by Stefanie on 23/09/2015 | Opinión

El cannabis no reduce el tamaño de tu cerebro

cerebro A los defensores de la prohibición del cannabis les gustaría hacernos creer que incluso su consumo casual puede reducir el tamaño del cerebro, produciendo psicosis o esquizofrenia. Los rumores sobre la reducción del tamaño del cerebro a causa del cannabis se remontan a este estudio de 2014, en el que se basan varias noticias sensacionalistas.


Hechos vs. ficción

A los defensores de la prohibición del cannabis les gustaría hacernos creer que incluso su consumo casual puede reducir el tamaño del cerebro, produciendo psicosis o esquizofrenia. Los rumores sobre la reducción del tamaño del cerebro a causa del cannabis se remontan a este estudio de 2014, en el que se basan varias noticias sensacionalistas. Sin embargo, dicho estudio no es de tipo longitudinal, sino que representa un estudio para sacar una “instantánea” de un número limitado de sujetos de prueba. Los propios investigadores afirman que la edad de inicio del consumo es mucho más importante y que sus resultados no apuntan a una sola conclusión.

Investigaciones sobre el consumo de cannabis y el rendimiento intelectual

A principios de este año, la Universidad Boulder de Colorado publicaba un estudio que demuestra lo contrario: el consumo de cannabis no reduce el tamaño del cerebro. Actualmente, otros dos nuevos estudios apoyan estos resultados. El estudio más reciente se ha publicado en agosto de 2015, en JAMA Psychiatry, y ha investigado el impacto del cannabis en determinadas áreas del cerebro en unos 1.500 sujetos de prueba. Esta investigación confirma las conclusiones de la acreditada Universidad de Harvard de 2013: el consumo de cannabis no tiene ningún impacto sobre el tamaño del cerebro.

En el estudio de Harvard, 22 consumidores habituales de cannabis, que habían fumado una media total de 20.100 bolsas de cannabis en sus vidas, fueron comparados con 26 no fumadores de cannabis. No se observaron diferencias entre los dos grupos con respecto al volumen de la materia blanca del cerebro, del líquido cefalorraquídeo, ni del hipocampo izquierdo o derecho. Los autores concluyeron que «estos resultados van en la línea de las publicaciones médicas más recientes en lo que respecta al hecho de que no existe ninguna relación entre el consumo de cannabis y los cambios estructurales en el cerebro en general, ni en el hipocampo.»

Los investigadores de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, siguieron a 1.037 participantes de Nueva Zelanda desde su nacimiento en 1972/73. A lo largo de sus vidas fueron examinados y entrevistados regularmente. Publicado en 2012, el estudio es a día de hoy la investigación más importante realizada sobre la relación entre el consumo de cannabis y el rendimiento intelectual. Uno de los jefes de investigación, Terrie Moffitt, profesor de psiquiatría en el Kings College de Londres, comentó a la BBC: «Es un estudio tan especial que estoy honestamente convencido de que el cannabis es seguro para los cerebros de los mayores de 18 años, pero arriesgado para los cerebros de los menores de 18.» De algún modo, aquí [en Alemania] los resultados de este estudio desaparecieron entre el tipo de noticias que describen los perjuicios del cannabis para los niños y los jóvenes. La expresión «fumetas colgados» se convirtió en un cliché en los medios de comunicación nacionales e internacionales. El resultado clave del estudio – que el cannabis es seguro para los adultos, pero no para los adolescentes – pasó casi desapercibido. Incluso el periódico de izquierdas taz.de informó de que fumar marihuana te convierte en un colgado

¿Fumar cannabis produce esquizofrenia?

La esquizofrenia es el segundo argumento utilizado por los opositores para evitar que la sustancia se regule de forma racional. JAMA Psychiatry también ha publicado recientemente al respecto, afirmando que los hombres jóvenes, en particular, no deberían fumar cannabis, o sólo en muy raras ocasiones, para evitar daños en el desarrollo del cerebro. La investigación demuestra que los hombres que fuman marihuana a una edad temprana y con regularidad corren el riesgo de perjudicar el desarrollo de su cerebro, lo que puede afectar negativamente al grosor de la corteza cerebral. Los investigadores se cuestionan si el desarrollo de la corteza cerebral está, o no, relacionado con el desarrollo de la esquizofrenia, y hasta qué punto. También en este caso, esto se aplica a los niños y adolescentes; el efecto no se pudo demostrar en los adultos.

En 2014, la reputada Escuela de Medicina de Harvard publicó un estudio en el que se concluyo que la esquizofrenia es una enfermedad hereditaria y no está relacionada con el consumo de cannabis. La investigación llegó a la conclusión de que «en resumen, podemos concluir que el cannabis no provoca psicosis por sí mismo.» En individuos genéticamente vulnerables, el cannabis puede desencadenar el inicio de la enfermedad, y afectar a la gravedad y la evolución de la misma. Por lo tanto, es necesario realizar más investigaciones en este sentido. Sin embargo, lo que está claro es que el consumo de cannabis no es la causa de la enfermedad. Esta opinión la comparten los autores del estudio más reciente, que se ha publicado a principios de agosto de 2015. En sus resultados, se afirma que «el consumo de marihuana de los adolescentes no está vinculado a las psicosis, ni al cáncer ni a otros problemas de salud.»

Uno de los pocos expertos alemanes en cannabinoides, el Dr. Franjo Grotenhermen, confirma este hecho en el Huffington Post: «No hay indicios de que el cannabis cause daños en los adultos. El cerebro completamente desarrollado no es dañado.»

Se ha realizado una gran cantidad de investigaciones sobre el cannabis, pero nadie se interesa

Cuando se trata del cannabis parece que por cada estudio, hay otro estudio que lo contradice, concediendo a los legisladores más tiempo antes de que se vean obligados a tomar medidas. No obstante, existe una relativa gran cantidad de investigaciones sobre el cannabis. Médicamente hablando, es incluso una de las plantas más minuciosamente investigadas. De acuerdo con la revista especializada Medicinal Research Reviews, sólo en 2008, se realizaron más de 15.000 estudios en el campo del cannabis y los cannabinoides. Según Paul Armentano, director de NORML, esa misma estadística fue superior a 20.000 en 2010.

No obstante, después de ser admitido en Canadá, se tardaron seis años y se necesito un montón de investigación adicional antes de que Sativex, un spray a base de cannabis para los pacientes con EM, también fuese permitido en Alemania en 2011. En Alemania, el cannabis Bedrocan expedido por las farmacias debe cumplir una regulación muy estricta. En los Países Bajos – al contrario que en Alemania – se ha reconocido oficialmente como medicina durante años. Por esta razón, incluso Dronabinol, el primer medicamento alemán a base de cannabis, tiene un estatus especial como medicamento con receta, y veinte años después de su introducción, la marca todavía no está reconocida como un verdadero medicamento en el país. Esos políticos y profesionales sanitarios responsables argumentan regularmente que hay una falta de ensayos clínicos. No es más que una excusa. Entre 2005 y 2009, se llevaron a cabo 37 estudios controlados sobre el uso de los cannabinoides con fines terapéuticos. Nueve de estos estudios demuestran una reducción de los espasmos en los enfermos de esclerosis múltiple; cuatro demuestran un impacto positivo sobre los síntomas y el apetito en los pacientes de VIH/SIDA. Otros cuatro estudios han confirmado el alivio del dolor crónico y otros dos demuestran el impacto del cannabis sobre los trastornos intestinales. Además, hay dos estudios sobre el uso del cannabis para las náuseas y los vómitos, dos sobre el cannabis y la esquizofrenia, uno sobre el glaucoma, y dos sobre otras enfermedades. Desde entonces, el número de estudios en el contexto de los modelos de regulación se ha incrementado en más de 100. Muchos de estos estudios demuestran la eficacia medicinal de la planta de cannabis o de los preparados a partir de cannabis, pero en Europa estos son en gran medida ignorados. Un estudio doble ciego sobre el cannabis para la neuropatía, realizado en California, ha arrojado resultados prometedores. Para esta enfermedad, los investigadores consideran que el cannabis es un medicamento muy eficaz con muy pocos efectos secundarios. Además, un estudio bastante reciente, realizado en Alemania, sobre el efecto del cannabis como medio para limitar la reproducción de las células tumorales y el impacto del CDB sobre el Alzheimer atrajo mucha atención entre los expertos médicos de los EE.UU.. En Alemania, por su parte, la mayoría de los médicos siguen anclados en si se puede prescribir a un paciente con cáncer terminal gotas de THC sin tener problemas con las compañías de seguros. Estamos hablando de un medicamento que, hace 70 años, estaba disponible en todas las farmacias alemanas y no causaba problemas, ni siquiera muertes, como las causadas por otras medicinas.

El cannabis cura cada vez a más personas

El cannabis no es en absoluto un cura milagrosa, pero parece que cada vez más personas se benefician de él. En la propia Alemania, se ha investigado muy poco al respecto, y los resultados de otros países no son tenidos en cuenta. El resultado de esto debería ser que las estrictas regulaciones se eliminasen lo antes posible, y no sólo para el cannabis medicinal. No necesitamos más estudios sobre fumetas adolescentes para dejar claro que la marihuana no debe terminar en las manos de los niños y adolescentes. Lo que necesitamos es una legislación clara para regular el cannabis, sin escenarios apocalípticos sobre niños y adolescentes. Sin embargo, el Gobierno Federal de Alemania no quiere colaborar, como hace poco ha reiterado Marlene Mortler, responsable de la política de drogas en Alemania.

Sección de comentarios

¿Tienes una opinión? Háznosla saber dejando un comentario

Leave a Comment

Please enter a name
Oops, looks like you forgot something?
Read More
Read More
Read More