10 consejos fundamentales para mantener un cuarto de cultivo ordenado

Clean grow room

Mantener el propio cuarto de cultivo limpio y ordenado es una parte fundamental de una buena práctica general dentro del cuarto de cultivo, aunque puede suponer un reto, sobre todo para los cultivadores principiantes. Los cultivos sucios y desorganizados pueden presentar una serie de problemas que se tardará mucho más tiempo en corregir que en prevenir.

¡Sé limpio y ordenado!

Antes de entrar en el cuarto de cultivo, es muy recomendable cambiarse de ropa y ponerse otro atuendo destinado únicamente a su uso dentro del cuarto. Si es posible, ducharse también es beneficioso, pero no es absolutamente necesario. Se aconseja cubrirse o recogerse el pelo largo, y es esencial asegurarse de que las manos estén limpias. De esta forma, evitarás introducir patógenos y plagas (tales como bacterias, esporas de hongos o huevos de araña-ácaros) en el cuarto.

Mantén el equipo en orden

¡Mantén las plantas limpias y ordenadas, para un manejo fácil y una mejor cobertura de la luz

Siempre que sea posible, mantén las cosas fuera del suelo. Coloca unas estanterías en un área adyacente a tu cuarto y utilízalas para todo lo que se puede dejar en una estantería- nutrientes, guantes, tijeras de podar, y así sucesivamente. Monta o cuelga tu ventiladores, termo-higrómetros y todo lo que tiene que estar en la habitación o cuarto. Monta los balastros en soportes fijados a la pared fuera de la habitación (para reducir el calor y mejorar la seguridad) y asegúrate de que los cables están sujetos de forma segura.

Organiza las macetas de forma ordenada

Las macetas deberían colocarse en filas ordenadas de manera que resulte sencillo acceder a las plantas y que todas reciban la misma cantidad de luz. La macetas cuadradas son preferibles a las redondas, ya que se utiliza mejor el espacio. Siempre hay que usar bandejas debajo de las plantas, ya que contendrán el agua y la tierra que se puede drenar de las propias macetas.

No dejes que se formen charcos de agua

Es fácil dejar que el agua forme charcos en el suelo del cuarto de cultivo, pero dejarlos ahí puede resultar catastrófico para los niveles de humedad relativa y puede aumentar, de forma considerable, el riesgo de que aparezca moho, hongos y otros patógenos. Asegurarse de que las plantas reciben la cantidad correcta de agua, y no demasiada, evitará el drenaje excesivo. Si se producen vertidos durante la alimentación, deben fregarse y secarse tan pronto como sea posible.

Poda las plantas con regularidad

Mantener las plantas cuidadas es un aspecto fundamental a la hora de mantener el cuarto ordenado. Por lo tanto, hay que tener cuidado y asegurarse de podar las plantas regularmente, y de retirar las hojas secas y las que se están secando. La poda regular resulta fundamental para el buen crecimiento de las plantas, y cuando se hace de la forma correcta puede aumentar, considerablemente, el rendimiento. Quitar las hojas secas, y las que se están secando, es una buena práctica general ya que la presencia de material vegetal seco conduce, inevitablemente, a la presencia de moho.

Comprueba la textura del suelo

Cuando se cultiva en tierra o sustrato, muchos cultivadores no siguen un importante paso básico al olvidarse de realizar un control regular del suelo para garantizar el drenaje y la ventilación uniformes. Comprobar la textura del suelo puede proporcionar información importante, por ejemplo, si la carga de nutrientes es excesiva, las capas superiores de tierra pueden ser duras y difíciles de romper, y pueden empezar a aparecer las bacterias. Romper suavemente la capa superior del sustrato hasta unos 2,5cm o 5cm cada pocos días con la mano (o con una llana o herramienta similar) mejorará la circulación del aire, además de permitirte saber si tu régimen de nutrientes es el correcto.

Barre las hojas y la suciedad

Asegúrate de que cables estén fuera del suelo, y lejos del agua…

Es fácil que las hojas, tierra y suciedad diversa acaben por todo el suelo del cuarto de cultivo, como resultado de eliminar las hojas secas, de las podas o trasplantes. Si esto ocurre, es importante barrer, y mantener los suelos generalmente limpios. Una vez más, la razón de esto es evitar que los patógenos y las plagas colonicen, de forma oportunista, el detritus que queda en el suelo y, finalmente, infecten las plantas.

¡Mantén el suministro de agua limpia!

Mantener buenas prácticas en lo que respecta a los nutrientes y al agua resulta fundamental para cultivar, con éxito y c consistentemente, cannabis de alta calidad, y debe formar parte de tu rutina. Hay que limpiar con regularidad los tubos, la bomba y el depósito para asegurarse de que los nutrientes no se acumulen. Si se acumulan, inevitablemente se producirá un crecimiento bacteriano, que terminará bloqueando el equipo de riego.

Si es posible, limpia el recipiente utilizado para mezclar y administrar las soluciones de nutrientes después de cada uso, y mantenlo separado del depósito de agua principal, que en el mejor de los casos debería ser esterilizado. Los nutrientes orgánicos requieren una atención especial, ya que las partículas en solución suelen ser más grandes que los nutrientes no orgánicos, y además les encantan a las bacterias.

Garantiza la seguridad en todo momento

Los cuartos de cultivo pueden ser extremadamente peligrosos si se montan de forma incorrecta. El agua, la luz y las altas temperaturas, en conjunto, representan un verdadero riesgo de incendios y lesiones. Por lo tanto, es imprescindible que todos los cables están en perfectas condiciones, sin roturas ni desgarros, y que se mantengan perfectamente agrupados, colocados y fijados a las paredes o al techo. Se pueden producir incendios catastróficos con facilidad si se deja que el agua entre en contacto con cables expuestos que deberían mantenerse separados, otra razón por la que el agua siempre debe limpiarse o fregarse en caso de derrame.

Los balastros se pueden montar en la pared por seguridad y facilidad de acceso

Hay muchas posibilidades de hacerse daño y lesionarse en los cuartos de cultivo, no sólo a través de fallos eléctricos. Por ejemplo, los ventiladores colocados a la altura de la cabeza puede causar fácilmente una lesión en la cara o en los ojos (¡suele ocurrir al enderezarse después de agacharse para atender a una planta!), por lo que hay que tener cuidado de evitar estos y otros riesgos en todo momento.

Haz una limpieza a fondo al final de cada ciclo

Después de cada ciclo de cultivo, debe limpiarse a fondo cada centímetro del cuarto y del equipo y material si está destinado a ser utilizado de nuevo. Los ventiladores, las rejillas de ventilación, los filtros, los deshumidificadores, las unidades de aire acondicionado, las macetas, bandejas, etc.: todo debe ser esterilizado si es posible antes de ser utilizado para un nuevo cultivo. Hay que limpiar el cuarto a fondo hay que barrer, fregar y limpiar, preferiblemente con una lejía suave o un producto similar diseñado para eliminar los agentes patógenos.

Muchas personas ignoran este último, y muy importante, paso en el mantenimiento del cuarto de cultivo, y experimentan un deterioro de la salud y la productividad de las cosechas posteriores. Sin embargo, dedicar un tiempo extra a limpiar, de forma intensiva, en esta etapa dará sus frutos, ya que los equipos de buena calidad, correctamente limpiados, deben funcionar de manera óptima para múltiples cultivos.

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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