Lo qué el hachís le hizo a Walter Benjamin, Parte I

Es el año 1927 en Berlín. Mientras que algunos grupos nacional-socialistas ya se habían metido en violentas peleas callejeras con los marxistas, el ahora mítico filósofo judío-alemán y ensayista, Walter Benjamin, comenzó a experimentar con el consumo de hachís junto con sus amigos Ernst Joel y Fritz Fränkel. Durante una de sus primeras experiencias con dicha sustancia, anotó como última afirmación de su primer y breve protocolo experimental: "Tu pensamiento sigue los mismos caminos de siempre, sólo que parecen sembrados de rosas".


Es el año 1927 en Berlín. Mientras que algunos grupos nacional-socialistas ya se habían metido en violentas peleas callejeras con los marxistas, el ahora mítico filósofo judío-alemán y ensayista, Walter Benjamin, comenzó a experimentar con el consumo de hachís junto con sus amigos Ernst Joel y Fritz Fränkel. Durante una de sus primeras experiencias con dicha sustancia, anotó como última afirmación de su primer y breve protocolo experimental: “Tu pensamiento sigue los mismos caminos de siempre, sólo que parecen sembrados de rosas”1

Walter Benjamin, ensayista, filósofo, crítico literario, 1892-1940
Walter Benjamin, ensayista, filósofo, crítico literario, 1892-1940

Es una afirmación hermosa, breve, pintoresca y floreada, fantástica para un banco de citas. Sin embargo, aunque la cita es correcta y proviene del primer protocolo de Benjamin sobre sus experiencias con el hachís, sin duda, no resume lo que Benjamin había observado sobre la subida de la marihuana. De hecho, en este ensayo, voy a demostrar que Benjamin había observado y descrito, meticulosamente, algunas de las alteraciones del pensamiento más interesantes y complejas de la subida producida por el cannabis. ¿Por qué, entonces, la afirmación anterior se ha citado tan a menudo cuando se tratan de sus ideas sobre el hachís? Me parece obvio que muchos intérpretes de Benjamín fueron víctimas de una visión sesgada de la subida del cannabis como un mero estado de euforia de la conciencia, sin cambios útiles ni importantes en el pensamiento y en la cognición. Sin embargo, piénsalo: ¿por qué un pensador tan excepcional e ingenioso, con tantas ideas innovadoras, estaría tan interesado en el hachís, incluso trabajando en un libro sobre la experiencia del hachís, si lo consideraba básicamente un euforizante? A continuación, voy a evidenciar que los protocolos del hachís de Benjamin pueden necesitar un poco de interpretación y análisis, pero son una fuente muy interesante para comprender más profundamente la subida del cannabis. Además, voy a demostrar que sus experiencias con el cannabis influyeron, profunda y positivamente, en el pensamiento de Benjamin, y con él, en nuestro pensamiento y opiniones sobre los medios de comunicación, el arte y otros temas.

La vida y la influencia de Benjamin

El filósofo Ernst Bloch, 1885-1977
El filósofo Ernst Bloch, 1885-1977

Walter Benjamin nació en 1892 en Berlín. Estuvo en contacto y mantuvo correspondencia con los influyentes sociólogos Theodor Adorno y Max Horkheimer, y era amigo del filósofo Ernst Bloch, quien participó en sus experimentos con el hachís en París. Ernst Bloch tuvo amistad durante sus últimos años de vida con Rudi Dutschke, y se convirtió en una de las principales figuras del movimiento del 68 en Alemania.

En un principio, Benjamin quería seguir una carrera académica como filósofo, pero la “Habilitationsschrift“(la segunda tesis doctoral para tener derecho a la cátedra en Alemania) tenía que habilitarle académicamente, y aunque estaba lleno de ideas brillantes, fue rechazado por sus examinadores, que admitieron que no podían entender ni una sola página. Luego pasó a trabajar como periodista, crítico literario y ensayista, sobreviviendo a duras penas con una pequeña subvención concedida por el Instituto de Investigación Social. Durante sus últimos años en el exilio, se reunió y mantuvo correspondencia por carta con la filósofa Hanna Arendt, quien a su vez le ayudaba económicamente.

Hanna Arendt
Hanna Arendt

Benjamin también era amigo del escritor Bertold Brecht, sobre quien tuvo una gran influencia. En el artículo publicado por The New Yorker y escrito por Adam Kirsch, “The Philosopher Stoned. What drugs taught Walter Benjamin” (“El Filósofo en Éxtasis. Lo que las drogas enseñaron a Walter Benjamin”)2, sobre el libro de Benjamin On Hashish (Sobre el hachís), lo calificaba como “una de las figuras centrales de la historia de la modernidad. Benjamin tocó todos los géneros como una especie de laboratorio para sus continuas investigaciones sobre la lengua, la filosofía, y el arte, y sus ideas sobre el tema son tan originales y tan radicales en sus implicaciones, que siguen resultando profundamente desafiantes hoy en día (…)”3. Sólo el ensayo más famoso de Benjamin “The Work of Art in the Age of Mechanical Reproduction” (1935) (“La Obra de Arte en la Época de su Reproductibilidad Técnica”) dejó su huella eterna en nuestra forma de pensar acerca de los medios de comunicación y el arte moderno.

 La influencia del hachís en la escritura de Benjamin

 Entonces, está claro que los pensamientos y las ideas de Benjamin tuvieron una gran influencia en otros pensadores de su tiempo y en generaciones de estudiantes, críticos, y artistas desde entonces. ¿Cuánto aprendió Benjamin de sus experimentos con el hachís? ¿Eran sólo excursiones excéntricas de una mente brillante, dejándonos con protocolos experimentales de pensamientos en gran parte inalterados, que siguen caminos “sembrados de rosas”? ¿En serio? ¿Benjamin quiso trabajar en un libro sobre el hachís durante años, únicamente para hablarnos de un efecto ligeramente eufórico? En su artículo, Kirsch valora la importancia de la obra de Benjamin en general, pero concluye que, básicamente, los experimentos con las drogas de Benjamin fueron un fracaso. “Pero lo que Benjamin llama” la gran esperanza, deseo, anhelo de alcanzar-en un estado de intoxicación – lo nuevo, lo intacto” seguía pareciendo inalcanzable. Cuando los efectos de las drogas se pasaban, también lo hacía la sensación de “haber penetrado, de repente, con su ayuda, en lo más recóndito, y generalmente más inaccesible del mundo de las superficies.” Todo lo que quedaba eran los comentarios y gestos crípticos registrados en los protocolos, la cadáveres absurdos de lo que había parecido una visión vital.”4

A continuación, voy a demostrar que la conclusión de Kirsch es errónea, radicalmente errónea. Benjamin nos dejó observaciones increíbles, perspicaces, e importantes sobre la subida producida por el hachís. A menudo, el lenguaje y el pensamiento de Benjamin resulta complicado, ya era difícil cuando escribía en un estado mental despejado. Los examinadores de su “Habilitationsschrift” lo rechazaron, admitiendo que no podían entender una sola página de sus escritos. Muchos de los protocolos de las experiencias con el hachís de Benjamin se han escrito, por lo menos parcialmente, bajo la fuerte influencia de supuestas altas dosis de hachís, lo que hace que resulte más difícil seguir sus pensamientos, que suelen pasar de un tema a otro, incompletos, a veces casi líricos. Además, Benjamin tuvo la suficiente valentía como para no suprimir algunos pensamientos divertidos, y casi sin sentido, durante su experiencia con el hachís. Es fácil encontrarlos y reírse de ellos, como muchos biógrafos y comentaristas parecen haber hecho. Sin embargo, es un trabajo mucho más interesante analizar las ideas y observaciones más profundas en los protocolos de Benjamin y en sus escritos acerca de la experiencia con el hachís. Por lo tanto, vamos ponernos manos a la obra y a analizar la gran inteligencia de uno de los pensadores más brillantes del modernismo.

Los experimentos de Benjamin con el hachís

Benjamin emigró a Francia en 1933 para huir del inminente régimen nazi, y nunca regresó a Alemania. Tradujo a Balzac, Proust y Baudelaire, a quien admiraba, y estaba convencido de que los experimentos de Baudelaire con el hachís eran importantes, pero tenían que ser repetidos por el propio Benjamin y sus compañeros. Ya había comenzado a experimentar con el hachís a principios de los años veinte en Berlín, y continuó haciéndolo durante los siguientes años con varios amigos en España y en Francia, donde escribió varios protocolos sobre esos experimentos. Benjamin quería investigar y describir los efectos del hachís para alterar la mente en un entorno favorable con sus colegas. En la segunda parte de mi ensayo, voy a mencionar y analizar algunas de las observaciones más importantes que Benjamin y sus amigos formularon durante sus experimentos.

Fuentes:

1       Walter Benjamin (1927/1972), “Über Haschisch”, Suhrkamp Verlag, Frankfurt, p.68.
2       Adam Kirsch (2006), The Philosopher Stoned. What drugs taught Walter Benjamin”, The New Yorker, August 21.
3       Ibid.
4       Ibid.

Sección de comentarios

¿Tienes una opinión? Háznosla saber dejando un comentario

Leave a Comment

Please enter a name
Oops, looks like you forgot something?
Read More
Read More