La historia de HempFlax: Líderes europeos en soluciones de cáñamo

Ben Dronkers fundó HempFlax en 1994, marcando así el comienzo de una nueva era en el cultivo de cáñamo en Europa. Comenzó en los Países Bajos, y ahora HempFlax posee explotaciones agrícolas también en Alemania y Rumanía, jugando un papel primordial en la industria europea del cáñamo. Es el productor exclusivo de los productos de cáñamo y CBD de Sensi Seeds.

El cultivo del cáñamo era una práctica habitual en todo el mundo. Nadie sabe con exactitud cuándo llegó esta planta a Europa, pero se cultivó durante al menos 700 años en Francia y en España. Sin embargo, como ocurrió en todas partes, la necesidad de esta materia prima disminuyó con la llegada de los barcos de vapor: el cáñamo fue sustituido por carbón. En 1993, el Reino Unido legalizó el cultivo de cáñamo y los Países Bajos siguieron su ejemplo en 1994, viendo así el nacimiento de HempFlax.

HempFlax ha colocado a los Países Bajos como el país más importante de Europa en el cultivo de cáñamo y la producción de fibra, incluyendo también el lino. Las dos plantas se cultivan principalmente para producir fibra y semillas, y se utilizan en multitud de productos legales derivados del cáñamo que se pueden encontrar a la venta en países europeos.

En 2019, HempFlax celebró el 25 aniversario de su primera cosecha. A pesar de las caídas que ha sufrido la industria del cáñamo con el paso de los años, HempFlax ha continuado siendo uno de los centros productores de cáñamo más influyentes de Europa. Veamos cómo ha sido su viaje, desde su origen hasta la actualidad.

Sobre HempFlax

Fundada en: 1993

Fundada por: Ben Dronkers

CEO: Mark Reinders

Web: https://www.hempflax.com/en/

Ben Dronkers fundó HempFlax en 1993 como una iniciativa para devolver la fibra de cáñamo al mercado europeo. HempFlax es una empresa pionera en el cultivo y procesado de esta materia prima en Europa y, a través de su actividad, favorece tanto al medio ambiente como a las personas.  

HempFlax combina la tradición con una innovadora tecnología patentada para así transformar el cáñamo en múltiples productos derivados que atraen cada vez más interés en Europa. Esto incluye productos alimenticios, fibra para producción textil, e incluso fibra para la industria de la horticultura y la construcción. En definitiva, HempFlax es una empresa que provee soluciones basadas en el cáñamo con una enorme variedad de aplicaciones, ofreciendo así a los clientes productos sostenibles, ecológicos y asequibles.

Además del cultivo y procesado del cáñamo, HempFlax también ha desarrollado y patentado su propia tecnología especializada. Por ejemplo, ha diseñado una innovadora cosechadora que logra llevar a cabo tres operaciones de cosechado al mismo tiempo: semillas, tallos y hojas.

Expansión de HempFlax a Alemania y Rumanía

La primera instalación de HempFlax se abrió en Oude Pekela, en los Países Bajos. En ese momento, el cultivo y procesado del cáñamo tenía lugar en esta población y en sus alrededores. En 2015, HempFlax se expandió internacionalmente, llegando a Alemania y Rumanía. La compañía compró 550 hectáreas en Alemania y 700 hectáreas en Rumanía, las cuales se sumaron a las 450 hectáreas ya existentes en Oude Pekela.

HempFlax invirtió 5.000.000 de euros en el mercado del cáñamo rumano, convirtiéndose así en el productor líder de esta materia prima en Europa. No había pasado ni un año desde la apertura de las instalaciones en Rumanía cuando recibió el galardón de Excelencia Empresarial en los Premios Gala Capital. El premio se le concedió como agradecimiento a la inversión realizada, reconociendo así la importancia de este sector.

¿Cómo utiliza HempFlax el cáñamo industrial?

A medida que el mundo se enfrenta a problemas de sostenibilidad y climatología, aumentan las necesidades de combustible sostenible, materiales de construcción y cosechas para alimento. Existen muchas organizaciones que luchan para que el cáñamo tenga un lugar en la economía moderna, y HempFlax es una de ellas.

Aunque todavía se están llevando a cabo muchos estudios, el cáñamo suscita cada vez más interés como posible alternativa al carbón, en forma de biocombustible, así como material de construcción y superalimento. Su rápido crecimiento (desde la semilla a la cosecha en menos de seis meses), su resistencia y su capacidad para crecer en suelos no arables hacen que sea la cosecha ideal del futuro. Veamos algunas de las aplicaciones modernas de esta planta:

1. El cáñamo es un superalimento

El uso del cáñamo como alimento era algo bien conocido para nuestros ancestros, pero la demanda de su cultivo cayó durante la prohibición, y los alimentos que incluían cáñamo fueron desapareciendo. Sin embargo, la legalización marca el inicio de una nueva era en el cultivo de cáñamo para alimentación.

De todos los nutracéuticos, las semillas de cáñamo son el alimento número uno a consumir, ya que son una excelente fuente de proteínas, conteniendo los nueve aminoácidos esenciales. El cáñamo también puede procesarse para obtener una gran variedad de productos CBD.

HempFlax es la fuente única y exclusiva del cáñamo empleado en los productos CBD de Sensi Seeds. Es decir, el aceite CBD de Sensi Seeds, las semillas de cáñamo y el aceite de semillas de cáñamo, todos se elaboran con materia prima cultivada en las instalaciones agrícolas de HempFlax.

Puedes conocer más cosas sobre el uso del cáñamo como superalimento en este artículo.

2. El cáñamo como material de construcción

Existen muchas maneras de usar el cáñamo como material de construcción, pero su uso principal es el cáñamo de cal, el cual se elabora mezclando fibras con piedra caliza. También se le conoce como hormigón de cáñamo o “hempcrete” en inglés.

No es solo la sostenibilidad del cáñamo como planta lo que lo convierte en un buen material de construcción, sino que tiene mucho más de lo que presumir. El hormigón de cáñamo presenta una elevada masa térmica, propiedades reguladoras de la humedad, y es resistente al fuego. Teóricamente, el hormigón de cáñamo podría combinarse con vigas hechas de otros materiales biodegradables para construir una casa ecológica en toda regla.

El cáñamo puede utilizarse incluso como aislante, como hizo la Sea Shepherd Conservation Society. Cuando necesitaron mejorar el aislamiento de su barco de alta velocidad, hablaron con HempFlax. Gracias al cáñamo, pudieron solucionar su problema de la condensación en el techo, un inconveniente muy molesto, pues se generaban gotas heladas que caían sobre la tripulación.

En marzo de 2018, HempFlax organizó una feria comercial denominada “Construyendo con Cáñamo”. Allí reveló algunas de sus tecnologías y usos del cáñamo en materiales de construcción. Para HempFlax fue una oportunidad excelente para divulgar globalmente algunas de sus actividades y el potencial del cáñamo como material de construcción del futuro.  

En mayo de 2020, HempFlax compró Thermo-Natur, un fabricante alemán de aislantes. HempFlax ha reconocido y respondido al aumento de la demanda de materiales de construcción naturales. El lanzamiento de una nueva división le proporciona a HempFlax la oportunidad de disponer de un modelo de negocio que permite llevar las semillas/producción directamente al consumidor final (seed-to-shelf). La industria del aislamiento mediante cáñamo ofrece un potencial de crecimiento enorme, pues el cambio climático requiere del uso de materiales de construcción sostenibles.

Puedes encontrar más información sobre el uso del cáñamo como material de construcción en este artículo.

En este vídeo de la feria comercial de HempFlax “Construyendo con Cáñamo” de 2018 podemos ver un ejemplo práctico:

3. El cáñamo como biocombustible

El concepto de biocombustible se basa en la conversión de la biomasa (material vegetal) en etanol o gasóleo. Si el cáñamo se cultiva como materia prima para este uso, teóricamente puede convertirse en cualquiera de estos dos biocarburantes. El cáñamo suele producir unos 780 litros de aceite por hectárea, los cuales pueden utilizarse para crear biocombustible.

Aunque esta producción es significativamente menor que la del aceite de palma o coco, es considerablemente mayor que la de los aceites de colza, cacahuete y girasol. El biocombustible puede emplearse para hacer funcionar coches, maquinaria y electricidad.

Puedes encontrar más información del uso del cáñamo como biocombustible en este artículo.

4. Otros usos del cáñamo

Por último, HempFlax también elabora productos para animales, como camas de cáñamo para hámster, y productos para horticultura como lechos orgánicos.

HempFlax y el futuro del cáñamo

No hay duda de que, a lo largo de los años, HempFlax ha tenido que superar los obstáculos que se han ido interponiendo. Al mismo tiempo, se ha esforzado por llevar la tecnología y productos del cáñamo a todos los rincones del planeta. Y mientras este mundo continúe su búsqueda de combustibles, alimentos y materiales de construcción sostenibles, HempFlax estará allí representando con orgullo al cáñamo.

Las empresas que cultivan y producen productos basados en el cáñamo se enfrentan a un desafío continuo, pues el conocimiento para lograr la integración de esta materia prima en nuestro mundo moderno está todavía en sus primeras etapas. Hemos desperdiciado décadas muy valiosas de investigación durante la prohibición y, como resultado, empresas valientes como HempFlax asumieron la responsabilidad de realizar la labor investigadora y el desarrollo tecnológico. Anhelamos contemplar el prometedor futuro de HempFlax y su papel con respecto al cáñamo y la sostenibilidad.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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