by Miranda on 20/04/2015 | Medicinal

Cannabis y endometriosis, la enfermedad del silencio

Endometriosis Durante el mes de marzo, como cada año, se ha celebrado la Semana Internacional de la Endometriosis, una enfermedad que sólo sufren las mujeres. Vamos a acercarnos a esta gran desconocida y a analizar los principales beneficios potenciales del uso terapéutico del cannabis para el tratamiento de la endometriosis.


A pesar de ser conocida como la enfermedad del silencio, el número de mujeres que padecen endometriosis asciende a más de 176 millones en todo el mundo. Sus vidas se ven ligadas a la enfermedad, al sufrimiento y a la incomprensión, derivados de la ignorancia y el silencio que la rodea. Es una enfermedad crónica e invalidante como pocas, que tiene unas consecuencias devastadoras en la fertilidad femenina.

El escaso conocimiento clínico y la falta de recursos dirigidos a la investigación sobre las causas y el tratamiento no han sido prioritarios, por lo que infinidad de mujeres han tenido que pasar por varios especialistas, o por el quirófano, antes de conseguir un diagnóstico, a pesar de que el número de afectadas crece de forma considerable cada año.

La endometriosis es una enfermedad crónica e invalidante como pocas, que tiene unas consecuencias devastadoras en la fertilidad femenina (©Danni Suplicki)
La endometriosis es una enfermedad crónica e invalidante como pocas, que tiene unas consecuencias devastadoras en la fertilidad femenina (©Danni Suplicki)

¿Qué es la endometriosis?                  

La endometriosis es un trastorno que se produce cuando el tejido endometrial, el tejido que cada mes pierden las mujeres en la menstruación, se distribuye la mayoría de la veces sólo alrededor de los ovarios, aunque a veces también lo hace por otras partes del cuerpo como el peritoneo, el intestino y otras partes de la cavidad abdominal, formando los llamados endometriomas o quistes endometriósicos. Incluso se habla de que, en algunos casos, el tejido endometrial ha llegado a los pulmones.

Modelo de desarrollo de la endometriosis (©Mitopencourseware)
Modelo de desarrollo de la endometriosis (©Mitopencourseware)

Síntomas

La enfermedad se caracteriza sobre todo por el dolor severo, además de por el sangrado irregular y los problemas de esterilidad. El dolor que se produce con la regla, también llamado dismenorrea, es un dolor normalmente fisiológico y provocado por las alteraciones inflamatorias que sufren las mujeres durante la menstruación. Pero en el caso de la endometriosis, los periodos dolorosos también se manifiestan en otros momentos: dolor abdominal y calambres antes y durante la menstruación, dolor durante o después de las relaciones sexuales, dolor con las deposiciones, dolor pélvico o lumbago. Además de todo este dolor insoportable, muchas de estas mujeres también sufren vómitos, desmayos y una irritabilidad extrema.

Son muchos los especialistas que opinan que el ciclo menstrual normal no tiene que doler, y que el ciclo premenstrual no debería existir, por lo que la presencia de ambos indica una alteración neuroendocrina en el cuerpo.

La enfermedad se caracteriza sobre todo por el dolor severo (©alterna)
La enfermedad se caracteriza sobre todo por el dolor severo (©alterna)

Diagnóstico

Aunque la media de tiempo que se tarda en diagnosticar la endometriosis está en torno a los 7-8 años, algunas mujeres han tenido que esperar hasta casi 30. A pesar de que la endometriosis suele empezar a manifestarse en el momento que comienza la menstruación regular, es decir, en la adolescencia, las pacientes sufren irremediablemente hasta que el médico da con el diagnóstico correcto. Y también después, como nos cuentan las propias pacientes en este revelador e interesantísimo documental, ”Endometriosis, la punta del iceberg”, realizado por RTVE en 2010.

A veces, la media de especialistas por los que pasa la paciente hasta conseguir el diagnóstico es de 5 a 6, o incluso más. Se estima que la padecen el 40% de las mujeres con dificultades para lograr el embarazo y del 8 al 10% de las mujeres en edad reproductiva. Actualmente, es la patología más importante en ginecología y el número de afectadas ha aumentado enormemente durante los últimos años.

Tratamientos más habituales                                                                                                                            

El tipo de tratamiento depende de la edad, de la gravedad de los síntomas, de la gravedad de la enfermedad, y de si se quiere o no tener hijos en el futuro. Dependiendo de cada uno de estos casos, hay diferentes opciones de tratamiento.

Dado que uno de los principales síntomas de la endometriosis es el dolor, uno de los tratamientos básicos consiste en reducir esta sintomatología mediante analgésicos, o bien de venta libre, como el paracetamol y el ibuprofeno, o los recetados si el dolor es más fuerte. Asimismo, se recomienda realizar ejercicio y técnicas de relajación, y exámenes médicos regulares para comprobar que la enfermedad no empeora.

Cuando los síntomas son leves, también se usan terapias hormonales, que pueden evitar que la endometriosis empeore pero, por supuesto, no pueden curarla. Las píldoras anticonceptivas suelen aliviar la mayoría de los síntomas, pero no obstante, no previenen la cicatrización ni curan ningún daño que ya se haya producido. Las pastillas o inyecciones de progesterona y los medicamentos agonistas de gonadotropina ayudan a reducir el tamaño de los tumores e impiden que los ovarios produzcan estrógenos, respectivamente, pero presentan efectos secundarios importantes.

El tratamiento más frecuente cuando los síntomas son graves y no remiten con otros tratamientos es el quirúrgico. Normalmente se realizan a través de laparoscopias, que ayudan a diagnosticar definitivamente la enfermedad y también puede eliminar los tumores o quistes y el tejido cicatricial o endometrial. Otra técnicas utilizadas son la laparotomía y la histerectomía, siendo esta última la cirugía más agresiva de todas y normalmente la última solución.

Lugares comunes de los implantes de endometriosis (©iwannagetpregnant9)
Lugares comunes de los implantes de endometriosis (©iwannagetpregnant9)

Pero el problema es que después de la mayoría de estas intervenciones quirúrgicas, los cirujanos no eliminan completamente la placa de endometriosis y esas células se reproducen enseguida, formando una placa de un tejido duro como el mármol, por lo que la enfermedad suele reincidir. Como consecuencia, es fundamental extirpar todos los nódulos de endometriosis en una sola cirugía óptima. Asimismo, resulta evidente que debe producirse un consenso en la comunidad médica en cuanto al tratamiento de la endometriosis, por lo que hay que encontrar y desarrollar nuevos tratamientos menos agresivos para esta enfermedad, que desde luego podrían servirse de los múltiples beneficios que proporciona el cannabis.

¿Qué causa la endometriosis?

Existen diferentes teorías en lo que respecta al origen de la endometriosis. Los especialistas apuntan a factores genéticos y personales intrínsecos, aunque no descartan posibles factores medioambientales como desencadenantes de esta agresiva dolencia.

Según la Dra. Carme Valls Llobet, médico endocrinóloga y directora del Programa Mujer y Salud (CAPS), parece que el endometrio de las pacientes afectadas presenta unas características inmunohistoquímicas moleculares, que hacen que estas moléculas tengan la capacidad de adherirse a la superficie del peritoneo y de proliferar, y generar, un aumento de la vascularización alrededor de sus implantes. Estas alteraciones inmunológicas también pueden deberse a factores ambientales. En la endometriosis, el tejido que se va a la cavidad abdominal genera nuevo tejido mediante la angiogénesis. La razón de esta gran proliferación interna es que tenemos una hormona que la estimula enormemente, los estrógenos. Sin embargo, también podemos encontrar estrógenos en el medioambiente, donde hay más de 15.000 sustancias de este tipo, tanto en el agua (los bisfenoles), como en el aire (los hidrocarburos que salen del tubo de escape de los coches en combustión), y en los alimentos (las dioxinas en los piensos).

Compuestos estrogénicos. Compuestos aromáticos polihalogenados (dioxinas y similares a las dioxinas) (©Mitopencourseware)
Compuestos estrogénicos. Compuestos aromáticos polihalogenados (dioxinas y similares a las dioxinas) (©Mitopencourseware)

En investigaciones llevadas a cabo por la Endometriosis Association, a principios de los años 90, se descubrió un eslabón inicial entre la exposición de dioxina (TCCD) y el desarrollo de la endometriosis. La dioxina es un químico tóxico derivado de la fabricación de pesticidas, pulpa blanqueada y productos de papel, y de la incineración de desechos médicos y municipales. En un estudio realizado por la EA, se descubrió que una colonia de chimpancés había desarrollado endometriosis después de ser expuestos a la dioxina. El 79% de las chimpancés expuestas a la dioxina desarrollaron endometriosis y, además, a medida que la exposición a la dioxina era mayor, la endometriosis era más severa.

¿Cómo ayudan el cannabis y los cannabinoides en el tratamiento de la endometriosis?

Como ya hemos explicado, la endometriosis es una enfermedad crónica y todavía no existe una cura. Disponemos de numerosas evidencias médicas y científicas que demuestran que los cannabinoides que contiene la planta del cannabis (los fitocannabinoides) pueden aliviar la mayoría de los síntomas producidos por la endometriosis, tales como el dolor, la depresión, el dolor de cabeza, hipoglucemia, ansiedad, fatiga, fiebre, inflamación, y muchos otros.

Propiedades antiinflamatorias e inmunoreguladoras

Son muchas las pacientes que afirman haberse beneficiado del consumo de cannabis durante las crisis de determinadas enfermedades de carácter inflamatorio, especialmente si cursan con un componente autoinmune. Parece ser que, en estos casos, el cannabis no sólo actuaría como analgésico, sino además mediante una acción antiinflamatoria demostrada hasta ahora en varios estudios de experimentación sobre animales.

Se cree que tanto los antagonistas, como el CBD, y los agonistas, tales como el THC y el agonista endógeno 2-AG, disminuyen la inflamación al inhibir la función de los macrófagos, que son células blancas de la sangre de gran tamaño y especializadas, esenciales para diferentes respuestas inmunes.

Aceite de CBD de Sensi Seeds
Aceite de CBD de Sensi Seeds

Las investigaciones indican que el cannabidiol (CBD), el componente no psicoactivo del cannabis, es responsable de la reducción en la inflamación asociada con estados inflamatorios crónicos, como demostraron en un estudio de 2004 investigadores italianos de la Universidad de Milán-Bicocca. En el caso de la endometriosis, las células que recubren el útero (endometrio) están presentes fuera de él y pueden sangrar liberando mediadores inflamatorios y causando dolor localmente. Con la administración del cannabidiol, se produce una gran mejora en la calidad de vida de las pacientes porque pueden controlar el dolor, e incluso dejar de tomar cualquier otro medicamento por completo.

Propiedades analgésicas

El cannabis se utiliza ampliamente en el tratamiento del dolor crónico resultante de un amplio número de enfermedades diferentes. Quizás sea la aplicación terapéutica de la marihuana a la que se ha hecho mayor referencia a lo largo de los siglos, desde su aparición en la primera farmacopea del emperador Shen Nung (3750 a. C.) hasta las referencias del uso que hacia de ella la Reina Victoria en el siglo XIX, recetada por su médico personal, que le prescribió una tintura de cannabis para los dolores y calambres menstruales (dismenorrea) que la Reina Victoria padecía. También durante ese mismo siglo, antes de la comercialización de los derivados del opio, se consideraba uno de los medicamentos más valiosos.

El cannabis se utiliza ampliamente en el tratamiento del dolor crónico resultante de un amplio número de enfermedades diferentes (©Steven Schwartz)
El cannabis se utiliza ampliamente en el tratamiento del dolor crónico resultante de un amplio número de enfermedades diferentes (©Steven Schwartz)

Investigadores de la Universidad Estatal de Florida en Tallahassee (EE.UU.) han estudiado el papel del sistema cannabinoide endógeno en el dolor asociado a la endometriosis. Usando un modelo de rata, descubrieron que los agonistas de los receptores CB1 disminuyen la hiperestesia asociada a la endometriosis, mientras que los antagonistas de dichos receptores la aumentan. Bloquear los receptores CB1 aumentaba la sensibilidad al dolor, al mismo tiempo que estimularlos la reducía. Los autores de este estudio concluyeron que el sistema endocannabinoide desempeña un papel en el desarrollo de los crecimientos anormales y el dolor relacionados con la endometriosis, lo que sugiere que los cannabinoides podrían proporcionar «un nuevo enfoque para el desarrollo de nuevos tratamientos del dolor en la endometriosis necesarios con urgencia».

Controla el crecimiento celular                                                                                                                      

Los cannabinoides también poseen propiedades que se pueden utilizar para controlar otro de  los aspectos principales de la endometriosis severa: la hiperproliferación. Debido a su implicación en la proliferación, la apoptosis y la angiogénesis, los cannabinoides controlan el crecimiento celular y regulan la migración celular. Sus efectos antiproliferativos son el resultado de la inhibición de los factores de crecimiento y de la desregulación de las rutas de señalización. Estos mecanismos han sugerido nuevos objetivos en el tratamiento de la endometriosis, ya que las células endometriales tienen un fenotipo hiperproliferativo y propiedades pro-angiogénicas.

Cannabigerol, unos de los cannabinoides del cannabis (©MarihuanayMedicina)
Cannabigerol, unos de los cannabinoides del cannabis (©MarihuanayMedicina)

Investigadores de diferentes instituciones de París, Francia, realizaron un estudio en 2010 en el que demostraron que los cannabinoides reducen el crecimiento del tejido endometrial humano implantado en ratones, y llegaron a la conclusión de que «los agonistas cannabinoides ejercen efectos antiproliferativos de las células del estroma del endometrio

Endometriosis y el sistema endocannabinoide (SEC)

Los endocannabinoides son los cannabinoides naturales endógenos producidos por el propio cuerpo humano, que aseguran diferentes funciones biológicas y activan los receptores cannabinoides (CB1 y CB2). Debido a la importancia del sistema endocannabionoide, a día de hoy se considera a los fármacos que pueden interferir en la actividad de los endocannabinoides como candidatos para el tratamiento de diversas enfermedades, entre ellas la endometriosis.

Muchos de los componentes del sistema endocannabinoide se encuentran en el tejido endometrial y sus niveles están regulados por el ciclo menstrual, como se ha podido comprobar en modelos de roedores con la enfermedad. Entre dichos componentes se incluyen los receptores cannabinoides tipo 1 y tipo 2 (CB1 y CB2), N-acil fosfatidiletanolamina fosfolipasa D (NAPE-PLD), una enzima que sintetiza los endocannabinoides, y la amida hidrolasa de ácidos grasos (FAAH), una enzima que descompone los endocannabinoides. La concentración más alta del endocannabinioide anandamida (AEA) en el sistema reproductivo se encuentra en el útero.

En un estudio reciente, al que no hemos referido antes, en el que se utilizó un modelo de rata, se descubrió que los receptores cannabinoides CB1 se expresan tanto en la somata como en las fibras de las neuronas sensoriales y simpáticas que inervan los crecimientos anormales de la endometriosis. Además se averiguó que los agonistas del receptor CB1 disminuyen la hiperalgesia asociada a la endometriosis, mientras que los antagonistas de los receptores CB1 la aumentan. En conjunto, estos descubrimientos sugieren que el sistema endocannabinoide contribuye a los mecanismos que subyacen a la inervación periférica de los crecimientos anormales y el dolor asociado con la endometriosis, proporcionando de ese modo un enfoque novedoso para el desarrollo de nuevos tratamientos muy necesarios.

Así pues, queda claro que la endometriosis está relacionada con la deficiencia endocannabinoide (DEC). Las mujeres con endometriosis tienen niveles más bajos de receptores CB1 en el tejido endometrial. La reducción de la función del SEC conduce al crecimiento de la endometriosis en todo el cuerpo y a sentir mayor dolor, y el dolor de la endometriosis es mediado a través del receptor CB1.

Se ha demostrado que las células endometriales humanas proliferaban (se dividían y crecían) menos cuando se las estimulaba con un cannabinoide sintético llamado WIN 55212-2. Los estudios sobre la endometriosis realizados en roedores han descubierto que los animales tenían más dolor cuando se les trataba con AM251, un fármaco que inhibe los receptores cannabinoides, y menos dolor cuando se les trataba con WIN 55212-2.

Asimismo, se han relacionado las toxinas ambientales, como la dioxina, con la deficiencia endocannabinoide  y la endometriosis. La dioxina disminuye los niveles de CB1 en el tejido endometrial. Como estamos sometidos a la contaminación en el aire, el agua, y en la alimentación no es de extrañar que tantas mujeres en los países desarrollados ahora tengan endometriosis severa. Es muy probable que, en el futuro, se relacione a más toxinas con el riesgo de endometriosis, así como con la deficiencia endocannabinoide.

Es necesario seguir investigando

Resulta imprescindible investigar más profundamente los niveles de endocannabinoides en las mujeres para poder determinar si son menores en el plasma o en las células endometriales de las mujeres con endometriosis, o para saber si los niveles de endocannabinoides cambian a lo largo del ciclo menstrual del ser humano como ocurre en los roedores. De este modo, podríamos determinar de forma precisa si las mujeres que usan terapias con cannabinoides experimentan menos dolor y la disminución del crecimiento endometrial, o si las mujeres que consumen cannabis tienen menos probabilidades de desarrollar endometriosis, como indican muchos de los estudios realizados hasta ahora.

Muchos estudios indican que la mujeres que sufren endometriosis se benefician de las terapias con cannabinoides o del consumo de cannabis (©Steven Schwartz)
Muchos estudios indican que la mujeres que sufren endometriosis se benefician de las terapias con cannabinoides o del consumo de cannabis (©Steven Schwartz)

Como explicábamos anteriormente, de momento resulta muy complicado diagnosticar esta enfermedad, por lo que un sencillo biomarcador (marcador biológico) de la endometriosis, como un nivel reducido de endocannabinoides en la sangre o en los tejidos endometriales, podría ahorrar millones a los sistemas de salud de todo el mundo y años de dolor innecesario a los 176 millones de mujeres que padecen esta enfermedad.

Sección de comentarios

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Ned Kento

Excelente artículo, quisiera compartirlo.

18/05/2016

Javier Urrutia Garcia

La endometriosis tiene tratamiento usando la tisuloterapia

04/01/2018

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