El cannabis en Angola: Leyes, Uso y Historia

Antes de la guerra civil, los angoleños vendían cannabis a los barcos visitantes. Con la guerra, la aplicación de la ley pasó a un segundo plano, con lo que los narcotraficantes podían transportar sustancias por todo el país con relativa facilidad. Ahora, el gobierno trata de combatir este problema. El consumo, la compra y la venta de cannabis son ilegales.

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    • Productos de CBD
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La legislación sobre el cannabis en Angola

¿Se puede poseer y consumir cannabis en Angola?

Es ilegal poseer y consumir cannabis en Angola. Sin embargo, las detenciones relacionadas con las drogas son relativamente poco frecuentes.

Pueden imponerse multas y penas de prisión a quienes consuman o posean drogas en Angola. Ha dejado de aplicarse el castigo de la pena de muerte, abolida en 1992. Esto supone una gran diferencia respecto a otros países de África Occidental, como Gambia, que en 2017 restauró la pena de muerte para ciertos delitos relacionados con las drogas.

¿Se puede vender cannabis en Angola?

En el pasado, la venta y el suministro de cannabis no se consideraban un problema grave en Angola. Antes de que el país se independizara de Portugal en 1975, se vendía libremente a los barcos que visitaban su capital, Luanda.

Ya en fechas más recientes, las autoridades han adoptado una postura más firme, ya que el país se ha convertido en un importante punto de tránsito para las drogas, que se introducen en el continente desde América Latina.

Las autoridades afirman que la mayoría de las drogas aprehendidas provienen de Brasil (concretamente, de ciudades como São Paulo y Río de Janeiro). Angola, como muchas otras naciones africanas, es vista como una «ruta» más fácil para el tráfico de drogas destinadas al resto del mundo, especialmente desde que se han intensificado los controles en Europa.

En respuesta a todo ello, y con el objetivo de mejorar la seguridad nacional del país, el gobierno de Angola acató formalmente las convenciones de la ONU contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, contra la delincuencia organizada transnacional y para la represión de la financiación del terrorismo. En la actualidad, la ley castiga de forma oficial el tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, incluido el cannabis.

Asimismo, también se adoptaron otras medidas para combatir a los traficantes. Un ejemplo de ello fue la destrucción pública de casi 300 kilogramos de cannabis en el Día Internacional de la Lucha contra las Drogas de 2001. La Dirección Nacional de Investigación y Procesamiento se encarga de investigar y prevenir la delincuencia organizada, incluido el tráfico de drogas.

A los infractores que se sorprende realizando actos de contrabando o suministro de drogas en Angola, se les aplican penas de prisión que pueden ser largas, y las cárceles del país son conocidas por su dureza.

En 2010, Roekieyah Lorraine Benjamin se avino a introducir en el país droga de contrabando para un cártel brasileño. Tras ser capturada, pasó los siguientes seis años en la Prisión Central de Luanda.

Al hablar de su experiencia, comentaba: «No había agua limpia […] Te sentases donde te sentases, todo estaba sucio, la higiene brillaba por su ausencia y no había agua potable ni verdura fresca. Tenías que sacar el agua de un pozo, mezclarla con lejía y dejarla reposar una semana antes de poder usarla para lavarte, y no podías bebértela».

¿Se puede cultivar cannabis en Angola?

Aunque el cultivo de cannabis es ilegal en Angola, existen numerosas plantaciones en casi todas las provincias del país.

Según el Instituto de Estudios de Seguridad (ISS), Angola produce «cantidades sustanciosas» de cannabis y goza de un clima ideal para el cultivo de esta planta. Aunque el gobierno no ha recabado datos sobre el cultivo de cannabis, se cree que su crecimiento está muy extendido en las zonas oriental y nororiental del país y en los altiplanos centrales.

Curiosamente, el ISS considera este dato como positivo. Dado que Sudáfrica (que ha despenalizado el consumo recreativo de cannabis) pretende ampliar el mercado de esta sustancia en un futuro, es posible que considere países como Angola. Al legalizar su cultivo, la nación podría recibir el impulso financiero que tanto necesita tras la convulsión de la guerra civil.

¿Es legal el CDB en Angola?

En Angola, el CDB no se diferencia del cannabis. En consecuencia, es ilegal usarlo, comprarlo y venderlo en el país, incluso si se hace con fines medicinales.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Angola?

Del mismo modo, la legislación no hace distinción entre las semillas y la planta de cannabis y establece que su consumo, compra y venta son ilegales. Por lo tanto, las semillas no pueden enviarse por correo al país.

Cannabis medicinal en Angola

Angola no cuenta con ningún programa de cannabis medicinal. Es ilegal usarlo, comprarlo y venderlo, tanto para fines medicinales como recreativos.

El cáñamo industrial en Angola

Angola no cuenta con una industria del cáñamo reconocida. Sin embargo, dado que algunas empresas agrícolas han cultivado la planta en el país con fines nutracéuticos, parece que la ley permite el cultivo de esta planta baja en THC.

Humberto Nogueira, defensor del cáñamo en Portugal nacido en Angola, regresó recientemente a su país natal para llevar a cabo una investigación relacionada con el cáñamo. «Debido a mis orígenes africanos, celebro el hecho de que exista un registro histórico desde 1942 en el que se describe el cultivo experimental de cáñamo industrial en Angola, y para el cual se toma el maíz como base para la comparación», comenta.

Es esta otra opinión que corrobora que el clima y el suelo de Angola ofrecen las condiciones ideales para el cultivo de esta planta. Es posible que Angola se sume a los muchos países que están aprovechando la «fiebre verde» y saque el máximo partido de la oportunidad.

Conviene saber

Si va a viajar a Angola (o actualmente reside en el país), puede interesarle saber lo siguiente:

  • La mayor parte del cannabis cultivado en Angola se destina al mercado interno.
  • Los principales grupos demográficos que consumen cannabis en el país son los estudiantes y los desempleados, con edades que suelen oscilar entre los 18 y los 48 años.

Historia del cannabis

El cannabis lleva siglos consumiéndose y cultivándose en Angola. En su origen, no era una planta nativa, y se cree que se introdujo en el continente en algún momento del siglo XIV (cuando se descubrió una cierta pipa de fumar en Etiopía). Los expertos consideran que los comerciantes árabes trajeron el cannabiso que incluso la planta podría proceder de comerciantes de países asiáticos como China.

Las tribus nómadas de África se llevaron el cannabis consigo y lo introdujeron en otras zonas del continente. Es probable que entrase por primera vez en Angola debido a su proximidad con Zambia (país situado junto a Malawi y Mozambique, donde se cree que el cannabis arraigó por primera vez en África Meridional).

En aquel entonces, la planta se llamaba liamba (a veces, también diamba o riamba). Posiblemente, la palabra deriva del portugués. Sin embargo, también podría estar vinculada a chamba, la palabra usada en Malawi para referirse al cannabis, o incluso podría tener su origen en la palabra sánscrita bhanga.

Los historiadores barajan la posibilidad de que fuesen los esclavos angoleños quienes introdujeran por primera vez el cannabis en Brasil en el siglo XVI. Al subir a bordo de los barcos de esclavos portugueses decidieron llevarse la planta consigo, a veces escondida dentro de muñecas de trapo.

Los brasileños adoptaron rápidamente la planta y la incorporaron a sus prácticas religiosas y recreativas. Con ello, su influencia se extendió aún más por el mundo. De hecho, la mayoría de los términos brasileños modernos para referirse al cannabis proceden de palabras angoleñas.

En 1857, Livingstone señalaba que las autoridades portuguesas consideraban que el consumo de cannabis por parte de los esclavos angoleños «constituía un delito».

A principios del siglo XX, los viajeros europeos indicaban que Angola seguía utilizando pipas de agua (mutopa) para fumar cannabis. Por lo general, estas se confeccionaban tomando una calabaza y perforando sus partes superior y lateral para colocarle una boquilla y un cuenco. A veces, también se usaba un gran cuerno de vaca ahuecado.

Sin embargo, las actitudes ante el cannabis en África —y en todo el mundo— estaban a punto de cambiar drásticamente. En 1922, Sudáfrica prohibió el consumo de cannabis (dagga). Aunque esta prohibición no se aplicó en la vecina Angola, es posible que contribuyese a cambiar la opinión pública respecto a la planta. No obstante, el cannabis se siguió vendiendo a los barcos que visitaban el país hasta 1975, lo que demuestra que su presencia se siguió tolerando durante mucho tiempo.

La atroz guerra civil, que se prolongó de forma prácticamente continua entre 1975 y 2002, hizo que las autoridades descuidasen sus esfuerzos por combatir el uso o la venta de drogas en el país. Ha sido apenas durante los últimos años cuando se han intensificado los esfuerzos para abordar el creciente problema del tráfico de drogas.

Actitudes ante el cannabis

El consumo de cannabis es habitual en Angola. Sin embargo, los datos apuntan a que el porcentaje de consumo en Angola es solo del 2,1 %, una cifra muy inferior a la global, que asciende al 5,8 %.

Además, las autoridades suelen considerar que la cocaína y el alcohol son problemas mucho más acuciantes. En consecuencia, aunque el consumo de cannabis es ilegal, no supone un objetivo prioritario para la policía angoleña.

A pesar de ello, el tráfico se está convirtiendo en un problema cada vez mayor en el país, por lo que el gobierno ha respondido impulsando más campañas antidrogas entre la población.

¿Se legalizará en un futuro?

El gobierno de Angola no ha manifestado que vaya a legalizar el cannabis con fines medicinales o recreativos en un futuro cercano. En la actualidad, Angola sigue centrándose en abordar sus evidentes problemas relacionados con el contrabando de drogas, por lo que la legalización del cannabis podría percibirse como un mensaje contradictorio enviado a ciudadanos.

Sin embargo, el hecho de que países vecinos como Sudáfrica hayan despenalizado el consumo del cannabis (y, lo que es más importante, de que estén aprovechando su potencial financiero), podría hacer que el gobierno de Angola cambiase de opinión. Esta nación sumida en la pobreza, que aún no se ha recuperado del todo de su larga guerra civil, podría buscar en plantas como el cannabis un impulso para su economía.

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    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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Autor y revisor

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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