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by Miranda on 05/10/2018 | Medicinal

Cómo Puede Ayudar el Cannabis a Tratar la Rosácea

Rosácea Puede que conozcas o incluso que seas una de los 40 millones de personas que sufren rosácea en el mundo. Esta afección dermatológica común que se manifiesta únicamente en la cara es toda una molestia para quien la padece. Aunque a día de hoy no hay cura, el cannabis medicinal presenta un gran potencial como tratamiento para controlar y reducir sus síntomas.


Espejito, espejito, ¿qué me pasa en la cara?

El órgano más visible, y puede que uno de los más vulnerables, del cuerpo humano es nuestra piel. Aunque con frecuencia las afecciones cutáneas no revisten una enorme gravedad, sus síntomas pueden causar muchas molestias y afectar a la calidad de vida de quienes las padecen.

Cuando además dicha dolencia de la piel se circunscribe a nuestro rostro, tiene un fuerte impacto en nuestro aspecto personal. Puede llegar a repercutir a nivel emocional causando problemas de autoestima a los pacientes, y tener consecuencias importantes a nivel psicológico, social y ocupacional si no se trata.

Por desgracia, son muchas las personas que llevan luchando desde su más tierna adolescencia contra un supuesto acné juvenil, con la esperanza de perder de vista a esos odiados granitos al alcanzar la madurez. Sin embargo, se encuentran con que al cumplir los 30 siguen teniendo que ver en el espejo esos granos protuberantes, que ahora aparecen acompañados de rojeces en la piel.

El problema es que la rosácea puede confundirse, además de con el acné, con muchos otros problemas de la piel, como eccemas o alergias cutáneas, y como consecuencia, suele diagnosticarse de forma errónea en un principio.

Rosácea: qué es y cuáles son sus síntomas

Fotografía de una mujer ensimismada y de ceño fruncido cuyo rostro, manos y brazos están afectados por la rosácea. Esta enfermedad de la piel se manifiesta en forma de manchas rojas. El fondo es completamente negro.

La rosácea es, concretamente, una dermatosis inflamatoria crónica que afecta sobre todo a la zona central de la piel del rostro. Los síntomas de esta afección común pueden variar de una persona a otra, y entre los más frecuentes se incluyen:

  • Un enrojecimiento facial o eritema transitorio o persistente, en la zona central de la cara, en partes como las mejillas, la barbilla, la nariz y la frente;
  • junto con pequeños vasos sanguíneos dilatados (telangiectasias) que se hacen visibles y se hinchan en la nariz y en las mejillas. Las rojeces pueden extenderse poco a poco más allá, llegando incluso hasta las orejas, el pecho/escote y la espalda.
  • Asimismo, pueden aparecer pequeños granos y protuberancias rojas inflamadas, que en ocasiones contienen pus. La piel del paciente suele ser muy sensible y presenta una sensación como de ardor o quemazón.
  • Aproximadamente en la mitad de los casos de rosácea, los pacientes también experimentan problemas oculares como sequedad ocular, irritación y párpados hinchados y/o enrojecidos. En algunos casos más graves, la rosácea puede incluso poner en riesgo nuestra salud ocular. Además, ciertas personas, presentan antes los síntomas oculares de la rosácea que los de la piel.
  • Hinchazón de la nariz. En ocasiones poco frecuentes, la rosácea se manifiesta como un engrosamiento del tejido facial de la nariz, lo que resulta en una nariz roja y gruesa en forma de bulbo (rinofima).

La mayoría de los casos de rosácea se manifiestan de forma cíclica, por lo que el paciente pasa por períodos de empeoramiento y períodos de mejoría de los signos de esta afección que pueden durar semanas o meses. Si no se aplica el tratamiento necesario para su control y seguimiento, la rosácea tiende a ser una enfermedad muy progresiva, que termina empeorando con el tiempo.

El cannabis medicinal presenta un gran potencial para ayudar en el tratamiento de los síntomas mencionados gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes beneficiosas para la piel, entre otros beneficios para la salud en general. Así lo está demostrando la evidencia anecdótica relevante, obtenida de la experiencia de muchos pacientes que lo usan para tratar la rosácea.

Y aunque aún no se dispone de muchos estudios científicos que hayan analizado en concreto los efectos del cannabis en el tratamiento de este problema concreto, la ciencia ya ha descubierto el importante y prometedor papel que desempeñan los cannabinoides en la dermatología en general.

Un mal que afecta a muchos

La rosácea es una patología que predomina en los individuos de edades comprendidas entre los 30 y 50 años. Según los datos publicados oficialmente, aproximadamente 40 millones de personas en todo el mundo la padecen; en Europa, afecta a entre el 1,5 y el 10,1% de la población, y en los Estados Unidos, a unos 16 millones de ciudadanos.

También se la conoce como «la maldición de los celtas» tanto en Gran Bretaña como en Irlanda, porque se da con mayor frecuencia en personas de piel blanca o más bien clara, con el pelo y los ojos claros, y con ascendientes de Europa septentrional y oriental. No obstante, puede afectar a gente de todos los tonos de piel.

Es un poco más frecuente en mujeres, con una prevalencia de 3 mujeres por cada hombre, aunque los cuadros más graves y con más complicaciones se observan en el sexo masculino.

¿Por qué se me pone la cara roja y me salen granos?

A nivel internacional, se han llevado a cabo y se siguen realizando numerosas investigaciones y estudios que se centran en averiguar cuáles son las posibles causas de la rosácea. La afección suele darse con frecuencia entre familiares, por lo que se entiende que hay algún origen de tipo genético; sin olvidarnos de los factores medioambientales. Asimismo, se cree que un mal funcionamiento del sistema inmune innato, que es «la primera linea de defensa del cuerpo contra la infección”, puede ser responsable de la respuesta inflamatoria.

Aunque, de momento, se desconocen las causas exactas de la rosácea, lo que parece estar más claro es que tiene que ver con alteraciones en la estructura vascular (dilatación de los vasos sanguíneos) y con cambios en el tejido conectivo, que se producen en la capa de la piel que cubre la zona media de la cara.

Si los capilares sanguíneos (los vasos sanguíneos de menor diámetro) son frágiles, suelen dilatarse y se produce una respuesta inflamatoria en el interior de la piel (dermis). Como consecuencia, las rojeces se hacen visibles en la superficie de la piel (epidermis). Si los capilares sanguíneos recuperan su estado normal, el enrojecimiento desaparece de forma temporal. El problema es que, con el paso del tiempo, el proceso empeora; los capilares están cada vez más dilatados y se ven a simple vista, por lo que el enrojecimiento puede volverse permanente.

También, se cree que la aparición de granos (pápulas rojas o pústulas blancas) puede deberse a factores inflamatorios e infecciosos. De hecho, algunos expertos indican que es posible que la acción de microorganismos como demodex foliculorum, un parásito que tenemos todos en la piel de la cara, o la bacteria helicobacter pilori, intervengan en el desarrollo de la rosácea de algún modo y en algunos casos; pero lo cierto, es que aún no está claro.

De momento, no tiene cura, solo tratamiento

A día de hoy, seguimos sin haber encontrado una cura para la rosácea, pero de lo que no hay duda es de que sus síntomas se pueden controlar aplicando el tratamiento más adecuado para cada caso. La terapéutica dermatológica actual suele optar por los siguientes tratamientos:

  • antibióticos orales o tópicos: suelen usarse en la mayoría de los casos; el problema es que el uso constante de antibióticos por vía oral puede causar una serie de dolencias estomacales como náuseas; y si los antibióticos se administran por via tópica pueden tener unos efectos secundarios no deseados en la piel como urticaria, inflamación y picor.
  • cremas con esteroides: este producto dermatológico también se recomienda con frecuencia, pero se sabe que su uso continuado y prolongado puede empeorar la afección.
  • lágrimas artificiales: en caso de que se presenten síntomas a nivel ocular.
  • cirugía estética con láser y luz pulsada intensa (IPL): suelen usarse en casos más severos, para para reducir y hacer menos visibles los vasos sanguíneos de la piel facial.

Tratamiento con Cannabis: Potencial para mejorar los síntomas de la rosácea

Primer plano de un bote color naranja que contiene cogollos medicinales de cannabis. A su lado, un fonendoscopio.

Actualmente, ya no se ponen en duda las aplicaciones terapéuticas del cannabis en la medicina. El uso de cannabinoides, los compuestos activos presentes en la planta de cannabis, ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de múltiples enfermedades y trastornos.

A pesar de la escasez de estudios científicos que investiguen de forma específica los efectos del cannabis medicinal en el tratamiento de la rosácea, sí contamos con estudios sobre el cannabis como tratamiento de otras enfermedades inflamatorias de la piel que presentan procesos similares, además de con evidencia anecdótica significativa recabada de los informes de pacientes que lo usan para tratar la rosácea.

A partir de los datos disponibles, vamos a analizar por qué el cannabis ofrece un gran potencial para mejorar la piel de nuestra cara, ayudando a reducir y controlar los síntomas de la rosácea. Porque se ha demostrado que las personas que tienen rosácea pueden encontrar alivio en la administración de cannabis medicinal para tratar tanto sus síntomas físicos como los psicológicos.

En lo que respecta a los síntomas físicos, el elevado contenido en antioxidantes del cannabis y sus potentes propiedades antiinflamatorias han demostrado ser útiles en la reducción del enrojecimiento y de la inflamación facial que causa la rosácea.

En un estudio realizado por la Universidad de Bonn, Alemania, en 2013, se descubrió que la aplicación tópica del cannabinoide THC ayudaba a reducir los síntomas de inflamación producidos por las alergias. Para los investigadores, esto confirma que la planta de cannabis tiene «importantes implicaciones para el desarrollo de estrategias futuras que utilicen cannabinoides en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias de la piel» como la rosácea.

En otro estudio publicado en 2014 sobre el acné vulgar y el Cannabidiol (CBD), los investigadores concluyeron que «debido a los efectos combinados lipostáticos, antiproliferativos y antiinflamatorios, el CBD tiene potencial como un agente terapéutico prometedor para el tratamiento del acné vulgar». Partiendo de la base de que el sistema endocannabinoide (SEC) regula múltiples procesos fisiológicos, incluido el crecimiento y diferenciación celular cutánea, el equipo de investigación analizó los efectos del CBD, el principal fitocannabinoide no psicoactivo del cannabis, sobre la función de la glándula sebácea humana. Lo que se determino es que «el CBD se comporta como un agente sebostático altamente efectivo, además de ejercer acciones antiinflamatorias complejas», lo que a su vez podría ser beneficioso para los síntomas de la rosácea.

Lo más indicado para tratar dichos síntomas, una vez que el brote de rosácea se ha producido, sería la aplicación tópica de cremas o pomadas a base de cannabis que contengan cannabinoides como ingredientes activos. Asimismo, la administración oral de aceite de CBD en cualquiera de sus formatos también podría resultar beneficiosa.

Otra opción que puede ayudar a controlar los brotes y los síntomas de la rosácea es la incorporación de productos alimenticios de cáñamo en nuestra dieta. El aceite de semillas de cáñamo es conocido por sus muchos beneficios para la salud y las semillas de cáñamo se consideran un superalimento por sus beneficios nutricionales. Son una magnifica fuente de ácidos grasos poliinsaturados, como los ácidos grasos omega 6 y omega 3, que favorecen la circulación y protegen contra el envejecimiento, además de ser fundamentales para la modulación del sistema inmunológico.

También contienen metabolitos como el ácido gamma linoleico (GLA), ácido estearidónico y ácido oleico, que son sumamente beneficiosos en el tratamiento de problemas relacionados con la inflamación como la rosácea y el eccema. Del mismo modo, su alto contenido en antioxidantes, como la vitamina E, ayuda a suavizar la piel, reducir la inflamación y su sequedad.

En un estudio publicado en 2005, se demostró la eficacia del aceite de semillas de cáñamo cuando se administra a pacientes que sufren dermatitis atópica. El consumo de dicho aceite mejoró de forma gradual la condición de la piel, sobre todo reduciendo el picor y la sequedad de la piel debido a su contenido en ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs).

¿Dónde voy yo con esta cara?

Como mencionábamos al principio, la rosácea es una enfermedad crónica que puede afectar de forma significativa a la calidad de vida del paciente por las repercusiones que puede tener tanto a nivel social como psicológico. Puede causar un gran impacto en el aspecto físico de los que la padecen, influyendo de forma negativa sobre su autoestima y confianza en sí mismos.

Los datos de diversos estudios y encuestas indican que aproximadamente el 65% de los pacientes que sufren de rosácea también presentan depresión. Más del 90% de los pacientes encuestados con rosácea manifestaron que su dolencia había hecho que perdieran confianza en sí mismos y bajado su autoestima. Por otro lado, cerca del 41% de los encuestados reconoció haber evitado el contacto público tanto a nivel laboral, no acudiendo a su puesto de trabajo, como a nivel emocional, cancelando compromisos sociales y familiares.

Sin duda, el cannabis también puede ayudar con estos efectos negativos que acarrea la rosácea a nivel psicológico, además del alivio que proporciona con los síntomas físicos. Se han realizado numerosos estudios, y son muchos los pacientes que encuentran en el uso de cannabis una ayuda para combatir la depresión y reducir la ansiedad, además del estrés emocional y mental.

Al reducir estos efectos secundarios mentales, se puede prevenir la frecuencia de los brotes de rosácea y nos sentiremos mejor, lo que también puede tener un impacto positivo y visible sobre la salud de nuestra piel. Los pacientes pueden optar por alguno de los diferentes métodos de administración o consumo de cannabis medicinal, el que sea más de su gusto o el que mejor se adapte a sus necesidades médicas. Desde luego, a nivel medicinal, es más recomendable vaporizar el cannabis que fumarlo, pero también existe la posibilidad de ingerirlo.

Cannabis para otros factores que empeoran la rosácea

Imagen de un lápiz provisto de goma en un extremo con el que se está borrando la R de la palabra “rosácea”.

Además de los mencionados factores hereditarios, como heredar una piel vasorreactiva, o de los personales, como la edad, se sabe que hay otros muchos factores que en ocasiones desencadenan o empeoran los síntomas de la rosácea.

Entre los factores de origen externo que pueden agravar el problema, se encuentran: la exposición a los rayos UV del sol, a la contaminación, al frío, al viento; los cambios bruscos de temperatura; los baños calientes; el ejercicio extenuante; algunas comidas y bebidas calientes, picantes o excitantes, y el consumo de alcohol. El cannabis también puede ayudarnos a hacer frente a estos factores. Por ejemplo, la aplicación tópica de aceite de semillas de cáñamo nos protege frente a la deshidratación y los rayos ultravioleta. Por otro lado, podemos reforzar nuestro sistema inmunitario y nuestra salud en general llevando una alimentación sana que incluya productos alimenticios de cáñamo. A nivel recreativo, se puede encontrar una alternativa al consumo de alcohol en las bebidas con cannabis.

Por último, debemos tener en cuenta que la experiencia con el cannabis es muy subjetiva a nivel físico y mental; la reacción que tenemos cada uno a una misma variedad o dosis es muy diferente. Nuestro sistema endocannabinoide y nuestra propia genética determinan la respuesta específica de cada individuo ante el cannabis. No todo nos sienta igual a todos. Por ese motivo, antes de empezar un tratamiento con cannabis, lo más recomendable siempre es consultar con un profesional médico que sea conocedor de los beneficios terapéuticos del cannabis, y que pueda recomendar cuál es la mejor opción en el caso de cada paciente, teniendo en cuenta su historial médico.

¿Eres una de las muchas personas que sufre rosácea en el mundo? ¿Alguna vez has utilizado cannabis, aceite de cannabis o productos de cáñamo para tratar los síntomas de la rosácea?? ¡Cuéntanoslo en los comentarios de abajo!

Sección de comentarios

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Jose salamanca

Hola, antes que nada debo agradecer por tan buena información por este medio; en mi caso creo tener psoriasis y mi pregunta es si hay algo que me puedan aconsejar para este mi problema desde ya, muchas gracias.

23/10/2018

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