Where |Sri Lanka

Capital |Sri Jayawardenapura Kotte, Colombo

Inhabitants |20277593

Legal Status |illegal

Medical Program |no

by Seshata on 27/10/2014 | Legal & Política

Cannabis en Sri Lanka

Sri Lanka Sri Lanka, la “lágrima de la India”, es un país soberano insular situado a tan sólo 30 km de la ciudad de Kanyakumari, que se encuentra localizada en la punta meridional de la península india. Sri Lanka tiene un clima tropical cálido y una larga temporada de cultivo, con temperaturas extremas propiciadas por los vientos del océano. En el país, crecen con fuerza diferentes variedades potentes, y con una fase de floración larga.


Historia del cannabis en Sri Lanka

La historia de Sri Lanka se remonta a más de 3.000 años antes del presente (AP), pero en general, se cree que los primeros humanos habitaron la isla hace, por lo menos, 125.000 años AP. La isla ha tenido una gran importancia estratégica en el transporte marítimo internacional durante siglos, e incluso miles de años. Tiene puertos de gran calado a los que se accede con facilidad, y se encuentra enclavado a los pies de la India, en un emplazamiento perfecto para los barcos que vienen del norte de camino hacia la Península Arábiga y el este de África, lo que lo convierte en que una parte importante de las rutas antiguas del sur de la Ruta de la Seda.

Se cree que el cannabis llegó por primera vez al este de África a través de estas rutas hace unos 700 años (los registros sugieren que los comerciantes árabes lo llevaron a Mozambique desde Asia en torno al siglo XIII), por lo que es probable que el cannabis se conociera, y utilizase, en la isla mucho antes. Existen gran cantidad de pruebas que demuestran que se comerciaba con marihuana y hachís, de forma activa, durante todo el período medieval, en Asia, África y el mundo árabe. Aunque el uso del cannabis tenía una importancia menor, se utilizaba por la fibra y las semillas, y a día de hoy, sigue utilizándose en algunas zonas rurales.

El cannabis en Ceilán durante la época colonial

A woman weaving hemp cloth on a traditional loom in Dumbara region, Sri Lanka (© Kandyan Art Association)
Una mujer teje tela de cáñamo en un telar tradicional en la zona de Dumbara, Sri Lanka (© Kandyan Art Association)

Debido a los importantes recursos estratégicos y naturales de Sri Lanka, varias potencias se han disputado su control a largo de los siglos. A principios del siglo XVII, Portugal gobernaba Sri Lanka, antes de perder el poder ante los holandeses, después que los líderes locales invitaran a estos últimos a liberar la isla. En 1675, los gobernantes coloniales holandeses de la época emitieron un decreto que prohibía el tráfico de estupefacientes, que incluía el opio y el cannabis, lo que sugiere que se había producido un comercio activo durante algún tiempo, antes del edicto. En 1815, los Británicos asumieron el control de la isla después de que el gobierno holandés, debilitado por las guerras sucesivas, renunciase voluntariamente a sus derechos.

A mediados del siglo XIX, se amplió y consolidó el control británico sobre la India y los territorios circundantes. Durante este período, se intensificó enormemente el comercio internacional de marihuana y hachís procedentes de Afganistán y de la India británica, además del de opio y cocaína. De hecho, en torno a 1860, Ceilán (nombre que recibía Sri Lanka durante su época colonial) albergaba varias plantaciones de coca administradas por los británicos, que posiblemente seguían en funcionamiento al inicio de la Segunda Guerra Mundial. En 1948, Sri Lanka se convirtió en una nación independiente.

El cannabis es, con diferencia, la droga ilegal más consumida en Sri Lanka hoy en día, seguida de cerca por la heroína, que está cada vez más en boga entre los jóvenes de Colombo y otras zonas urbanas. Además de ser ampliamente utilizado como droga recreativa, el cannabis tiene una gran importancia en la farmacopea ayurvédica tradicional local. El cannabis suele denominarse kansa (que se refiere a la planta en la fase de crecimiento) y ganja (que se refiere a los cogollos).

El cannabis en la medicina ayurvédica de Sri Lanka

La tradición de la medicina ayurvédica sigue teniendo un gran peso en Sri Lanka, y contaba con una cifra estimada de 16.000 profesionales en 2004. El cannabis se utiliza ampliamente en la tradición de Sri Lanka, y tiene nombres específicos en cingalés o sánscrito como virapati («hoja del héroe»), capta («corazón alegre»), ananda («éxtasis»), trilok kamaya («deseado en tres mundos») y harshini («el que da alegría») que hacen alusión a sus diversas propiedades, entre las que se incluyen inducir euforia y aumentar la energía sexual.

Tradicionalmente, los profesionales de la medicina ayurvédica registrados obtenían el cannabis, que utilizaban en sus preparados, solicitando información detallada a la Corporación de Medicamentos Ayurvédicos sobre sus recetas previstas. Entonces, la Corporación proporcionaba el cannabis, en polvo, de acuerdo a los requisitos. Según los informes, la Corporación obtenía su cannabis sin coste alguno, a través de una única fuente, la propia policía. Curiosamente, parece que la policía entregaba el cannabis incautado, en las redadas realizadas en las plantaciones comerciales ilegales, a la Corporación cuando los magistrados locales que se ocupaban de los casos de cultivo ¡les indicaban que así lo hicieran!

Sin embargo, parece que esta situación inusual dejará de producirse en un futuro muy próximo. Algunos de los ejemplos más preocupantes del choque actual, entre las prácticas medicinales tradicionales y las actitudes modernas hacia el consumo de cannabis en Sri Lanka, tienen que ver con la utilización de un remedio tradicional ayurvédico, conocido localmente como madana modaka. Madana modaka contiene cannabis, cilantro, y varias hierbas locales, y se sigue utilizando de forma muy generalizada en Sri Lanka por sus supuestas propiedades reconstituyentes, rejuvenecedoras y afrodisiacas.

Madana modaka, una medicina tradicional de Sri Lanka a base de cannabis

Madana modaka is a common Ayurvedic medicine prepared with cannabis; in recent years, authorities have been clamoing down on its sale (© gaudiyahistory.com)
Madana modaka es una medicina ayurvédica común que se prepara con cannabis. Durante los últimos años, las autoridades han tomado medida drásticas contra su venta (© gaudiyahistory.com)

Durante los últimos años, las farmacias ayurvédicas han sido objeto de redadas de la policía. Se han incautado, y destruido, paquetes de madana modaka, y se ha arrestado a los vendedores, que suelen ser encarcelados. Al parecer, el primer ejemplo de este fenómeno se comunicó en 2002, cuando el paciente de un profesional de la medicina ayurvédica en Udalawale, en el sur de Sri Lanka, fue arrestado por posesión de la sustancia. Cuando el propio médico fue a la comisaría para quejarse del arresto, y demostrar que la medicina estaba hecha con ingredientes obtenidos de la Corporación de Medicamentos Ayurvédicos, también fue detenido, y también sufrió supuestos abusos verbales y físicos a manos de la policía de Sri Lanka, tristemente famosa por su brutalidad.

Desde entonces, se han recibido informes con una frecuencia relativa. En septiembre de 2014, un hombre fue arrestado en Chilaw, en la Provincia Noroeste, después de ser hallado en posesión de 1.000 pastillas. En noviembre de 2013, una farmacia ayurvédica en la aldea Labugama, en el Distrito Central, fue asaltada por la policía tras un chivatazo, y se hallaron 145 pastillas de madana modaka que pesaban 2 kg en total. En julio de 2012, un individuo no identificado fue detenido en Embilipitiya, en el Distrito Ratnapura en posesión de 20 pastillas de dicha medicina. Un tema recurrente en lo que respecta a madana modaka (así como a otras sustancias controladas en Sri Lanka) es la idea de que los profesionales están «dirigiendo sus productos a los niños». En mayo de 2014, el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa ordenó a la policía que fijasen como su objetivo a las personas sospechosas de vender drogas ilegales, como madana modaka, cerca de las escuelas.

Está claro que la batalla no ha terminado. En 2008, se informó de que el Ministerio de Medicina Indígena de Sri Lanka había solicitado, formalmente, permiso para usar unos 35 acres (14,16 hectáreas) de tierra para cultivar cannabis, con el propósito de emplearlo en un número importante de remedios ayurvédicos. En el momento del informe, la Corporación de Medicamentos Ayurvédicos seguía recibiendo el cannabis de los tribunales. Sin embargo, no se consideraba que el cannabis recibido fuese adecuado, ya que normalmente se había almacenado de manera incorrecta durante algún tiempo, antes de abandonar los almacenes de la policía, y por lo general tenía una potencia y eficacia significativamente inferior, en comparación con el cannabis recién cosechado. No está claro cuál fue el resultado de este caso en particular, pero los informes han indicado que el gobierno se dedica a cultivar cannabis para el mercado ayurvédico, y la Corporación sigue incluyendo madana modaka en su lista de productos.

Cannabis cultivado y cannabis silvestre en Sri Lanka

El cannabis se cultiva ampliamente en Sri Lanka, y los principales centros de actividad suelen estar situados en las provincias, más áridas, Este y Sur y en la provincia de Uva. El cannabis también crece silvestre en gran parte del país. En 2003, se estimó que la superficie total de la tierra dedicada al cultivo de cannabis era de 500 hectáreas, y se cree que va en aumento. Los tipos locales que se encuentran en Sri Lanka generalmente presentan el aspecto clásico ‘sativa‘ del sur de Asia , que actualmente los botánicos en general clasifican como un subtipo de C. sativa sp. indica. El cannabis de Sri Lanka es alto, elegante y presenta abundantes ramas, internodos muy espaciados, y hojas finas de color verde oscuro. Proporciona una subida cerebral clara, que provoca poca somnolencia, y es conocido por sus sabores y aromas florales, cítricos y a menta.

Son raras las ocasiones en las que los funcionarios antidrogas incautan hachís, y lo poco que se encuentra suele ser indio, pakistaní o afgano. No parece que exista producción de hachís a nivel local. Esto resulta razonable ya que muy pocos países tropicales con climas húmedos producen hachís, sin duda debido al hecho de que el exceso de humedad puede causar problemas de moho nefastos durante la fase de curado y almacenamiento del producto. Casi todos los países que, tradicionalmente, producen hachís en cantidades comerciales son semiáridos o áridos, y los países más cálidos y húmedos productores de hachís suelen elaborar los tipos de mejor calidad en las regiones montañosas, que generalmente están bien aireadas, y son más frescas y secas que las llanuras situadas en la misma latitud.

En julio de 2013, se descubrió la mayor plantación de cannabis encontrada hasta la fecha en Sri Lanka en el Parque Nacional de Yala, situado en la Provincias Sur y en la de Uva. La plantación era grande y estaba muy bien equipada, con paneles solares, sistemas de riego con energía solar e iluminación suplementaria. Dos personas fueron arrestadas en relación con la plantación, y se cree que hasta veinte personas trabajaban a diario en el lugar. Desde mediados de la década de 1990, los funcionarios antidrogas de Sri Lanka han llevado a cabo, de forma rutinaria, actividades para erradicar el cannabis, pero hay pocos datos coherentes sobre las cantidades exactas.

El tráfico de cannabis en Sri Lanka

Sri Lankan police inspect confiscated package of madana modaka (© dinamina.lk)
La policía de Sri Lanka inspecciona los paquetes de madana modaka confiscados (© dinamina.lk)

Sri Lanka produce cantidades importantes de cannabis, y exporta sus excedentes a países cercanos, como Australia, además de a destinos más lejanos, como Europa. Sin embargo, también importa marihuana y hachís de la India, y otros países productores de la zona. El cannabis importado no está, necesariamente, asociado con una calidad superior, y en algunos casos, puede ser sensiblemente inferior y más barato que los productos locales. Sin embargo, parece que el mercado de consumo interno está bastante animado como para garantizar mantener un saludable variedad de productos que satisfagan a los diferentes gustos y presupuestos.

Un centro importante del tráfico de sustancias estupefacientes ilegales es el Aeropuerto Internacional de Bandaranaike, que, con el aumento del turismo en los últimos años, ha visto como crecía la afluencia de visitantes. Una afluencia que ha resultado ser demasiado grande para que la policía pueda actuar con eficacia, y el contrabando se ha ido colando por la aduana en cantidades cada vez mayores. El aeropuerto ve entrar grandes cantidades de cocaína en el país, así como grandes cantidades de heroína y de hachís procedentes de la India, Pakistán y Afganistán, que salen del país en ruta a sus destinos finales en Europa y las Américas.

El tráfico de drogas y la Guerra Civil de Sri Lanka

En 1983, comenzó la guerra civil en Sri Lanka, que iba a durar casi veintiséis años, y finalizó en 2009. En esta guerra, se enfrentaron el gobierno cingalés del momento contra los separatistas Tigres de Liberación de Tamil Eelam (LTTE, en inglés, y comúnmente conocidos como los Tigres Tamiles) del norte de Sri Lanka, y la violencia no dejó de aumentar, produciéndose ejecuciones extrajudiciales en ambos bandos que devastaron el tejido social del país. Cinco años después de que la guerra terminase oficialmente, las hostilidades no habían desparecido completamente, proporcionando una justificación para mantener un estado policial represivo (que, sin duda, es contra lo que los rebeldes luchaban en primer lugar).

Antes de 2009, Sri Lanka estaba, relativamente, libre del tráfico de drogas, a pesar de que se producía a muy pequeña escala, a menudo facilitado por funcionarios corruptos o grupos rebeldes que necesitaban financiación. En concreto, los LTTE han sido acusados por la Embajada de Estados Unidos en Sri Lanka de controlar las actividades de tráfico al norte del país durante los años de guerra civil, aunque esto es cuestionable, ya que se predecía una caída del tráfico tras el cese de los combates, que no se ha producido.

Los grupos de presión y los activistas de Sri Lanka culpan del aumento del tráfico a la actuación policial inconsistente y al aumento de la corrupción estatal, así como al hecho de que el aumento del turismo ha hecho que el país les resulte cada vez más atractivo a los traficantes. La heroína y el cannabis son los drogas ilegales que se incautan con más frecuencia en Sri Lanka. De las dos, la heroína suele considerarse un problema mucho más importante, aunque el cannabis no escapa a la atención de las autoridades.

Legislación, arrestos y condenas relativas al cannabis en Sri Lanka

Sri Lanka cuenta con sanciones estrictas para la posesión, venta y tráfico de estupefacientes ilícitos. La posesión y el tráfico de menos de 5 kg de cannabis se considera un delito menor, y es normalmente castigado con multas o penas privativas de libertad de corta duración. La posesión, venta y tráfico de grandes cantidades de cannabis se consideran delitos graves, y se sancionan con multas y penas de prisión más largas, a criterio del juez.

En 2004, la pena de muerte (que se había suspendido en 1976) se restableció por crímenes que incluyen el tráfico de drogas (aunque al parecer sólo para la cocaína y la heroína), la violación y el homicidio. Sin embargo, no se ha producido ejecuciones por ningún delito desde 1976. En ocasiones, se condena a pena de muerte por el tráfico de drogas, pero se conmutan, automáticamente, por cadena perpetua.

Las incautaciones y arrestos han aumentado de manera constante desde 2009, con 19.000 arrestados por cargos de drogas en 2009, 30.000 en 2010, y 42.000 en 2011. En 2012, casi 48.000 personas fueron detenidas por delitos relacionados con las drogas. De ellos, 22.700 fueron arrestados por delitos relacionados con el cannabis.

Los esfuerzos para legalizar el cannabis en Sri Lanka

Aunque la postura del gobierno de Sri Lanka hacia el cannabis es mayoritariamente desfavorable, el Ministerio de Medicina Indígena y el Departamento de Ayurveda han defendido durante mucho tiempo el derecho de la población de Sri Lanka a usar el cannabis de la forma tradicional, que tiene siglos de antigüedad. En diciembre de 2013, se anunció que el Ministro de Medicina Indígena, Salinda Dissanayake había presentado un proyecto de ley en el Parlamento pidiendo que se levantase la prohibición del cannabis.

En realidad, Dissanayake no es el primero que pide la legalización de la planta. Su predecesor Tissa Karaliyadda hizo esfuerzos similares. Bajo el marco propuesto por los profesionales de la medicina ayurvédica tradicional, se les permitiría cultivar pequeñas cantidades de cannabis, únicamente, con fines medicinales. Sin embargo, parece que el proyecto de ley no tiene un gran apoyo, y es poco probable que produzca cambios importantes en un futuro próximo.

Comprar y consumir cannabis en Sri Lanka

En general, es fácil conseguir cannabis en Sri Lanka, pero es imprescindible actuar con cautela, ya que la policía siempre está al acecho de la actividad ilegal, básicamente para conseguir sobornos. Los vendedores también pueden colaborar con agentes de policía corruptos, por lo que se recomienda encontrar un contacto seguro. Los turistas pueden esperar que la calidad de la marihuana sea mediocre, y a veces buena. Las semillas, tallos y hojas normalmente están presentes en abundancia. Los residentes, a más largo plazo, pueden tener más suerte a la hora de conseguir un suministro local de alta calidad, o importaciones procedentes de la India. El cannabis de Kerala es una opción bastante común de alta calidad en Sri Lanka, pero los tipos locales puede ser igual de impresionantes, si se tiene el contacto adecuado.

Las medidas de seguridad en Colombo, y otras zonas urbanas, siguen siendo altas tras el cese de la guerra civil. Por la noche, las patrullas policiales son habituales, y suele informarse de controles para registrar al azar a personas y vehículos. Nunca es aconsejable fumar en público. Según los informes, las playas al sur de Colombo son frecuentadas por vendedores locales, y la presencia policial es mucho menor que en la ciudad. Sin embargo, si te encuentras en la ciudad, preguntar en los bares y clubes, o acercarse a los conductores de tuk-tuks (o moto taxis) son métodos comunes de conseguir un suministro.

Los precios del cannabis en Sri Lanka varían según la calidad y la fiabilidad de la fuente. Los turistas pueden tener que pagar más que los lugareños, como regla general. El precio de un kilogramo para un extranjero, en el período 2002-2003, era de 2.000 rupias de Sri Lanka, y de 1.500 rupias para un local. Una pequeña bolsa comprada al conductor de un tuk-tuk cuesta alrededor de 200 a 250 rupias, y alrededor de 300 rupias si se compra en un club.

Actualmente, estamos trabajando para recopilar la información más actualizada sobre la legislación y el consumo de cannabis en todos los países del mundo. Con este fin, te agradeceremos cualquier tipo de información, consejo, opinión y corrección.

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