Cannabis en el Líbano: Leyes, Uso y Historia

El cannabis es ilegal en el Líbano, pese a que el país es famoso por producir hachís de gran calidad. Sin embargo, en 2018, el gobierno anunció que planeaba seguir adelante con la legalización del cannabis con fines medicinales. Desde entonces, el malestar político ha retrasado dichos planes, y nadie está seguro de si la ley se aprobará o no.

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Legislación del cannabis en el Líbano

¿Se puede poseer y consumir cannabis en el Líbano?

La posesión y el consumo de cannabis son ilegales en el Líbano, e incluso poseer una pequeña cantidad se considera un delito penal. De acuerdo con la Ley 673 de Sustancias Estupefacientes y Psicoactivas, el uso de narcóticos sin receta médica puede resultar en una pena de prisión de entre tres meses y tres años, además de una multa. La legislación permite la clemencia si la persona no está implicada en el tráfico de drogas y demuestra buena conducta.

Aunque las leyes son estrictas, las detenciones relacionadas con el cannabis son relativamente poco frecuentes, pero ocurren de vez en cuando. En 2013, por ejemplo, una mujer de 26 años fue acusada de posesión de tan solo seis gramos de hachís.

En el valle de la Becá, una zona conocida por el cultivo de cannabis, hay más de 40.000 órdenes de detención pendientes contra agricultores y traficantes por igual. Algunos han pedido una amnistía entre los agricultores y las autoridades, pero de momento, no se ha producido.

¿Se puede vender cannabis en el Líbano?

La venta o suministro de cannabis en el Líbano también es ilegal, y las sanciones son más severas que impuestas por posesión. Se puede condenar a una pena de prisión más larga, además de a una multa más elevada.

A diferencia de un acusado de posesión de cannabis (que puede pedir clemencia), cualquiera que sea sorprendido traficando cannabis no puede apelar con el fin de conseguir una reducción de la sentencia.

¿Se puede cultivar cannabis en el Líbano?

Es ilegal cultivar cannabis en el Líbano, incluso en pequeñas cantidades en tu propia casa.

A pesar de ello, el cannabis se cultiva ampliamente en el país, y la ONU afirma que el Líbano es el tercer proveedor mundial de resina de cannabis (hachís). El cultivo es muy frecuente sobre todo en el valle de la Becá, que se considera el epicentro de la producción tradicional de hachís. De hecho, es una parte tan integrante de la cultura local que hay un templo romano en Baalbek en el que se puede contemplar un grabado de una hoja de cannabis.

Los conflictos entre la policía y los agricultores que cultivan cannabis son constantes, pero independientemente de las leyes, se sigue cultivando cannabis en esta zona.

¿Es legal el CBD en el Líbano?

La legislación libanesa no distingue entre el cannabis y el CBD. Aunque el CBD tiene niveles muy bajos de THC (la sustancia responsable de proporcionar el efecto psicoactivo o «subida») todavía se considera una sustancia ilegal en el Líbano, y su venta y uso están prohibidos.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis al Líbano?

Las semillas de cannabis no son legales en el Líbano, y no está permitido comprarlas ni venderlas. Tampoco se pueden enviar por correo.

Cannabis medicinal en el Líbano

Hasta 2018, el cannabis medicinal era ilegal en el Líbano, y no había indicios que sugirieran que la legislación libanesa fuera a cambiar. Sin embargo, en julio de 2018, el parlamento del país anunció que se estaban preparando para legalizar no solo el consumo de cannabis medicinal, sino también su cultivo.

La decisión se tomó después de que el gobierno recibiese un informe realizado por McKinsey & Co, que recomendaba que cultivar cannabis medicinal impulsaría la economía del país y resolvería el problema de su deuda. Al ser uno de los mayores productores mundiales de resina de cannabis, el potencial para el mercado libanés de cannabis es enorme.

El presidente de la Cámara de Representantes, Nabih Berri, no ha marcado ningún calendario para que los cambios se pongan en marcha. Algo que no ha sorprendido, dado el inestable clima político del Líbano. De hecho, a fines de 2018 (siete meses después), el país no había conseguido formar un nuevo gobierno, lo que potencialmente podría posponer los planes de futuro inmediato.

A pesar de este hecho, la decisión del gobierno de legalizar el cannabis con fines medicinales marca un cambio de opinión importante. Muchos políticos libaneses han mostrado públicamente su apoyo al cannabis medicinal, y en julio de 2018, Raed Khoury, el Ministro de Economía, llegó a afirmar que el cannabis del Líbano era «uno de los mejores del mundo».

¿Se terminará legalizando para uso medicinal? En la actualidad, es difícil de decir. Una vez que el Líbano consiga conformar un gobierno estable, es probable que el tema vuelva a estar en su agenda.

Cáñamo industrial en el Líbano

Durante siglos,  se ha cultivado cáñamo en el Líbano. El epicentro de la industria del cáñamo se encuentra en el valle de la Becá, que tiene el clima y las condiciones del suelo perfectas para un crecimiento óptimo del cannabis. De hecho, el suelo árido es tan adecuado para su cultivo que no se requiere ni irrigación ni fertilizantes. Solo una hectárea de cannabis puede producir entre 40 y 100 kilogramos de hachís, lo que equivale a mucho dinero para el agricultor.

En la segunda mitad del siglo XX, la percepción cada vez más negativa del cannabis se tradujó en que este cultivo abundante desapareció casi por completo. En 2002, se estima que solo quedaban 2.500 hectáreas de plantaciones de cannabis en el valle de Becá. En 2009, las autoridades afirmaron que habían eliminado por completo la producción de cáñamo. Pero no era así, solo se habían destruido 1.300 hectáreas.

Los esfuerzos de erradicación del gobierno han tenido un grave impacto en las comunidades rurales del Líbano, y mucha gente vive ahora en la pobreza. Tradicionalmente, los agricultores dependían de su cosecha anual de cannabis para aumentar sus escasos ingresos. El gobierno ha intentado encontrar alternativas, pero, de momento, no ha tenido éxito.

En la actualidad, no se sabe a ciencia cierta la cantidad de cultivo ilegal que hay en marcha en el Líbano. La mayoría cree que son más de 5.000 hectáreas en el valle de la Becá solo. Cultivarlo supone un gran riesgo para los agricultores, dadas las duras leyes vigentes, pero para muchos, representa una fuente vital de dinero para sus familias.

No obstante, la legislación puede estar a punto de cambiar. Si el cannabis se legaliza para uso medicinal (con el fin de impulsar la economía del país), puede que también se legalice el cáñamo industrial.

Conviene saber

Si vas a viajar al Líbano (o actualmente resides en el país), puede resultarte útil saber lo siguiente:

Actitudes ante el cannabis

Fuera del valle de la Becá, las actitudes ante el cannabis son bastante negativas. Muchos libaneses lo consideran una «droga peligrosa», y los medios de comunicación suelen demonizar a los agricultores de cannabis de la Becá como la «mafia».

Sin embargo, existe una fuerte subcultura del consumo de cannabis en el país. Se hizo más evidente a medida que la generación del «baby boom» (los nacidos entre 1946 y 1964) empezó a convertirse en la presencia dominante en la sociedad. Hoy en día, los jóvenes también tienden a tener una visión más positiva del cannabis.

¿Cómo es el cannabis en el Líbano?

El Líbano es famoso por su hachís de gran calidad, del que la mayor parte se produce en el valle de la Becá. El Rojo y Rubio libanés son variedades populares libanesas entre la comunidad de fumadores de hachís de todo el mundo.

Un agricultor del valle de la Becá, que estaba hablando del hachís de allí, le contaba a ABC: «No existe una calidad igual en ningún otro lugar del mundo (…) Fuma este hachís una vez y nunca lo olvidarás. Y luego querrás fumarlo todos los días».

La lucha del valle de la Becá a favor de la legalización

No todos están contentos con los planes del gobierno de legalizar el cannabis con fines medicinales. Los agricultores del valle de la Becá se han manifestado en contra de la medida, alegando que la legalización del hachís es un «robo a nuestra gente».

Según uno de los agricultores: «Como este cultivo genera muchos ingresos, nuestros políticos quieren legalizarlo para robar esa producción».

Durante décadas, el cannabis se ha cultivado libremente en esta zona, a pesar de las leyes. Las redadas de las autoridades ocasionalmente interrumpen la industria del valle de la Becá, pero en su mayor parte, las plantaciones están bajo el control de las milicias chiís, que permiten el cultivo de cannabis.

Abu Jafaar, un agricultor de la zona, tiene 30 órdenes de arresto en su contra. Se niega a entregar su cosecha de cannabis al gobierno. «Si la solución para evitar las redadas es dejar que roben nuestro dinero, pues bien, no lo vamos a aceptar», le dice a ABC. “Trabajo corriendo peligro todos los días para ganar dinero. Lo que queremos es que nos dejen cultivar y que no nos ataquen más».

Producción de hachís libanés

Como una de las capitales productoras de hachís del mundo, no sorprende que los libaneses dominen la técnica de elaborar hachís. He aquí cómo se hace:

  • Cosecha. Generalmente se recoge a finales de septiembre, y se dejan las plantas en el campo hasta que están casi secas.
  • Secado. Luego, las plantas se colocan en un tejado para que se sequen completamente al sol.
  • Almacenar. Una vez seco, el cannabis se pone en una habitación fresca y seca durante dos o tres semanas, para curarlo.
  • Separar. Luego los agricultores se ponen a trabajar separando la resina de las flores, las hojas y los tallos.
  • Pelar. Se quitan todos los tallos y todas las hojas exteriores.
  • Frotar. Las flores femeninas se agitan y se frotan sobre una serie de finas mallas de seda con diferentes tamaños. La primera ‘sacudida’ produce el polvo de mayor calidad (kief). La segunda y tercera sacudida producen un polvo de calidad inferior.
  • Almacenar de nuevo. Este polvo se mete en bolsas de plástico y se guarda hasta el invierno, cuando se transfiere a una bolsa de algodón o lino para prensarlo.
  • Prensado. Las prensas industriales prensan el polvo formando bloques compactos de hachís suave y maleable.

¿Se legalizará en el futuro?

En la actualidad, parece probable que se legalice el cannabis con fines medicinales. Es difícil decir exactamente cuándo, ya que depende de cuándo se forme el próximo gobierno y quién esté a cargo de redactar la ley.

¿Y qué pasa con el uso recreativo? La legalización es poco probable, dadas las actitudes negativas del país ante el cannabis. Sin embargo, si la legalización de su producción impulsa de forma significativa la economía, puede que las percepciones de los ciudadanos cambien.

  • Disclaimer:
    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

Comments

1 comentario en “Cannabis en el Líbano: Leyes, Uso y Historia”

  1. Woow , excelente, me gustaria que escribieras sobre la Marihuana em el libano, los mas comunes, precio, y como es visto, saludos.

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Autor y revisor

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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