N13 Kush Feminizada

N13 Kush Feminizada

La N13 Kush Feminizada es una índica compacta y resistente que genera importantes cosechas. Nacida de unos impresionantes progenitores, Mr Nice G13 x Hash Plant x Nicole Kush, esta índica al 90% combina los mejores atributos de todos sus predecesores.

Etapa de floración: 63 días

Periodo completo, de la semilla a la cosecha: 84 días

Rendimiento final: 107 gramos

Contenido de THC: 19.98%

Esta planta potente y compacta cuenta con una gran aceptación entre cultivadores aficionados y comerciales debido a sus cosechas de gran rendimiento y a la impresionante intensidad de los cogollos. La N13 Kush Feminizada también es conocida por su corta etapa de floración, de unos 55-65 días. Sin embargo, a pesar de su rápido crecimiento, estas plantas ofrecen cosechas prodigiosas.  

Los caracteres índica de la N13 Kush contribuyen al aspecto compacto y tupido de la planta, y su tamaño relativamente pequeño la convierte en una excelente opción para cultivadores de exterior e interior. Es una variedad robusta y resistente que puede prosperar en climas mediterráneos.

La N13 Kush desarrolla una gran cola central cubierta de glándulas de resina con abundantes brotes laterales frondosos. Los cogollos grandes y densos suelen formarse alrededor de los nodos y del tallo principal, más que en las ramas laterales.

Nuestra N13 Kush Feminizada se cultivó en una sala de cultivo interior de 220 x 180 centímetros y se elevó sobre una mesa para facilitar el acceso. La estancia se iluminó con una única luz de sodio de alta presión Phillips GreenPower de 600 vatios. Se regó a mano diariamente durante todo el ciclo de cultivo, y se utilizaron ventiladores para garantizar un flujo de aire constante.   

Así pues, veamos con más detalle cada uno de los pasos que hemos dado para criar nuestra N13 Kush desde la plántula hasta la cosecha.

Germinación y plántula

Nuestra semilla de N13 Kush feminizada se germinó en un cubo de propagación. Una vez que las raíces sobresalieron por los lados, nuestra plántula de 4 cm se trasplantó a una maceta de 3 litros con mezcla BAC Lavasoil. A continuación, la colocamos a 80 cm debajo de la luz de cultivo.   

En esta primera fase ya habían surgido los cotiledones de nuestra planta y tenían un aspecto relativamente saludable. Las dos hojas redondeadas de color verde brillante ya se estaban apartando para dar paso a las primeras hojas verdaderas de la planta.

Nos abstuvimos de regar nuestra N13 Kush hasta el tercer día con el fin de facilitar el asentamiento de las raíces en su nuevo medio. Ajustamos el pH del agua a 6,2 y añadimos un estimulante de raíces, llevando su conductividad eléctrica (CE) a 0,8.   

Durante la primera semana introdujimos también el ácaro depredador Hypoaspis miles en nuestra sala de cultivo. Estos minúsculos animales se dan un festín con las pupas de mosquitos y trips que puedan estar habitando en el medio. Este proceso lo repetimos una vez más durante la tercera semana.

Etapa vegetativa

Nuestra N13 Kush recibió 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad durante toda la etapa vegetativa. La temperatura fluctuó entre 26°C durante el día y 22° por la noche. La humedad relativa (HR) se mantuvo en el 65%. 

Al final de la segunda semana, la planta había duplicado con creces su tamaño y había alcanzado los nueve centímetros. Tras la producción de cotiledones, empezó a generar hojas de dedos anchos. Al final de la semana ya había desarrollado múltiples nodos con un corto espacio internodal, un claro indicio de sus características índicas.

Durante la tercera semana se añadieron nutrientes BioGrow a la solución nutritiva, llevando la EC a 1,4. La Kush N13 había desarrollado muchos grupos de hojas anchas y en abanico de color verde lima. Su espacio internodal seguía siendo compacto, y en cada nudo se originaban brotes axilares. Nuestra planta alcanzó una altura de 19 cm al final de la semana.

Etapa de floración

Al comienzo de la cuarta semana, sabiendo que se estiraría considerablemente durante las primeras semanas de floración, cambiamos el fotoperiodo de nuestra luz a 12 horas de encendido y 12 horas de apagado para iniciar la floración. Dejamos de suministrar hormonas de enraizamiento y BioGrow, y añadimos BioFlower, llevando la CE de la solución a 1,6. Nuestra N13 Kush Feminizada pareció disfrutar de su nueva dieta y empezó a ganar altura inmediatamente.

Durante la etapa de floración, la humedad relativa de nuestro cuarto de cultivo se redujo al 45%, y se utilizó un quemador de azufre durante la noche para disminuir el desarrollo del oídio (blanquilla).

También colgamos bolsitas de Amblyseius cucumeris y Amblyseius californicus para eliminar las larvas de trips y los ácaros de dos manchas en nuestro medio.  

Al final de la semana, la N13 Kush alcanzaba los 32 centímetros y consumía 400 ml de agua al día. El meristemo apical se había engrosado considerablemente y parecía capaz de soportar la cosecha de alto rendimiento que esperábamos. Sobresalían muchos brotes pequeños de los nodos, y los brotes axilares desarrollaban sus propios brotes pequeños.  

En la quinta semana, el cogollo apical desarrolló una serie de pistilos, y el corto espacio internodal de la N13 Kush hizo que el follaje se volviera más denso cerca de la copa. También empezaron a formarse cálices entre los ramilletes de pistilos blancos, mientras las gruesas hojas verdes en abanico seguían absorbiendo la luz de nuestra HPS de 600W. Al final de la semana, nuestra planta había crecido hasta alcanzar los 60 centímetros.

Comenzamos la sexta semana lavando durante un día la zona radicular con agua del grifo con un pH ajustado, lo que se repitió al comienzo de la octava semana. En esta semana también se desarrollaron muchas preflores por toda la planta. Los pequeños montículos de cálices que se habían formado empezaron a expulsar numerosos pistilos blancos en la parte superior de todos los brotes.

El espacio internodal de la planta era relativamente corto, aunque las genéticas sativas influyeron en su aspecto. No parece tan tupida como la mayoría de las índicas, aunque las hojas verdes en abanico eran las típicas hojas anchas de una índica. Al final de la semana, nuestra N13 Kush había crecido 12 centímetros.

El tallo apical se había hinchado significativamente a lo largo de la séptima semana, y el cogollo apical fue creciendo hasta convertirse en una gran cola. A medida que la planta seguía concentrada en el desarrollo de los cogollos, los pecíolos de las hojas empezaron a desarrollar ricas vetas púrpuras, un signo de las genéticas Kush de la planta. Nuestra N13 Kush había crecido 19 centímetros hasta alcanzar unos asombrosos 91 centímetros, y consumía 1.000 ml de agua al día.

La octava semana supuso el final del proceso de estiramiento: había alcanzado los 95 centímetros al final de la misma. La cola principal se había hinchado considerablemente y necesitaba apoyo para evitar que la planta se cayera. Se estaban desarrollando cogollos del tamaño de una pelota de golf en los nudos inferiores y en las puntas de los brotes laterales.

A lo largo de la novena semana se desarrolló una llamativa capa de glándulas de resina en la superficie de los cálices hinchados, y una abundancia de pistilos blancos sobresalía de los cogollos. Las hojas en abanico habían empezado a adquirir una tonalidad luminosa de color verde lima y amarillo, y seguía consumiendo 1.000 ml de agua al día.

Los pistilos de algunos cogollos superiores habían empezado a teñirse de naranja y rojo, y nuestra planta estaba madurando, una señal de que estaba llegando al final de su etapa de floración.

A lo largo de la décima semana, nuestra N13 Kush siguió impresionándonos con su rápido desarrollo. El aroma se hizo cada vez más perceptible y empezó a emitir un penetrante aroma terroso y a pino que se hacía más intenso cada día que pasaba. Al final de la décima semana, la planta parecía completamente desarrollada, pero era evidente por los claros tricomas que los cogollos seguían madurando.

Durante la undécima semana dejamos de aportar nutrientes y comenzamos el lavado final a base de agua con un pH equilibrado. El lavado de la zona radicular eliminó los nutrientes que pudieran estar presentes en el suelo. La mayor parte del crecimiento inferior se había completado, y los cogollos a lo largo del tallo principal habían crecido hasta alcanzar la cola principal. Los cogollos inferiores se habían vuelto más firmes y tenían un aspecto grueso y macizo. 

A medida que se acercaba la duodécima semana, las grandes y anchas hojas en abanico de nuestra N13 Kush Feminizada habían empezado a perder pigmentación y a adquirir un color amarillo intenso. Los tallos de las hojas en abanico, por el contrario, se habían vuelto de un profundo tono púrpura. Esto indicaba de forma natural que nuestra planta había llegado al final de su etapa de floración y que había llegado el momento de la cosecha.

A estas alturas, la cola principal era magnífica. Sus cálices hinchados estaban totalmente cubiertos de pistilos y tricomas. Los gruesos y resinosos cogollos de los nodos inferiores habían crecido juntos hasta formar un enorme grupo de densos cogollos. Además, las pequeñas hojas azucaradas que rodeaban la cola apical habían empezado a decolorarse hacia un verde más claro.

Ahora resultaba evidente que la mayoría de los pistilos blancos se habían convertido en una vibrante mezcla de naranja y rojo. Aunque no medimos la madurez de una planta por el color de los pistilos, se trata de un buen indicador. Los cogollos superiores de las ramas inferiores se habían convertido en colas con un tamaño razonable. Los cogollos más pequeños, pero aún aceptables, se agrupaban alrededor de cada nudo, llenando los espacios internodales restantes. Todos los cogollos eran macizos, pesados, y estaban cubiertos de una capa escarchada de tricomas.   

Además, el aroma de nuestra N13 Kush era cada vez más atractivo. A medida que la planta llegaba al final de la etapa de floración, el perfume terroso y a pino se hizo aún más prominente, y se revelaron sutiles notas a frutas del bosque en el conjunto.

Tras una semana entera de lavado, y un examen minucioso de nuestra impresionante planta, observamos que aproximadamente el 60-70% de los tricomas había adquirido un tono ámbar intenso, lo que indicaba que nuestra planta estaba por fin lista para ser cosechada. Dominada por el cogollo apical, toda la planta estaba cubierta de densos cogollos recubiertos de tricomas, y al comienzo de la decimotercera semana, cosechamos nuestra N13 Kush.

Cosecha

Nuestra N13 Kush se cortó íntegra mediante tijeras de podar a nivel del tallo. Se eliminaron las hojas de abanico que quedaban, se separaron las ramas y se colgaron al revés en una sala oscura de secado.

La temperatura de la sala de secado se mantuvo entre 18 y 20°C, y los ventiladores permitieron un flujo de aire constante. Al cabo de dos semanas en el secadero, los tallos de la planta podían partirse sin doblarse, lo que nos permitió constatar que nuestra cosecha estaba relativamente seca. 

Quitamos el resto de las hojas azucaradas de los cogollos y las recortamos ligeramente a mano.

Los cogollos tenían una estructura compacta y estaban recubiertos de cristales. Después de recortarlos, nuestras tijeras y guantes estaban empapados de resina pegajosa.

Nuestros cogollos cuidadosamente preparados a mano se colocaron en tarros de cristal para su curación. Estos tarros se abrían varias veces al día, normalmente durante unos 30 minutos cada vez. Esto permitía el intercambio de gases y la introducción de oxígeno fresco.

Trasladamos los tarros a una sala de secado para su almacenamiento a largo plazo. Este espacio sellado cuenta con un sistema de ventilación que permite el paso de la humedad, manteniendo una HR interna del 62%. Estas condiciones permitieron que nuestros cogollos conservaran su espectacular perfil de terpenos.

Tras unos meses en los recipientes, nuestros cogollos estaban por fin listos para disfrutarlos. Como se esperaba, el aroma se había desarrollado significativamente, y presentaba un bouquet embriagador rico en frutas del bosque y pino. Los resultados del laboratorio revelaron que nuestra N13 Kush Feminizada tenía un nivel de THC sobresaliente, un 19.98%.

Perfil de terpenos

El terpeno predominante en nuestra N13 Kush es el mirceno, y es el responsable de su aroma penetrante y terroso. La presencia de cariofileno, pineno y limoneno también puede explicar los matices a pino y bayas presentes en esta exquisita variedad índica. Al consumirla, la N13 Kush transmite un impacto inmediato de notas terrosas y de pino. Al exhalar, son evidentes los matices a frutas del bosque dulces, que ofrecen un sabor similar al de un caramelo.

El linaje índica de la N13 Kush se hace evidente inmediatamente al fumarla. Un efecto rápido relajante calma al consumidor, dejándolo con un subidón tranquilo y corporal. El 10% de genética sativa puede detectarse en la ausencia de efectos sedantes abrumadores, y los usuarios disfrutan de una experiencia edificante y creativa que se convierte en un colocón apacible. 

La N13 Kush produce unos efectos excelentes para los que no se sienten atraídos por la sensación de apalancamiento de las índicas puras, pero que siguen buscando los beneficios medicinales y relajantes de una variedad índica potente. El toque sativa de la genética ayuda a evitar que esta variedad resulte aplastante. En definitiva, la vibrante diversidad de terpenos de esta variedad hace que la experiencia con esta marihuana sea muy satisfactoria y sabrosa.

El resultado

Aunque esta planta compacta de predominio índica se mantuvo por debajo del metro de altura, consiguió producir un rendimiento formidable con 107 gramos de flor de cannabis seca y compacta.

Los cultivadores adoran la N13 Kush por su potencial para producir cosechas más grandes de lo esperado, lo que destaca especialmente debido a la estatura relativamente pequeña y compacta de la planta. Es una variedad excelente para cultivadores sin experiencia o para los que tienen limitaciones de espacio. Su patrón de crecimiento compacto y sus rendimientos cuantiosos la convierten en una elección natural, sobre todo para aquellos amantes de las índicas.

Cultivada desde la semilla hasta la cosecha en un total de trece semanas, la N13 Kush Feminizada sin duda recompensó nuestros esfuerzos, ofreciendo un rendimiento sustancial y de alta calidad.

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    Las leyes y regulaciones relativas al cultivo de cannabis difieren de un país a otro. Por lo tanto, Sensi Seeds recomienda encarecidamente que se revisen las leyes y regulaciones locales. No se debe actuar en contra de la ley.

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    El equipo editorial de Sensi Seeds incluye botánicos, expertos médicos y legales, además de activistas de renombre como el Dr. Lester Grinspoon, Micha Knodt, Robert Connell Clarke, Maurice Veldman, Sebastian Marincolo, James Burton y Seshata.
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