by Seshata on 14/12/2015 | Cultivo

Cómo mantener plantas madre saludables

Plantas madre Para conservar las plantas madre vigorosas y fuertes se requiere paciencia, dedicación y regularidad, así como una buena genética. Lee más al respecto aquí.


Seleccionar plantas madres

La base para la selección de las plantas madre siempre debe ser la salud, la fuerza y el vigor. Más allá de eso, puedes tener en consideración aspectos distintos como los terpenos y el perfil de cannabinoides, el sabor y el aroma, el rendimiento, resistencia a la sequía, además de la altura y las características de ramificación. Sin embargo, si das prioridad a las características secundarias a costa de la fuerza y la vitalidad, es posible que lo lamentes más adelante.

Las madres tienen que ser muy fuertes y estar muy sanas para producir consistentemente buenos clones, y las buenas madres pueden vivir una década o más (hay informes incluso de madres que con 30 y 35 años de edad siguen siendo fuertes). Sin embargo, incluso las mejores genéticas, por lo general, comienzan a mostrar signos de deterioro relacionados con la edad en algún momento.

Alimentar a las plantas madre jóvenes

Cómo mantener plantas madre saludables

Ahora que has seleccionado las plantas madre, es vital que reciban desde el principio la atención correcta para prepararlas para sus largas y fructíferas vidas futuras. Si has seleccionado las madres a partir de clones, aliméntalas nada más que con agua hasta que claramente hayan comenzado a aparecer nuevos brotes. Si lo has hecho a partir de semilla, espera hasta que las primeras hojas verdaderas hayan brotado antes de dar a las plantas nutrientes (aunque no es necesario, y puede no serlo durante algunas semanas).

Una vez que las plantas están generando nuevos brotes, se puede iniciar la alimentación con la mitad o un cuarto de la cantidad indicada de un nutriente para la fase vegetativa durante las primeras semanas, aumentando gradualmente hasta la cantidad completa a medida que la planta crece y madura. A medida que te vayas familiarizando con las madres, comenzarás a entender sus necesidades individuales, y siempre y cuando se sigan buenas prácticas básicas, deberías tener un montón de tiempo para ajustar el programa de alimentación a la perfección.

En general, una solución de crecimiento vegetativo normal, preferiblemente orgánica, es suficiente para mantener a las madres en un estado de salud constante. Se pueden utilizar microrizomas y un estimulador de raíces en el sustrato desde el primer día, para dar un impulso a las raíces jóvenes y mejorar la flora microbiana del sustrato.

El ciclo de luz, obviamente, debe ser constante entre 18-24 horas de luz al día. Necesitarás una buena luz blanca con tonos azulados (esto imita la luz natural de la primavera, cuando las plantas suelen experimentar el crecimiento vegetativo).

Nutrientes para las plantas madre maduras

Cómo mantener plantas madre saludables

Las plantas madres maduras necesitan recibir los nutrientes suficientes para seguir con vida y sanas. La proporción de nutrientes, además, debe optimizarse para favorecer el crecimiento vegetativo y la abundante ramificación. Una abundante cantidad de nitrógeno es esencial para el crecimiento vegetativo; otros nutrientes importantes incluyen el calcio, que es importante para mantener el equilibrio hormonal, y el magnesio, que facilita la fotosíntesis y la producción de azúcares fundamentales para el crecimiento.

Además de garantizar que los micro y macro nutrientes básicos están presentes y sean los correctos, se pueden realizar otros ajustes para mejorar la salud general y el vigor de la planta, así como para impulsar específicamente la tasa de ramificación.

El equilibrio auxina/ citoquinina

Por ejemplo, la auxina y la citoquinina son dos hormonas vegetales que trabajan juntas para impulsar el desarrollo de las raíces y ramas. Los brotes apicales producen auxina, que luego llega a las raíces a través de una ruta intracelular para impulsar su desarrollo. Al mismo tiempo, las raíces producen citoquinina, que viaja de regreso hasta los brotes a través de la misma vía intracelular, donde promueve el desarrollo de las ramas y el crecimiento de las hojas.

Como la auxina y la citoquinina son hormonas vegetales naturales, se puede complementar los niveles de partida de las plantas de forma que produzcan raíces más fuertes y saludables, y alcancen un mayor grado de ramificación. Lo ideal sería que hubiese una mayor proporción de citoquinina que de auxina, ya que esto fomenta la ramificación lateral, mientras que una mayor proporción de auxina que de citoquinina restringe la ramificación lateral y estimula el crecimiento hacia arriba.

Poda selectiva para conseguir una ramificación abundante

Cómo mantener plantas madre saludables

La forma en que podes las madres determina la velocidad a la que van a producir nuevos brotes, que en última instancia se convertirán en nuevos clones. Siempre es importante podar las madres con regularidad, y sé selectivo en lo que respecta a la tarea para que se produzcan el máximo número de nuevas ramas vigorosas y sanas.

Es muy importante asegurarse de que las plantas madre crecen bajas de estatura y tupidas en lugar de altas y espigadas. Para ello, retira los tallos apicales de las madres con regularidad. Los tallos apicales producen auxina, que viaja por los brotes hacia las raíces como se ha mencionado anteriormente. En su camino, inhibe el crecimiento de los brotes secundarios y de la ramificación lateral. Así, cuando se eliminan los tallos apicales, el nivel de auxina desciende y se desinhibe la ramificación lateral. La presencia de citoquinina en esta etapa también fomenta que la dominancia apical cambie a las ramas laterales para que crezcan con más vigor.

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