Jackuzzi Feminizada

Jackuzzi Feminizada

Este informe de cultivo está dedicado a la Jackuzzi Feminizada. A pesar de ser un híbrido 70% sativa, este descendiente de la Jack Herer demostró ser una versión más baja y manejable de la variedad clásica. Aunque su patrón de crecimiento es algo inusual, resultó muy productiva, siendo una opción excelente si se desea cultivar una sativa en interior.

Duración total del cultivo: 90 días

Etapa de floración: 62 días

Altura final: 87 cm

Rendimiento final: 128 gramos

Contenido en THC: 23,5%

Para asegurarnos de que nuestra Jackuzzi Feminizada disfrutara de las mejores condiciones posibles, la cultivamos en una maceta de plástico de 8 litros rellena de BAC Lava Mix y la colocamos bajo una lámpara HPS Philips GreenPower de 1.000 W. Durante el día, mantuvimos el espacio de cultivo a una temperatura constante de 23°C y, por la noche, dejamos que bajara ligeramente hasta los 21°C. Controlamos también la humedad relativa del entorno, fijándola en un 65% durante la etapa vegetativa.

Germinación y plántula

Lo primero que tenemos que hacer, como en cualquier otro cultivo, es germinar la semilla. Afortunadamente, esta parte quizá sea la más sencilla de todo el proceso y no requiere ningún equipo especial más allá de unos pocos objetos cotidianos que probablemente tengas ahora mismo en casa.

Empieza doblando unas toallitas de papel, poniéndolas en un plato y rociándolas con unos 20-30 mililitros de agua. Debes humedecerlas por completo, pero no deben quedar empapadas. A continuación, coloca las semillas encima, asegurándote de dejar unos centímetros entre ellas, y cúbrelas con otra servilleta de papel húmeda. Por último, mete el plato en una bolsa de plástico abierta y ponlo en un lugar cálido y alejado de la luz solar directa.

Un día después, comprobamos que la semilla se había abierto y que la pequeña raíz primaria blanca sobresalía un centímetro. Ahora tocaba plantarla, con la raíz primaria hacia abajo, en un cubo de lana de roca previamente empapado, el cual colocamos bajo una lámpara de 600 W para no sobrecargar a la frágil plántula. Al cabo de tres días, le administramos la primera alimentación, la cual consistió en 100 ml de agua de pH equilibrado (pH 6,2; CE 0,8) mezclada con una pequeña dosis de hormona de enraizamiento.

Al final de la primera semana, nuestra plántula se alzaba 9 cm sobre un tallo delgado coronado por un par de cotiledones sanos. Comenzamos a regar la planta diariamente con 100 ml de agua (pH 6,0; CE 1,4) mezclada con nutrientes líquidos Bio Grow.

Etapa vegetativa

Al comienzo de la segunda semana, trasplantamos nuestra Jackuzzi Feminizada a la maceta de plástico de 8 litros, la cual colocamos bajo la lámpara de 1.000 W. Además, duplicamos el volumen de agua que le administrábamos a diario, pasando a ser de 200 ml. En el transcurso de la semana, nuestra planta creció hasta alcanzar los 16 cm de altura y le brotaron las primeras hojas verdaderas, que en esta fase eran bastante cortas y pequeñas.

Nuestra planta creció rápidamente en la tercera semana, alcanzando una estatura de 23 cm, y le crecieron varios grupos de hojas cortas y anchas a lo largo de un espacio internodal bastante estrecho. Además, observamos los primeros signos del desarrollo de las ramas laterales, pero su crecimiento era lento. En vista de todo lo anterior, volvimos a duplicar nuestra alimentación diaria, hasta 400 ml de agua.

Se acercaba el momento de iniciar la etapa de floración, pero antes era necesario dar un último paso. Para proteger la planta de plagas peligrosas como los trips y las arañas rojas, colgamos unas bolsitas de Neoseiulus californicus y Amblyseius swirskii de las ramas más bajas. Cada uno de estos sobres blancos está repleto de cientos de bichitos diminutos que mantienen una relación simbiótica con las plantas de marihuana. No las dañan en absoluto, sino que cazan y se comen las plagas que pueden destruir hasta la planta más sana. Estas bolsitas se sustituyen cada cuatro semanas para mantener la población estable.

Etapa de floración

Llegó la cuarta semana y con ella el momento de iniciar la etapa de floración de nuestra Jackuzzi Feminizada. El procedimiento para lograrlo es muy sencillo: basta con cambiar el horario de iluminación a 12 horas de encendido y 12 de apagado, así como ajustar el régimen de riego, el cual pasó a ser de 800 ml de agua diarios (pH 6,0; CE 1,8) mezclada con nutrientes líquidos Bio Flower.

El crecimiento durante esta semana fue bastante lento, pues la planta sólo aumentó 5 cm hasta alcanzar una estatura de 28 cm. No obstante, brotaron numerosas hojas nuevas y las ramas laterales se desarrollaron considerablemente. En conjunto, se estaba convirtiendo en una planta bastante tupida.

La planta continuó su crecimiento lento y constante en la quinta semana, llegando a los 33 cm de altura. Este crecimiento se concentró sobre todo en la parte superior, ya que el tallo principal trepaba rápidamente por encima de la copa inferior. Sin embargo, las ramas laterales también se estaban desarrollando bien y empezaban a extenderse ligeramente hacia el exterior. Aumentamos el riego a 1.000 ml diarios para mantener el ritmo de crecimiento.

En la sexta semana se aceleró un poco el progreso, ya que la planta ascendió hasta los 40 cm. Una vez más, la mayor parte del crecimiento fue consecuencia del estiramiento a lo largo del tallo principal, ya que el espaciado internodal aumentó considerablemente. Todavía no se apreciaban signos de floración, pero decidimos aumentar el riego diario a 1.500 ml y reducir la humedad al 60% para evitar la aparición de moho.

En la séptima semana se registró el mayor crecimiento intersemanal, pues la planta se elevó 13 cm hasta alcanzar una estatura de 53 cm. Este crecimiento se repartió uniformemente entre el tallo principal y las ramas laterales, las cuales se estaban estirando enormemente, convirtiendo la planta en un cilindro alto y esbelto. Al final de la semana pudimos observar los primeros signos de floración, con diminutos racimos de pistilos en los nudos interiores y en las puntas de las ramas.

La floración se desató con fuerza en la octava semana. Todas las ramas laterales estaban cubiertas de cogollos que crecían con rapidez. El tallo principal seguía ascendiendo, y la planta alcanzó los 61 cm, doblando prácticamente la altura de la copa inferior. Las esbeltas ramas laterales seguían extendiéndose hacia arriba casi en línea recta, y toda la planta se veía muy sana.

En la novena semana se incrementó el crecimiento vertical y la planta se elevó hasta los 68 cm. Las ramas laterales también siguieron estirándose, pero seguían midiendo la mitad de la altura del tallo. La cola principal se estaba formando bien, y la planta se sostenía muy bien a pesar de su estructura delgada.

El aumento de estatura continuó en la décima semana, ganando otros 7 cm, alcanzando así una altura de 75 cm. Este estiramiento fue bastante uniforme, lo que mantuvo la misma forma y proporciones generales en toda la planta. Los cogollos se estaban desarrollando muy bien, así que sólo quedaba esperar.

En la undécima y duodécima semana, nuestra Jackuzzi Feminizada alcanzó su máxima altura (87 cm), y el tallo principal seguía siendo aproximadamente el doble de alto que la copa inferior. La cola principal no recorría toda la longitud del tallo superior, pero estaba formada por varios cogollos densos y pegajosos.

Por último, en la decimotercera semana, cosechamos nuestra Jackuzzi Feminizada.

Cosecha

Había llegado el momento de cosechar nuestra Jackuzzi Feminizada, así que empezamos por cortarla por la base y quitarle las hojas en abanico. A continuación, iniciamos el proceso de secado colgándola boca abajo en una habitación climatizada a una temperatura constante de 15,5°C y una humedad relativa del 50%. Se quedó así hasta que las ramas más pequeñas se secaron lo suficiente como para quebrarse al doblarlas. En general, este proceso tarda entre 10 y 20 días en función del tamaño de la planta.

Cuando estuvo lo suficientemente seca, retiramos los cogollos de los tallos y manicuramos las hojas restantes. Recortar las flores no fue demasiado complicado gracias a su relativamente escasa vegetación.  

Después del manicurado, colocamos los cogollos en tarros de cristal para curarlos. Dejamos los recipientes abiertos durante las primeras 24 horas para que se evaporara la mayor parte de la humedad restante. Al día siguiente, los cerramos y los fuimos «eructando» varias veces al día, reduciendo la frecuencia gradualmente a lo largo de las semanas siguientes hasta que sólo lo hacíamos una vez al día. Normalmente, el proceso de curación dura de 4 a 6 semanas y es vital para conseguir un sabor suave en el producto final.

Terminamos cosechando 128 gramos de flores secas, una cifra impresionante, con un contenido en THC del 23,5%, también muy satisfactorio.

Perfil de terpenos

El aroma que desprendía nuestra Jackuzzi Feminizada en las últimas semanas de floración era sorprendentemente suave en comparación con el tamaño de los cogollos. Los sutiles toques diésel y skunk fueron ganando protagonismo poco a poco a medida que se acercaba el momento de la cosecha, y estaban mezclados con matices herbales y especiados. Si te preocupa la privacidad, esta variedad es una gran elección.

Los cogollos, una vez secos y curados, adquirieron un aroma más intenso, con notas cítricas potentes que se mezclaban con un toque especiado más sutil. Estas notas se equilibraban con leves matices a bayas y skunk que redondeaban el ya delicioso aroma. Todas estas notas se reflejaban en el sabor, que al inhalar arrancaba con ralladura de limón y frescor a pino, un sabor que ponía de relieve el linaje Jack Herer de la variedad. A esto se unía un toque especiado a pimienta con una pizca de bayas ácidas al exhalar y un sutil regusto a diésel.

Pero lo que más destacó de nuestra Jackuzzi fueron sus efectos, que, una vez más, coincidían en gran medida con lo que esperábamos basándonos en sus variedades progenitoras. Nada más probar los cogollos, notamos un subidón estimulante y una repentina invitación a la aventura. Esta sensación iba acompañada de un subidón cerebral igualmente energético, desatando la creatividad y la lucidez mental. Toda esta energía estaba perfectamente equilibrada por una leve sensación de relajación física, lo que hace que esta variedad sea perfecta para una larga caminata o un día de actividades creativas.

El resultado

En resumen, quedamos enormemente satisfechos con nuestra Jackuzzi Feminizada. Aunque su estatura resultó ser mucho más baja de lo que habíamos previsto, el resultado final tenía la forma y el tamaño perfectos para una sativa de interior, al tiempo que produjo una cosecha impresionante.

  • Disclaimer:
    Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    Sensi Seeds

    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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