by Micha on 29/08/2014 | Cannabis Noticias

La larga espera por las primeras plantas de cannabis

En Alemania, el lugar de nacimiento del Instituto Alemán de Normalización o DIN, y la Asociación de Supervisión Técnica Alemana (TÜV), todo se regula de forma meticulosa. Así que cuando los pacientes cultivan algunas plantas de marihuana, los legisladores y los tribunales piden a gritos un amplio sistema legislativo que determine cada pequeño detalle en relación con la manipulación de la medicación de los propios pacientes. Teniendo en cuenta que el organismo responsable, el Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios (Bundesinstitut für Arzneimittel und Medizinprodukte, BfArM), ya había sufrido toda una serie de derrotas en los tribunales sin permitir nunca la propuesta del auto-cultivo, cabe suponer que, en el caso de Günther Weiglein y los otros dos demandantes, la autoridad responsable de conceder la autorización también apelará en su contra.


Veredicto positivo, aunque sólo simbólico, por el momento

Guenter Weiglein
Günther Weiglein

En Alemania, el lugar de nacimiento del Instituto Alemán de Normalización o DIN, y la Asociación de Supervisión Técnica Alemana (TÜV), todo se regula de forma meticulosa. Así que cuando los pacientes cultivan algunas plantas de marihuana, los legisladores y los tribunales piden a gritos un amplio sistema legislativo que determine cada pequeño detalle en relación con la manipulación de la medicación de los propios pacientes. Teniendo en cuenta que el organismo responsable, el Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios (Bundesinstitut für Arzneimittel und Medizinprodukte, BfArM), ya había sufrido toda una serie de derrotas en los tribunales sin permitir nunca la propuesta del auto-cultivo, cabe suponer que, en el caso de Günther Weiglein y los otros dos demandantes, la autoridad responsable de conceder la autorización también apelará en su contra. Después del Tribunal Administrativo de Colonia, habría otros dos posibles niveles de competencia, por lo que el Ministerio de Sanidad Federal, bajo cuya jurisdicción recae el BfArM, podría retrasar el cultivo de las primeras plantas de cannabis legales durante otros dos años al aprovecharse de los recursos legales existentes. Más aún, a los tres pacientes que recibieron la certificación del tribunal que acreditaba su situación de excepción, la compañía médica tendría que reembolsarles lo gastado en cannabis medicinal de momento. Dadas las circunstancias, no sorprende en absoluto. Después de todo, la compañía médica cambió de opinión en un caso similar y lleva desde hace algún tiempo pagando a Michael Fischer (de Mannheim, Países Bajos) Dronabinol, cuya asunción de costes había sido rechazada durante años. Antes de su audiencia en el tribunal, tiempo durante el cual a Fischer no se le permitió cultivar ninguna planta, pero tampoco se le prohibió exactamente, no es de extrañar que la compañía médica, de pronto, decidiese pagar la medicación de vital importancia para el enfermo de EM. Fischer ahora ya no se enfrenta a una situación de emergencia que justifique el cultivo de cannabis. También debe tenerse en cuenta que a las compañías médicas realmente no se les permite pagar la marihuana sin ser potencialmente susceptibles de recurso, debido a las posibilidades de comercialización y licencias de un medicamento. Una compañía médica que remunera al paciente el cannabis suministrado se mueve en un terreno muy resbaladizo, desde una perspectiva legal. Le correspondería al Gobierno Federal hacer cambios, de manera que la marihuana se pueda registrar como un fármaco comercializable de nuevo. Sin embargo, Alemania también tendría que establecer una agencia de cannabis pública, como la que existe en Canadá o en los Países Bajos. El llamamiento de la ONU para que el cannabis sea reconocido como un medicamento adecuado no ha encontrado ningún eco entre los responsables del CDU/CSU y SPD. En la actualidad, las personas responsables todavía parecen preocuparse por evitar que se cultiven las primeras plantas de cannabis potentes y no sancionables en suelo alemán. No sería una sorpresa si la coalición CDU/SPD utilizase el momento en que se pongan en marcha los siguientes procesos y decidiese cultivar por si misma el cannabis medicinal a partir de ahora, lo que impediría a los pacientes cultivar el cannabis en privado si los tribunales siguen dándose cuenta de la situación de emergencia en la que se encuentran algunos pacientes.

Hasta una pequeña planta parece demasiado

DSCN2957Por lo que han tenido que luchar unos cuantos pacientes con enfermedades crónicas en los tribunales, en muchas instancias, les resulta trivial a la mayoría de los que cultivan marihuana en casa en este país. Es irrelevante si cultivan flores de cannabis en sus jardines por necesidad medicinal o simplemente por diversión. El cultivo de cannabis en el país sigue siendo un delito sancionable tanto para los individuos sanos como para la mayoría de los pacientes que necesitan la marihuana. A diferencia de lo que ocurre con la posesión de una pequeña cantidad, el cultivo de una o dos pequeñas plantas está sujeto al párrafo 31, que en realidad debería evitar que los pequeños consumidores sean perseguidos. El motivo por el que esto ocurre es una antigua sentencia aprobada por el Tribunal Federal de Justicia en 1984. Por aquel entonces, los tribunales decidieron que ya no debían considerarse más de 7,5 gramos de THC puro como una pequeña cantidad, aunque ni siquiera una sola y pequeña planta de cannabis, por lo general, contiene más de incluso 7,5 gramos de sustancia activa. Por lo tanto, para los amigos de la planta ilegal, el cultivo suele castigarse mucho más severamente que la mera posesión de una bolsita de hierba o hachís para el consumo personal. Apenas tiene importancia el hecho de que los jardineros aficionados procedan del liberal Berlín o de Baviera, que es contraria al cáñamo, donde la más pequeña cantidad de hachís todavía puede dar lugar a todo tipo registros en busca de cannabis, desde los que parecen orgias genitales hasta los registros domiciliarios. En todas partes, se está llevando ante los tribunales a los pequeños jardineros.

Como resulta que una planta contiene varias veces más que el límite superior que 7,5 gramos, es imposible regular legalmente los procedimientos o actuaciones. Los vecinos de Alemania suelen tener regulaciones más liberales: En la República Checa y en los Países Bajos, se permite tener hasta cinco plantas, en Bélgica una, y en España, incluso se permite el cultivo común en los Clubes Sociales de Cannabis. En Austria, una pequeña cantidad se define por las circunstancias en las que se encuentra: Si no se hallan pesas ni dinero en lo que se denomina la típica escena, el juez y el fiscal pueden asumir que los cien o doscientos gramos de la última cosecha están destinados para el consumo personal. Como resultado, los productores a pequeña escala en algunos estados de la UE salen completamente impunes o con una amonestación. Además, en Austria, también son legales las plantas de cáñamo sin flores, que se venden para la «aromaterapia». Los compradores sólo tienen que evitar la formación de flores. Sin embargo, si las plantas florecen, las flores pueden ser ilegales, pero resultan muy golosas, y no se han prohibido, como sí se ha hecho en este país desde hace algún tiempo. En Alta Austria, en 2012, se inició un proceso penal contra dos cultivadores que tenían dos kilogramos de marihuana en su posesión para el consumo personal. Aunque Alemania había rebajado las sanciones por posesión de unos pocos cogollos hace 20 años, hasta hoy, el fenómeno creciente del cultivo de hierba en casa se castiga de la misma manera que un delito grave. Junto con las severas y singulares sanciones derivadas de la ley de tráfico en toda Europa, de la que a menudo se suele abusar como una ley penal alternativa para castigar a los consumidores de cannabis, hoy en día se están utilizando muchos más recursos para amonestar a estos consumidores que los que se utilizaron para introducir la regulación de las pequeñas cantidades a finales de los 90.

Muy por detrás a nivel internacional

En lo que se refiere a las flores del cannabis, Europa se ha convertido prácticamente en autosuficiente, y las importaciones ahora juegan un papel de menor importancia. Casi todos los consumidores de cannabis conocen, hoy en día, un jardín secreto dentro de su círculo de amistades por el que suelen esperar durante meses, antes de probar los productos juntos. La República Checa, España, Austria, Suiza y los Países Bajos no tratan a los jardineros a pequeña escala de este tipo de forma diferente a los consumidores, mientras que en Alemania, los que cultivan para consumo personal y son sorprendidos con 10 o 12 plantas, se puede encontrar a menudo, en primer lugar, en la prensa local como «propietarios de plantaciones de cannabis que tienen equipos profesionales», y más tarde ante los tribunales. Incluso para los cultivadores de muy pequeñas cantidades de cannabis, que nunca han vendido ni suministrado un gramo, la Ley de Estupefacientes (Betäubungsmittelrecht) no incluye ninguna exención de la pena, al contrario de lo que ocurre con los consumidores a los que se sorprende con unos gramos de hierba.

La República Federal va por el camino de perder unas posibilidades de desarrollo que parecen ir por delante de manera desenfrenada, y no sólo en los EE.UU.. En su editorial del 27 de julio, el New York Times, uno de los periódicos más grandes e influyentes de los EE.UU., defendió la legalización del cannabis. Para los medios de comunicación de los Estados Unidos, la marihuana ha sido un tema candente en lugar de un tema tabú, desde hace algún tiempo.

BionoricaEn Alemania, en cambio, te encontrarás en la Edad de Piedra cannabinoide, lo que puede significar que perdamos de vista a la siempre creciente «economía verde». Los denominados grow shops o tiendas de cultivo suelen ser víctimas de las medidas policiales, incluso sin haber cultivado ni vendido marihuana. Los buenos botánicos clandestinos, que aquí se consideran delincuentes al practicar su afición, son ahora codiciados especialistas en Colorado o en el estado de Washington, donde la marihuana es legal. Allí los camellos se conocen como proveedores de cáñamo especializados. Denver está experimentando un número récord de visitantes y los ingresos fiscales están llegando a niveles sin precedentes. Incluso la empresa alemana Bionorica ya ha trasladó sus investigaciones sobre el cannabis a Austria hace años, debido a los grandes obstáculos que hay que superar para poder cultivar flores de cannabis medicinal en este país. Bionorica ahora está produciendo allí la marihuana que nunca se atrevió a cultivar en Alemania. El procesamiento posterior en la sustancia activa dronabinol, un medicamento que contiene THC para pacientes alemanes, ahora lo realiza THC-Pharm en Frankfurt. Lo más importante era que la marihuana se cultivaba en otros lugares. En Alemania, en este momento, todavía tienes que declarar cada planta ilegal individual, y ¡ay de aquel que no pueda demostrar que sufre una enfermedad crónica ni una situación financiera crítica! En caso de que el cannabis se vuelva a legalizar en un futuro cercano, lo que parecen indicar las señales actualmente, Alemania tendrá que importar la marihuana, o por lo menos la experiencia y la infraestructura para su producción, de los EE.UU., Canadá, los Países Bajos o España.

Noticia de última hora:

Günter Weiglein, el paciente de cannabis mencionado en este artículo, justamente ha sido informado por su abogado que el BfArM hizo una apelación a la sentencia del Tribunal de Colonia.

El Instituto rechaza el permiso al cultivo propio de cannabis a los 3 pacientes que ganaron sus casos en Colonia.

En caso de que sea necesario, el abogado de Günter dice que llevará el caso a la Corte Constitucional Federal por:

  • Violación de la protección de la dignidad humana
  • Porque el cannabis es la única medicina que ayuda
  • Porque los pacientes no pueden permitirse el Bedrocan

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