by Seshata on 17/03/2017 | Cultivo

Los Bancos de Semillas Luchan Por Preservar las Especies Vegetales del Mundo

Pérdida de biodiversidad Como resultado de la extinción masiva del Antropoceno, los científicos estiman que el 68% de las especies vegetales están en peligro de extinción. En todo el mundo, se lucha contra las fuerzas del cambio climático y la destrucción del hábitat para salvar las especies vegetales del mundo, y los bancos y depósitos de semillas son parte vital de la lucha.


Con el fin de salvar tantas especies como sea posible, gobiernos, universidades, empresas y ONGs de todo el mundo están trabajando para crear gigantescos depósitos de semillas, donde almacenarlas en caso de que se extingan en su hábitat natural. De este modo, las generaciones futuras pueden tener la oportunidad de reconstruir la biodiversidad del pasado.

Los Bancos de Semillas Luchan Por Preservar las Especies Vegetales del Mundo

La Crisis De Extinción Del Antropoceno

Según el Center for Biological Diversity (Centro para la Diversidad Biológica): «Nuestro planeta está ahora en medio de su sexta extinción en masa de plantas y animales – la sexta ola de extinciones en los últimos 500 millones de años. Actualmente, estamos experimentando la peor racha de extinción de especies desde la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años».

A diferencia de las extinciones que se han producido en el pasado (que, por lo general, fueron el resultado de erupciones volcánicas, impactos de meteoritos, o de las glaciaciones), la actual crisis de extinción se está produciendo como resultado directo de las actividades humanas. Las actividades humanas que propician la destrucción del hábitat y el cambio climático, o que introducen genéticas foráneas en una población, son las más perjudiciales.

Ninguna especie existe de forma aislada – todas dependen de otras para su supervivencia, para comer o para otras relaciones simbióticas. Por ejemplo, muchas plantas con flores (incluidos muchos cultivos alimentarios) requieren insectos polinizadores, por lo que las amenazas globales a las poblaciones de abejas se están tomando tan en serio. Debido a estas interdependencias, la extinción de una especie puede desestabilizar todo un ecosistema y desencadenar una sucesión de extinciones.

Las plantas son la columna vertebral fundamental de los ecosistemas del mundo. Nutren la atmósfera con oxígeno producido a través de la fotosíntesis, y son fundamentales para mantener el equilibrio del ciclo hidrológico. Además, muchos medicamentos básicos se derivan directamente de plantas concretas – por lo que cada vez que se extingue una especie, ¡podríamos estar perdiendo compuestos con beneficios que aún no conocemos!

Cómo Nos Afecta A Todos La Pérdida De Biodiversidad

Lo que resulta aún más desconcertante es que esto no lo está sufriendo sólo el ecosistema silvestre o salvaje – incluso nuestras diferentes formas tradicionales de agricultura están desapareciendo y siendo reemplazadas por el monocultivo intensivo a gran escala de un número relativamente pequeño de variedades. Decenas de miles de variedades diferentes que los agricultores humanos han cultivado, preservado y desarrollado desde sencillos orígenes silvestres durante milenios hasta convertirse en heirloom crops o cultivares antiguos, únicos y productivos – todos están en riesgo (o ya han desaparecido) como consecuencia de esta actitud despreocupada hacia la agricultura.

La reducción del número de variedades (y de la diversidad genética global) de cultivos de grano, frutas y hortalizas se denomina «erosión genética». Según National Geographic, hemos sufrido una pérdida del 93 por ciento en la diversidad de cultivos alimentarios desde 1903 – por ejemplo, ahora sólo tenemos 36 variedades comerciales de lechuga, ¡en comparación con las 497 que había a principios del siglo XX!

La pérdida de la biodiversidad de las plantas, ya sea en nuestros ecosistemas silvestres o de nuestras variedades de cultivares antiguos, criados y controlados de forma selectiva, afecta a todos los seres humanos y animales que dependen de ellos. A medida que erosionamos nuestra diversidad genética, nos estamos exponiendo a múltiples peligros – muchos de los cuales no son evidentes de inmediato, ni fáciles de corregir.

Preservar la diversidad genética ofrece múltiples ventajas. Por ejemplo – el cannabis, que es un género con una enorme diversidad genética, tiene múltiples «opciones» que puede expresar en función de los requisitos ambientales. En ambientes húmedos, los individuos que son resistentes al moho y a los hongos pueden llegar a ser dominantes; en ambientes secos, pueden prevalecer los individuos resistentes a la sequía. En las zonas templadas, el cannabis florece según la duración del día; en los trópicos y en el extremo norte, se han desarrollado poblaciones que no dependen del fotoperiodo para aprovechar mejor la luz disponible.

La diversidad genética ofrece a una especie las herramientas para sobrevivir. Si una nueva enfermedad patogénica ataca a una especie, cuanto mayor sea su grado de diversidad genética, hay más probabilidades de que posea genes resistentes. Cuando un cultivo es genéticamente uniforme (como el plátano Gros Michel en los años cincuenta), un solo patógeno puede acabar con toda una población.

Bancos Y Depósitos De Semillas En Todo el Mundo

A lo largo de las últimas décadas, a medida que las realidades de la disminución de biodiversidad se han hecho evidentes, la necesidad de preservar nuestro reducido grupo de especies vegetales está más clara que nunca. Con este fin, instituciones, gobiernos y organizaciones supranacionales se han unido para crear más de mil bancos de semillas en todo el mundo. Vamos a echar un vistazo a algunas de las principales iniciativas que se están llevando a cabo.

En Noruega, el «Doomsday Vault», más conocido como Svalbard International Seed Vault (Banco Mundial de Semillas de Svalbard) se encuentra enterrado bajo una ladera ártica en Longyearbyen, capital de la isla de Svalbard. El Doomsday Vault contiene aproximadamente 1,5 millones de muestras de semillas, y se ha construido para resistir terremotos, bombardeos y tsunamis.

El Millennium Seed Bank del Reino Unido es el más grande de este tipo, y se encuentra en el mundialmente famoso Real Jardín Botánico en Kew, Londres. La Cámara Acorazada actualmente contiene alrededor del 13 por ciento de las especies de plantas silvestres del mundo – y tiene como objetivo albergar el 25 por ciento en 2020 (¡la cifra increíble de 75.000 especies únicas!).

En los Estados Unidos, el National Plant Germplasm System (NPGS) (Sistema Nacional para el Germoplasma de las Plantas) preserva la diversidad genética vegetal en una iniciativa de colaboración entre empresas estatales, federales y privadas. El NPGS conserva variedades autóctonas, cultivares antiguos, parientes silvestres y ferales de cultivos, así como linajes de cultivos de élite. Una de sus ubicaciones más importantes está en Colorado, en el  National Center for Genetic Resources Preservation (Centro Nacional para la Preservación de Recursos Genéticos).

Las instalaciones de Colorado cuentan con una de las mayores colecciones de semillas del mundo, y aplican un nivel de seguridad y control ambiental tan alto que otros bancos de semillas almacenan las copias de seguridad de sus colecciones aquí. Las estanterías relucientes de las instalaciones, con sus interminables filas de paquetes, contienen miles de millones de semillas, todas catalogadas y organizadas utilizando un sofisticado sistema de códigos de barras y mantenidas a las bajas temperaturas, y humedad, necesarias para mantener su viabilidad durante el mayor tiempo posible.

Por Qué El Cannabis También Necesita Iniciativas Para Su Preservación

Las muchas variedades de cannabis tienen un enorme, y variado, potencial en medicina y en un centenar de otras aplicaciones, y como tal, es de vital importancia preservar estas genéticas también. Algunos bancos de semillas, administrados por el gobierno, guardan reservas de semillas de cáñamo, lo cual es, por supuesto, de incalculable importancia, pero en el caso de las genéticas del cannabis con alto contenido en THC, el mejor lugar para buscar es, de hecho, un banco de semillas de cannabis como el de Sensi Seeds.

Los bancos de semillas de cannabis que realizan un trabajo metódico y riguroso pueden contribuir enormemente a los esfuerzos e iniciativas para conservar especies y variedades vegetales al mantener sus eficaces programas de cría. Por lo general, esto significa que se conserva una reserva genética sustancial de semillas de la variedad original y se almacena durante un largo periodo de tiempo. Luego, se pueden realizar regularmente retrocruces de las generaciones subsiguientes de plantas con material del parental para evitar la deriva genética.

Una cosa que un banco de semillas no debe hacer, excepto en casos concretos, controlados con precisión, es liberar material genético de poblaciones que no sean nativas en una población silvestre o landrace (autóctona). El cannabis tiene múltiples poblaciones en todo el mundo que han estado aisladas durante el tiempo suficiente para desarrollar características únicas. Estas poblaciones fueron establecidas en su mayoría por los seres humanos a medida que nos dispersábamos por todo el planeta, llevando las semillas de nuestras cosechas con nosotros a medida que avanzábamos.

Así que, si los humanos originalmente crearon estas poblaciones «landrace» únicas, ¿no tenemos derecho a destruirlas como mejor nos parezca? ¿Qué diferencia habría?

Por Qué Debemos Conservar Las Variedades Landrace Que Quedan

Aunque el cannabis como especie es uno de los cultivos más extendidos y exitosos del planeta hoy en día, esto no cuenta la historia completa. El género del cannabis se compone de un sinfín de poblaciones interfértiles, pero diversas, que en conjunto forman una amplia reserva de material genético. Cuando se desarrolla una nueva planta de cannabis, puede «elegir» entre innumerables genes que pueden ayudarla en su entorno particular.

Inicialmente, cuando los seres humanos diseminaron las genéticas del cannabis por todo el mundo, nuestra población humana era mucho menor de lo que es hoy en día, y no existía la posibilidad de que nuestros centros de población se superpusieran y se desbordasen de la manera en que lo hacen ahora. Tener varios centros de población dispersos permitió que las poblaciones de cannabis se establecieran con una mínima implicación de genéticas no locales.

Mientras que la transferencia de variedades y genéticas de cultivos lleva ocurriendo desde hace milenios, la tendencia hacia la globalización que se ha producido durante el siglo pasado ha sentado las bases para una transferencia de genes increíblemente rápida, caótica y desordenada en todo el planeta. A esto se suman las fuerzas de destrucción del hábitat – ya que los seres humanos destruyen plantas silvestres para dar cabida a la agricultura, tierras de pastoreo y asentamientos – junto con el aumento de las temperaturas, la contaminación de los hábitats silvestres y la aparición de patógenos nuevos o más virulentos.

Por último, el auge de la industria del cannabis comercial ha creado una gran reserva de material genético híbrido, compuesto de variedades de todo el mundo, revueltas y mezcladas con una estrategia muy poco coherente o discernible. Un híbrido de variedades autóctonas tailandesas, afganas y mexicanas puede desarrollarse de maravilla en un ambiente controlado, pero ¿en qué hábitat natural va a prosperar, dadas las condiciones climáticas drásticamente diferentes entre las ubicaciones en las que sus parentales evolucionaron?

Por esta razón, incluso si una variedad autóctona comercial tiene cualidades que la hacen parecer preferible o mejor que una variedad landrace (tal vez tenga más resina, un mayor rendimiento, un mejor olor), esto no equivale a que la planta esté mejor preparada para hacer frente a las condiciones climáticas locales.

Además, la introducción de genéticas foráneas podría introducir genes poco útiles o incluso dañinos. Si una población autóctona bien adaptada para resistir la sequía es invadida por una variedad amante de la humedad, procedente de los trópicos, la población autóctona podría terminar varias generaciones después con una capacidad reducida para hacer frente a la sequía.

Si una variedad autóctona o landrace ha desarrollado genes que resisten a una cierta plaga o enfermedad local, introducir genes no resistentes podría dañar a la población – al igual que permitir que no se vacune a más niños humanos de un número determinado puede tener resultados devastadores en la inmunidad de las masas contra enfermedades tales como el sarampión y la tuberculosis.

¿Qué Puedes Hacer TÚ Para Ayudar A Preservar Las Especies Vegetales?

Cada uno de nosotros puede participar de forma activa ayudando a preservar la biodiversidad vegetal, ¡con un esfuerzo mínimo! Aquí van algunas ideas diferentes.

Si tienes un jardín o cualquier espacio al aire libre, planta flores silvestres naturales, e incluso malas hierbas (algunas pueden ser estéticamente bonitas y atraerán abundantes abejas y mariposas). ¡Anima a tus amigos y vecinos a hacer lo mismo! Presiona al gobierno local para que plante y conserve flores silvestres en los caminos, en los parques, etc.

Busca cultivares variados al comprar frutas, verduras y cereales. Esto puede implicar alejarse de las compras en los supermercados y aprovechar los mercados de agricultores locales, que suelen ofrecer una amplia gama de variedades diferentes en comparación con el supermercado medio. ¡O mejor aún, cultiva las tuyas!

Piensa en unirte a una organización dedicada a preservar la biodiversidad vegetal, como participar en el movimiento para la preservación de semillas Heirloom. A día de hoy, han surgido miles de grupos, clubes y cooperativas para ocuparse de este tema. Aquí es donde realmente entra en juego el «pensar localmente» – la mayoría de los beneficios de la biodiversidad se sienten a nivel local, por lo que es de vital importancia poner en marcha medidas de conservación a nivel local.

Por último, ¿por qué no plantearse el voluntariado en una institución que dedica sus esfuerzos a preservar la biodiversidad vegetal? El Millennium Seed Bank de Kew se complace en aceptar voluntarios para ayudar con la limpieza y la preparación de las semillas para el almacenamiento, ¡junto con otras tareas esenciales! Además de contribuir con tus esfuerzos, también puede representar una forma valiosa de conocer a personas de ideas afines y aprender más sobre la batalla por preservar nuestras especies vegetales.

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