El cannabis en Nueva Zelanda – Legislación, consumo e historia

El consumo de cannabis en Nueva Zelanda es, actualmente, ilegal. Sin embargo, esta situación puede cambiar con la celebración de un referéndum. El actual gobierno de coalición ha modificado la legislación sobre el cannabis medicinal, facilitando el acceso a derivados del cannabis. Es posible que haya otro cambio, despenalizando su consumo recreativo.

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Legislación sobre el cannabis en Nueva Zelanda

¿Son legales la posesión y el consumo del cannabis en Nueva Zelanda?

En la actualidad,  la posesión y el consumo de sustancias controladas, incluyendo el cannabis, son ilegales en Nueva Zelanda tal y como se establece en la Ley sobre el abuso de drogas de 1975. El cannabis está clasificado como droga de clase B, esto significa que tiene un “alto riesgo de perjuicio“. Por tanto, un juez podría imponer una pena de cárcel. Esto no sucede con las drogas de clase C.

El consumo y la posesión del cannabis puede acarrear penas de 2 meses de cárcel, una multa de 500 $ como máximo o ambos. En el día a día, la policía hace la vista gorda ante su consumo, en especial con pequeñas cantidades.

Se descarta la pena de prisión si el individuo puede probar que la posesión del cannabis tiene la finalidad de prevenir que un tercero cometa un delito, o que la posee para suministrársela a alguien que está facultado para ello.

Sin embargo, todo esto está a punto de cambiar en Nueva Zelanda.  En 2017, el gobierno declaró que celebraría un referéndum sobre el cannabis en 2020  para conocer la opinión de los neozelandeses sobre la despenalización o incluso sobre la legalización del consumo recreativo del cannabis.

Sandra Murray, manager de la campaña #makeitlegal declaró en The Guardian: “sabemos, a través de encuestas realizadas durante varios años, que la mayoría de los neozelandeses apoyan la reforma de la ley del cannabis”.

¿Se puede vender cannabis en Nueva Zelanda?

La venta y el suministro de cannabis también son ilegales en Nueva Zelanda. En la Ley sobre el abuso de drogas neozelandesa, no se diferencia la posesión del consumo, lo que quiere decir que se aplican las mismas penas.

Sin embargo, el tráfico de cannabis (venta y suministro a gran escala) se considera un delito mucho más grave. La importación o exportación de esta sustancia puede conllevar penas de hasta siete años de cárcel.

¿Se puede cultivar cannabis en Nueva Zelanda?

El cultivo de “plantas prohibidas” es ilegal en Nueva Zelanda. Este acto puede conllevar penas de cárcel de hasta siete años.

A pesar de ello, se sigue cultivando cannabis en este país. Las principales razones para su cultivo son el consumo personal y poder compartirlo con otras personas. Algunos lo hacen por razones médicas, ya que en la actualidad es difícil obtener derivados medicinales del cannabis con receta médica. Un investigador de la Universidad de Massey descubrió que el 16% de los cultivadores de cannabis de Nueva Zelanda ha tenido encontronazos con la policía.

¿El CBD es legal en Nueva Zelanda?

Antes de 2018, el CBD se podía conseguir sólo con receta médica. Sin embargo, a finales de 2018 se aprobó una enmienda que modificó su situación legal. Actualmente, el CBD ya no es una sustancia controlada, y se puede adquirir y consumir con receta médica durante tres meses como máximo. Sin embargo, nos niveles de THC en el CBD y en las sustancias psicoactivas relacionadas que el producto contenga no deben ser superiores al 2%.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Nueva Zelanda?

Actualmente es ilegal enviar por correo semillas de cannabis a Nueva Zelanda. Sólo en 2018 los agentes de aduanas se incautaron de 19.000 semillas.

El cannabis medicinal en Nueva Zelanda

Antes de finales de 2018, estaban disponibles derivados medicinales del cannabis en Nueva Zelanda, pero con acceso limitado.  Dado que el país no tiene instalaciones de fabricación, productos como el Sativex eran caros y difíciles de encontrar. Algunos productos no autorizados, como el Cesamet y el Marinol, podían autorizarse caso a caso, pero esto raramente ocurría.

En diciembre de 2018, se realizaron cambios sustanciales en la legislación. Estos cambios incluían:

  • Mejor acceso a los productos cannabinoides para pacientes terminales (que pueden acceder a los mismos sin receta médica)
  • La retirada del CBD de la lista de sustancias controladas, estando totalmente disponible para los pacientes que lo necesiten.
  • El nuevo poder legislativo estableció nuevos estándares de calidad para los derivados medicinales del cannabis fabricados o importados al país.

El Ministro de Sanidad, David Clarke, declaró: “las personas que están al final de sus vidas no deben preocuparse por ser detenidas o encarceladas al intentar manejar su dolor. Esta ley compasiva y que busca cuidar de las personas supondrá una gran diferencia para ellas.”

Manu Caddie, el presidente de la empresa Hikurangi Cannabis, fue preguntado por Prohibition Partners acerca de su opinión sobre el futuro de la industria del cannabis medicinal. Declaró: “esperamos que 3 o 4 empresas dedicadas al cannabis medicinal se establezcan con autorización en Nueva Zelanda en los próximos dos años. También esperamos que se produzcan acuerdos de colaboración entre empresas canadienses y neozelandesas”.

El cáñamo industrial en Nueva Zelanda

El cáñamo puede ser cultivado de forma legal en Nueva Zelanda, siempre y cuando el productor disponga de licencia. El gobierno es el encargado de otorgar estas licencias.

El cáñamo está considerado como sustancia controlada en la Ley sobre el abuso de drogas, pero su cultivo está permitido, siempre y cuando sus niveles de THC estén por debajo de 0,35 %. Sin embargo, la ley establece de forma clara que el cáñamo no debe promoverse con fines psicoactivos o ser suministrado a personas no autorizadas. Solo se pueden cultivar ciertas variedades, que son detalladas por el Director General de Sanidad.

La licencia para el cultivo del cáñamo se otorga de forma anual y cuesta 511.11 $. Puede obtenerse una licencia adicional para investigación y cruce de especies por 153.33 $.

El cultivo de cáñamo industrial se está convirtiendo en una práctica popular en el país. En 2018, se celebró el primer Congreso del Cáñamo en Wellington, donde los visitantes pudieron aprender más sobre esta industria.

Los partidos políticos y el cannabis

La coalición de gobierno de Nueva Zelanda (Partido Laborista, Partido Verde y Nueva Zelanda Primero) aprobó una ley en diciembre de 2018 que permite a los pacientes enfermos terminales usar cannabis. Asimismo, anunciaron un referéndum que se celebraría en el futuro para determinar si el consumo recreativo del cannabis debería despenalizarse.  Esta ley también supuso que los derivados medicinales del cannabis podrían ser fabricados en el país, lo que los haría más accesibles para los pacientes.

Chloe Swarbrick, diputada del Partido Verde, respaldó estas propuestas, declarando que suponían un compromiso para abordar los problemas de drogadicción en lugar de etiquetarlos como una actividad criminal.

Sin embargo, no todos tienen la misma opinión que el Partido Laborista. Algunos partidos, como el Partido Nacional de Nueva Zelanda (partido de centro derecha en la oposición), están en contra de la nueva legislación. El Dr. Shane Reni, portavoz de sanidad del partido, se refirió a la misma como “una medida despreocupada y peligrosa”, ya que alentará a la gente a fumar cannabis en público.

Simon Bridges (también del Partido Nacional) calificó el referéndum como un movimiento cínico y acusó al gobierno de distraer a los votantes de temas relevantes. Asimismo, expresó su preocupación ante la normalización del consumo de cannabis.

Información importante

Si viaja a Nueva Zelanda (o actualmente reside en este país), la siguiente información puede ser relevante:

  • El consumo de cannabis es frecuente en el país. En un informe gubernamental de 2012/13, el 11% de los adultos mayores de 15 años afirma haber consumido cannabis en el último año.
  • Los adultos de etnia maorí y los que viven en zonas desfavorecidas son estadísticamente más proclives al consumo.
  • En el pasado, Nueva Zelanda fue una de las pocas colonias británicas en las que no se cultivaba cáñamo de forma extensiva. Esto es así porque el “harakeke”, el “cáñamo neozelandés”, crecía ampliamente y podía usarse para fabricar cuerda y otras fibras. 

Historia del cannabis

Antes de la llegada de los europeos, Nueva Zelanda no había tenido mucho contacto con el cannabis. Sin embargo, cuando el país fue colonizado por los británicos, las drogas se introdujeron en la población maorí, sobre todo como analgésicos.  En esa época, no había legislación antidroga en marcha, así que los neozelandeses podían consumir libremente.

En 1927, se aprobó la Ley de drogas peligrosas, que incluía el cáñamo índico como sustancia controlada. Sin embargo, se seguía consumiendo con receta médica.  Cuando en 1961 Nueva Zelanda firmó la Convención Única sobre Estupefacientes, se prohibió completamente el cannabis, una decisión refrendada por la Ley de Narcóticos de 1965.

En los “swinging sixties” (década de los 60), el consumo del cannabis se incrementó, cuando los jóvenes comenzaron a experimentar con drogas psicotrópicas. Hasta hoy, este consumo se ha mantenido. De hecho es la droga más consumida como uso recreativo después de la cafeína, el alcohol y el tabaco.

Actitudes culturales

La actitud hacia el cannabis es bastante positiva. En una encuesta realizada por la Fundación de Drogas de Nueva Zelanda se vio que el 67 % de los  ciudadanos cree que se debería despenalizar la posesión personal de esta sustancia . El 87 % apoya su uso como analgésico y hasta un 89 % como analgesia para los enfermos terminales.

Sin embargo, solo el 38% cree que los derivados del cannabis deben venderse en tiendas minoristas; lo que demuestra que todavía hay algún estigma asociado a su consumo.

Referéndum sobre el consumo de cannabis de Nueva Zelanda

En el momento de su elección, la primera ministra Jacinda Ardern se comprometió a celebrar un «referéndum sobre el cannabis» en 2020. Este referéndum le daría a la opinión pública la oportunidad de expresar su parecer sobre la despenalización del consumo recreativo de cannabis, entre otros asuntos.

En el momento de escribir este artículo, el gobierno no tenía los detalles exactos sobre qué preguntar a los neozelandeses. Algunos expertos han destacado la importancia de cómo preguntar, a fin de obtener una respuesta precisa de lo que la opinión pública realmente piensa sobre el asunto. Esto determinará si las personas votarán por la despenalización o la legalización.

Los laboristas, como el partido gobernante, se comprometieron con los Verdes (que forman la coalición) a celebrar el referéndum, como parte del acuerdo entre los dos partidos políticos. Se cree que el referéndum se hará coincidir con las elecciones generales de 2020.

¿Se legalizará el cannabis en el futuro?

La posibilidad de que Nueva Zelanda siga los pasos de Sudáfrica y Portugal con la despenalización del cannabis para consumo recreativo parece bastante real. Es cierto que el gobierno ha avanzado hacia la accesibilidad del consumo medicinal del cannabis y ha alentado el crecimiento del cultivo de cáñamo industrial.

  • Disclaimer:
    Aunque se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de este artículo, no está destinado a proporcionar consejo legal, ya que las situaciones individuales serán diferentes y deben consultarse con un experto y/o abogado.

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Autor y revisor

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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    Maurice Veldman

    Maurice Veldman es miembro de la Asociación Holandesa de Abogados Penales y uno de los abogados más destacados del campo del cannabis de los Países Bajos. Con 25 años de experiencia en dicho ámbito, su conocimiento del derecho penal y administrativo apoya a los vendedores de cannabis y a los productores de cáñamo al abordar la cuestión de las desigualdades entre el individuo y el estado.
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