by Micha on 07/09/2016 | Medicinal

Alemania importa cuatro variedades de cannabis medicinal de Canadá

Pacientes Desde hace varios años, a los pacientes de cannabis alemanes se les ha permitido comprar flores de cannabis procedentes de los Países Bajos a través de las farmacias alemanas utilizando un permiso especial. Desde finales de agosto, también podrán comprar cuatro variedades procedentes de Canadá.


Deutschland importiert vier Sorten medizinisches Cannabis aus Kanada

El número de pacientes de cannabis en Alemania aumenta con rapidez y las importaciones del programa de cannabis holandés no cubren las necesidades de los pacientes. Dentro de poco, en Alemania, van a disponer de flores medicinales procedentes de Canadá. Sin embargo, esta solución sólo puede ser temporal hasta que la propia Alemania se comprometa a cultivar cannabis como medicina.

Durante los últimos años, los pacientes de cannabis alemanes han estado autorizados a comprar flores de cannabis de los Países Bajos a través de las farmacias alemanas utilizando un permiso especial. La medicina importado es bastante cara y como las compañías de seguros médicos no cubren el gasto, a € 15,00 + x/gramo, las «flores de cannabis medicinal» oficiales resultan muy caras. En consecuencia, a pesar de su permiso, muchos de los poco menos de 800 pacientes de cannabis de Alemania dependen del mercado negro, o de su kit de cultivo, para tener una alternativa más económica. En Alemania, aún queda un largo camino por recorrer antes de que haya unas disposiciones generales eficaces en marcha para la atención, sin importar si los pacientes padecen «sólo» una enfermedad dolorosa y crónica o si su enfermedad puede seguir avanzando, o incluso resultar mortal, sin cannabis. Durante muchos años, el gobierno alemán no ha sido capaz de establecer una política adecuada para el cannabis medicinal; las importaciones actuales de los Países Bajos se aprobaron sólo bajo la presión judicial de un gran número de pacientes y el acuerdo era poco uniforme y demasiado caro desde el principio. Lo que puedes conseguir por € 7,00 en los Países Bajos cuesta más de € 15,00 aquí. Muchos de los 800 pacientes están involucrados en el SMC (una red de autoayuda de cannabis medicinal) y durante años, han hecho sugerencias mucho mejores cuando se trata de disposiciones generales para el cuidado de los pacientes de cannabis. La autoproducción, por ejemplo. En abril de 2016, después de 17 años y de una serie de procedimientos legales, se autorizó al enfermo de EM, Michael F. con carácter excepcional a cultivar su propio cannabis en casa. Sin embargo, fue una decisión única en un caso individual que no se aplica a ninguna otra persona. Además, si bien es cierto que F. tiene la sentencia válida del Tribunal Administrativo Federal en su poder, todavía no dispone del documento correspondiente por parte del Estado, en este caso del Instituto Federal de Medicamentos y Dispositivos Médicos (BfArM). Esta es la razón por la que F. paciente de EM aún no puede cultivar su propia medicina, cuatro meses después de la sentencia del Tribunal Supremo.

Incluso el cultivo controlado por el Estado en Alemania, algo que el Ministerio de Sanidad alemán se ha estado planteando recientemente, ha estado en la lista de deseos de los pacientes durante muchos años, pero sólo se ha impulsado después de que el ministerio hubiera perdido varios casos legales y, por lo tanto, no viera ninguna otra opción.

Aun así, con la importación de flores de cannabis canadienses, se ha cumplido una iniciativa de muchos años. Desde finales de agosto, estarán disponibles «Argyle» y «Princeton», dos variedades del programa de cannabis del estado canadiense. Les van a seguir otras dos variedades, «Penople» y «Houndstooth». En las tiendas legales de Estados Unidos y en el mercado negro de Canadá, con el que se pretende acabar, las cuatro variedades se conocen como “Nordle,” “Ghost Train Haze,” “CBD Skunk Haze” y “Super Lemon Haze.”

Pero antes de tener permiso para comprar las nuevas variedades, los pacientes de cannabis deben conseguir una ampliación de su permiso especial para incluir las cuatro variedades, pidiéndole a su médico que complete este formulario. Tan pronto como se le estampe el emblema federal alemán «del águila», que se espera a finales del mes de agosto, van a desaparecer las barreras para fumar los primeros porros legales «medicinales» procedentes del extranjero.

Canadá ofrece a sus pacientes más de 200 variedades

En Canadá, los pacientes pueden elegir entre más de 200 variedades, mientras que en Alemania hay solamente seis. Más importante aún, Canadá cuenta con los recursos, que no existen en los Países Bajos y que todavía tienen que desarrollarse en Alemania.

En Vancouver, Toronto y Montreal, también se pone un énfasis mucho mayor en los métodos de análisis. Allí, no sólo se miden las dos principales sustancias activas, el THC y el CBD; algunas empresas están creando voluntariamente un «perfil de cannabinoides» y, por lo tanto, pueden utilizar otros componentes como la THCV con mayor eficacia. Como tal, la disponibilidad de diferentes tipos de variedades que incluyan la más diversa gama de cannabinoides y terpenos es sumamente importante en el caso del cannabis medicinal. En Canadá, al contrario que en los Países Bajos o en Alemania, ya se han dado cuenta de ello en «Health Canada», la autoridad responsable del cultivo. Sin embargo, incluso si todas las más de 200 variedades canadienses estuvieran pronto disponibles en la farmacia, seguirían siendo mucho más caras que el cannabis medicinal que puede cultivarse aquí bajo las mismas condiciones.

Mientras tanto, en Canadá, 34 empresas producen cannabis y algunas de ellas cotizan en bolsa. En California, el cannabis «medicinal» ha sido el cultivo más importante durante años – es decir, la principal venta de productos agrícolas del país. Ahora el Ministerio de Sanidad alemán ha decidido seguir adelante e importar algo que a estas alturas ya podría haber estado en producción a nivel nacional, con un poco de flexibilidad, visión y unos conocimientos de economía. En Múnich, hubo una vez una empresa, «Suedhanf«, que había producido cannabis medicinal para fines de investigación. Sin embargo, no se le permitió ofrecer su producto a los pacientes y tuvo que cerrar porque no podía venderlo.

Los pacientes alemanes están deseando que lleguen los cogollos enviados desde el extranjero; tal vez incluso podrían ser un poco más baratos, más sabrosos y aún más eficaces contra el dolor crónico, el TDAH o un sinfín de síntomas más que el cannabis medicinal holandés. Pero no cabe duda de que las flores alemanas serían igual de buenas, mucho más baratas, crearían puestos de trabajo, generarían impuestos y ahorrarían una gran cantidad de CO2. La demanda actual de los titulares de permisos ya equivale a la mitad de una tonelada* y va en aumento. Tan pronto como el complicado procedimiento de autorización especial se sustituya por una sencilla receta de narcóticos a partir de 2017, todos los expertos esperan un aumento acelerado del número de pacientes. En Canadá, donde ya es así, en la actualidad hay 54.000 pacientes, de una población de 35 millones. Traducido a Alemania, eso sería casi 100.000. El gobierno canadiense incluso asume que habrá hasta 400.000 usuarios medicinales canadienses para el año 2024. Los productores canadienses lo saben, y desde ya mismo, están calculando y actuando con un poco más de rapidez que las autoridades alemanas.

 

* El titular medio de un permiso tiene una dosis recomendada de 1,8 gramos de cannabis/día.

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