by Seshata on 17/08/2015 | Consumo Opinión

Los efectos cognitivos del cannabis

Los efectos cognitivos Como sustancia psicoactiva, el cannabis tiene diferentes efectos cognitivos en el momento de su consumo, que generalmente desaparecen a las pocas horas. Si el consumo es abundante y prolongado, pueden producirse efectos cognitivos más permanentes, aunque no existe un gran consenso al respecto dentro de la comunidad científica.


Efectos cognitivos agudos del cannabis

Los efectos cognitivos agudos del cannabis son múltiples y varían mucho de una persona a otra dependiendo de diferentes factores, entre los que se incluyen la composición genética, la edad, el género y la tolerancia individual.

Se cree que el fitocannabinoide ??-THC es el principal responsable de los efectos cognitivos del cannabis, ya que es el único compuesto contenido en el cannabis que ejerce un efecto psicoactivo. Sin embargo, se cree que otros cannabinoides, incluido el CDB, actúan en sinergia con el THC para mediar sus efectos cognitivos, que dependen de la proporción y de la dosis.

Los efectos cognitivos agudos más conocidos asociados al cannabis están generalmente relacionados con la memoria, el aprendizaje y la función ejecutiva. En términos prácticos, esto puede significar que bajo los efectos del cannabis, la capacidad de un individuo para planificar, tomar decisiones, mantener la atención, resolver problemas, retener información y hacer frente a situaciones inesperadas puede verse afectada de algún modo.

La investigación sobre los efectos cognitivos agudos del cannabis

Un importante trabajo de revisión de la bibliografía existente publicado en 2012 señala que los investigadores comenzaron a investigar los efectos cognitivos agudos (los que se experimentan entre 0 a 6 horas después de consumir) del consumo de cannabis en la década de 1970, y se han encontrado pruebas consistentes de alteraciones en la función del aprendizaje y la memoria. Sin embargo, los resultados de las investigaciones sobre los efectos del cannabis en la función ejecutiva han sido menos concluyentes.

El efecto que ejerce el cannabis en la atención es controvertido, y parece depender en gran medida de la tolerancia individual. En un estudio de 2001 (Hart et al.), se constató que ni las dosis altas de THC, ni las bajas, alteraban la respuesta ante las tareas de atención en comparación con el placebo en los consumidores crónicos de cannabis, y que las altas dosis de THC, en realidad, mejoraban significativamente el rendimiento en una tarea de seguimiento visual. Por el contrario, un estudio de 2009 (Morrison et al.) reveló que los que consumen cannabis con poca frecuencia experimentaban un deterioro significativo de la atención y la concentración en el grupo de consumidores de THC, en comparación con los grupos de control (controles).

El cannabis tiene distintos efectos cognitivos, sobre todo en la memoria y en la función ejecutiva (© PinkPersimmon)

El efecto agudo del cannabis sobre la capacidad de decisión y de asumir riesgos es también un tanto polémico, y parece depender de la dosis. Un estudio de 2005 (Lane et al.) comparó el efecto tanto de las dosis altas de THC, como de las bajas, con el placebo y descubrió que los sujetos expuestos a dosis altas presentaban una capacidad de asumir riesgos mucho mayor en comparación con los grupos a los que se había administrado dosis bajas o placebo. Por el contrario, en un estudio de 2006 (Raemakers et al.) se llegó a la conclusión de que el efecto del THC sobre la capacidad de asumir riesgos era insignificante, aunque aumentaba de forma significativa el tiempo necesario para tomar decisiones, y aumentaba el número de respuestas incorrectas en las pruebas realizadas por los sujetos.

La memoria se ve afectada por la intoxicación aguda de cannabis, y así se ha demostrado en numerosas ocasiones en trabajos de investigación que abarcan décadas. Uno de los primeros estudios (Miller et al, 1977) concluyó que la capacidad general para recordar información se reducía en los sujetos expuestos al cannabis, y que la memoria visual era inferior a la verbal. Más recientemente, el estudio antes mencionado de 2001 (Hart et al.) demostró que la memoria se veía afectada dependiendo de la dosis en los sujetos expuestos a THC.

Efectos cognitivos residuales y permanentes del consumo crónico de cannabis

Los consumidores de cannabis durante un tiempo prolongado pueden correr bastante riesgo de sufrir ciertos deterioros cognitivos que persistan más allá del fin de la intoxicación. Estas alteraciones o deterioros pueden ser residuales (desaparecen poco después del cese de la intoxicación, y están relacionados con los restos de la sustancia activa que quedan en el sistema) o permanentes (persisten después de que todos los rastros de la sustancia hayan desaparecido del sistema). Sin embargo, hasta ahora, la investigación existente ha aportado resultados inconsistentes y, en ocasiones, contradictorios.

En un estudio estadounidense de 2002 (Solowij et al.), se averiguó que los consumidores crónicos de cannabis presentaban un deterioro significativo en las tareas de memoria y aprendizaje en comparación con los consumidores recientes o los no consumidores. Por el contrario, en un estudio más reciente (Tait et al, 2011), se ha constatado que aunque los resultados iniciales indicaban diferencias significativas entre los grupos de consumidores y no consumidores de cannabis, cuando los resultados se obtenían en función del género y del nivel educativo, estas diferencias aumentaban considerablemente.

Hace tiempo que se ha demostrado que el cannabis ejerce un efecto importante sobre la memoria y el aprendizaje (© eltpics)

Sin embargo, después de realizar algunos ajustes, se comprobó que el grupo de los ex consumidores crónicos de cannabis conseguía mejores resultados en una de las cuatro pruebas cognitivas (en concreto, una relacionada con el aprendizaje verbal) que el de los consumidores crónicos actuales, lo que indica que existe algún grado de deterioro cognitivo en los que consumen mucho de forma continuada (pero también que tales deficiencias mejoraban en los ex consumidores).

Es evidente que el grado de consumo de cannabis desempeña un papel en el posible desarrollo de deterioro cognitivo a largo plazo. Un estudio de 2006 (Jager et al.) concluyó que aunque pueden producirse efectos cognitivos en los consumidores crónicos, los consumidores moderados no presentaban ningún déficit de memoria o de aprendizaje, aunque sí presentaban una actividad alterada en el córtex parietal superior izquierdo del cerebro durante el procesamiento de la memoria de trabajo.

Efecto de la abstinencia en la cognición de los consumidores crónicos

Como se ha mencionado anteriormente, el estudio de 2001 (Hart et al.) demostró que los consumidores crónicos de cannabis obtenían peores resultados en las tareas de atención cuando practicaban la abstinencia, en comparación con su rendimiento después de la ingestión de THC. Este fenómeno se ha observado en varias ocasiones: un estudio de 2004 (Kelleher et al.) comparó consumidores crónicos de cannabis con controles no consumidores de cannabis, y descubrió que los que practicaban la abstinencia procesaban la información a una velocidad mucho más lenta, que se normalizaba después de fumar cannabis.

Un estudio reveló que los consumidores de cannabis en abstinencia presentaban una disminución de la actividad en el lóbulo prefrontal (© Laura B. Dahl)

Los autores del estudio señalan que esto puede implicar que los ex consumidores de cannabis corren el riesgo de volver a consumir cannabis para intentar recuperar las capacidades óptimas para procesar la información. Se han realizado otros estudios que indican que los consumidores regulares que practican la abstinencia siguen experimentando problemas cognitivos durante algún tiempo después de dejar de consumir, pero sí parece que los consumidores crónicos que dejan de consumir pueden esperar recuperar la función cognitiva perfectamente con el tiempo.

Efectos cognitivos en los ex consumidores de cannabis

Un análisis de la investigación existente de 2002 concluye que mientras que el deterioro cognitivo es evidente en los días 0, 1 y 7 en los consumidores habituales, la mayoría de los estudios revelaron que, en el día 28, cualquier deterioro residual resultaba insignificante.

Como también se señala en un análisis de la bibliografía de 2003: «Nuestros resultados indican que puede haber disminuciones en la capacidad de aprender y recordar información nueva en los consumidores crónicos, mientras que otras habilidades cognitivas no se ven afectadas. Sin embargo, desde un punto de vista neurocognitivo, la pequeña magnitud de estos efectos sugiere que si se demuestra que los compuestos del cannabis tienen valor terapéutico, pueden tener un margen de seguridad aceptable bajo condiciones de exposición más limitadas que probablemente se conseguirían en un entorno médico».

Sin embargo, en otro estudio más reciente (Bolla et al, 2005), se ha constatado que, tras 25 días de abstinencia,los consumidores de cannabiscrónicos presentaban un deterioro neurocognitivosignificativo en comparación con el grupo de control formado por los no consumidores de cannabis, además depresentar una actividad cerebralalterada -los consumidores que practicaban la abstinenciamostraron un aumento de la actividaden el cerebeloizquierdoy una disminución de la actividadenla corteza orbitofrontallateral derecha ycorteza prefrontal dorsolateral derecha.

Este efecto también ha demostrado depender de la dosis, ya que estaba más marcado en el grupo de «consumo crónico» comparado con el grupo de «consumo moderado», cuando se subdividieron los resultados. Además, el grupo moderado sólo difería un poco del grupo de control, lo que lleva a los autores a especular con que el deterioro cognitivo en los consumidores crónicos depende del umbral de la dosis (nivel de tolerancia). Por lo tanto, parece que hay que seguir investigando para determinar la naturaleza exacta de este efecto.

Cannabis, cognición y las enfermedades mentales

Los efectos posibles del consumo de cannabis en individuos susceptibles o que ya padecen enfermedades mentales, como la esquizofrenia, es un gran área de investigación imposible de resumir sin olvidar una gran cantidad de detalles. Sin embargo, sistemáticamente, los medios de comunicación hacen caso omiso de este hecho y proporcionan información incompleta (y a menudo del todo inexacta) al público en general.

Durante los últimos años, se ha hablado mucho de la supuesta relación entre el consumo de cannabis y la aparición de la psicosis (un estado mental anormal que puede conducir a la esquizofrenia, al trastorno bipolar u otros problemas psiquiátricos, o que puede solucionarse sin causar problemas a largo plazo). Es cierto que las personas que sufren esquizofrenia son mucho más propensas a consumir cannabis que el resto de personas en general. Sin embargo, parece probable que este consumo de cannabis palie los síntomas en lugar de contribuir a ellos.

Los consumidores adolescentes de cannabis pueden correr el riesgo de sufrir efectos cognitivos negativos durante el delicado período de desarrollo neuronal (© Valentin.Ottone)

Un meta-análisis de 2010, de la investigación existente, constató que los esquizofrénicos que consumían cannabis en realidad presentaban un funcionamiento cognitivo y neuropsicológico superior comparado con los esquizofrénicos no consumidores de cannabis, y solamente presentaban un deterioro selectivo mientras que los ex consumidores presentaban deterioro en todos los ámbitos .

Los consumidores de cannabis obtenían mejores resultados en las pruebas de la memoria de trabajo, memoria visual y función ejecutiva. Además, los consumidores precoces de cannabis obtuvieron mejores resultados en las pruebas que los consumidores tardíos (los que comenzaron a consumirlo más tarde en la vida). Estas conclusiones sugieren que, en lugar de desencadenar la enfermedad, el consumo de cannabis en los esquizofrénicos prodrómicos (es decir, las personas en las primeras etapas de la esquizofrenia), de hecho aporta un efecto neuroprotector.

El cannabis y la cognición en los adolescentes

Aunque parece que el consumo de cannabis a temprana edad no es responsable de la aparición de la psicosis o la esquizofrenia, persiste la preocupación generalizada de que los adolescentes que consumen cannabis se están exponiendo a diversos efectos cognitivos y psicológicos. De hecho, una revisión de la bibliografía de 2014 observó que «están apareciendo pruebas que sugieren que el consumo regular de cannabis durante la adolescencia o primeros años de adulto (generalmente edades de 15 a 25 años) está relacionado con las deficiencias cognitivas» .

La gran mayoría de los estudios analizados describían déficits cognitivos relacionados con el cannabis entre los que se incluían la velocidad de procesamiento, la memoria verbal, la función ejecutiva y la atención compleja, junto con una mayor propensión a conductas de riesgo. Los estudios que analizan el efecto de la abstinencia en los consumidores adolescentes han demostrado que el deterioro de la velocidad de procesamiento, de la memoria verbal, atención sostenida y la capacidad de secuenciación persistían tras un periodo de abstinencia de un mes, aunque mejoraron notablemente a los cuatro meses. Sin embargo, esta revisión particular, no mencionaba la metodología utilizada para encontrar y clasificar los estudios analizados.

Los esquizofrénicos parecen beneficiarse mucho del consumo de cannabis, sobre todo si comienzan a una edad temprana (© Janine)

Es importante señalar que muchos de los estudios existentes sobre los efectos cognitivos del cannabis son, metodológicamente, inconsistentes y la supuesta existencia de conflictivos en los resultados puede, en muchos casos, deberse a una falta de diferenciación en función de la edad, el sexo u otro factores de confusión.

En el futuro, a medida que el peso de la investigación crece, será cada vez más posible identificar los defectos en el diseño del estudio y así determinar, con mucha más exactitud, los posibles efectos del cannabis en la respuesta cognitiva individual, y cómo la constitución individual puede afectar a la gravedad y duración del deterioro cognitivo.

Por otra parte, la mayor parte de la investigación existente se centra únicamente en el THC, pero a medida que aumenta nuestra comprensión de los efectos sinérgicos de la combinación de los fitocannabinoides en proporciones específicas, es mucho más probable que identifiquemos innumerables efectos cognitivos, tales como el hecho de que la combinación de CDB con THC anula por completo el efecto de alteración de la memoria.

Sección de comentarios

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Victor Berrueco

Hola, Buen dia, leí el articulo sobre los efectos secundarios del THC el deterioro cognitivo, y como vi que la combinacion de CBD y THC es mejor, me gustaría saber si tienen extracto de CBD o CBD+THC

Muchas Gracias

20/06/2018

Miranda

Hola Víctor,

Desde el blog de Sensi Seeds, podemos recomendarte los productos de CBD de Sensi Seeds, a base de cannabidiol, que se usan como suplemento alimenticio y que tienen muchas propiedades. Puedes adquirirlos a través de la tienda online de Sensi Seeds:
https://sensiseeds.com/es/productos-de-cbd/
https://sensiseeds.com/es/blog/los-productos-de-cbd-segun-sensi-seeds/

Como puedes leer en el artículo del segundo link:
“Debido a las regulaciones de la UE en relación con el cáñamo, las variedades de cáñamo de HempFlax contienen menos del 0,2% de THC. Sin embargo, el cáñamo produce una gran cantidad de CBD. La proporción de THC:CBD del cannabis es de media 20:1. En el caso del cáñamo es de 1:60. Como es necesario que el nivel de THC sea tan bajo, la presencia de THC psicoactivo es casi insignificante.”

Para saber a qué países se envían los productos de Sensi Seeds, consulta la sección FAQ para encontrar las respuestas a las preguntas más frecuentes al respecto:
https://sensiseeds.com/es/info/faq/

¡Un saludo y gracias a ti!

22/06/2018

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