hash (hachís de agua helada), live bubble hash (hachís de burbujas vivo).Dry ice hash (hachís de hielo seco), live dry ice hash (hachís de hielo seco vivo).Rosin de hachís o rosin de flor.Shatter, wax, crumble, budder y live resin.  

Tipos de hachís tradicionales

¿No te ves reservando un vuelo a Kabul o haciendo senderismo por el Himalaya en busca de unas temple balls nepalíes o Black Afghan? No te preocupes, no tienes por qué hacerlo. A continuación, te proponemos un recorrido virtual por algunas de las variedades de hachís más antiguas del mundo.

Hachís frotado a mano (o charas)

Origen: India, Nepal

Método: Se elabora frotando flores frescas de marihuana viva entre las manos y recogiendo los restos de resina acumulados.

Características: Oscuro y pegajoso, pero maleable, con una textura similar al mazapán o a la plastilina infantil, y un color parecido al chocolate negro o al café.

El charas tiene su origen en el subcontinente indio y es muy popular en la India y Nepal. A diferencia del hachís de Marruecos, Líbano o Afganistán, el charas se elabora con cannabis vivo recién cortado, sin secar.

En el Himalaya, en pueblos rurales como Manali, en la India, o Batase, en Nepal, aún se preserva el antiguo arte de fabricar charas. Se puede encontrar a los lugareños (a menudo mujeres) tranquilamente sentados en las estepas de las montañas, fabricando charas a mano junto a manojos de colas de marihuana recién cosechadas.

En primer lugar, quitan las hojas de abanico utilizando el índice y el pulgar como si fueran unas tijeras de podar. A continuación, cogen flores individuales y las frotan suavemente con movimientos circulares entre las palmas de las manos.

Es fácil ver a los niños sentados mirando cómo trabajan sus madres, o jugando en los campos de cáñamo cercanos. Los monjes tampoco suelen estar lejos, chupando chillums rellenos del mismo charas que fabrican las mujeres.

Con el tiempo, la suave fricción y el calor que genera el frotamiento hacen que los tricomas se separen y se acumulen en las manos en forma de resina de color marrón oscuro. Además, como el charas utiliza cannabis vivo, conserva muchos monoterpenos volátiles sensibles al calor. En el proceso de secado se pierde hasta un 80% de los mismos.

Por último, las mujeres mezclan la resina obtenida de los cogollos y la enrollan en palos o bolas oscuras que pueden disfrutarse inmediatamente o curarse para potenciar el aroma y el sabor.

En la India, el charas suele enrollarse formando unos palitos oscuros o «dedos». En cambio, Nepal es famoso por sus Temple Balls, esferas de charas enrolladas a mano con un brillo único, como de espejo. En sus talleres de hachís, Frenchy Cannoli explica que este brillo se debe a un curado prolongado que separa ligeramente los aceites del hachís.

Cómo se utiliza: Es tradicional fumar el charas en un chillum, siendo una práctica vinculada a la espiritualidad y la religión de la zona, sobre todo al shaivismo, la tradición hindú más extendida, en la que se rinde culto a Shiva.

Los sadhus, y en particular los Naga Babas (hombres santos que renuncian a las posesiones materiales y dedican su vida a la liberación espiritual), mezclan charas con tabaco y lo introducen en un chillum. Antes de encenderlo, invocan a Shiva y le dedican los efectos que les produce.

Luego, sujetando la pipa con ambas manos y formando una copa alrededor de su boquilla, inhalan sin tocar nunca el chillum directamente con los labios. Para los sadhus, el charas actúa como un enteógeno que centra la mente y ayuda en la meditación, al tiempo que fusiona su conciencia con la del universo.

Por supuesto, fumar charas no se limita al shaivismo. También se utiliza con fines recreativos en India y Nepal, sobre todo entre los jóvenes. En lugar de chillums, los usuarios recreativos de estas regiones suelen mezclar charas con el tabaco de los cigarrillos. En cambio, los fumadores occidentales suelen vaporizar el charas o incluso utilizarlo para hacer productos comestibles.

Hachís dry sift

Origen: Marruecos, Afganistán, Líbano, Pakistán

Método: Se fabrica trillando o batiendo colas de marihuana secas sobre tamices de malla fina para obtener «kief», que luego se compacta en bloques con forma de ladrillo.

Características: El color del dry sift puede fluctuar entre un dorado arenoso, un marrón rojizo y un negro espeso oleoso. Su textura también cambia según el procesado, pudiendo variar entre seca y quebradiza o similar a la de un caramelo masticable.

El dry sift (tamizado en seco) es el tipo de hachís más habitual en Marruecos, Afganistán, Líbano y Pakistán. A diferencia del charas elaborado con marihuana viva, el dry sift se obtiene a partir de plantas cultivadas y secadas en grandes y áridos campos al aire libre, las cuales se transforman primero en kief y luego se comprimen para hacer hachís.

Hachís Black Afghan

En Afganistán, durante generaciones, los agricultores cultivan marihuana en extensos campos al aire libre, siendo a menudo el único cultivo accesible para ellos o capaz de soportar el duro clima local. Suelen cosechar las plantas bastante tarde y las secan directamente en los campos bajo el sol.

Posteriormente, en la sombra fresca de sus casas de adobe, inician el proceso de elaboración del hachís. Primero, golpean y pisotean plantas enteras (hojas, cogollos, tallos y semillas) hasta convertirlas en un mantillo seco. A continuación, filtran el material vegetal con una tela y obtienen un polvo fino y dorado repleto de tricomas cristalinos. Por último, el polvo se comprime formando ladrillos duros para facilitar su transporte.

Afganistán es el mayor productor mundial de hachís, y el trabajo de los campesinos de provincias como Balkh y Kandahar llega hasta Europa y otras partes de Asia, donde a menudo se vende como Black Afghan, un nombre que se asocia a un extracto de primera calidad. El primer lote de tamizado en seco se considera el más puro y alcanza los precios más altos, mientras que los lotes posteriores son más baratos y contienen más contaminantes vegetales.

Hachís marroquí

En Marruecos, la producción del hachís es un tanto diferente. Si viajas a las estribaciones de las montañas del Rif, te encontrarás rodeado de verdes campos de marihuana hasta donde alcanza la vista. En esa región, los agricultores locales también suelen cosechar sus plantas bastante tarde, normalmente hacia finales de octubre o incluso noviembre.

En unos cuartos frescos y oscuros ubicados en el interior de las viviendas de los agricultores (a veces justo al lado de donde duermen sus hijos), te puedes encontrar pilas de marihuana secándose a la sombra. Tras secar la hierba durante varias semanas, los cultivadores recortan las hojas en abanico y separan las flores de los tallos para luego amontonarlas sobre telas finas colgadas de cubos o cubetas.

Luego cubren el material vegetal con un plástico y lo golpean suavemente con tallos de cáñamo. Además de emitir un agradable sonido de percusión, la agitación del golpeteo ayuda a separar los tricomas y los empuja a través de la tela hacia el recipiente inferior.

A continuación, los cultivadores recogen la resina finamente pulverizada y la prensan formando bolas, palos o ladrillos. Algunos calientan y comprimen la resina, lo que hace que algunos de los tricomas liberen los aceites que contienen, formando una masa sólida y pegajosa cuando se prensan.

Cómo se usa: El hachís dry sift se consume con fines recreativos y es muy popular en Afganistán, Pakistán y otras partes de Oriente Medio, así como en Marruecos. Suele mezclarse con tabaco para que su combustión sea más suave.

En Afganistán y zonas circundantes, el dry sift se conoce como chars. Los varones de más edad de las zonas rurales suelen consumirlo en fumaderos públicos usando pipas de agua, mientras que las generaciones más jóvenes lo fuman en privado en forma de cigarrillos. En Marruecos, el hachís se conoce como hashish o chira y también se fuma junto con tabaco.

Hachís de polen

El hachís de polen es un término coloquial para denominar el kief, es decir, el hachís que no ha sido prensado y conserva la consistencia naturalmente fina y harinosa de los tricomas separados de las plantas de cannabis. Haz clic aquí para saber más cosas sobre el kief y cómo fumarlo.

Hachís full-melt

El término «full melt» (fusión completa) se utiliza para denominar un hachís de alta calidad que no contiene impurezas vegetales. Se considera que el hachís que arde es de baja calidad, ya que contiene material vegetal como hojas, semillas o tallos que se queman al calentarse. En cambio, el hachís que sólo contiene resina se derrite y se fuma sin llegar a arder.

Tipos de hachís modernos

El charas enrollado a mano y el hachís dry sift se elaboran mediante técnicas artesanales que tienen miles de años de antigüedad.

Por ejemplo, fuentes arqueológicas como Babur-nama (las memorias del emperador mogol Ẓahīr-ud-Dīn Muhammad Bābur) revelan que el consumo de hachís en zonas como el actual Afganistán se remonta al menos al siglo XVI (y probablemente mucho antes).

Pero se ha avanzado mucho desde entonces. Hoy en día, los fabricantes de hachís aplican métodos más refinados para procesar las plantas, dando como resultado extractos con diferentes aromas, sabores y efectos. A continuación analizamos tres variedades modernas de hachís muy comunes: el bubble hash, el dry ice hash y el rosin.

Bubble hash (hachís de burbujas o de agua helada)

Origen: Estados Unidos

Método: Se elabora lavando las flores de marihuana congeladas en agua y hielo para que los tricomas se separen del material vegetal.

Características: Ligero, de color marrón dorado, con una estructura seca y arenosa. Puede prensarse o enrollarse formando bolas, palitos o láminas pegajosas y espesas.

El bubble hash surgió a finales de los 80 y a menudo se atribuye su creación al «Rey del Cannabis» holandés, Nevil Schoenmakers. Al parecer, Nevil aprendió la técnica de un colega estadounidense y se la transmitió a Sam the Skunkman, el cual publicó por primera vez una guía para hacer bubble hash en el número de noviembre de 1988 de la revista High Times.

El método de Sam era muy sencillo: se mezcla en un cubo 1 parte de marihuana molida con 20 partes de agua helada, se agita suavemente durante unos minutos y se espera un tiempo. La temperatura fría y el movimiento del líquido separan las cabezas enteras de los tricomas que, debido a su peso, se hunden de forma natural, depositándose en el fondo del recipiente.

Originalmente, la receta de Sam requería marihuana molida y lo más probable es que se refiriera a hierba seca normal. Sin embargo, la mayoría de los fabricantes modernos de bubble hash utilizan en su lugar marihuana viva, fresca y congelada. La congelación ayuda a generar tricomas quebradizos más fáciles de separar, mientras que el uso de flores vivas preserva los terpenos, dando lugar a un producto más aromático.

A día de hoy, el método de Sam sirve de base para elaborar bubble hash, aunque el proceso se simplificó mucho desde que la Reina del Hachís Mila Jansen inventó el Ice-O-Lator®, un sistema que consta de una serie de bolsas filtrantes de malla que permite a los usuarios purificar aún más su bubble hash utilizando diferentes microfiltros.

Recientemente, innovaciones como el hachís Piatella han hecho evolucionar aún más el proceso de refinado. Esta técnica consiste en curar el bubble hash de alta calidad en condiciones herméticas con una humedad controlada, lo que da como resultado una textura brillante y cremosa, similar a la de un paté, que resalta la riqueza de terpenos y preserva la frescura del hachís.

Una vez que se recoge el bubble hash, hay que secarlo completamente antes de consumirlo. Algunos productores de hachís, como Frenchy Cannoli, prefieren prensarlo con botellas llenas de agua caliente. Este proceso, aunque no es imprescindible, activa parte de la resina del hachís, dándole una textura deliciosa, parecida a la del charas.

Dry ice hash (hachís de hielo seco)

Origen: Estados Unidos

Método: Se elabora mezclando cogollos o manicurados con hielo seco para separar los tricomas y crear un hachís espeso y arenoso.

Características: Ligero, de color marrón dorado y textura casi pastosa.

El dry ice hash (hachís de hielo seco) es la evolución del bubble hash (hachís de burbujas). Por desgracia, no está claro quién inventó primero esta técnica, pero una cosa es segura: Sabían lo que hacían, porque el resultado es fenomenal.

El proceso es sencillo: basta con mezclar en un cubo 1 parte de cogollos de marihuana frescos o manicurados con 0,5-1 partes de hielo seco, se agita ligeramente la mezcla para combinarla bien y luego se tamiza mediante bolsas Ice-O-Lator® o para elaborar bubble hash.

El hielo seco congelará instantáneamente los tricomas de los cogollos o manicurados, haciendo que se separen naturalmente del material vegetal a la menor agitación. El resultado es un hachís espeso y dorado repleto de potencia y sabor.

Rosin

Origen: Estados Unidos

Método: Se elabora comprimiendo los cogollos con presión y calor, lo que hace que los tricomas se fundan y se separen formando un concentrado líquido y pegajoso.

Características: El rosin puede variar de color y textura según la variedad y la calidad de la flor con la que se elabore. Se puede obtener desde un sirope dorado o savia hasta un hachís espeso y pastoso que recuerda al charas.

El rosin probablemente sea uno de los tipos de hachís más populares del planeta en la actualidad, y no es para menos: es fácil de elaborar y ofrece un humo delicioso y extra potente.

Descubierto por el cultivador Phil Salazar en el sur de California alrededor del año 2015, el rosin se elabora prensando cogollos, manicurado, kief o hachís para producir un extracto enriquecido. Al principio, Salazar utilizaba una sencilla plancha de pelo para prensar ligeramente su bubble hash y convertirlo en ladrillos comprimidos.

Cuando se quedó sin hachís que prensar, Salazar aplicó la misma técnica a la flor y descubrió el arte de fabricar rosin.

En la actualidad, los que preparan rosin por primera vez siguen utilizando la técnica de la plancha de pelo de Salazar. Sin embargo, con una prensa de rosin profesional se puede ejercer mucha más presión y controlar con precisión la temperatura de elaboración del extracto, con lo que se obtiene un mayor rendimiento y se conservan más terpenos.

Live rosin (o rosin vivo)

El live rosin (rosin vivo) se elabora con kief de cogollos de marihuana vivos, frescos y congelados, y es uno de los favoritos de los dispensarios norteamericanos. Según cómo se procese, el live rosin puede presentarse en forma de un extracto espeso y viscoso donde los cristales de THC se separan visualmente de los terpenos.

Live resin (resina viva)

La live resin (del inglés, resina viva), es un tipo de BHO elaborado a partir de plantas de marihuana vivas. Su textura suele ser pegajosa, pastosa, y también se cura de distintas formas para lograr separar los cristales de THC y los terpenos.

Aceites de hachís con base disolvente (como el BHO)

Origen: Estados Unidos

Método: Se elabora sometiendo las flores o el manicurado de la marihuana a un chorro de butano, propano u otros disolventes para extraer los tricomas.

Características: Los aceites de hachís presentan un color dorado y texturas variadas, desde fragmentos quebradizos a cera pegajosa o cogollos cremosos, dependiendo de cómo se elaboren.

Como su nombre indica, los aceites de hachís con base disolvente utilizan este tipo de sustancias (normalmente butano, propano o CO2) para separar los tricomas de los cogollos o el manicurado. A continuación, se purgan los disolventes y se realiza un proceso de secado, batido o agitado para conseguir texturas específicas, lo que da lugar a extractos superpotentes con hasta un 90% de THC.

Ten en cuenta que muchos fumadores no consideran que el BHO o los extractos a base de disolventes sean hachís auténtico, básicamente porque el hachís se elabora tradicionalmente sin utilizar disolventes. En Sensi Seeds, creemos que existen numerosos argumentos a favor y en contra, así que nos encantaría conocer tu opinión.

Explícanos en los comentarios si crees que el BHO moderno debe considerarse hachís y por qué.

Tabla comparativa del BHO

Todo el BHO se fabrica sometiendo la marihuana a un proceso de lavado en butano. Sin embargo, los diferentes métodos de purga dan lugar a productos con texturas y apariencia singulares, entre los que se incluyen:
SHATTERWAX/CRUMBLELIVE RESIN/SAUCEBUDDER
Macizo, translúcido y vítreo. Se fabrica vertiendo BHO en bandejas y purgándolo sin agitación.  Macizo y seco, con una consistencia similar a la cera de las velas. Se obtiene agitando el BHO mientras se purga.  Se elabora a partir de marihuana ultracongelada, lo que produce un extracto espeso, viscoso y con una textura similar a la de las salsas. Debe mantenerse frío para evitar que se derrita.Ligero y cremoso. El BHO se bate enérgicamente durante el proceso de purga, lo que produce un producto con una consistencia espesa, parecida a la mantequilla.

Cómo elegir el tipo de hachís adecuado

El maravilloso mundo del hachís está plagado de texturas, aromas y potencias. Por eso, seleccionar el «adecuado» depende realmente de tus preferencias personales y de tu tolerancia. En líneas generales:

  • Dry sift o charas si quieres un humo suave y relajante, ideal para los que consumen hachís por primera vez.
  • Bubble hash o dry ice hash para conseguir más potencia, así como unos aromas y sabores más frescos (sobre todo cuando se elabora con material vegetal vivo).
  • Rosin para un aumento extra de potencia.
  • BHO para obtener la máxima potencia y una gran variedad de texturas, aromas y sabores.

Preguntas frecuentes sobre los distintos tipos de hash

P: ¿Cuáles son los tipos de hachís principales?

R: Charas, dry sift, bubble hash, dry ice hash y rosin son los tipos de hachís principales.

P: ¿En qué se diferencia el hachís tradicional del aceite de hachís?

R: El hachís tradicional se elabora sin disolventes, separando manualmente los tricomas del resto de la planta de marihuana. El aceite de hachís, en cambio, utiliza disolventes como butano, propano o CO2 para separar los tricomas de los cogollos y el manicurado.

P: ¿Qué tipos de hachís no tienen disolventes?

R: Los tipos de hachís tradicionales, como el charas y el dry sift, así como el bubble hash y el dry ice hash, se elaboran sin emplear disolventes.

P: ¿Qué tipo de hachís es más fácil de hacer en casa?

R: El charas, el dry sift y el bubble hash son muy fáciles de hacer en casa. Son perfectos para los principiantes. El dry ice hash es un poco más avanzado, mientras que el BHO nunca debe hacerse en casa, ya que su producción es muy peligrosa.

P: ¿Qué tipo de hachís es el más puro?

R: Depende de lo que entiendas por «puro». Si te refieres a la potencia, entonces la forma más potente de hachís es la rosin o el BHO (aceite de hachís de butano). Sin embargo, desde un punto de vista histórico, el hachís tradicional más puro es el charas y el dry sift.

P: ¿Qué tipo de hachís es mejor para los principiantes?

R: Los fumadores de hachís principiantes deberían probar un hachís de potencia media, como el charas o el dry sift, antes de pasar a variedades más potentes.

¿Qué tipo de hachís será el siguiente que pruebes?

Fumar hachís es toda una experiencia. A diferencia de la hierba normal, el hachís desprende aromas y sabores únicos, desde oscuros y especiados hasta frescos y afrutados.

¡Cuéntanos en los comentarios cuáles son los tipos de hachís que más te gustan y cuáles vas a elegir para tu próxima sesión!

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones referentes al consumo del cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que revise las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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Autor

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    Steven Voser

    Nacido en Suiza, criado en Australia y ahora recorriendo Sudamérica, Steve es un periodista experimentado especializado en cannabis. Ya sea escribiendo desde el puerto de Buenos Aires o desde el Altiplano boliviano, el trabajo de Steven arroja luz sobre la historia y la riqueza cultural del cannabis, así como sobre el incierto marco legal en el que aún se encuentra hoy en día.
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