Automóviles de cáñamo: ¿El futuro está en el combustible y el plástico a base de cáñamo?

El cáñamo, la materia prima más sostenible del mundo, puede utilizarse en la fabricación de carrocerías y como biocombustible. Henry Ford fue el primer ingeniero que usó fibras de cáñamo en piezas de automóviles. Hoy día, grandes marcas empiezan a descubrir las ventajas del cáñamo en la construcción de vehículos, pues facilita que sean más ligeros y seguros.

El mayor edificio del mundo se está levantando a día de hoy en el desierto de Nevada. La construcción aún no ha terminado, pero la Gigafábrica de Tesla ya ocupa un espacio de más de 1,9 millones de metros cuadrados (dos millones de pies cuadrados). Fue encargada por Elon Musk, uno de los hombres más ricos del mundo, el cual muchos aclaman como salvador del maltrecho sector de la automoción. Desde que declaró la guerra a la industria del petróleo, ha encadenado rápidamente un éxito tras otro con su empresa automovilística Tesla.  

Sin embargo, expertos climatólogos coinciden en que los coches eléctricos no son la panacea que algunos creen. La producción y eliminación de las baterías de litio supone la realización de procesos costosos y dañinos para el medio ambiente. Sin embargo, existe una alternativa ecológica al acero y a las baterías de la que se habla poco, pero que ofrece excelentes posibilidades: los productos a base de cáñamo.  

El cáñamo, la materia prima más sostenible del mundo

Plantas de cáñamo o marihuana que crecen bajo el sol en el campo agrícola.

El cáñamo se ha empleado durante miles de años para elaborar diversos productos, como cuerdas y ropa. Después de la Segunda Guerra Mundial, se ilegalizó el cultivo de esta materia prima. En parte, el motivo detrás de esta prohibición se vincula a la presión ejercida por DuPont, el fabricante estadounidense de materiales sintéticos. Hasta 2018 no se volvió a legalizar el cultivo de cáñamo en EEUU.

 “¡Afortunadamente!”, responde el director general de HempFlax, Mark Reinders, cuando se le plantea la pregunta relacionada con la legalización. “El cáñamo es la materia prima más sostenible del mundo. No se necesitan pesticidas para su cultivo porque crece más rápido que las malas hierbas. El rendimiento por hectárea también es sorprendente. De cada hectárea de cáñamo, cosechamos 2.000 kg de fibra, frente a unos 400 kg de algodón”. HempFlax es el líder mundial en la producción de cáñamo. La empresa, fundada en 1993, cultiva este producto en Holanda, Alemania y Rumanía.

Las posibilidades del cáñamo son infinitas. El cáñamo HempFlax se utiliza, por ejemplo, en los paneles de las puertas de los automóviles Mercedes, Bentley, Bugatti y BMW. Reinders señala: «Los paneles de las puertas suelen estar compuestos de plástico y fibra. El cáñamo es treinta veces más ligero que la fibra de vidrio, lo que reduce el gasto de combustible del vehículo. Además, solo se necesita una décima parte de la energía para producir cáñamo».

Entonces, ¿el cáñamo es más barato que otras fibras? Reinders duda: «Solo si el precio del petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril. Aun así, no somos demasiado caros. De hecho, la fibra de vidrio es muy barata porque los fabricantes no pagan por los daños medioambientales y las emisiones de CO2 que provocan».

5 beneficios fundamentales del cáñamo para la industria del automóvil

Los tallos de cáñamo son ricos en celulosa. Se utilizan como base para una gran variedad de bioplásticos. Como explicó Reinders, el cáñamo ya se emplea para fabricar piezas de automóvil y sus ventajas son evidentes:

  1. El bioplástico a base de cáñamo es más fuerte que el acero. Puede utilizarse para fabricar carrocerías de automóviles menos propensas a abolladuras y golpes.
  2. El bioplástico a base de cáñamo es más ligero que la fibra de vidrio y el acero. Un menor peso se traduce en una mejor propulsión y un menor consumo de combustible.
  3. El cáñamo hace posible un proceso de producción más respetuoso con el medio ambiente. La industria del automóvil podría así mejorar su desastroso balance de CO2. A nivel mundial, esta industria es responsable del 9% de las emisiones de dióxido de carbono. Su huella ecológica es mayor que la de toda la UE.
  4. El uso del aceite de cáñamo como combustible ofrece muchas ventajas. La combustión de este aceite es neutra en cuanto al CO2 emitido, produciendo menos hollín y gases, y sin compuestos aromáticos o bencenos nocivos. Sin embargo, los biocombustibles presentan sus propios problemas.
  5. El cáñamo se puede cultivar prácticamente en cualquier lugar sin recurrir a pesticidas, y sirve para fabricar bioplásticos. La mayoría de los bioplásticos a base de cáñamo son biodegradables.

Indudablemente, el cáñamo ofrece muchas ventajas con respecto a la propulsión y construcción de vehículos. Henry Ford y Bruce Dietzen construyeron dos automóviles muy interesantes que combinan todos estos beneficios.  

El automóvil de marihuana que antes no se encontraba en ninguna parte

Mucho antes de que el mundo empezara a hablar de pequeños vehículos eléctricos y de coches de carreras impulsados por hidrógeno, Henry Ford presentó un modelo que incluso hoy, más de 80 años después, podría considerarse un auténtico automóvil ecológico.

En los años 30, Ford ensayó el uso de componentes de plástico para automóviles. El resultado fue un vehículo que pesaba 500 kg menos que un coche convencional de metal. Se fijaron catorce placas de plástico a un bastidor de acero. La composición exacta sigue siendo desconocida a día de hoy. Probablemente esas piezas de plástico estaban hechas de soja, trigo, cáñamo y lino.  

Ford encargó a Rudolf Diesel, el inventor del motor de gasóleo, que desarrollara el sistema de propulsión de este vehículo. Rudolf construyó un motor que podía funcionar con aceite vegetal y de cáñamo. Ford creía en el potencial de los biocombustibles. Según sus palabras: «Hay suficiente alcohol en la producción anual de un acre de patatas como para impulsar la maquinaria necesaria para cultivar los campos durante cien años».

La Segunda Guerra Mundial puso fin a los innovadores planes de Ford. La producción de automóviles se detuvo y más tarde creció la influencia del ya poderoso lobby del petróleo, que no tenía interés en desarrollar combustibles alternativos.

El vehículo de Ford pasó a la historia como el «automóvil de cáñamo». El término más correcto sería «automóvil de soja», como sugiere el Museo Henry Ford en su web. El título de «automóvil de cáñamo» pertenece en realidad a Bruce Dietzen, que salió a escena con su deportivo Renew.

El deportivo a base de cáñamo: más ligero que el vidrio y más fuerte que el acero

Inspirado en el «automóvil de soja» de Ford, el empresario Bruce Dietzen invirtió 165.000 euros (200.000 dólares) en construir un auto deportivo especial. Su «deportivo verde» se basa en la carrocería de un Mazda MX-5, que Dietzen recreó con unos 50 kg de cáñamo tejido.

Su intención era mostrar los múltiples usos de la marihuana y acabar con los tabúes que habían surgido durante la época de la «locura de los porros» que aún ronda la mente de muchos estadounidenses. «El cáñamo producido a partir del cultivo de marihuana sigue siendo peligroso según el gobierno. Como droga, se considera tan peligrosa como la heroína o la cocaína: es una locura», dijo Dietzen en una entrevista.  

Como el cáñamo todavía era ilegal en 2016, tuvo que importar la materia prima de China. Está visiblemente orgulloso de su coche, que es excepcionalmente ligero y robusto. Su carrocería a prueba de impactos (diez veces más fuerte que el acero) ofrece una gran resistencia a abolladuras y golpes. Dietzen está convencido de que, tras un accidente, necesitaría muchas menos reparaciones que los coches convencionales.  

El «automóvil verde» es el resultado de un duro trabajo y constituye un gran ejemplo del potencial del cáñamo en la construcción de automóviles. Sin embargo, sigue siendo algo excepcional, y hasta la fecha no se ha llegado a producir ningún coche de cáñamo a gran escala. Motive Industry lo intentó con el Kestrel, un vehículo eléctrico cuya carrocería estaba íntegramente hecha de cáñamo. En 2013, la empresa canadiense quiso iniciar la producción en serie, pero todavía no lo ha llevado a cabo.

Los fabricantes de primera confían en el cáñamo

El i3 Electric City Car y el i8 Hybrid Super Sports Car son dos vehículos de BMW que integran plástico de cáñamo en algunos elementos.

En 2012, el investigador de la Universidad de Warwick James Meredith publicó un artículo que demostraba que los compuestos de cáñamo son sustitutos viables de las fibras de vidrio utilizadas en paneles de automóviles.  

De los tres compuestos naturales probados (cáñamo no tejido, lino tejido y yute tejido), el cáñamo presentó la mayor absorción específica de energía (SEA). Esto significa que puede soportar una enorme presión en relación a una masa muy ligera.

La industria automovilística europea lleva tiempo utilizando piezas de plástico hechas de cáñamo. El Lotus Eco Elise fue el primer vehículo apto para circular en carretera que se fabricó mayoritariamente con materiales derivados del cáñamo, no solo en los paneles, sino también en los textiles del interior. BMW también apuesta por el cáñamo en algunos de sus modelos de gama alta, sobre todo en el BMW i3, que ha ganado muchos premios, pero que ahora está algo desfasado como coche eléctrico.

La sostenibilidad es un tema recurrente en la industria del automóvil. Mientras que en el pasado solo los entendidos sabían que el cáñamo se utilizaba en algunos salpicaderos de Porsche y Lamborghini, el uso de materiales respetuosos con el medio ambiente se ha convertido en un argumento de venta.  

La filial sueca de Volvo, Polestar, promociona en sus materiales de marketing interiores veganos hechos de corcho y cáñamo. El cuero solo está disponible bajo petición expresa.

Será interesante descubrir las innovaciones que tiene preparadas la industria del automóvil y qué formas de propulsión acabarán por «ganar la carrera». Una cosa parece clara, al menos en el interior del vehículo, el cáñamo será indispensable.  

¿Crees que el cáñamo podría influir lo suficiente como para mitigar los daños causados por la producción de automóviles? ¿Conducirías un automóvil de cáñamo? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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