Cannabis en Egipto: Leyes, Uso y Historia

En Egipto, es ilegal usar y vender cannabis. Las penas por posesión son duras y la pena de muerte es un riesgo. No obstante, el país cultiva una cantidad considerable de cannabis y el uso de la sustancia está bastante extendido. Las propuestas del diputado John Talaat para despenalizar el consumo de cannabis significan que la ley podría cambiar en el futuro.

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Legislación del cannabis en Egipto

¿Se puede poseer y consumir cannabis en Egipto?

El uso y posesión de cannabis es ilegal en Egipto. Si uno es descubierto, podría enfrentarse a un mínimo de un año de cárcel, más una multa de por lo menos 1.000 libras egipcias. Aunque las leyes pueden parecer duras, no se aplican de forma estricta. Como resultado, el consumo de cannabis es relativamente frecuente en todo el país.

Un parlamentario egipcio, John Talaat, ha decidido desafiar estas leyes. Hace poco, en 2018, presentaba un proyecto de ley para despenalizar el cannabis por completo (no solo para fines medicinales). La propuesta sugiere que los procesados reciban tratamiento en lugar de una pena de prisión.

Sus planes han suscitado reacciones diversas por parte de los demás parlamentarios. Por ejemplo, Magdy al-Bassiouni, el ex viceministro de interior, ha afirmado que la reforma haría que aumentase el consumo de drogas.

¿Se puede vender cannabis en Egipto?

La legislación es aún más estricta cuando se trata de la venta o suministro de cannabis. Las sanciones por la distribución de cannabis pueden ser una larga pena de prisión o incluso la pena de muerte. Las cárceles de Egipto están a cargo del Ministerio del Interior, que es una organismo muy hermético. Esto significa que las estadísticas del número de delitos de tráfico de cannabis no se conocen.

A diferencia de tener cannabis para uso personal, es poco probable que los que lo venden o suministran se libren con una sentencia más indulgente. En 2013, un pensionista del Reino Unido fue condenado a muerte por su participación en el contrabando de £ 3 millones de cannabis en el país. Además, se le impuso una multa de 85 millones de libras egipcias.

¿Se puede cultivar cannabis en Egipto?

Es ilegal cultivar cannabis en Egipto. Aunque las penas pueden ser severas si te sorprenden cultivándolo, el cultivo sigue siendo frecuente por todo el país. La región del Sinaí es especialmente famosa por producir hachís, aunque no se considera de alta calidad como el hachís del cercano Líbano.

Desde el levantamiento de 2011 (cuando el presidente Hosni Mubarak fue destituido), el cultivo ha aumentado. Como resultado, las incautaciones policiales también han ido en aumento.

¿Es legal el CBD en Egipto?

La legislación es ambigua en lo relativo a la venta o uso de CBD en Egipto. Puesto que no existe un marco legal que permita productos de cannabis no psicoactivos en Egipto, es muy peligroso llevar productos de CBD al país. A pesar de que el CBD no contiene suficiente THC para producir un efecto cerebral o «subida», las autoridades pueden decidir que es una sustancia ilegal a pesar de todo.

Ejemplo de ello es Mustafa Soliman, que fue arrestado y se enfrentó a cargos que suponen la pena de muerte por importar aceite de semillas de cáñamo en 2010. Como consecuencia, se produjeron protestas y fue liberado. Se cree que el hecho de que «hachís» y «cáñamo» sean la misma palabra en árabe podría haber causado confusión en torno a la legalidad de su aceite de cáñamo.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Egipto?

En Egipto, no se permite comprar ni vender semillas de cannabis. Así pues, no se pueden enviar por correo.

Cannabis medicinal en Egipto

La historia de Egipto está colmada de uso de cannabis medicinal. El papiro Ebers (1550 a. e. c.) describe el cannabis con fines medicinales, y varios papiros más detallan su efectividad para aliviar los síntomas de las hemorroides, la irritación ocular y mucho más.

Sin embargo, después de que el cultivo de cannabis se ilegalizara a finales del siglo XIX, el pueblo de Egipto dejó de contar con él para curar sus dolencias. Ha sido hace poco cuando el país ha empezado a tomar conciencia de sus beneficios potenciales una vez más.

Aunque actualmente es ilegal usar cannabis por motivos médicos, esta circunstancia puede cambiar. Las propuestas del parlamentario John Talaat para despenalizar el cannabis probablemente abran la puerta a la posibilidad de recetárselo a los pacientes de Egipto. Solo el tiempo dirá si sucede o no.

Cáñamo industrial en Egipto

Egipto tiene una industria legal del cáñamo industrial, y el cáñamo se utiliza para una variedad de propósitos prácticos. En la actualidad, a los agricultores no se les permite cultivar cannabis con propiedades psicoactivas (es decir, THC, que es la sustancia responsable de proporcionar la «subida» o efecto cerebral). Sin embargo, si los niveles de THC son lo bastante bajos, el gobierno permite su cultivo.

Postura política de Egipto ante el cannabis

Los partidos políticos de Egipto han tenido tradicionalmente una opinión negativa del cannabis, de su uso, venta y cultivo. En 1961, fue uno de los países firmantes de la Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, y de nuevo, en 1971, de la Convención de Sustancias Psicotrópicas. Desde entonces, el gobierno se ha centrado en incautar el cannabis de las plantaciones y proveedores ilegales. Estos esfuerzos se intensificaron en 2010, gracias a la Administración General Antinarcóticos del Ministerio del Interior (ANGA).

No obstante, los planes del diputado John Talaat para introducir una propuesta que despenalice el cannabis marca un cambio en la opinión política. El parlamentario Abdel Moneam al-Emealy ha estado de acuerdo con su sugerencia. Ha afirmado que hay que crear instituciones sanitarias que ofrezcan tratamiento para la adicción, en lugar de penalizar a los infractores.

Sin embargo, no todos los parlamentarios se mostraron a favor de la sugerencia. Farouk al-Mekrahi ha afirmado que la despenalización no debería permitirse, ya que el consumo de cannabis «perjudica la salud y la sensibilización pública».

Conviene saber

Si vas a viajar a Egipto (o actualmente resides en el país), puede interesarte saber lo siguiente:

  • Las estadísticas recientes sugieren que el 6,4% de las personas de 15 a 64 años consumen cannabis. En cuanto al número de usuarios, Egipto se clasifica en el puesto número 25 del mundo.
  • Egipto se encuentra en la ruta de tráfico de opio entre Asia y Europa. Significa que gran parte del hachís de contrabando que llega desde el Líbano sigue esta ruta, por no mencionar el tráfico de cannabis desde el sur y el este de África.
  • Los cafés de hachís informales son habituales en muchas ciudades y pueblos de todo el país. Se suele incentivar a la policía para que ignore su actividad.  

Historia egipcia del cannabis

El cannabis se ha cultivado y utilizado en Egipto durante siglos. Incluso hay evidencias que sugiere que se usó en la era faraónica, ya que se han encontrado momias egipcias con rastros de cannabis en el cabello, en los órganos y tejidos internos. Sin embargo, después se ha puesto en duda, ya que las momias pueden haber sido contaminadas por el cannabis moderno.

Muchos textos del antiguo Egipto documentan el uso del cannabis como medicina, que era apreciado como tratamiento para diferentes y variadas enfermedades. Entre ellas, se incluían los calambres uterinos, el estreñimiento e incluso el dolor en las uñas de los pies.

Se cree que los antiguos egipcios también utilizaban el cáñamo industrial, sobre todo para hacer cuerdas y tejidos. Los arqueólogos han descubierto un cuerda de cáñamo en El Amarna (la ciudad del faraón Akenatón). De momento, no se ha confirmado que se trate de cannabis sativa, ya que existe la posibilidad de que fuera otro tipo de planta de cáñamo.

En el siglo XII, los sufíes musulmanes utilizaban cannabis. Apreciaban los efectos psicoactivos que ofrecía el cannabis, permitiéndoles alcanzar un estado de éxtasis espiritual. A medida que avanzaban los siglos, el consumo de cannabis se generalizó, hasta que se estableció en todos los rangos de la sociedad egipcia.

Las cosas cambiaron en 1798. Durante la ocupación francesa, Napoleón expresó su horror por el uso local del hachís. En 1800, se aprobó un decreto, que prohibía su consumo. No obstante, la gente siguió consumiendo hachís a lo largo del siglo XIX.

En 1879 y 1891, se aprobaron dos Órdenes Sublimes, que prohibían explícitamente el cultivo y la producción de hachís y cannabis. Se hicieron cumplir mediante la quema de cultivos y la confiscación de herramientas.

Actitudes actuales

Hay una división notable en lo que respecta a las opiniones sobre el cannabis en Egipto. Mientras que mucha gente lo consume libremente (tanto en casa como en cafés), otros lo ven como una sustancia peligrosa y están en contra de su legalización. Hasta hace poco, las autoridades egipcias también han adoptado una postura negativa.

El cannabis de Sinaí

La península del Sinaí (situada entre Suez e Israel) es la principal región productora de cannabis de Egipto. La variedad autóctona o landrace que se cultiva aquí también se llama Sinaí, o a veces «Mar Rojo», y la cultivan de forma tradicional los beduinos. Hay dos tipos de Sinaí: una planta corta, parecida a un árbol y otra más alta tipo vid que se parece más a una planta sativa. A esta última se les puede aplicar técnicas para modificar su crecimiento más fácilmente.

Ambas tienen un aroma intenso y denso, que produce un efecto cerebral estimulante. Se fertilizan a la manera tradicional con lodo del río Nilo o estiércol de camello, y luego se convierten en hachís de alta calidad.

Uso cultural del cannabis en Egipto

Egipto es un país mayormente musulmán. Significa que el consumo de alcohol está prohibido para la mayoría, y el cannabis se considera una alternativa aceptable. El «Bango», otro nombre para el cannabis egipcio, lo fuman los beduinos en la península del Sinaí y mucha gente pobre en las ciudades. Se debe a que es fácil de cultivar, incluso en el jardín de una casa.

Las clases medias tienden a consumir hachís en su lugar, que generalmente se importa de otros países (como el Líbano). Produce un efecto cerebral o «subida» más notable.

Un método de consumo tradicional, que no es fumar, es «beber» el hachís. El hachís se coloca dentro de un cigarrillo, que luego se mete en un vaso. El hachís que sobresale del extremo se ilumina, y el vaso se tapa. Como el humo de hachís es más pesado que el aire que lo rodea, el humo se acumula en el fondo del vaso. El consumidor de hachís levanta la tapa y «bebe» el humo.

La “guerra contra las drogas”: ¿está funcionando?

A pesar de las duras leyes de Egipto relativas al uso de drogas, el número de adictos del país está aumentando. En 2018, Ghada Wali, el Ministro de Solidaridad Social, afirmaba que las tasas de adicción a las drogas eran el doble de la media de las tasas globales. Incluido el consumo de cannabis.

Esta información sugiere que el enfoque actual de la adicción a las drogas no tiene éxito. Como han destacado los diputados: hacer que el cannabis sea un delito penal ejerce presión sobre el sistema penitenciario del país y penaliza a quienes solo consumen pequeñas cantidades.

¿Se legalizará el cannabis en el futuro?

El consumo de cannabis está muy extendido en el país. Incluso las autoridades suelen hacer la vista gorda cuando ven gente consumiéndolo. Sin embargo, la postura actual del gobierno es que es una droga ilegal y que su uso es un delito penal.

La propuesta de John Talaat para despenalizarlo sugiere que las actitudes pueden estar cambiando. Sería así sobre todo si el gobierno egipcio comienza a examinar el potencial financiero de legalizar el cultivo de cannabis. Otros países africanos ya han legalizado el uso de cannabis medicinal (como Sudáfrica que lo ha despenalizado por completo), quizás Egipto pueda seguir su ejemplo en el futuro.

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    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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