by Micha on 22/12/2014 | Opinión

Görlitzer Park – ¿Cultura del cannabis o basurero de drogas?

Görlitzer Park está siendo objeto de grandes titulares, nacionales e internacionales. El motivo es que, en él, se comercia con cannabis y otras sustancias ilegales, de forma activa, lo que ha dado lugar a reacciones, muy represivas, por parte de la policía después de que dos presuntos vendedores de hierba fueran apuñalados por el dueño de un bar, en noviembre de 2014. Mientras que el senado de Berlín intenta recuperar el control de este área enorme con medidas cada vez más extrañas, la alcaldesa del distrito Monika Herrmann preferiría abrir un proyecto piloto de coffee shop en ese mismo lugar. Razón suficiente para echar un vistazo a la situación actual en Görlitzer Park.


Görlitzer Park se encuentra en una encrucijada

Görlitzer Park está siendo objeto de grandes titulares, nacionales e internacionales. El motivo es que, en él, se comercia con cannabis y otras sustancias ilegales, de forma activa, lo que ha dado lugar a reacciones, muy represivas, por parte de la policía después de que dos presuntos vendedores de hierba fueran apuñalados por el dueño de un bar, en noviembre de 2014. Mientras que el senado de Berlín intenta recuperar el control de este área enorme con medidas cada vez más extrañas, la alcaldesa del distrito Monika Herrmann preferiría abrir un proyecto piloto de coffee shop en ese mismo lugar. Razón suficiente para echar un vistazo a la situación actual en Görlitzer Park.

Una tarde en ‘Görli’

A medida que sales de Schlesisches Tor, una estación de metro situada bastante lejos de la acción de verdad, los camellos saludan a sus posibles clientes en las escaleras del metro: “¿Necesitas hierba?” “¿O prefieres otra cosa?”.

De camino al ‘Görli’, parece como si una decena de posibles vendedores estuviesen intentando hacer contacto visual; es mejor evitarlos a no ser que quieras algo para fumar. La presencia policial ha aumentado muchísimo en pocas semanas, y hay policías uniformados y de paisano en cada esquina, observando con impotencia. Como (¿o porque?) Görlitzer Park ha estado apareciendo en primera pagina con mucha más frecuencia, el ambiente ha cambiado. Durante años, ‘Görli’ ha sido uno de los parques públicos de Berlín donde se podía conseguir cannabis. De vez en cuando, se producía alguna intervención policial, pero la percepción pública del parque no era peor que la de Hasenheide o Stuttgarter Platz, donde también se pueden conseguir sustancias ilegales.

Los árboles tienen la culpa

goerlitzer park Sensi Seeds blog (1)En 2013, los pintorescos tejemanejes ocurridos en ‘Görli’ atrajeron la atención de los medios de comunicación cuando se estableció un campamento de refugiados en Oranienplatz, en el barrio de Kreuzberg, en Berlín. Cuando se halló un paquete de cocaína en una zona de juegos infantiles cercana, aproximadamente al mismo tiempo, todo el mundo esperaba la respuesta estándar de los políticos y la policía: ahuyentar a los vendedores, controles más intensivos y esperar a ver qué sitio nuevo surgía para ese comercio. Sin embargo, la alcaldesa del distrito demandó un proyecto piloto de coffee shop para resolver el problema. No tiene ningún interés en que se tomen más medidas represivas, e incluso ha intentado iniciar un debate con los vendedores locales.

Sin embargo, la policía de Berlín escucha a un Ministro del Interior de la CDU que tiene poco tiempo para las ideas de su colega verde, y ni siquiera está dispuesto a discutirlas. Por lo tanto, se ha desplegado más policía, al mismo tiempo que los representantes del parlamento del distrito de Kreuzberg mantienen conversaciones con organizaciones no gubernamentales, como la Asociación Alemana del Cannabis, sobre la puesta en práctica de un proyecto piloto de coffee shop. Desde 2013, se están tomando medidas cada vez más severas contra los vendedores de cannabis. Al llegar al parque, se puede ver como se han podado los árboles por todas partes, por lo que ya no proporcionan lugares de anidación para las aves la próxima primavera. La policía creía que era necesario evitar que los árboles se utilizasen como búnker para la hierba. Hasta el camino que lleva a la piscina de al lado ha desaparecido, ha sido excavado. Dicen que había que detener la línea de suministro. Desde el apuñalamiento hace unas semanas, hay más agentes uniformados que vendedores en el parque, pero no se ha conseguido, en absoluto, que el ambiente sea más agradable. El menudeo se ha extendido a las calles residenciales vecinas y a las estaciones de metro cercanas, y a día de hoy, por todas partes, cerca de la estación de tren de Görlitzer, Schlesisches Tor y Warschauer Strasse, te ofrecerán hierba, o drogas más fuertes, en cada esquina. Porque no es sólo que la policía se haya armado: ahora los camellos se mantienen muy bien en un segundo plano, y ya no hablan directamente con los clientes. En su lugar, los camellos han subcontratado a otras personas tanto para hacer el contacto inicial, como para vigilar lo que andan haciendo las omnipresentes fuerzas policiales. Un hombre de treinta y tantos años, vamos a llamarlo Andre, que acaba de comprar 20 € de hierba, está encantado de hablar:

Soy director de una agencia que organiza eventos de Alemania Occidental, y llevo viviendo en Berlín un año. No conozco a nadie que venda de forma privada así que vengo a Kreuzberg, más o menos, una vez por semana. Desde que los policías empezaron a crear esa tensión en Görlitzer Park, me bajo dos estaciones de metro antes, y luego camino unos metros hasta que alguien se me acerca. La última vez, me dieron 3,8 gramos, de una hierba muy buena, por 50 €. Tuve que negociar mucho para conseguirla, sin embargo, porque suelen empezar pidiendo 50 € por un gramo. A veces tienen porquería, pero la de hoy parece material del bueno otra vez”.

Ventas descentralizadas

goerlitzer park Sensi Seeds blog (2)Por tanto, las ventas se han desplazado de un único sitio y, en principio, ahora se producen por medio distrito, lo que ha dejado a muchos residentes aún más descontentos. Además de los agentes de la ley, Görlitzer Park ahora lo utilizan sólo unos pocos habituales y los grupos de turistas que vienen a relajarse. De todos modos, hace demasiado frío para fumar hierba fuera en Berlín poco antes de Navidad, y no se recomienda sobre todo, dada la situación actual, hacerlo cerca de ‘Görli’ en ningún caso. El comisario jefe de la policía de Berlín ha llegado a considerar la posibilidad de bajar a seis gramos la interpretación liberal de Berlín de la Ley de estupefacientes en virtud de la cual, no se procesará a nadie encontrado en posesión de 10 a 15 gramos destinados al consumo personal. También se está pensando en aplicar una política de tolerancia cero con respecto a Görlitzer Park. En el futuro, a Henkel, quien aborrece el cannabis, le gustaría que la gente encontrada en posesión de cannabis para consumo personal cerca de Görlitzer Park fuera arrestada y procesada, en lugar de no tomar ninguna acción más, como generalmente ha sucedido en el pasado. La “excepción a la excepción”, como lo llamó el portavoz de Henkel, Karsten Heilmann, al hablar con el periódico de tirada nacional Die Tageszeitung, invalidaría el párrafo 31 bis de la Ley de Estupefacientes, y como consecuencia, los compradores y vendedores ya no podrían alegar el consumo personal en su defensa. No sólo es problemático a nivel legal, porque en definitiva se trata de una ley federal, sino que además es innecesario. Después de todo, incluso la interpretación liberal de la ley que se hace en Berlín todavía permite que se procese judicialmente, incluso por pequeñas cantidades de cannabis, tan pronto como un individuo

  • sea sorprendido traficando o vendiendo drogas,
  • se encuentre en posesión o consumiendo en público cerca de las áreas de juego, guarderías o instituciones similares,
  • fume marihuana delante de o en compañía de un menor.

Afortunadamente, el SPD como socio de la coalición se ha opuesto a los planes de Henkel hasta la fecha, y algunos socialdemócratas, parece que incluso los están reconsiderando. Esto es lo que el portavoz de salud del SPD Thomas Isenberg (47) le dijo al diario BZ de Berlín:

Quiero ver un movimiento hacia la liberalización controlada. Necesitamos un debate abierto”.

¿Cultura del cannabis o basurero de drogas?

La idea de un coffee shop se encuentra todavía en la fase de planificación, incluso si todo se desarrolla favorablemente, no sería antes de 2017, como muy pronto, cuando se pondrían en marcha uno o más puntos de venta. En caso de que la Agencia Federal del Opio rechace el proyecto piloto, dejando que Fráncfort o Kreuzberg emprendan acciones legales, se tardaría más tiempo. Aunque Fráncfort se muestra más de acuerdo con el proyecto piloto, como Berlín, depende de la discreción de la Agencia Federal del Opio o BfArM, por su siglas en alemán. Las políticas de Frank Henkel, llevadas a cabo por las fuerzas del orden público, ya están resultando en una descentralización del comercio o venta callejera. Los agentes de policía se quejan, de forma anónima, de que reciben poco apoyo de la comunidad. Resulta muy frecuente que los ciudadanos descubran a los agentes de paisano cuando están de servicio. ¿A quién le sorprende en un barrio donde la mayoría de la gente ve el cannabis como algo que enriquece y no como una amenaza? Sin embargo, a diferencia de los habitantes de Berlín, la policía de la capital no es, en absoluto, conocida por ser liberal. En Fráncfort, la policía apoya totalmente la liberalización, y dos asociaciones de la policía alemana manifiestan que no quieren ser utilizados para seguir alimentando la persecución de los consumidores. Tanto la Federación Alemana de Agentes de Policía (Bund Deutscher Kriminalbeamter) como el Sindicato de la Policía Alemana (Deutsche Polizeigewerkschaft), de orientación conservadora, se han pronunciado a favor de replantearse la política de drogas, y Wimber, el superintendente de la policía de Münster, quiere formar una LEAP de Alemania (Agencia de Seguridad Estatal contra la Prohibición) en 2015. Desde Berlín, por el contrario, nos llegan poco más que denuncias de agresiones y quejas sobre ciudadanos que no cooperan, leyes laxas y camellos inmundos. Además, el Ejecutivo, con su actitud intransigente y de permanente represión, no puede afirmar que sea inocente de agravar una situación que se aviva, de igual modo, con el debate sobre las drogas y sobre el racismo. Cualquier persona a la que no le preocupe encerrar, o deportar, a un traficante a pequeña escala con cinco gramos en el bolsillo, no sólo tiene un problema con el cannabis, sino que además tiene un problema profundo con la humanidad. Los medios de comunicación están haciendo el resto para aumentar las divisiones. La prensa sensacionalista perpetúa el cliché del camello inmundo de raza negra mientras que los medios de comunicación independientes se centran en la historia de los pobres refugiados, obligados a vender hierba para sobrevivir. La realidad se queda generalmente por el camino.

A día de hoy, hay que tomar un desvío en el parque para llegar a la piscina, o a la estación de metro. El caso es que hasta que llegas allí, te cruzas por lo menos con tantos vendedores como solía haber en todo el parque. Ya es hora de oponerse a este basurero ilegal y a su falta de protección de la juventud, a las estructuras mafiosas que monopolizan las flores del cannabis, con una cultura alternativa del cannabis, en vez de criminalizar a casi 300.000 consumidores en Berlín. Berlín no necesita un coffee shop, necesita mil.

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