El cannabis en Argelia: Leyes, Uso y Historia

Argelia tiene un gran problema con el tráfico de cannabis, ya que el hachís entra en el país desde Marruecos para distribuirse en Europa y en otros países africanos. En consecuencia, la legislación es severa, con sentencias de prisión por posesión y consumo. Sin embargo, esto no disuade a los argelinos de consumirlo, y a veces lo cultivan en sus jardines.

    • Capital
    • El Djazaïr(Algiers)
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    • Productos de CBD
    • Ilegal
    • Cannabis recreativo
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Legislación sobre el cannabis en Argelia

¿Se puede poseer y consumir cannabis en Argelia?

Es ilegal poseer o consumir cannabis en Argelia. Los infractores pueden ser condenados a seis meses de prisión. Es poco probable que esta legislación, relativamente estricta, cambie en el futuro cercano, ya que Ahmed Ouyahia (primer ministro del país hasta el 12 de marzo de 2019) ha manifestado su inquietud por la problemática de las drogas que afecta al país y ha expresado su deseo de atajarla.

Sin embargo, la legislación argelina sobre estupefacientes difiere de la de otros países del norte de África en que apuesta por la prevención antes que por el castigo. En consecuencia, suele recomendarse anteponer la adopción de medidas preventivas y terapéuticas a la aplicación de sentencias penales.

Argelia, país que limita con Marruecos (el mayor exportador de hachís del mundo), tiene un gran problema con el tráfico, ya que los contrabandistas que transportan drogas a Europa suelen utilizarlo como país de tránsito. Este hecho ha provocado tensiones entre ambos países y Ouyahia ha llegado a afirmar que Marruecos está «tratando de asfixiar a Argelia con hachís y cocaína».

¿Se puede vender cannabis en Argelia?

También es ilegal vender o distribuir cannabis en el país, y la pena que acarrea el suministro es de dos años de prisión. El tráfico a gran escala se considera un delito mucho más grave y puede suponer penas de prisión de entre diez y veinte años. En Argelia, todavía existe la pena de muerte, aunque no se aplica a los delitos relacionados con las drogas. Además, el país no ha llevado a cabo ninguna ejecución desde 1993.

A pesar de las severas sanciones impuestas, el tráfico de cannabis es bastante común en el país. Para las autoridades, los 6.700 kilómetros de frontera resultan difíciles de patrullar, lo que facilita relativamente la entrada de hachís desde Marruecos para luego pasar a Europa, Túnez, Libia y otros países africanos.

La televisión estatal argelina difunde a menudo la captura de traficantes. Sin embargo, estas frecuentes detenciones no parecen surtir el efecto disuasorio deseado, ya que se suele pensar que la recompensa económica compensa el riesgo que entraña la actividad.

¿Se puede cultivar cannabis en Argelia?

Como cabe esperar, también es ilegal cultivar cannabis en Argelia, y quienes lo intentan se enfrentan a penas de prisión. En cualquier caso, el clima árido y desértico del país dificulta el cultivo, por lo que las plantaciones ilegales de cannabis no suponen un gran problema en Argelia.

Hay algunas explotaciones de cannabis en las zonas montañosas, especialmente en las cercanas a la frontera con Marruecos, como la región de Tremecén. En esta zona, el clima es más fresco, y se produce la cantidad de precipitación necesaria para que las plantas maduren. A consecuencia de ello, las autoridades realizan incautaciones de cannabis de forma regular en la región.

Ocasionalmente, se divisan plantaciones de cannabis en torno a los oasis del sur del país, así como en los bosques de las montañas de Medea, en el suroeste. Debido a la presencia de rebeldes islamistas en la zona, estos lugares fueron inaccesibles durante muchos años, en el transcurso de la guerra civil argelina y después del conflicto.

También hay en las ciudades quien cultiva plantas de cannabis para consumo personal en el jardín o en el balcón. Estas actividades no son objetivos prioritarios de la policía, aunque a veces se destruyen plantaciones pequeñas.

¿Es legal el CDB en Argelia?

La legislación argelina no distingue entre el CDB y el THC, pese a que el CDB contiene niveles mucho más bajos de THC y no induce a un estado de euforia. En consecuencia, es ilegal usarlo, comprarlo y venderlo en el país.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Argelia?

Es ilegal comprar o vender semillas de cannabis en Argelia. Esto implica que las semillas tampoco pueden enviarse por correo al país.

Cannabis medicinal en Argelia

En la actualidad, Argelia no cuenta con ningún programa de cannabis medicinal. Ningún político argelino ha planteado la posibilidad de adoptarlo, por lo que parece poco probable que esto vaya a suceder en un futuro cercano.

El cáñamo industrial en Argelia

No es legal cultivar cáñamo industrial en Argelia, y no hay planes para modificar la legislación al respecto en un futuro cercano. En cualquier caso, el terreno desértico propio del país dificultaría su cultivo a gran escala.

Conviene saber

Si va a viajar a Argelia (o actualmente reside en el país), puede interesarle saber lo siguiente:

  • El tráfico de drogas (principalmente, de cannabis) es un problema creciente en Argelia. Por ejemplo, en 1992 apenas se aprehendieron seis toneladas de esta sustancia, mientras que la cifra ascendía hasta las 157,3 toneladas en 2012 y hasta las 211,5 toneladas en 2013
  • Se estima que en Argelia 302.000 personas consumen sustancias psicoactivas como el cannabis.. De estas, 180.000 tienen entre 20 y 39 años.
  • El cannabis es, con diferencia, la droga más extendida en el país.

Historia del cannabis

Como en muchos países del norte de África, el hachís está profundamente enraizado en la tradición argelina. Los nómadas bereberes solían llevar consigo hachís, que utilizaban principalmente con fines recreativos, y esta sustancia se cultivaba y se producía en todo el país (si el suelo y el clima lo permitían).

El consumo de hachís se consideraba una forma de vida en Argelia. Hasta el siglo XX, se vendía abiertamente en tiendas, y los bares de hookah lo servían mezclado con tabaco aromatizado. Los intérpretes de chaabi (un tipo de música folk) también solían consumirlo con moderación en fumaderos de cannabis (los llamados mahchachat) tras su actuación. Sin embargo, los cambios ya se habían iniciado mucho antes del siglo XX. Cuando los franceses colonizaron el país en 1848, comenzaron a imponer restricciones al consumo de cannabis, las cuales fueron calando lentamente entre la sociedad argelina con el paso de los años.

Argelia se declaró independiente en 1965, pero su postura respecto al cannabis siguió siendo la misma que bajo el dominio francés: se la consideraba una sustancia peligrosa y, por consiguiente, fue prohibida. A raíz de ello, los argelinos dejaron de cultivar su propio cannabis para empezar a procurarlo en Marruecos.

La independencia conllevó también la migración masiva de las zonas rurales a las ciudades, lo que supuso un problema, puesto que las áreas urbanas no podían asumir el crecimiento. Empezaron a formarse barrios de chabolas y la pobreza se extendió, causando un aumento de los problemas relacionados con las drogas.

Actitudes culturales

Argelia tiene una actitud ambigua respecto al consumo de cannabis. Por un lado, el consumo de hachís está profundamente enraizado en la tradición argelina. Por el otro, las tensiones con Marruecos han puesto el consumo de cannabis en el punto de mira, y el ex-primer ministro se ha pronunciado en su contra.

A pesar de que en Argelia cada vez hay más personas que consumen cannabis, este hecho todavía no se considera un problema importante. Sin embargo, se trata de la droga más extendida en el país. Las autoridades argelinas están empezando a abrir centros de tratamiento para los consumidores de drogas; la estricta legislación, con todo, sigue vigente.

Se cree que en Argelia los problemas relacionados con las drogas se deben principalmente a las condiciones económicas desfavorables y a las menores oportunidades de empleo entre los jóvenes.

Tremecén y el cannabis

Tremecén es una hermosa región de Argelia rica en historia y cultura. También constituye uno de los principales puntos del tráfico de cannabis de Argelia. En esta zona cercana a la frontera marroquí, las autoridades suelen incautarse de grandes cantidades de hachís transportadas por contrabandistas. Sin embargo, estas actuaciones no parecen disuadirlos de su actividad.

El clima de tensión entre Marruecos y Argelia se ha caldeado en buena medida, especialmente en Tremecén. Mohammed Safahi, vicepresidente del Consejo Comunitario de Tremecén, se dirigió al rey de Marruecos en los siguientes términos: «Majestad, a quien llaman comendador de los creyentes, deje de inundar las naciones árabes y musulmanas… con toneladas de hachís sembradas y cosechadas en su reino».

Relaciones entre Argelia y Marruecos

La relación de Argelia con el vecino Marruecos es muy tirante desde que ambos países lograron la independencia (Marruecos en 1956 y Argelia en 1962).

Desde entonces, ambos países han estado en guerra en varias ocasiones (por ejemplo, durante la Guerra de las Arenas, en 1963, y la guerra del Sáhara Occidental, que duró dieciséis años). En 1994, Argelia incluso cerraba sus fronteras con Marruecos, en respuesta a la imposición de restricciones en los visados a los ciudadanos argelinos por parte de las autoridades marroquíes.

La frontera permanece cerrada desde entonces, pero esto no ha impedido la entrada de hachís en territorio argelino.

En 2013, la tensión aumentó aún más, cuando autoridades argelinas (y medios de comunicación) atacaron abiertamente a Marruecos por permitir que el comercio de hachís prosperase.

Algunas voces afirman que es demasiado fácil culpar a Marruecos por las redes de delincuencia organizada que operan en el norte de África, a juzgar por sus actividades de narcotráfico. Y en cuanto a Marruecos, el país se encuentra en una situación difícil, ya que la erradicación de los cultivos de cannabis tendría unas consecuencias devastadoras para miles de personas ya empobrecidas pertenecientes a las comunidades rurales.

Ruta del tráfico de cannabis

Pese a que la frontera de Argelia es muy porosa y el cannabis puede introducirse (técnicamente) por cualquier punto, hay una ruta que prefieren por los narcotraficantes.

Comienza en las montañas del Rif de Marruecos, donde se produce gran parte del hachís marroquí. Desde allí, los contrabandistas lo transportan a la frontera oriental del país y posteriormente a Argelia. A primera vista, parece un camino arriesgado. Las fuerzas armadas bordean la frontera (a ambos lados) y las relaciones entre ambos países son palpablemente hostiles.

Los traficantes deben atravesar la barrera que conforma la presencia de guardias armados y, como cabría esperar, a veces lo consiguen a base de sobornos.

Parte del hachís permanece en Argelia, donde se vende entre la población, mientras que la mayor parte va destinada a Túnez, desde donde se envía a Europa a través de Italia o Marsella.

Tradicionalmente, los traficantes de drogas se amparaban el desierto para cruzar la frontera sin ser vistos. Sin embargo, la guerra civil que se desarrolló entre 1991 y 2002 complicó la situación y obligó a los contrabandistas a viajar más al norte. El sur de Argelia, que en su mayor parte no se vio afectado por la guerra, también es una ruta frecuentada por los narcotraficantes.

¿Se legalizará en un futuro?

Dados los comentarios expresados por el ex-primer ministro respecto a la lucha contra el narcotráfico en el país, parece poco probable que la legislación vaya a cambiar en un futuro cercano. Tampoco se ha mencionado la posibilidad de legalizar el cannabis medicinal ni de permitir a los agricultores cultivarlo con fines industriales.

  • Disclaimer:
    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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