En este informe resumimos nuestra experiencia con la Muskato Feminizada, una 70% índica con una estructura claramente sativa, una estatura muy manejable y una versatilidad extrema. Esta variedad presenta un crecimiento vegetativo temprano explosivo y un inicio de floración ligeramente tardío, aunque el desarrollo de los cogollos se produce en pocas semanas.
Duración total del cultivo: 92 días
Etapa de floración: 65 días
Altura final: 95 cm
Rendimiento final: 121 gramos
Contenido en THC: 24,2%
La Muskato Feminizada es una 70% índica desarrollada por Leo Stone y Professor Q en las instalaciones al aire libre de Aficionado French Connection en Colombia, en el marco del proyecto Breeding Grounds de 2026 de Sensi Seeds. Esta variedad única tuvo su origen en una Beronx (una mezcla de Pianono y Original French Connection Skunk), que luego se cruzó con una The Pure de Flying Dutchmen.
Cultivamos nuestra Muskato Feminizada en una maceta de plástico de 8 litros rellena de BAC Lava Mix, la cual colocamos bajo una lámpara de 1000 W con un horario 18/6. Mantuvimos el espacio de cultivo con una temperatura estable (23ºC durante el día y 21ºC durante la noche). La humedad relativa durante la etapa vegetativa fue del 65%.
Germinación y plántula
En primer lugar, germinamos la semilla. Para conseguirlo, doblamos un par de servilletas de papel y las mojamos lo justo para que quedaran húmedas, pero no empapadas. A continuación, colocamos las semillas sobre el papel absorbente y las cubrimos con otra servilleta de papel húmeda. Luego introdujimos todo en una bolsa de plástico abierta, la cual dejamos en un lugar cálido y protegido de la luz solar directa durante uno o dos días.
La semilla se abrió dos días después y dejó al descubierto una raíz primaria pequeña, fina y blanca. En cuanto la raíz quedó al descubierto, plantamos la semilla en un cubo de lana de roca previamente empapado, el cual colocamos bajo una lámpara LED de 600 W de potencia. Estas semillas recién germinadas son extremadamente delicadas y un exceso de luz, calor o agua podría matarlas antes de que enraícen.

Suministramos la primera alimentación a los tres días: 100 ml de agua con un pH equilibrado (pH 6,2; CE 0,8) mezclada con una pequeña dosis de hormona de enraizamiento. Al final de la primera semana, la planta ya medía 11 cm de altura y presentaba dos prehojas sanas sobre un tallo delgado que necesitaba un pequeño refuerzo.
Etapa vegetativa

Al final de la segunda semana, nuestra Muskato Feminizada creció considerablemente, pues medía 18 cm. Ya contaba con varios grupos de hojas y sus raíces sobresalían por la base del cubo de lana de roca. La trasplantamos a su hogar definitivo: la maceta de plástico de 8 litros que teníamos preparada, la cual colocamos bajo la lámpara de 1.000 W. Para agilizar el ritmo de crecimiento, empezamos a regarla con 200 ml de agua al día.


La planta continuó su desarrollo a lo largo de la tercera semana, alcanzando los 26 cm de estatura al final de la misma. Además, aparecieron grupos de hojas nuevos y la vegetación existente creció considerablemente. La distancia internodal era bastante amplia y aumentaba visiblemente cada día. En ese momento, ya era capaz de valerse por sí misma y estaba lista para la etapa de floración.
Pero antes de eso, es muy recomendable aplicar medidas preventivas. Así que colgamos de las ramas más bajas unos paquetitos de Neoseiulus californicus y Amblyseius swirskii. Estos saquitos blancos están llenos de cientos de bichitos que establecen una relación simbiótica con las plantas de marihuana, es decir, que no las dañan en absoluto. Por el contrario, cazan y se comen plagas como arañas rojas y trips, que pueden destruir hasta la planta más sana. Las reemplazamos cada cuatro semanas para mantener una población estable.
Etapa de floración


Iniciamos la etapa de floración en la cuarta semana. Para lograrlo, bastó con ajustar la iluminación a un horario 12/12 y suministrar todos los días 800 ml de agua mezclada con el nutriente líquido Bio Flower (pH 6,0; CE 1,8). Al final de la semana, nuestra Muskato Feminizada alcanzaba una altura de 34 cm. Presentaba un único conjunto de hojas nuevas y unos espacios internodales cada vez más estirados. En la parte inferior, observamos que las ramas laterales comenzaban a desarrollarse.


La planta continuó su rápido crecimiento en la quinta semana, ganando 12 cm, por lo que ya medía 46 cm. Una vez más, durante esta semana sólo brotó un par de hojas nuevas, y el estiramiento de la planta se intensificó a medida que entraba en la etapa de floración. A estas alturas, el espaciado internodal rozaba el extremo y las ramas laterales seguían siendo poco más que brotes. Como la floración estaba a la vuelta de la esquina, aumentamos el riego a 1.000 ml al día y redujimos la humedad relativa al 60%.


La sexta semana registró otro crecimiento explosivo, pues la planta se elevó otros 12 cm y alcanzó los 58 cm de altura. Las ramas laterales empezaban a desarrollarse un poco más rápido y crecían casi verticalmente. Su silueta era delgada y esbelta, pero en general presentaba un aspecto muy sano.


Nuestra planta ascendió a los 69 cm en la séptima semana, produciéndose así el mayor aumento intersemanal del ciclo de cultivo. La planta seguía mostrando una vegetación extremadamente escasa, pero las pocas hojas que tenía eran realmente enormes, y las ramas laterales seguían creciendo, aunque más lentamente que el tallo principal. Aún no se veían signos de floración, pero llegaría en cualquier momento, así que aumentamos el riego a 1.500 ml al día.


La ascensión continuó en la octava semana, cuando nuestro ejemplar alcanzó los 76 cm de altura, aunque el crecimiento vertical empezó a desacelerarse. Sin embargo, las ramas laterales se desarrollaron de forma explosiva. Cada una de ellas duplicó con creces su longitud, aunque permanecieron casi verticales, haciendo que la planta pareciera mucho más arbustiva de lo que era en realidad. A pesar de su baja estatura, el aspecto era muy parecido al de una sativa. Aún no había signos de floración, pero ajustamos la humedad a un 55% para combatir la aparición de moho.


En la novena semana se registró el último gran estirón de nuestra planta, la cual ganó otros 8 cm, alcanzando así los 84 cm de estatura. Las ramas laterales continuaron su desarrollo a un ritmo impresionante, extendiéndose hacia el exterior a casi 45°. Además, aparecieron los primeros signos de floración: pequeños grupos de pistilos blancos en las puntas de cada rama.


La planta apenas creció durante la décima semana. Medía 89 cm y las ramas laterales también frenaron su desarrollo. Eso sí, la floración avanzaba a un ritmo impresionante y cada vez estaba más claro que esta planta iba a producir un número asombroso de cogollos pequeños como palomitas de maíz gracias a su estructura extremadamente estirada.


Durante la undécima semana, nuestra planta alcanzó los 93 cm de estatura y el desarrollo de las flores continuó con cierta lentitud. Aunque los cogollos seguían siendo pequeños, eran macizos, aumentando de tamaño y densidad con el paso de los días.




A lo largo de la duodécima y decimotercera semana, nuestra planta alcanzó su altura máxima (95 cm) y la cola principal empezó a tomar forma. Todavía no estaba terminada, pero era grande y densa. Más abajo, el peso de los cogollos empujaba varias ramas laterales más allá de los 90°. Poco a poco, vimos los primeros pistilos cambiar de blanco a un ámbar pálido, por lo que se acercaba el momento de la cosecha.


Al final de la decimocuarta semana, nuestra planta ya estaba lista para la cosecha.
Cosecha
Cuando llegó el momento de cosechar nuestra Muskato Feminizada, la cortamos y manicuramos las hojas grandes en forma de abanico. La dejamos colgando boca abajo durante varios días para que se secara en una habitación climatizada a una temperatura constante de 15,5°C y una humedad relativa del 50%. Allí se quedó hasta que las ramas más pequeñas se secaron lo suficiente como para quebrarse al doblarlas.
Una vez secos, cortamos los cogollos para someterlos al proceso de curado. El manicurado de la Muskato Feminizada puede resultar laborioso, ya que presenta un gran número de cogollos densos y pequeños, todos ellos bastante frondosos. Las flores, una vez manicuradas, se colocaron en tarros de cristal para que se curaran durante unas semanas.
Dejamos los tarros abiertos durante el primer día para que se evaporara toda la humedad posible. Luego los cerramos herméticamente y los colocamos en un lugar oscuro y fresco. Cada uno de ellos se «eructaba» varias veces al día, aunque fuimos reduciendo gradualmente la frecuencia de las aperturas hasta que los cogollos se secaron lo suficiente. Este proceso dura una media de 4 a 6 semanas y no puede acelerarse, pues es esencial para que el sabor y la experiencia general sean óptimos.
Una vez acabado todo el proceso, pudimos cosechar unos impresionantes 121 gramos de flores secas con un contenido en THC del 24,2%.
Perfil de terpenos
A medida que nuestra Muskato Feminizada se acercaba a la cosecha, iba aumentando su aroma a Skunk de la vieja escuela. Esta fragancia era bastante potente y estaba acompañada de notas sutiles a caramelo dulce, postre cremoso de lima procedente del linaje Pinanono, un sutil sabor a queso y vapores a combustible. Una vez curados, los cogollos acabados llenaron la habitación con un olor penetrante que mezclaba la Skunk clásica con notas modernas, dulces y cítricas.
Cuando probamos nuestra Muskato Feminizada, nos impresionó su sabor complejo y estratificado que combina todos estos matices. La inhalación comenzó con un sabor dulce y almizclado que dio paso a notas de natillas de lima y postres cremosos, convirtiéndose para terminar en un acabado a queso con toques a combustible y un sutil regusto especiado y terroso.
A los pocos segundos de probar la Muskato Feminizada, experimentamos un subidón profundamente relajante y reconfortante, acompañado de una sorprendente lucidez mental. La experiencia arrancó con un estallido de euforia cerebral que rápidamente se transformó en un final meloso y calmante. En general, esta variedad es una elección estupenda para una tarde de relax, tareas aburridas que requieran concentración o una inmersión sensorial total en lo que estés haciendo.
El resultado
En general, cultivar una Muskato Feminizada resultó ser una tarea divertida, aunque un poco extraña. Para ser una variedad de predominio índica, su patrón de crecimiento es muy sativa, aunque la altura moderada evita que la situación se descontrole. Además, el inicio de la floración es algo más lento que el de muchas otras variedades, aunque, una vez que empieza, avanza a un ritmo impresionante y ofrece un rendimiento realmente asombroso.
- Disclaimer:Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.


