Marihuana en Siria – Legislación, consumo e historia

Siria está actualmente sumida en un conflicto bélico. Como tal, el país está dividido en diferentes facciones. En algunos lugares, el consumo de marihuana puede implicar una pena de cárcel para los consumidores. En otros, cualquier forma de tráfico puede conllevar incluso la pena de muerte. No obstante, la marihuana no siempre ha sido objeto de reprobación.

    • Capital
    • Dimashq (Damascus)
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    • 18,924,000
    • Productos de CBD
    • Ilegal
    • Cannabis recreativo
    • Ilegal
    • Cannabis medicinal
    • Ilegal

Legislación sobre la marihuana en Siria

¿Se puede poseer y consumir marihuana en Siria?

Siria está hoy en día pasando por una amarga y encarnecida guerra. En el momento en que se escriben estas líneas, hay declaradas más de 500.000 víctimas muertas o desaparecidas como resultado directo del conflicto bélico. Dado que el país está controlado por diferentes facciones en función del territorio (como al-Qaeda y el ISIS), la «legislación» sobre la marihuana puede variar en función de dónde te encuentres.

Por ejemplo, hasta hace poco, Raqqa estaba bajo control del ISIS. Esto hacía que no solo su consumo estuviera prohibido, sino que estaba tipificado como delito y se aplicaban automáticamente penas de cárcel (algunas de las cuales, según varios informes, disponen de salas de tortura).

En los territorios del país controlados por el presidente Bashar al-Assad se aplica todavía el código penal sirio. Es decir, el uso y posesión de marihuana es ilegal. No obstante, la ley también reconoce a aquellas personas que son adictas y a aquellas que padecen «enfermedades de tipo psicológico», y no las trata automáticamente como delincuentes. Si las autoridades no consideran que el infractor sea adicto, su posesión puede derivar en penas de cárcel (posiblemente, cadena perpetua).

¿Se puede vender marihuana en Siria?

El tráfico, venta y distribución de drogas está tipificado como un delito mucho más grave en Siria. De nuevo, la «legislación» es distinta en función del territorio del país en el que opere el infractor, pero según las leyes sirias, si se descubre a un infractor vendiendo marihuana, este se enfrenta a penas que pueden superar los 20 años, además de una importante multa.

En lo relativo al tráfico de drogas a gran escala, también se le puede aplicar la pena de muerte. Dada la escasa información recibida debido a la devastadora guerra en estos últimos años, es imposible saber el número de personas que han sido ejecutadasel número de personas que han sido ejecutadas como resultado de haber sido condenadas por contrabando. Lo que sí se sabe es que el presidente Assad ha anunciado amnistías a lo largo de los años por las que se han conmutado por cadena perpetua las penas de muerte por crímenes pasados, salvo en los casos de tráfico de drogas o armas.

En 2017, el ministro del Interior Mohammed al-Shaar declaró que Siria estaba comprometida con la erradicación del tráfico de drogas y que cooperaría con todas las medidas internacionales de lucha contra los estupefacientes.

¿Se puede producir marihuana en Siria?

Pese a una legislación tan punitiva, se cree que la marihuana se cultiva todavía ampliamente por todo el país. Por ejemplo, en el norte de Siria, el cultivo de marihuana está bastante extendido, ya que hay poca capacidad efectiva para evitar o disuadir a las personas que cultivan.

No obstante, eso no impide que sus penas sean graves en caso de ser detenido. El ciudadano sirio Ali Abdul Aziz declaró lo siguiente tras el caso ocurrido cuando su padre plantó marihuana en su terreno. “La Unidad de Protección del Pueblo Kurdo (PYD) (…), supervisaba las tierras de mi padre”, afirmaba. “Mi padre había plantado marihuana para saldar las deudas que tenía acumuladas, ya que se le habían cerrado todas las demás posibilidades debido al aumento en el coste de la agricultura y a la escasez del material necesario”.

La PYD interrumpió la venta del cultivo del padre de Aziz y tanto él como su padre acabaron en la cárcel. También deben pagar 100.000 libras sirias por cada mes de condena.

En las zonas controladas por grupos militantes islamistas, los cultivos de marihuana se queman con asiduidad. No obstante, en otras partes del país, el cultivo de marihuana se ha estado utilizando como arma política. Así, por ejemplo, cuando los agricultores golpeados por la pobreza empezaron a protestar contra la ocupación siria del Líbano, las autoridades de Damasco silenciosamente interrumpieron la eliminación de cultivos de marihuana para apaciguar la situación.

¿El CBD es legal en Siria?

La legislación siria no diferencia el CBD de la marihuana. Por lo tanto, se entiende como una sustancia ilegal, pese a su baja dosis de THC (la sustancia que produce el ‘subidón’) y tanto la compraventa como el consumo están prohibidos.

¿Se pueden mandar semillas de marihuana a Siria?

Las semillas de marihuana son ilegales en Siria y no se pueden mandar por correo postal al país.

Marihuana medicinal en Siria

No existe ningún programa medicinal de marihuana en Siria y parece muy poco probable que el gobierno pretenda implementar ningún programa de este tipo a corto plazo.

PROHBTD visitó Siria en 2017 para mantener un diálogo con Asya Abdullah (del Partido de la Unión Democrática) sobre la marihuana de uso medicinal. Al preguntarle si sería legalizada en el futuro, la representante respondió lo siguiente:

“Tengo entendido que hay algunos países occidentales que han tomado la decisión de legalizar el consumo de marihuana. No obstante, cada país tiene unas leyes adecuadas a su población local (…) y me parece que esta decisión no gozaría de buena aceptación por parte de muchos de nosotros en Siria”.

Cáñamo industrial en Siria

El Servicio de Investigaciones del Congreso de EE. UU. ha declarado que en Siria se está produciendo cáñamo. No obstante, y más allá de esta información, son escasas las pruebas que sugieren que se esté cultivando activamente o de que exista un sector del cáñamo industrial en dicho país.

Es bueno saber

Si viajas a Siria (o vives actualmente allí), quizá te interese saber lo siguiente:

  • El Informe Mundial sobre Drogas de 2006 estimó en un 2 % la población siria que consumía marihuana. Esta cifra es relativamente baja en comparación con otros países.
  • Siria es un país de tránsito, lo cual quiere decir que las drogas entran de contrabando con destino a otros países.
  • Algunas fuentes afirman que el uso de marihuana ha aumentado desde que estalló la guerra en Siria, especialmente entre la población estudiante.

Historia de la marihuana

Los expertos creen que la marihuana ha estado presente en Siria durante siglos. Algunos sugieren que los árabes la introdujeron tras conquistar el país en el siglo IX y, a diferencia del alcohol (cuyo consumo prohibió el califa fatimí al-Hakim en el año 1000 a.C.), se permitía su uso.

Otros, en cambio, sugieren que los sufíes fueron quienes introdujeron la marihuana en Siria. Los sufíes (místicos islámicos) empleaban la marihuana en sus rituales religiosos y la valoraban por sus propiedades psicoactivas.

Sea como fuere, se sabe que el uso de la marihuana se extendía por todo Oriente Medio desde el siglo XIII. El hachís llegó incluso a tener mayor presencia en la vida siria una vez los mamelucos derrocaron a la dinastía ayyubí. Fue a mediados del siglo XIII y este aspecto marcó un período de decadencia y prosperidad para el país.

Se conoce que incluso un poeta de dicha época, al-Is-Irdi, escribió un poema sobre los beneficios del hachís:

El secreto del hachís eleva el espíritu

en un ascenso del pensamiento incorpóreo.

Es puro espíritu.

Libres son sus confines de preocupaciones.

Tan solo el elegido podrá probarlo. (…)

El hachís no es pecado. No merece castigo.

Pese a la popularidad del hachís (y su aceptación en general por parte de los diferentes gobernantes), se ha intentado erradicar a lo largo de la historia. Por ejemplo, en el siglo XIV, el sultán Nizam-Ud-Din ordenó la quema de todas las plantas de marihuana y condenó a todos sus consumidores a que se les extirparan todos sus dientes.

Ya durante el siglo XVI, la actitud hacia la marihuana en Siria había cambiado considerablemente. Lo que había sido una droga de la opulencia, se convirtió en la ‘hierba de los pobres’ y eran entonces las capas ricas quienes pusieron distancia.

El comercio actual de marihuana

Siria es un país de tránsito, de modo que a menudo la droga se trafica con destino a otros países. La mayoría de esta droga (incluido el hachís) sigue rutas hacia otros países de Oriente Medio, de Europa Occidental y de América.

Además de encontrarse en un punto importante de la ruta del comercio ilegal, Siria también dispone de su propio mercado de marihuana. En el Kurdistán sirio, al norte, el cultivo de marihuana está cada vez más extendido, dado que los agricultores empobrecidos por la situación bélica se ven abocados a su comercio para poder subsistir.

El cultivo se ha extendido especialmente en ciudades como Ayn al-Arab (en kurdo, Kobane). Las fuerzas de seguridad kurdas niegan su responsabilidad y, en su lugar, culpan a los grupos turcos de querer explotar los problemas económicos de esta zona.

Las fuerzas de seguridad kurdas no arrestan a los agricultores de marihuana con independencia de su responsabilidad. En parte, esto se debe a que, si lo hacen, están condenando la supervivencia de los habitantes en una zona en la que no existe ninguna alternativa.

Se rumorea que parte del dinero que genera el cultivo de marihuana se utiliza para financiar a los grupos militares en el país. Existen pruebas que sugieren que dichos grupos están activamente implicados en la financiación de las plantaciones y en el tráfico de hachís hacia Occidente.

El Partido Kurdo de los Trabajadores (PKK) es un buen ejemplo de ello, pero no el único. Hezbolá (una organización militar libanesa) también ha estado implicado y se estima que sus ingresos anuales provenientes de actividades relacionadas con las drogas se encuentra en aproximadamente en 4.350 millones de euros.

El comercio de marihuana entre Siria y Líbano

Las relaciones entre ambos países han sido históricamente muy tensas. Siria ocupó el Líbano en 1976 transformando el valle de la Becá, una zona de cultivo de trigo, vino y frutas, en otra donde se producía casi exclusivamente droga.

Entonces se informó de que los soldados sirios destacados en la zona obtenían unos 27.000€ al año del comercio de drogas. Esta cifra era incluso más alta para los oficiales de mayor rango, incluido el hermano del expresidente Hafez al-Assad.

Algunos informes también sugieren que el gobierno de los EE. UU. de aquella época (administración Bush) era cómplice de dichas operaciones, llegando a encubrir el alcance de la implicación siria. En caso de confirmarse, habrían colaborado efectivamente a que la región se convirtiera en una plataforma importante a nivel mundial del comercio de heroína y hachís.

Dichas acusaciones forzaron a EE. UU. a presionar abiertamente a las fuerzas sirias para que llevaran a cabo operaciones de erradicación en todo el territorio.

En 2005 finalizó la ocupación siria del territorio libanés. Tras la retirada de sus tropas, disminuyó la producción de hachís. No obstante, más recientemente, se ha constatado un nuevo aumento, dado que las fuerzas libanesas se han concentrado en la violencia transfronteriza y en el desplazamiento de más de 800.000 refugiados. Se cree que Hezbolá controla actualmente el valle de la Beca.

¿En un futuro se legalizará la marihuana?

Dada la actual situación política, sin mencionar la legislación punitiva en lo relativo al uso, la venta y el cultivo de marihuana, parece poco probable que la situación de este producto pueda cambiar a corto plazo en Siria. Las autoridades no mencionan su uso terapéutico como una posibilidad y, en algunas regiones del país, su uso recreativo está profundamente censurado.

  • Disclaimer:
    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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