12 personajes de cómics y la marihuana: Desde Popeye a los Superhéroes

Los cómics llevan siglos entreteniéndonos. Desde Popeye hasta Superman, sus historias reflejan la sociedad en la que vivimos. Los poderes de estos personajes se podrían relacionar con algunas sustancias reconocibles. ¿Podrían ser las espinacas de Popeye un sustituto de la marihuana? ¿O la kriptonita de Superman una sutil referencia a las metanfetaminas?

Desde su concepción a finales del siglo XIX, los cómics han ido evolucionando sin cesar. Aparecieron en EE.UU. en torno a 1890, pero les precedió una larga tradición narrativa e iconográfica europea y un considerable desarrollo de la ilustración. Esta mezcla híbrida que combina texto e imágenes adoptó su nombre porque, en su origen, los cómics y las tiras cómicas debían ser humorísticos.  

A lo largo de los años, el mundo del cómic ha adoptado múltiples formas: tiras gráficas, historias infantiles, crítica social… Más tarde se incorporaron muchas otras, como la animación, los tebeos underground de los años 60 y, finalmente, los cómics protagonizados por superhéroes.

Desde sus primeras publicaciones en los Estados Unidos, los cómics se convirtieron en un medio de expresión para distintas clases sociales, generaciones y razas. Por ello, se convirtieron en un vehículo transmisor de diferentes ideologías, algo que provocó el rechazo entre las clases dominantes, donde tuvieron muchos detractores.

Se les consideraba una fuente de desestabilización, alteración del orden establecido e incluso fueron tachados de antipatrióticos, puestos al alcance de la juventud y de los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Los cómics no tardaron en convertirse en objeto de persecución y en una forma de resistencia sociopolítica.

El arte del cómic es más complejo de lo que parece a simple vista. Esto se desprende de su historia y evolución. Lo que empezó siendo una simple tira cómica dominical se convirtió en un medio de expresión artística y narrativa que abarcaba todos los géneros posibles e infinidad de temas.  

Nada escapaba al escrutinio de sus creadores, auténticos cronistas sociales y políticos de la época que les tocó vivir. Humor, drama, religión, violencia, sexo, política y por supuesto… drogas.

Los cómics y las drogas

Nos referimos tanto a las sustancias legales, como el alcohol y el tabaco, como a las que, en su mayoría, siguen siendo ilegales, como la marihuana psicoactiva y las sustancias psicotrópicas, los opiáceos y, posteriormente, las drogas de diseño y sintéticas, como la metanfetamina.

Todas estas sustancias aparecen a lo largo de la historia del cómic, ya sea de forma abierta o disimulada. En una gran variedad de relatos se entrelazan de forma natural con los personajes, reflejando la situación histórica, social y cultural del momento de su publicación.  Políticos, grupos de presión y lobbies han utilizado continuamente los cómics en la lucha contra el consumo de drogas, mostrando una imagen negativa de ellos ante la sociedad.

En el Hash, Marihuana & Hemp Museum de Barcelona se exhiben diversos personajes de cómics relacionados con la marihuana. La exposición «¡Puff Puff Pass!» celebra la historia de la marihuana en los cómics, destacando algunos de los ilustradores más conocidos y las aventuras «fumetas» de sus viñetas.

Al analizar algunos de los personajes más conocidos de la historia del cómic, observamos una crónica del zeitgeist social y político de nuestro pasado reciente. También se reflejan las progresivas prohibiciones introducidas por Estados Unidos a fin de restringir o erradicar la oferta, la demanda y el consumo de drogas.

1. Popeye el marino

Popeye apareció por primera vez como protagonista de una tira cómica en 1929. Este personaje ha pasado por muchos escritores, artistas y formatos diferentes desde que Elzie Crisler Segar le dio vida.

Desde el principio, Popeye el marino ha sido uno de los personajes más conocidos y queridos del mundo. El cómic original era mucho más complejo que los cortos de animación y estaba lleno de humor adulto.

Todo el mundo sabe que el gusto de Popeye por las espinacas le proporciona una fuerza sobrehumana. Sin embargo, ¿podría ser una metáfora que aluda a otra hierba mágica? Las pruebas son circunstanciales, pero cuando se suman presentan una imagen convincente. Al menos para muchos lectores, las espinacas que dan fuerza a Popeye son una clara metáfora de los poderes milagrosos de la marihuana.

Según Dana Larsen, activista canadiense a favor de la legalización, durante los años 20 y 30 la palabra «espinacas» en la jerga callejera de la época significaba marihuana. En los clubes donde la gente la fumaba solían tocar The Spinach Song (la canción de las espinacas), grabada por la popular banda de jazz Julia Lee and Her Boyfriends. Mucha gente cree que en esta canción las espinacas son una metáfora obvia del cannabis.  

Las espinacas de Popeye

Al analizar una tira de 1954 en la que Popeye relata a sus sobrinos la historia de su antepasado Hércules, con una escena en la que este último aparece esnifando ajo blanco y comiendo espinacas para ganar más fuerza, Larsen considera que ambos alimentos son en realidad metáforas de la cocaína y la marihuana. En particular, Hércules abandona el ajo blanco para pasarse a las espinacas.

En varias tiras de los años 60, Popeye engulle espinacas a través de su pipa. Aunque es más probable que la fuerza sobrehumana que le dan las espinacas a Popeye esté relacionada con la hoja de coca, también cabe destacar el hecho de que Popeye tiene la costumbre de escupir.

La propaganda antimarihuana advertía de los peligros del consumo de esta sustancia, describiendo cómo proporcionaba una fuerza sobrehumana. Los artículos de prensa de aquella famosa época de la locura de los porros (Reefer Madness) divulgaban que los consumidores de marihuana adquirían una fuerza extraordinaria que incluso les hacía prácticamente inmunes a las balas. Por tanto, parece obvio que durante esos años la impresionante fuerza de Popeye tuviera más relación con la marihuana que con las espinacas.

Como apunte final, Popeye tiene un perro que se llama «Alpiste». Los redactores que bautizaron al perro en aquellos tiempos (el periodo hippy por excelencia) seguramente eran conscientes de que la semilla de cannabis se utilizaba habitualmente para alimentar a los pájaros, antes de que se prohibiera.

Marineros y marihuana

Siendo un marinero, era de esperar que Popeye conociera hierbas exóticas de lugares lejanos. En realidad, los marineros tuvieron mucho que ver con la introducción de la marihuana en la cultura estadounidense y en todo el mundo, pues solían llevarla consigo en sus viajes. Por supuesto, tampoco debemos olvidar que el cáñamo se utilizó durante siglos para fabricar velas de barco, cuerdas, mapas, cuadernos de bitácora, biblias y, por supuesto, como pintura y aceite para lámparas.

A lo largo del tiempo se han escrito muchas interpretaciones del cómic de Popeye, algunas de las cuales se alejan de lo que pretendían sus autores. Sin embargo, nos ofrecen una idea más o menos precisa de la imagen icónica que Popeye ha alcanzado entre numerosos integrantes de la comunidad cannábica.  

Superhéroes y villanos

A mediados de los años 30 surgieron pequeñas empresas como All Star Comics, Action Comics y Detective Comics. La calidad de las historias mejoró, y los escritores y dibujantes adquirieron un estilo característico, que ahora se conoce como «americano». Así surgieron relatos sobre científicos, detectives y personajes llamativos con habilidades extraordinarias, que se dedicaban a salvar el planeta o su comunidad de grandes catástrofes inminentes.  

Los cómics de aventuras se hicieron famosos en los años 30 y 40, siendo el formato más popular en Estados Unidos desde los años 60. En ellos se narran las hazañas y proezas de unos superhéroes, personajes con habilidades y destrezas extraordinarias o sobrehumanas, y los universos en los que habitan.

Con la llegada de Superman en 1938 se desató la moda de los superhéroes disfrazados, dotados de poderes increíbles y con una doble personalidad. Fue el nacimiento de una época dorada para este tipo de personajes, que coincidió con el crack de Wall Street y la Gran Depresión. El contexto sociocultural y político en el que aparecen estos héroes está profundamente entrelazado con su historia personal y el origen de sus superpoderes, o el de sus antagonistas.

Las “nuevas drogas”

El siglo XIX vio el nacimiento de las «nuevas drogas«, como la morfina (1806), la cocaína (1860), la heroína (1883) y los barbitúricos (1903). En aquella época, consumir a diario pequeñas cantidades de estas sustancias, incluida la marihuana, era legal y bastante habitual.

Sin embargo, a principios del siglo XX se produjo en los Estados Unidos una oleada moralista de reformas sociales y legales en contra de estos vicios. Este fenómeno derivó en una cruzada mundial para erradicar estas sustancias. La prohibición de la venta de drogas en Estados Unidos se instauró en 1906, cuando los legisladores del país aprobaron una primera ley, la Pure Food and Drug Act, destinada a controlar la venta de cocaína, de la que se abusaba cada vez más. Un poco más tarde, en 1909, entró en vigor la Ley de Exclusión del Opio, seguida de la Ley de Impuestos sobre Narcóticos de Harrison, en 1914.

Los cambios legislativos provocaron una enorme subida de precios de los productos afectados, favoreciendo el tráfico ilegal. En los años 30, la empresa DuPont lanzó una campaña publicitaria contra el cáñamo. En el libro El emperador está desnudo, el escritor Jack Herer afirma que el único objetivo de esta campaña era vilipendiar y prohibir su cultivo. Evidentemente, fue una estrategia para potenciar el uso del nylon en la industria textil. Esta campaña cosechó sus frutos cuando en 1937 se aprobó la Ley de Impuestos sobre la Marihuana, que criminalizaba efectivamente a los consumidores de cannabis.

2. Superman

Pasemos ahora al superhéroe por excelencia, Superman. Como ya hemos comentado, hizo su aparición en 1938. Fue creado por el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster. Superman es un personaje de ficción que recuerda a los héroes de la mitología tradicional: cura los males de la sociedad, lucha contra la tiranía y defiende la justicia social.  

También conocido como el Hombre de Acero, sus superpoderes provienen de su lugar de origen: el planeta Krypton. Sin embargo, a pesar de sus extraordinarias facultades, Superman tiene un talón de Aquiles: es vulnerable a la kriptonita verde (1943), un tipo de residuo mineral de Krypton transformado en material radiactivo por las mismas fuerzas que destruyeron el planeta.

La exposición a la radiación de la kriptonita anula los poderes de Superman y lo paraliza, provocándole fuertes dolores y náuseas. Una exposición prolongada puede causarle la muerte.

El único elemento terrestre que puede proteger a Supermán de la kriptonita es el plomo, pues bloquea la radiación. Es también el único material conocido que Superman no puede atravesar con su visión de rayos X. Aunque la kriptonita verde es la forma más común, los guionistas han introducido muchas variedades a lo largo de los años: roja, dorada, azul, negra y blanca, cada una con su propio efecto específico.

Kriptonita y metanfetamina

Los paralelismos que existen entre la kriptonita y la metanfetamina son evidentes. Uno de los métodos habituales para fabricar esta droga, aunque sea ilegal, emplea acetato de plomo como reactivo químico. Por ello, los errores en esta fase de producción suelen dar lugar a que la metanfetamina se contamine con plomo. Así, se han registrado casos de intoxicación grave en personas adictas a esta sustancia.

En la década de 1930 se generalizó el consumo de aminas. Son estimulantes del sistema nervioso mucho más activos que la cocaína y mucho más baratos en comparación. La anfetamina, la dextroanfetamina y la metanfetamina no son más que algunas «aminas» que podían comprarse fácilmente en cualquier farmacia. Se vendían como cura para la congestión nasal, los mareos, la obesidad, la depresión y la sobredosis de fármacos hipnóticos.  

Sin embargo, el efecto eufórico que inducen las aminas las convertía, por encima de todo, en el mejor antídoto contra la depresión. No es de extrañar que miles de soldados las consumieran en grandes cantidades. Las anfetaminas podían reducir el apetito durante varios días y acabar con las náuseas y el cansancio.

Estas sustancias están formadas por pequeños trozos de cristal transparente y, aunque normalmente son blancas, pueden presentar diversas tonalidades. También se conocen como «hielo». El abuso de este tipo de drogas puede provocar un deterioro progresivo y grave, incluyendo daños a las células cerebrales productoras de dopamina, lo que conlleva una reducción de la cantidad disponible en el cerebro.

3. Mandrake el Mago

Este personaje tiene una relación mucho más explícita con las drogas. Mandrake el Mago es una serie de cómics creada por Lee Falk y Phil Davis en 1934.  

Mandrake es un ilusionista dotado de una técnica hipnótica rápida y eficaz. Lucha contra delincuentes y mafiosos haciéndoles creer que sus brazos son serpientes o que arden en llamas. El nombre de Mandrake en inglés significa mandrágora, una planta que pertenece a la familia de las solanáceas.

Las raíces de esta planta se han utilizado en rituales mágicos a lo largo de la historia de la humanidad. Se trata de una planta muy tóxica y tanto la Mandragora autumnalis como la officinarum pueden atravesar la piel. Al manipularlas te arriesgas a sufrir mareos, bradicardia y dificultades respiratorias.

La mandrágora aparece en muchas leyendas. En la actualidad, se utiliza como condimento de cocina cuando está curada, y cuando no, como droga. Contiene alcaloides como la atropina y la escopolamina, por lo que solía emplearse de forma generalizada como anestésico.  

No hay duda de que Mandrake, o las drogas no sintéticas, se yuxtapone a Superman, o las drogas sintéticas, pero siempre compiten en la misma cruzada.

4. Batman

En 1939 nació un nuevo superhéroe creado por Bob Kane y Bill Finger: Batman. Este personaje es un millonario filántropo, Bruce Wayne, que posee unas increíbles habilidades como detective y que se disfraza de murciélago para ocultar su identidad.

El rasgo más peculiar de Batman es que no tiene ningún superpoder, sino que utiliza su inteligencia para crear armas y herramientas que le ayudan a combatir el crimen.

5. Joker

Varios años después entraría en escena el primer archienemigo y antagonista de Batman. Creado por Jerry Robinson, el Joker es un psicópata inteligente, retorcido y sádico, que utiliza una amplia gama de sustancias tóxicas para acabar con sus víctimas, matándolas de risa.  

Uno de los brebajes que el Joker utiliza con más frecuencia son unas esporas de veneno que provocan un shock anafiláctico y dejan a sus víctimas con una sonrisa grotesca en la cara.

Los gases tóxicos utilizados por el Joker podrían representar el uso de drogas como armas químicas. El Joker es uno de los villanos más influyentes de la historia del cómic, una amenaza para héroes y villanos por igual. Es uno de los antagonistas más siniestros y peligrosos del universo de DC Comics.

Comienzo de la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, los superhéroes nacidos en los años 30 también fueron llamados a filas, convirtiéndose en instrumentos de propaganda política. Sirvieron para motivar a la población en tiempos de conflicto.

Las dos empresas más importantes del país, DC Comics y Marvel Comics, tuvieron que reorientar sus temas e historias. Los superhéroes dejaron de combatir el crimen organizado y comenzaron a luchar contra nazis y japoneses.

6. Capitán América

Antes de que los Estados Unidos entraran en el conflicto, el Capitán América ya enarbolaba la bandera del sentimiento antinazi y del patriotismo. Así quedó reflejado en el primer número, donde el héroe aparecía dando un puñetazo al mismísimo Hitler. Este personaje, creado por Jack Kirby y Joe Simon para Marvel Comics, aparece en 1941, unos meses después del inicio de la guerra.  

El verdadero nombre del Capitán América es Steve Rogers, un joven que intenta alistarse en el ejército, pero lo rechazan por su débil constitución. Su última oportunidad para entrar en las fuerzas armadas es ofrecerse como voluntario para un proyecto secreto del gobierno. Así se convierte en un supersoldado que posee una fuerza e inteligencia superiores a la media.

La droga que lo convierte en un supersoldado es un misterioso suero que se administra por vía oral e intravenosa. Más tarde se combina con «Vita-Rays», que le confieren un físico atlético perfecto. Este suero tiene similitudes con lo que hoy se conoce como esteroides o anabolizantes. Son sustancias sintéticas que provocan el crecimiento del músculo esquelético, es decir, el anabolismo.  

Estas sustancias se desarrollaron a finales de los años 30 y, aunque no son estupefacientes ni psicotrópicas, en muchos casos se consumen de forma abusiva, siguiendo un patrón adictivo. Se utilizaban tanto con fines recreativos como con fines estéticos o competitivos.   

7. El Espantapájaros

El Espantapájaros es un supervillano que aparece por primera vez en el otoño de 1941 bajo la pluma de Bob Kane y Bill Finger. Su alter-ego es el Dr. Jonathan Crane, un profesor de psicología con excelentes conocimientos de bioquímica. Se convierte en un criminal tras ser despedido por realizar un experimento sobre la psicología del miedo, en el que disparó balas al aire en una clase llena de alumnos para demostrar una de sus teorías.

Utiliza una serie de drogas y estrategias psicológicas para explotar los miedos y fobias de sus enemigos. Su disfraz de espantapájaros le sirve como herramienta para infundir terror, y forma parte de la galería de villanos de Batman.  

No tiene superpoderes, pero administra una toxina a sus víctimas, un psicotrópico que les hace visualizar sus mayores temores. De este modo, quedan impotentes ante sus ataques.

Las drogas psicotrópicas son sustancias químicas que afectan a los procesos mentales. Estos agentes actúan sobre el sistema nervioso central y pueden alterar desde la conciencia hasta el comportamiento y la percepción.  

La introducción de alucinógenos sintéticos comenzó en 1943 cuando Albert Hofmann experimentó la ingesta de LSD (dietilamida de ácido lisérgico, que él mismo sintetizó por primera vez en 1938 cuando estudiaba el cornezuelo de centeno). A partir de ahí pudo describir sus efectos psicológicos.  

Quince años después, en 1958, Hofmann aisló la psilocibina y la psilocina, los dos ingredientes psicoactivos de la «seta mágica» Psilocybe mexicana. A partir de 1948, la psicofarmacología comenzó a experimentar un auge que continúa en la actualidad. También supuso un cambio en el tratamiento de los enfermos mentales.

Durante los años 50, el consumo de drogas se limitaba a los sectores marginales de la sociedad. En Estados Unidos se consideraban propias de gente que vivía en guetos y de músicos de jazz. En otras palabras, las drogas eran consumidas por aquellos que eran rechazados por el resto de ciudadanos.  

Pero la situación cambió en los años 60 cuando un sector mucho más amplio de la sociedad empezó a defender el uso de las drogas. Con ello pretendían conseguir un estado de conciencia elevado, una percepción mejorada de la realidad, etc.

El descubrimiento de nuevas drogas también contribuyó a su difusión. El investigador R. Gordon Wasson y su fotógrafo, Allan Richardson, fueron los primeros extranjeros que tomaron hongos alucinógenos en México. Más tarde, Carlos Castaneda abriría el camino a los enteógenos para las generaciones futuras con sus investigaciones antropológicas.

8. Spiderman

En 1962, Stan Lee (que admitió haber consumido marihuana de forma habitual como parte importante de su proceso creativo) y Steve Ditko crearon uno de los superhéroes más innovadores de la historia del cómic. Cuando Spiderman apareció por primera vez en los años 60, los personajes adolescentes de los cómics siempre habían sido relegados al papel de compañeros del héroe. Stan Lee rompió esa tradición.  

Los lectores podían identificarse inmediatamente con Peter Parker, un adolescente inteligente y alter-ego de Spiderman, ya que tenía una personalidad tímida y una aparente incapacidad para encajar con otros jóvenes de su edad. Peter adquiere sus poderes tras recibir la picadura de una araña radiactiva expuesta a la droga «OZ», un esteroide que se inyecta y absorbe a través de la piel.   

En 1971, los cómics de Spiderman eran los más populares entre los jóvenes. Por ello, el presidente del Departamento de Salud, Educación y Bienestar de los Estados Unidos sugirió a Stan Lee la idea de publicar un cómic de Spiderman que advirtiera sobre los peligros de las drogas. Stan Lee aceptó y publicó la trilogía donde se trataba este tema, donde el mejor amigo de Peter Parker, Harry Osborn, era un adicto al LSD.

9. Hulk

En 1962 apareció por primera vez Hulk, otro personaje creado por Lee y Kirby (en España es conocido como «La Masa», y en algunos países de Latinoamérica como «La Mole»). El científico Robert Bruce Banner heredó los genes mutantes de su padre, que constituyen la base de las características innatas de Hulk.  

Años después, cuando Bruce prueba uno de sus últimos inventos, la Bomba Gamma, se produce una explosión y queda totalmente a merced de la radiación. La exposición letal a los rayos gamma junto con la activación de los genes mutantes, o nanomeds, hacen que Bruce pueda transformarse en Hulk.  

La historia de El Increíble Hulk está directamente inspirada en El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde (1886). Explora la dicotomía entre el intelecto bien desarrollado del Dr. Banner y la mente simple y emocional de Hulk. Como en la novela de Robert Louis Stevenson, el bien y el mal coexisten dentro de la misma persona. La idea de la novela se le ocurrió a Stevenson tras una pesadilla que tuvo mientras estaba bajo los efectos de la cocaína. Seguidamente, escribió la novela en tan solo seis días.  

En las primeras historias, la transformación solo se produce cuando sale la luna. Sin embargo, a medida que avanza la serie, Hulk emerge principalmente debido a la furia, la excitación y el miedo, es decir, estados potencialmente causados por el abuso de sustancias.  

Hulk es un monstruo con una fuerza sobrehumana. Continuamente sufre la persecución y el ataque del ejército. Aquí encontramos una transformación que puede ser peligrosa, como el consumo de drogas, y un acoso por parte de las fuerzas del orden que nos recuerda a la cruzada antidroga.

10. Daredevil

Daredevil, el hombre sin miedo, es uno de los personajes más populares de Marvel. Fue creado por Stan Lee y Bill Everett en 1964. Tras perder la vista en un accidente cuando era joven, los cuatro sentidos restantes de Daredevil se desarrollan hasta niveles sobrehumanos a causa de una radiación.  

A pesar de su ceguera, utiliza una especie de radar similar al de los murciélagos (llamado ecolocalización). Tiene un oído prodigioso que le permite detectar si la gente dice la verdad o miente escuchando las variaciones de sus latidos cardíacos. Su sentido del tacto es muy preciso, y también posee una fuerza sobrehumana. Cuando combina el tacto con la ecolocalización, convierte su bastón en un arma terrible.

Cada una de estas características evoca la experiencia de consumir sustancias psicodélicas. Las drogas psicodélicas empezaron a investigarse en 1897, cuando el químico alemán Arthur Heffter consiguió aislar la mescalina, sustancia psicoactiva del peyote y un psicotrópico, la cual produce una alteración de los procesos cerebrales y de la percepción mental. Esto implica que las drogas psicodélicas pueden ayudar a acceder y desarrollar el potencial inexplorado de la mente humana.  

Las drogas psicodélicas alcanzaron su máxima popularidad en la década de los 60 y principios de los 70. Drogas como el LSD fueron fundamentales para la subcultura «hippie» en Europa Occidental y Estados Unidos.

11. X-Men

Los X-Men son un equipo de superhéroes del universo Marvel creado, una vez más, por Lee y Kirby en 1963. En esta ocasión, la historia cuenta con un personaje discapacitado: Charles Xavier, un hombre atrapado en una silla de ruedas, pero con una mente extremadamente poderosa; un mutante con extraordinarias habilidades telepáticas. Un mutante es un organismo (generalmente humano) que posee una característica genética llamada «Gen-X». Esto le permite desarrollar de forma natural poderes y habilidades sobrehumanos.  

Charles Xavier crea la Escuela para Jóvenes Superdotados, que sirve de cortina de humo para mantener sus identidades en secreto, ya que la sociedad los ve con miedo y odio, y los ataca con violencia. Estos personajes representan a las minorías discriminadas en Estados Unidos. Profundizando, el «sueño» de Xavier podría ser una referencia al famoso discurso de Martin Luther King «Tengo un sueño».  

En este caso, no hablamos de la aparición de una o varias sustancias concretas en las historias de los X-Men. En cambio, es importante comentar el papel que juegan las drogas duras en los movimientos contraculturales de la época, como ocurre por ejemplo con los opiáceos, que se consumían en menor medida que las drogas blandas.   

12. Pantera Negra

Durante este periodo se relacionó a la comunidad negra con el consumo y el tráfico de heroína. En 1967, en Detroit, los miembros del Partido Pantera Negra acusaron a varios traficantes de vender droga a los miembros de su organización. Los Panteras Negras luchaban contra el tráfico de estupefacientes en los barrios desfavorecidos. Creían que la heroína desmoralizaba a la gente más a nivel social que la propia pobreza.  

Se descubrió que algunos de los traficantes que vendían la droga a la población negra eran agentes encubiertos del FBI. Estos agentes participaron en una operación estratégica contra los Panteras Negras con el objetivo de despolitizar el movimiento social de la población afroamericana.

En 1966 Stan Lee y Jack Kirby crean a Pantera Negra, un superhéroe de Marvel que aparece por primera vez en las páginas del número 52 de los Cuatro Fantásticos. Fue el primer superhéroe negro de la historia del cómic, y el personaje en realidad se creó antes que el Partido Pantera Negra, que se fundó en octubre de ese mismo año. Con el paso del tiempo, el número de personajes negros que aparecen en los cómics ha ido aumentando progresivamente.

En la actualidad

Regresamos al 2021 y nos hemos saltado varias décadas y muchos otros personajes de cómic que han ido naciendo a lo largo de los años. Por desgracia, la guerra contra las drogas continúa. Es una batalla perdida que requiere nuevas políticas.

El uso de este tipo de sustancias no puede detenerse por la fuerza. Hay que tener en cuenta la naturaleza y la historia del comportamiento humano y la base terapéutica de la ciencia médica.

En pleno siglo XXI, la industria del cómic sigue luchando por conseguir el estatus que se merece. Lo hace con el apoyo de sus fieles seguidores, más numerosos de lo que la gente cree. Los que piensan que los cómics son solo libros con dibujos están muy equivocados y esperamos que este artículo haya ayudado a tomar conciencia de ello.

¿Hay algún personaje de cómic que hayamos omitido y que creas que merece una mención? ¡Háznoslo saber en los comentarios!

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